Hola, hola, hola n.n:

Bueno continuandole con esta rara historia


Blanco aún esperaba la respuesta de los otros. Tenía la mirada perdida y su corazón latía con tanta fuerza que podía sentir como brincaba su camisa blanca -¿De verdad habré hecho lo correcto?- se pregunto –Hay tantas cosas aquí con las que podrían matarme, el atizador de la chimenea, las sillas, las cuerdas con las que los ate ¡Que imbécil soy!- pero intentaba mantener su respiración lo más calmada posible.

Mientras ellos seguían sentados, ninguno había tocado su copa. Gris tenía sus dudas acerca si era verdad lo que Blanco les había dicho o que tanto había averiguado sobre ella, pensó que tal vez intentaría escapar, atacaría y ataría a los otros 2 y avisaría a su embajada; si, eso haría; así que tomo una botella de la mesa y camino hacia donde estaba Blanco, estuvo a punto de asestarle un golpe en la cabeza, pero Negro la agarro del brazo y le murmuro –No- ella volteo a verlo.

-Lo mejor que podemos hacer es atraparlo y salir de aquí- susurro ella

-Quiero ver hasta dónde quiere llegar- dijo Negro

-¿Están hablando conmigo? Pregunto Blanco- ¿Acaso ya tienen una respuesta?-

-Algo así- dijo Negro

-¿En serio cual es?-dijo Blanco

-Yo si le entro- contesto Negro

-Genial- sonrió Blanco- ¿y qué hay de ti primor?-

Gris apretó los parpados y dijo –pues si ya que-

-Que bueno- dijo Blanco y se levanto- bien chicos, observen cuidadosamente- y apretó otro botón, ahora en la televisión se podía ver un edificio de unos 5 pisos, la ventana de un departamento en el 3er piso estaba abierta. Gris no ponía mucha atención, pero Negro sí; ese era su departamento. Entonces sin más ni más una fuerte explosión voló el departamento, las llamaradas arrasaban con el lugar e inmediatamente los vecinos huyeron.

Negro estaba furioso- Eres un maldito enfermo- le dijo a Blanco y lo golpeo en la nariz

-Y tu un imbécil- respondió Blanco, golpeándolo en un ojo e intentando controlar la sangre que escurría de su nariz.

Negro se recupero y lo tomo de los brazos, azotándolo en el piso -¿qué ganabas con volar mi casa?-

-¡Nada!- grito Blanco, tomo impulso y lo empujo hacia adelante, los 2 forcejeaban uno contra el otro.

-¿Entonces porque lo hiciste?- exclamo Negro

-Para salvarte la vida- contesto Blanco

-¿Qué d…?- empezó Negro pero ya no pudo seguir. Gris les había vaciado el balde de los hielos encima -¡Cállense ya!- les ordeno

Mojados y malhumorados los 2 se levantaron, ella le dio un hielo a Negro para su ojo y un pañuelo a Blanco para su nariz. Se sentó y le dijo a Blanco – A ver, ¡explica!-

-Ese video fue tomado afuera de tu casa hace como una hora- explico el

-Eso no- dijo Negro- ¿Por qué volaste mi casa? ¿A qué te refieres con salvar mi vida?-

-En primera, yo no volé tu casa- dijo blanco- eso fue obra del gobierno Blanco y…- suspiro- les voy a contar lo que sé. Estaba la semana pasada en mi oficina como siempre, un nuevo dispositivo llego y tuve que probarlo, ¡y por Dios! Esa porquería es genial; en fin, iba a llevar el informe a mi jefe, pero lo escuche hablando con otro sujeto- y saco una grabadora de una de las bolsas de su pantalón.

-…para que me salgas con que todavía no has podido terminarlo!!- se escucho gritar a la voz del Lieder de la embajada Blanca.

-¡Te dije que sacar el dinero era la parte fácil! ¿No te lo dije?-dijo otro hombre con un marcado acento cubano.

-¡Si, pero no tenias porque regresarlo aquí!- grito furioso el Líder- ¡no tienes idea de cuánto me comprometes!

-¡Pues yo no fui el idiota que cerró las cuentas de Londres y de Madrid al mismo tiempo!- se escucho al otro sujeto- Por fortuna yo si tengo algo de cerebro, todo está siendo transferido aquí- se escucho el ruido de un papel- lentamente para no levantar sospechas-

-¿Y es seguro?- pregunto el líder

-Casi como las islas caimán- respondió el cubano- claro que si me dejaras llevarlo a Suiza…-

-¡No!, es muy obvio y arriesgado- aseguro el Líder

-¿Qué hay de la INTERPOL? ¿Todavía me están buscando?- pregunto el otro sujeto

-Ay ya sabes, callar a la gente, borrar memorias; no es fácil y tampoco barato, pero mientras trabajes para mi, eres prácticamente invisible- respondió el líder

-Excelente- dijo el cubano muy contento- Bueno pues me retiro-

-Espera- dijo el líder- Te encargue otra cosa, ¿lo olvidas?-

-Ammmhh?- y hubo una pausa- ¿Eliminar al sujeto de la embajada Negra?-

-Precisamente- respondió el líder

-Todo bajo control, fue tan sencillo, para el domingo podrás ver su foto en el obituario del periódico…-

-Y la cinta se termino- dijo Blanco agarrando su grabadora- lo que dijo después fue que le encantaba que todo terminara con un ¡Boom! Y el líder le dijo que estaba bien, la primera salva debía llamar la atención-

-¿La primera salva?- pregunto Gris

-Si, Negro es una advertencia- respondió Blanco

-¿Sobre qué?- dijo Negro

-No tengo idea, la verdad es que fue un milagro que haberte secuestrado con vida; sabia que te iban a atacar, pero no cuando ni como, así que lo único que se me ocurrió fue poner esa cámara afuera de tu casa y seguirte todo el día- dijo Blanco fastidiado.

