"ULTIMO" CAPITULO

Os acordáis del pañuelo del otro capi? Pues esta vez coged mas de uno... va en serio!

-rmf-

EPÍLOGO.

El recuerdo tiene una manera de mantener el dolor fresco, de mantener abierta una herida que nunca sana. Edward sabia muy bien a que se refería aquello siempre que recordaba los eventos que lo habían perseguido desde aquel maldito día, el día en que su vida cambió por completo.

-No

-Edward...

-No- repitió Edward con mas fuerza mientras negaba con la cabeza.

-Se ha producido una gran perdida de sangre. Hemos intentado todo.

-Entonces intenta algo más. Intenta todo de nuevo.

Edward estaba temblando y no podía entender por qué su padre estaba allí fuera hablando con él en vez de detrás de aquellas puertas salvando la vida de Bella. Ella era su mundo y sabia que no podría seguir sin ella. Necesitaba que la salvaran.

Las lagrimas se acumularon en sus ojos mientras miraba a su padre.

Pudo sentir a su familia acercarse a él por detrás.

-Edward, he hecho todo lo posible, te lo prometo. No hemos tenido tiempo suficiente. Se ha ido, hijo.

-NO! No me digas eso!- gritó Edward haciendo que el personal del hospital se parara a observar lo que estaba pasando.

Edward no quería escuchar lo que le estaba diciendo. Ella tenia que vivir.

-Edward, hijo. Se ha ido. Yo he...

-No está mu...Ella no...vuelve allí dentro y sálvale la vida! Me entiendes!- le ordenó Edward entre sollozos y lagrimas.

Carlisle se acercó a él, pero Edward apartó su mano de un manotazo. Le dio la espalda con rapidez y con la misma rapidez se giró a mirarlo de nuevo.

-Vuelve allí dentro y tráela de vuelta mi lado. Tienes que devolvérmela, papá! No...no puedo perderla. No puedo. La quiero.

-Edward- le dijo Edward con suavidad, acercándose mas a él he intentando reconfortarlo.

-Salva a mi esposa. Es mi esposa la que está allí dentro. Papá...- gritó Edward lleno de angustia. Ellos aún no estaban casados, pero ella era su esposa, en su corazón lo era, aunque no lo hubieran hecho oficial a ojos de la gente o del estado. Ella era su corazón, su todo.

Carlisle dio el ultimo paso y envolvió a su hijo en sus brazos antes de que golpeara el suelo con él había hecho anteriormente con Bella. El corazón se le estaba rompiendo mientras se encontraba allí sentado en el suelo con su hijo mientras lloraba y lloraba con él porque Carlisle acababa de perder a una hija.

-Ella era mi...ella iba a ser...se ha ido- dijo Edward llorando entre los brazos de su padre, como nunca había llorado antes.

-RMF-

" ...debía de haber sido amor, pero ahora todo se acabó. Debía de haber sido bueno, pero ahora lo he perdido...

Edward estiró el brazo y golpeó el radio-despertador que sus hijos le habían regalado hacia unos años.

Como odiaba aquel chisme, mas que nunca aquel año.

Incluso después de 10 años, él siempre tenia el mismo sueño cada Acción de Gracias. Siempre revivía aquel día una y otra vez en su mente. Lo único que había cambiado es que ya no se despertaba con lagrimas en los ojos y su padre sentado a su lado.

El todavía echaba de memos cada día a su amada y nunca la olvidaba ni la olvidaría. Cada año que pasaba parecía que la situación era mejor, pero no lo era y mucho menos durante aquellas fechas y aquel día. Aquel día era siempre el mas duro. Aquel día era el aniversario no oficial en el que había perdido todo.

-Papá!

Casi todo.

Un espeso flequillo de pelo cobrizo se movía delante de un par de ojos color chocolate a la vez que su hijo saltaba en su cama intentando que despertara.

Él pasó una mano por el pelo de su hijo.

-Necesitas un corte de pelo, Charlie.

