Capítulo uno

Capítulo uno.

El alba nacía; el sol salía por el horizonte, una semana antes del final de la vida de Bella; en siete días iba a enfundarse en un impresionante vestido blanco para contraer matrimonio con el que era el amor de su vida: Edward Cullen.

Bella se estiró en su cama y se revolvió el pelo. Después se revolvió el pelo y pensó en todo lo que le quedaba por hacer. Se levantó y se pegó una ducha para después bajar a desayunar. Llamó a Charlie a gritos, pero cuando llegó a la cocina encontró una nota que decía que se había ido a pescar con el padre de Jacob. 10 segundos después, justo el tiempo necesario para que dejara la nota encima de la mesa, sonó el timbre, Bella se dirigió hacia la puerta con una sonrisa, que se desvaneció en cuanto la abrió, apoyado en el quicio se encontraba Jacob Black, con su habitual sonrisa socarrona.