Nota: Es el primer fic de Twilight que escribo... bueno, en realidad el segundo. El de Bella no cuenta xD! Para entender más, lean las bases! Vale la pena!

Bases: Bien, todo empezó por una tarea. En la universidad, nos dejaron de tarea escribir un mini-fic de ficción. Máximo 3 hojas. Como no tenía más imaginación, escribí Crepúsculo, con el punto de vista de Bella (aún lo tengo pero no creo que lo subiré), cambiando el comienzo del libro original y adaptándolo más cómo lo hubiera escrito yo (aunque claro, si yo hubiera escrito ese libro, otra sería MI historia xD) en fin. No iba a alncanzar TODA la trama (La chica que se muda-conoce a unos chicos raros-le interesan-va de paseo-se entera que es vampiro-etc) en 3 hojas así que decidí re-hacerla con un personaje que ya sea vampiro... No creo que haya podido narrar bien el punto de vista de alguno de los chicos y la mente de Alice es demasiado loca xD así que opté por Rosalie! . Este primer cap es el que presenté como tarea, pero luego me dije: "Puedes continuarlo..." y mis amigas me apoyaron a que lo siguiera, así que lo cuelgo aquí para que lo lean y me den sus opiniones y si quieren que siga este fic, lo seguiré.

Disclaimer: Todos los personajes, lugares, etc son de Stephenie Meyer. Supongo que yo sólo puedo apropiarme de la idea... ah! claro! como fue hecho a raíz de la susodicha tarea, debo dar créditos a mi profesor xD!


Capítulo 1: Conociendo a una vampiro.

Sonó el timbre. Era la hora del almuerzo en la cafetería del Instituto de Forks. Dejé de intentar convencer al profesor de que en realidad le estaba prestando atención y cogí mis cosas para ir a "comer". Me resultaba extremadamente aburrido fingir eso; que comía. Creo que mis hermanos y yo estamos hartos de la misma rutina: comprar la comida, ponerlas en las bandejas, sentarnos en el sitio más alejado de la cafetería y… contemplar el lugar; sin nada más que hacer. Pero teníamos que hacerlo. ¿Qué dirían los demás si nunca comiéramos? Al menos fingirlo hacía que los humanos nos dieran un respiro. Ya nos miraban raro por ser como somos: La piel extremadamente blanca, los ojos muy oscuros, ojeras extremadamente marcadas y propagando un aire de intocables. Lo único bueno es que esa propagación hacía que ninguno se acercara demasiado a nosotros. Era bueno, al menos esa semana. La última vez que salimos a cazar había sido hace dos semanas y, bien, podemos resistir hasta un poco más de tiempo sin probar algo de sangre, pero si algún humano curioso se nos acercaba, podríamos perder el control.

Salí del aula y me encontré con Emmett; recostado al lado de la puerta de mi salón. Sonreí. Verlo me alegraba mucho el día. Las clases eran aburridas y no porque no nos gustaba la escuela, sino porque ya habíamos ido más de diez veces a varias escuelas, sin contar nuestro paso por Harvard, Darmouth y otras universidades alrededor del mundo. Habíamos estudiado todo lo que se pueda enseñar en una escuela tantas veces que ya lo sabíamos de memoria y creo que eso es más aburrido que no saber nada de alguna materia.

Emmett me dedicó una amplia sonrisa y me rodeó la cintura con su brazo izquierdo. Nos dirigimos hacia la cafetería evitando todos los murmullos y miradas de codicia y celos de las chicas del instituto. Me envidiaban y yo lo sabía. Mi belleza no era de este mundo y tampoco la de mi esposo. En realidad, toda nuestra familia tenía una belleza sobrenatural… -nada fuera de lo común para los de nuestra especie pero extremadamente irreal para los mortales- pero entre mi hermana Alice y yo, la más hermosa era yo. Y lo sabía. Todos lo sabían.

Llegamos a la cafetería en pocos segundos. La cola era larga y la miré con "tristeza". Podría haberme puesto de primera si quería porque ninguno de los chicos del instituto le hubiera dado un "No" por respuesta a Rosalie Hale, pida lo que les pida, sin embargo una voz me hizo girar la cabeza y desechar la idea de usar los encantos de los vampiros para conseguir la comida.