-No quiero cortarme el pelo, además es Acción de Gracias y décimo cumpleaños!- dijo Charlie colocándose bien las gafas- además, tenemos que ir a visitar a mamá hoy, así que no hay tiempo para un corte de pelo. Tengo que contarle todo sobre mi proyecto para la feria de ciencias y el por qué a Kyle y a Kevin los han expulsado de clase, porque ellos nunca se lo contarán. Vamos papá, la abuela dice que el desayuno está listo. Vamos a comer tortitas rellenas de plátano con azúcar glasé- terminó de decir Charlie mientras saltaba de la cama y salía corriendo del cuarto.

Era en momentos como aquel, cuando su hijo estaba así de contento o cuando los gemelos se portaban mal- lo que la mayoría de veces era donde demostraban lo buenos que eran- cuando más deseaba que Bella estuviera allí para verlos, para ver lo mucho que habían crecido y los hombres que iban a llegar a ser. Estaría tan orgullosa de ellos.

Edward se levantó y miró la hora. Las 8.30 de la mañana. No estaba listo para levantarse.

-Toc-Toc?- dijo Alice asomándose por la puerta- ya estás levantado?- le preguntó mientras se sentaba a su lado en la cama.

-Si, Charlie a estado aquí durante 5 segundos que me han parecido 5 minutos y me ha dejado la oreja dormida.

Alice se rió.

-Está muy nervioso. Mamá a sacado algo del jamón asado que sobró ayer porque los gemelos querían un poco y ya sabes lo mas que se siente cuando los dos están castigados.

Desde la muerte de Bella y el nacimiento de Charlie, se había convertido en una tradición familiar el celebrar Acción de Gracias en miércoles y el cumpleaños de Charlie en jueves, sin importar como cayeran las fechas en el calendario. Tanto Charlie como el resto de la familia, no pensaban en el 28 de noviembre como el cumpleaños de Charlie, porque siempre lo celebraban en Acción de Gracias. Así que incluso aunque el cumpleaños de Charlie había sido el día anterior, ellos habían celebrado Acción de Gracias y hoy celebrarían su cumpleaños.

-Mamá es una blandengue- dijo Edward con una risa.

-Qué tal estás este año?

-He tenido el mismo sueño, nada ha cambiado. Y tu que tal, Al?

-Estoy bien. Ha pasado mucho tiempo. Hemos pasado muchos años buenos juntas. Siento que no hubiéramos tenido mas y que no pudiéramos criar a nuestros hijos juntas, pero...- Alice se encogió de hombros- aún siento que está conmigo. La llevo conmigo. Ella era mi hermana en todo lo que a mi se refería y eso es lo que importa.

Una lagrima recorrió la mejilla de Alice y Edward le dio un abrazo. Aun le molestaba que no hubiera estado a su lado años atrás. Ella se había quedado en casa con los niños aquella noche y habia sido Jasper el que había ido a contarle que había perdido a su mejor amiga. Había sido duro para los dos y a Edward le había costado un mundo mostrarse fuerte delante de los niños.

Habían pasado unos cuantos días hasta que Carlisle consiguió que fuera a ver a Charlie. No había querido ver a su hijo. No le había importado. Nada había importado porque ella no estaba allí para compartir aquel momento con él. Pero todo cambió en el instante en que al fin vio a su hijo. Parecía tan pequeño e indefenso en aquella incubadora, luchando por su vida. Se había fijado en cada diminuto detalle de aquel precioso bebé en aquel momento; el mechón de pelo cobrizo y los ojos color chocolate que sabia que se escondian detrás de quellas pupilas, como los de su madre. Metió la mano dentro de la incubadora y le acarició el brazo con un dedo cuando de repente una diminuta mano lo estrechó con fuerza, en ese mismo momento supo que no habría nadie que lo moviera del lado de aquel pequeño milagro que era su hijo.

Charles Henry Cullen.

Aún sentía vergüenza al pensar que por un instante no había querido a su hijo. Había querido a Bella en aquel momento, pero sabia que era la pena la que hablaba por él y no su corazón, por muy roto que estuviera.

-Vamos perezoso. Mamá ya a empezado a hacer las tortitas.

-Bajaré en un minuto.

Una vez que se hubo duchado y afeitado, Edward entró en la cocina justo en el mismo momento en el que Esme ponía el desayuno en la mesa.

-Buenos días, mamá.- dijo dándole un beso.

-Papá.

-Hijo...

-Papá, hemos estado pensando...

-Sea lo que sea, la respuesta es no.

