El capítulo que viene, que bien, este es muy desastroso, aquí comienza mi verdadero fic para terminar en máximo seis capítulos más, sí, eso creo, ya quiero acabarlo, y entonces no sé, quiero terminarlo de una manera parecida en la serie, he de allí su no

El capítulo que viene, que bien, este es muy desastroso, aquí comienza mi verdadero fic para terminar en máximo seis capítulos más, sí, eso creo, ya quiero acabarlo, y entonces no sé, quiero terminarlo de una manera parecida en la serie, he de allí su nombre… como sea, los dejo con este trágico capítulo.

-lululi: ¡cuenta nueva!, ¡que genial!, quiero que subas un ff, así sabremos que tal escribes, muchas gracias por el revi y gracias por los favs también :D

-Lolipop: ¡Que bueno que te haya gustado!, creo que ya no haré más que este capítulo así, la verdad es que creo que está algo loca xD, ¡10 veces padre!, ¡Dios!, el chico saldría corriendo xD. Jhonny es hermoso xD.

-Rashel: ¡Sí!, y ahora no publico ninguno xD, la verdad es que me retrasé mucho… como sea, la primera pregunta se responderá en el siguiente capítulo…, así que espera, es importante para mí y la distribución de mi imperio, a Zuzu le pasó una epifanía, siempre le pasa, bueno, sólo una vez más, pero son dos y son demasiadas para una persona de corta edad (17 años, casi 18)…, y lo último no tengo idea… ¡Yo también adoro a June!, ¡June rlz!

Aengus 16: Primero que nada gracias por leer, segundo si no he leído tu historia lo haré pronto, estuve un poco alejada de porque, bueno abajo explico, y tercero gracias por decirme, sino no hubiera encontrado nunca esa historia, hehe, muchas gracias por leer.

XI

-¿Zuko? –entró Katara a la habitación del chico al día siguiente –Sokka te necesita –dijo mostrando al chico deprimido y llorando, el príncipe abrió sus ojos, odiaba ser el paño de lágrimas de sus amigos –los dejo solos –terminó Katara caminando junto a la madre de Zuko.

-¿Qué pasó? –preguntó fríamente mientras Sokka se sentaba en la cama.

-Suki… Suki… -decía entre sollozos –me… me dejó,… cree… cree… cree que soy un inmaduro –dijo soltando las lágrimas nuevamente.

-No es tan terrible –dijo intentando suavizar todo, pero Sokka lloraba más aún.

-Eso… eso lo dices porque tienes a quien quieres,… todas las chicas se mueren por ti,… estás siempre rodeado de chicas lindas, Toph, Suki, Ty Lee… -nombró a varias realmente furioso –y… y… te atreves a decirme eso.

-La verdad es que sí –dijo pensativo –pero la que yo quiero no me hace caso -¿la quiero? –preguntó en voz alta –no importa, tranquilo, puedes encontrar a otra…

-¡Mentira!

-Sí, es mentira, la verdad es que como Suki no hay otra, es una gran amiga… -paró, miró a su amigo, tenía los ojos llorosos -¿Qué?

-¿Me abrazarías? –le preguntó sinceramente.

-¿Qué? –fue la única reacción de Zuko, pero terminó por aceptar, jamás se hubiera imaginado en tales condiciones (xD!), pero se separó rápidamente de él –suficiente, deja de llorar por una chica, debemos dejar a quienes nos dejaron –le dijo con firmeza –vamos, idiota, deja de llorar, lávate la cara, espérame en tu casa a las siete –ordenó y su amigo se fue.

Partió junto a su hermana, le preguntó si se sentía mejor, él le respondió que se había desahogado y que saldría más tarde con Zuko, esto alegró a la hermana. No tardó mucho en llegar las siete, Sokka jamás había visto el auto nuevo de su amigo, lo había comprado hace tan sólo unos días, fue una tentación para Zuko, se subió y ahora su hermana comenzó a preocuparse, aunque el príncipe arrancó sin prisa, tenía una corazonada.

-¿Cómo se supone que nos dejen entrar a un antro sin ser mayores de edad? –le preguntó Sokka, el otro chico iba lentamente conduciendo con toda la calma del mundo, esto alteraba un poco a su amigo, pero no tanto como para reclamar.

-Edad –dijo firmemente el hombre en la puerta de aquel lugar.

-Diecinueve –le respondió Zuko, Sokka esperaba que no le creyera, pero lo hizo, los dejó entrar, el ruido adentro era tal que no se podían escuchar ni los propios pensamientos, la música, las luces, todo adentro hipnotizó a Sokka alejándose de su amigo.