-Eres el mejor agente de la Nación Blanca, ¿Por qué no te dirían algo así?- pregunto Gris

-No lo sé- admitió Blanco

-¿Eso es lo que quieres que averigüemos?- pregunto Negro

-Si, pero también quiero saber quién era el tipo con el que hablaba mi jefe y que están tramando. Y ahí entras tu linda- le dijo a Gris y le puso las manos en los hombros, acariciándola- quiero que te infiltres a la embajada Blanca y que busques la información que necesitamos-

-¿Por qué no lo haces tú?- dijo Negro

-Me fusilarían por eso- respondió Blanco- Aunque- se dirigió a Gris- También lo harán si se enteran que le di todas las claves de acceso, equipo e información de todos en la embajada a un espía de la Nación Gris-

-¿Y Negro que hará?- pregunto ella

-Lo mataron y necesito que de verdad se la crean, así que hazme un favor- dijo dirigiéndose a Negro- No hables a tu embajada y tampoco con tu familia, seguirás muerto por un tiempo, lo siento-

-¿Qué ganamos con todo esto?- dijo Gris

Blanco bajo la vista, pensando, luego añadió- ¿te gusta este lugar?-

-No me desagrada- contesto ella

-Bien, te pongo mi casa como depósito, además cualquier información que encuentres y que creas que sea valiosa, se la puedes entregar a tu embajada-

-Está bien- dijo ella encogiéndose de hombros

-¿Y yo que gano?- dijo Negro

-tu estas muerto- dijo Blanco

-Pero no voy a estar muerto de gratis- dijo Negro

-Ya pensare en algo- aseguro Blanco- No falta mucho para el amanecer, será mejor que vayamos a descansar, la noche fue larga y mañana afinaremos los detalles- se levanto y le ofreció su mano a Gris- Señorita, ¿seria tan amable de seguirme a su habitación?- ella la tomo y lo siguió, salieron de la biblioteca, pasaron al recibidor y subieron una escalera. El abrió la puerta de una recamara que no era muy grande, pero que tenía una cama King size y un gran retrato suyo en la pared -¿está bien aquí?- le pregunto

-Si- dijo ella y miro el retrato- aunque podrías quererte un poco menos-

-Si pudiera me casaba conmigo- dijo él y logro que ella sonriera- Ten cuidado con la pistola que está bajo la almohada, está cargada, tiene el seguro, pero no te confíes. Y de ser necesario, dispara primero y pregunta después. Que pases buenas noches-

-Igualmente- dijo ella y el cerro la puerta.

Blanco regreso a la biblioteca, ahí Negro estaba fumando un cigarro con mucho gusto. Blanco tomo una de las copas que le había hecho diciendo –No me gusta desperdiciar las cosas ¡Salud!- y le sorbió

Negro solo lo miro fijamente por un rato, luego dijo -¿y que mas?-

-¿Qué más?- pregunto Blanco

-¿En realidad porque nos contrataste?- dijo Negro

-¿A qué te refieres?- dijo Blanco

-Te conozco bastante bien Peter- respondió Negro y le chupo a su cigarro, sacando el humo lentamente- No traicionarías a tu líder porque si. Hay otra cosa, algo que te perturba-

-Por ahora no te preocupes, Antonio- dijo blanco con un tono lúgubre- Eso es asunto mío-

-Que por cierto- añadió Negro

-¿Si?- dijo Blanco y tomo el otro trago

-¡Gris está prohibida!-dijo Negro

-¡Queee! ¿Qué te pasa pervertido? Ella solo es una niña- contesto Blanco

-Que nos atrae a ambos- dijo Negro

-¡Ay está bien!- se quejo Blanco

-¿Está bien qué? ¡Dilo!-dijo Negro

-Si, si. Gris está prohibida, ¿feliz?- dijo Blanco

-En realidad no mucho, pero es lo mejor- admitió Negro

-Me voy a dormir- dijo Blanco y se levanto

-¡Vaya! Que fácil le das la espalda a un enemigo. ¿Qué tal si se me ocurriera clavarte un cuchillo en la espalda?- dijo Negro

-¡Ay por favor!, tengo sueño y ya me quiero dormir- dijo algo molesto Blanco- pero hagamos esto- y tomo las botellas de la mesa, le dio una a Negro y se quedo con la otra sentándose en el piso- Me apoyo en tu espalda, tú en la mía y así dormimos ¿Está de acuerdo señor?-

Negro se sentó y se apoyo en su espalda, pasaron un rato en silencio hasta que…

-Peter- dijo Negro

-¿Si, Antonio?- dijo Blanco

-Gracias- dijo Negro

-No hay de que- dijo Blanco