- Alice nos llama, creo que ya nos ha comprado algo –susurró Emmett en mi oreja-.

- Qué bueno, no quería esperar… bueno, de todos modos no iba a hacerlo –respondí riendo-.

Nos dirigimos hacia la mesa más apartada de la cafetería y nos sentamos como siempre, frente a Alice y Jasper y al lado de Edward.

- Se han demorado. Pensé que le había roto la pierna a Emmett en la pelea de esta mañana y que no podía caminar –dijo Jasper con tono burlón.

- Muy gracioso, soldado Hale. Al contrario, deberías agradecerme que te dejé ganar hoy, sino te estaríamos comiendo ahora mismo –respondió Emmett.

- Emmett, no podríamos habernos comido a Jasper porque es nuestro hermano y no podemos comernos entre familia… -comenzó Edward, con lo que Emmett soltó una carcajada pero luego, al ver la expresión de Alice, ambos recobraron la seriedad- además Alice te mataría.

- Sí, es cierto –admití-. Ya dejen el tema, tendrán su revancha luego; en casa –dije mientras miraba fijamente a ambos-.

- Eso, si Emmett es tan tonto como para pedirme una revancha.

- ¡Sabes que te ganaría con los ojos cerrados, Jasper!

- ¿Y por qué no lo hiciste hoy en la mañana, entonces? Y no uses alguna excusa tonta como el sueño o el hambre…

- Ya, Jasper, para –le dijo Alice, agarrándolo del brazo-.

- Jasper, cállate, ¿quieres? Además estoy de acuerdo con Emmett en que podría vencerte con los ojos cerrados –dije apoyando a mi esposo-.

- Oh, Rose. No me digas que quieres apostar en contra de Alice Cullen –dijo mi hermana-.

- No sería la primera vez que lo haga… y no sería, tampoco, la primera vez que ganara, enana –le dije en tono desafiante-.

- Si empiezan una pelea en este momento, nos descubrirán. ¿Quieren que eso pase? –dijo Edward.

- ¡Jasper empezó! –dijo Emmett. Rodé los ojos y le acaricié la espalda. Era demasiado perfecto pero podía comportarse como un niño a veces.

Edward sólo le lanzó una mirada fulminante, a la que Emmett ignoró al tiempo que remedaba a Alice en su gesto del sacado de lengua luego de que ella lo iniciara.

Luego de la pequeña discusión, la situación volvió a ser la misma de todos los días. Edward, Jasper, Alice, Emmett y yo buscábamos algo qué observar. Todos mirábamos a puntos diferentes. Me pregunto cómo nos mirarán los humanos: cada uno desde su mesa conversando con sus amigos, viéndonos a nosotros, los raros; los hermanos Edward, Alice y Emmett Cullen, ambos con el cabello oscuro, los chicos muy musculosos y la chica bajita, con sus pasos de bailarina de ballet cada vez que caminaba… y a los otros, los hermanos Hale; Jasper y Rosalie, ambos rubios, el chico igual de musculoso que sus hermanos y la chica… con una belleza extremadamente asombrosa y perfecta… o al menos sabía que así me consideraban muchos, Alice siempre sentada al lado de su novio Jasper y yo siempre sentada al lado de mi novio Emmett y luego estaba Edward… el sueño de toda chica normal. El chico extremadamente guapo, solo.

No es que nosotros no tuviéramos amigos, sólo que no los queríamos. Teníamos amigos al otro lado del país, pero eran vampiros, al igual que nosotros. No extraño mucho las emociones humanas desde que dejé de serlo en 1933, cuando cumplí los 18 años. Era una época diferente… un siglo diferente; no tenía muchas amigas en ese entonces tampoco pero no era demasiado raro eso.

La verdadera historia de nuestra familia sólo la sabíamos nosotros, claro. Ninguno era hermano de ninguno. Carlisle y Esme no eran en realidad nuestros padres y no teníamos diecisiete años como decíamos. Era todo totalmente diferente. Primero que nada, absolutamente todos habíamos pasado ya, los noventa años. En especial Jasper, que tenía ya sus ciento sesenta y cinco años bien cumplidos.