-

-Chicos –dijo una voz familiar haciendo que ambos se despertaran –tranquilos, el desayuno está en la mesa –era Katara quien les hablaba, se dieron cuenta que Sokka había dormido en el piso y Zuko en el sillón, ambos cansados por el día, bueno, noche anterior, apenas abrieron un ojo primero –les fue bien anoche –dijo esta vez indignada.

-Sí –respondió Sokka -¿Qué hicimos?, ah, sí, luego del antro salimos con dos chicas, ¿Dónde están ellas? –preguntó mirando para todos lados.

-Gran-Gran y yo las echamos ayer, ¿Cómo se te ocurre traer a dos desconocidas?, parecían mayores que ti –le reprochó su hermana.

-Mamá –dijo Zuko preocupado recordando cuan preocupada podría estar esa mujer.

-La llamé ayer, le dije que no regresarías hasta las tres, ya son las doce, no me equivoqué –dijo fríamente ella –no puedo creerlo –casi gritó a Zuko -¿no que eras el maduro?, llevaste a mi hermano a un lugar como ese, y quizás a donde más lo llevaste…

-A unas carreras –dijo Sokka recordando –sí, ahora recuerdo, en el día Zuko conduce como anciana, pero cuando sale la luna, debiste verlo, Katara, le ganó a un tipo que iría a 150 k/h, más yo creo, jamás había conocido a alguien como él, ¿puedo quedármelo? –preguntó revolviéndole el pelo a su amigo.

-¡No!, con ese inmaduro no –le dijo su hermana.

-¿A quien llamas inmaduro? –se indignó él –para que sepas yo sé como divertirme, Suki no creía que había alguien más aburrido que yo, pero parece que la encontré –le dijo, ella se enojó aún más.

-La madurez no significa ser aburrido, sólo lo digo para que sepas, Zuko –le dijo ella –y ahora los dejo, par de niños, debo salir con Jet –al decir la palabra mágica ambos fruncieron el entrecejo, Jet, ese nombre tan odioso, las razones para odiarlo eran simples, eran enemigos por naturaleza.

-¡Te prohíbo que salgas con él! –le dijo su hermano.

-Tú no tienes derecho a decirme nada –le respondió ella.

-Yo sí, es un imbécil, el muy desgraciado sólo sale contigo porque… -se detuvo, no lo iba a decir aquí, no lo iba a confesarlo frente al hermano de ella, no así –porque…

-¿Por qué?, vamos, Zuko, dime por qué no debería salir con él, oh, espera, no tiene un por qué, ¿verdad?, bien, buena suerte, ya viene por mí –dijo al escuchar el timbre, se fue dejando a los dos chicos solos, desayunaron, ambos de mala gana.

-¡Como sale con ese! –reclamó Zuko.

Salieron a ver que había de bueno, entraron a las luchas que se hacían bajo tierra, Sokka quería apostar, pero el príncipe se lo impidió, no quería que lo volvieran a llamar inmaduro, entonces comenzaron con un sujeto apodado La Roca, La Roca iba ganando hasta el momento, Sokka reclamaba porque él iba a apostar por ese sujeto, pero se divertía como nunca, mientras que Zuko simplemente estaba tan aburrido en ese lugar que apenas si prestó atención cuando apareció una chica apodada La Bandida Ciega, al ver a su amiga allí corrió de inmediato a la arena, pero no lo dejaron pasar hasta que La Roca salió volando por los aires.

-¡¿Qué demonios haces aquí, Toph?! –le preguntó molesto el chico, lo alcanzó Sokka de inmediato.

-Oh, pero miren quienes están aquí, si son mi pareja favorita, ¿Cuándo es la boda? –comenzó a bromear, pero paró cuando Zuko la sacaba de allí –suéltame, nadie me baja de esta arena sin antes ganarme –le reclamaba, pero bastó un gruñido de parte del príncipe para callarla –oh, bien, supongo que si quiero que me sueltes tendré que soltar también la verdad ¿Sokka, no te ha dicho Zuko que aún sigue enamorado de Katara?, apuesto que no, ¿gane? –preguntó la chica sonriendo.

-¿Que qué? –preguntó Sokka ardiendo.

-Sí, supongo que será por algo ¿no?, me refiero, creí que eran amigos, y si no los dijo…

-¡Cállate!, Sí, sigo enamorado de tu hermana, me da lo mismo lo que piensen ambos, ¿Por qué, ya que estás rebelando sentimientos, no le dices de quién estás enamorada, eh Toph? –preguntó Zuko mientras los dejaba.