-Pero ni siquiera has escuchado cuál es la mejor parte- dijo Kyle.

-No quiero escuchar ninguna parte. Vosotros dos estáis castigados hasta Navidad.

Todos los que estaban a la mesa se rieron mientras que Esme le dirigía una dura mirada a Edward, como queriéndole decir que no fuera tan duro con los niños.

-Pero papá- dijo Kevin intentando sonar diplomático.

-Aiden, Blake, Kevin y yo estábamos...

-Aiden y Blake pueden hacer lo que quieran. Vosotros dos- dijo Edward señalando con el tenedor a los gemelos- estáis castigados hasta nueva orden, porque vosotros dos sois a los que han expulsado de clase. Permanentemente.

-Papá- dijo Kevin antes de que su hermano pudiera decir algo mas.

Si dejaba que su hermano continuara hablando, estarían castigados hasta los 30.

-Esta situación...

-Situación?- murmuró Emmett

-...está completamente fuera de contexto. Ella estaba equivocada y no había otra manera. Vaaaale, a lo mejor no deberíamos haberla corregido delante de toda la clase, pero no podemos ser castigados por ser listos. Nos estaba enseñando cosas que no eran verdad y lo sabia.

Kevin hizo lo que él consideraba una pausa diplomática, dando un sorbo a su zumo de naranja y dejando que su padre asimilara lo que había dicho hasta el momento.

-Si ella se sentía intimidada por nuestro superior intelecto, entonces lo sentimos. Nunca fue nuestra intención hacer que se sintiera así. Solo pensamos que si ya que íbamos a aprender, por qué no hacerlo bien?

-Sabes, para tener solo 15 años, vosotros dos sois muy buenos, realmente buenos. Por lo que debe ser la razón por la que salís de la misma cantidad de líos de en los que os metéis.

-No podemos hacer nada si todos los demás no están a nuestro nivel de inteligencia. No me voy a volver tonto por nadie- dijo Kyle

-Elemental, querido Watson- le contestó Kevin afirmando con la cabeza.

-Cómo he podido criar a unos Snobs como vosotros?- dijo Edward con una risita- os libráis este fin de semana, pero a partir del lunes seguís castigados hasta Navidad.

Una vez que todos hubieron acabado el desayuno, cada uno se fue a su cuarto a prepararse para ir a visitar a Bella, como habían hecho los últimos 9 años.

En el cementerio, la lápida de Bella estaba justo al lado de la de Charlie.

Isabelle estaba cambiando las flores que había en la cabecera de la tumba de su tía, mientras que su hermano pequeño, Blake, quitaba las hojas secas que había encima.

Jasper y Alice estaban cogidos de las manos mientras hablaban en susurros mientras que Carlisle y Esme volvían al parking para recibir a Phill y a Renee que acababan de llegar.

Charlie ya había sacado su cuaderno de notas y estaba leyendo a Bella todo lo que se refería a su futuro proyecto de ciencias, mientras que los gemelos estaban hablando con Aiden.

Edward estaba de pie, observando a su familia. Todos habían perdido a alguien a quien querían.

Una hermana.

Una hija.

Una madre y tía que solo había empezado a estar en sus vidas y aun así la querían como si la hubieran conocido desde siempre. Nunca la olvidarían, porque, aunque por mucho que doliera pensar en ella, dolía mucho mas no recordarla. Los confortaba un poquito mas, reír y llorar recordando a la persona que podría haber sido.

Él la quería ahora mas que nunca si eso era posible. Sonrió suavemente ante la imagen que tenia delante.

Era su familia y la de ella también.

Era de los dos.

Para siempre.

-FIN-

No me puedo creer que ya se haya terminado. me ha costado muchísimo traducir esto...se me saltaban las lágrimas a cada rato! Y eso que ya sabia como iba a terminar la historia desde el año pasado! ( si, lo confieso, ya lo sabia!)

Ha sido genial compartir todo ese larrrrgo "viaje" con todos y cada uno de vosotros, a todos los que habéis mandado review o alerta o las dos cosas...MUCHÍSIMAS GRACIAS! No sabéis la ilusión que me hace cada vez que abro el correo y veo todas las reviews.

Espero con ansias las reviews de este capitulo!

Un beso y mil gracias de nuevo!