Cuando te conviertes en vampiro, omitiendo el dolor de la transformación, adquieres unas características y comportamientos… "especiales". Lo principal es la sed. Sólo anhelas beber sangre. Con eso viene la belleza irreal que poseemos. Nos volvemos demasiado hermosos para así atraer a los humanos y matarlos con el fin de beber su sangre; aunque nosotros no hacemos eso. Se podría decir que somos "vegetarianos". Carlisle nos educó para que seamos reacios a cazar humanos y en vez de eso cazamos animales… especialmente cuando se incrementa mucho una especie peligrosa. Otra característica es el color de la piel; extremadamente blanca, además de ser dura como el granito, aunque nosotros ya estamos acostumbrados, supongo que si algún humano nos tocara y sintiera una piel tan dura, se sorprendería. La fuerza no queda atrás, por supuesto. Tanto hombres como mujeres poseemos una fuerza colosal que usamos para matar a nuestras presas. Podríamos matar a un humano con un simple apretón de manos. ¡Ah! Tampoco dormimos… nunca; y podemos dejar de respirar sin alterarnos. No necesitamos mucho oxígeno en esta "vida".

Algunos poseen "dones". Edward, por ejemplo, puede escuchar los pensamientos de las personas que estén a su alrededor, Alice puede predecir el futuro, aunque sólo cuando la persona tiene bien decidido lo que piensa hacer… es mejor decir que Alice es la única meteoróloga en la que puedes confiar un cien por ciento. Y también está el don de…

- ¡Jasper! ¿Podrías dejar de manipular mis emociones para que pelee contigo? –dijo Emmett con tono enojado.

- Bien, bien. Lo siento, es sólo que estoy aburrido… -contestó Jasper.

Sí, Jasper puede manipular las emociones de alguien o de un lugar. Lo odio. Me molesta demasiado cuando crea una atmósfera de calma justo cuando tengo un buen motivo para matar a Alice… aunque a veces resulta bueno, claro.

Me gustaría tener una conversación ahora pero una normal, no como, la que sé, están teniendo ahora los telepáticos de Alice y Edward. ¡¿Por qué no pueden comportarse como unos vampiros normales?! Sin embargo, sé que Emmett está tratando de ver cómo "matar" a Jasper en cuanto lleguemos a casa y Jasper… pobre. Está tratando de no seguir a sus impulsos de sed y matar a algún humano.

Sé que me consideran superficial, en especial el entrometido de Edward Cullen, pero la verdad es que no soy como él cree. Además, no tengo ningún don especial, a menos que se considere la tenacidad, la terquedad o la vanidad como uno, y mi "vida" está prácticamente resuelta así que ¿para qué preocuparme por algo más?

Vagué mis ojos, ahora negros por la sed, alrededor de la cafetería hasta que me encontré con un muy inteligente humano que traía unas gafas de sol en un ángulo en el que se reflejaba mi rostro. Me quedé contemplándolo. Era perfecto. Simple y llanamente perfecto.

Luego Alice se paró con la bandeja y depositó la comida intacta en el basurero.

- Será mejor irnos ya. El profesor Varner ha decidido comenzar la clase antes para hacernos un examen sorpresa –dijo rodando los ojos-.

Jasper, Emmett y yo nos paramos y repetimos la acción de Alice con la bandeja. Edward se quedó con Alice esperándonos… aunque él tenía otra clase en otro salón, así que no nos acompañó cuando salimos.

- Ya quiero que acabe el día. Será interesante ver la reacción de Edward cuando salga de esta clase –dijo la enana riendo.

Emmett, Jasper y yo nos quedamos mirando entre los tres. Sería bueno que supiéramos de qué hablaba para comprenderla ya que casi nunca lo hacemos. Pero bueno, ¿quién lo hace de todos modos?


Bien, este fue el primer capítulo. Lo seguiré si me animan a hacerlo. Pueden hacerlo dejándome reviews!

Y, si no les gusta, igual pueden pasearse por otros fics míos (de HP) o las traducciones de algunos (de Twilight). Gracias!