Llegó rápidamente a su casa, cansado, tal vez fue por eso que no lo vio desde que abrió la puerta, pero allí estaba, todo horriblemente desordenado, ningún sirviente a la vista, como si hubiera entrado un pelotón dedicado a desordenar el lugar, pequeñas quemaduras en los sillones dados vuelta ennegrecían aún más la tela carmesí, todo definitivamente no estaba como lo había dejado, los cuadros estaba rotos, algo de sangre tirada en el piso, pensó lo peor, y lo pensó bien, habían venido por su madre, y se la había llevado, ahora no había qué hacer, su padre no la devolvería.

-Zuko –dijo una voz débil por detrás de él, no necesitó girarse para saber quién le hablaba –lo siento tanto, traté de hacer recapacitar a papá, pero…

-Tú sabías que venían –dijo con su voz tensa –y aún así me lo escondiste, ¿puedes darte cuenta de lo que ha pasado por tu culpa? –preguntó, su voz era sombría, igual que sus ojos -¿puedes? –gritó lanzando una llama a su hermana, la esquivó por poco, atrás se quemó el papel mural y una planta -¿Por qué no vuelves con papá y le dices que han acabado por fin con mi vida, que no se molesten en ir por Katara, porque ya no querré a nadie más?, el daño es suficiente, Azula –dijo mientras lanzaba llamas al azar, de pronto la casa terminó en llamas.

-Zuko, sal, vamos a… -intentó sacarlo de la casa, pero no pudo, los gases tóxicos que salían la obligaron a salir, pero no a alejarse del lugar –Katara –dijo cuando la vio paseando con Jet por allí cerca, ellos estaban alertados por el humo, pero jamás imaginaron que sería en la casa del príncipe –sácalo, no saldrá, puede morir, sácalo –le dijo señalando la casa en llamas, la morena entró sin pensarlo dos veces.

-Zuko –gritó apenas lo vio –vamos, ¿Qué pasó? –preguntó mientras lo jalaba, pero no podía moverlo ni un centímetro, estaba de rodillas en el suelo llorando y repitiendo "¿Por qué?", parecía que el fuego lo respetaba, porque no se acercaba ninguna llama se atrevía acercarse en un radio de metro –vamos, ¿Qué ha pasado? –preguntó, "mamá", moduló, ella no necesitó más para comprenderlo todo –vamos, ella estará bien, salgamos, te prometo que la buscaremos.

-No, no lo haremos, nos matarán apenas planeemos algo –dijo riéndose –nadie puede contra el Señor del Fuego Ozai, nadie puede contra él –se rió –ni su hijo, ni su esposa, ni ningún avatar terminará con esta masacre silenciosa –Katara no comprendía las palabras, pero el humo la sofocaba.

-Vamos, hablemos afuera –pidió, pero él no se movió, parecía que ningún bombero se daba por enterado de que una casa tan colosal se quemaba, o tal vez lo hacían, pero eran órdenes de más arriba, de pronto la chica perdió el conocimiento, el humo había acabado con su conciencia.

-¿Katara?, ¿estás bien? –preguntó Zuko despertando de un ensueño –no, vamos, despierta, lo siento, salgamos –decidió cargándola en sus brazos, salió sin problema alguno, ni sofocado ni cansado, ni nada.

-Emo idiota, si quería morir no debiste llevarte a ella –gritó Jet cuando los vio salir –nena ¿estás bien? –preguntó, pero ella no abrió los ojos, fue entonces cuando decidieron llevarla al hospital.

-¿Zuko?, ¿Qué pasó? –preguntó inocentemente cuando despertó y lo vio allí, a su lado.

-Nada, descansa, luego te digo –le respondió mientras acariciaba su mano –nada te pasará a ti –prometió mientras salía.

-No te vayas –pidió ella mientras se levantaba.

-Jet vendrá –dijo sin darse vuelta saliendo por la puerta, al mismo tiempo Jet se levantaba de una silla que estaba afuera para entrar.

Fin del capi, lamento mucho chicos no haber subido antes, pero es que me obsesioné con la saga Crepúsculo y ya estoy terminando el último libro, deberían leerla, es buena, en especial si les gusta los amores imposibles, como es el de Bella y Edward, si alguien quiere el libro me dice y yo se los mando, tengo los cuatro libros en mi compu xD, algo obsesiva ¿no?, bueno, gracias por leer, bye guys, see ya!