aupa!

bueno e aqui mi nueva historia. siento rayaros con mis histoias pero es que he acabdo de escribri la de "fuego & hielo" como ya he dicho allí y me aburro en acsa sin hacer nad así que me he decidido a escribir esta que la tenía pensada desde que fui a Túnez(notese que la historia está ambientada allí)

bueno decidí que sería de humanos porque la historia que más a triunfado de las mías es de humanso así que eso!

y bueno decir que los personajes pues algunos son como en el libro pero la mayoría tiene distintas eprsonalidades.

espero que o guste y me gustaría que opinaraís

muaks!

Impass*

()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()(()()()()()()()()()

P.O.V. Bella

-¡Bella despierta ya!

Por cuarta vez mi hermano me llamaba. Entró de golpe en mi habitación y abrió la persiana. La luz me cegó y me tapé con las sábanas hasta la cabeza. Él en cambio me las quitó por lo que me ovillé sobre mi misma.

-¡Bella!-el grito al oído fue tan fuerte que me asustó y caí de la cama.

Escuché su escandalosa risa mientras intentaba ponerme al menos derecha; estaba tirada en el suelo con la cara ahí y las piernas enganchadas entre las sábanas. Cuando al fin me desenganché miré a mi hermano con cara de odio.

Era increíble, lo mirabas y tenía pinta de jugador de rugby. Era alto y grande, con el pelo oscuro y ojos marrones. Como yo, tenía la piel muy blanca pero era muy guapo. Físicamente no nos parecíamos en nada. Aún así, aunque daba la impresión de ser serio era la persona más alegre y payasa que he conocido nunca. Le encantaba burlarse de mí y a veces hasta parecía más pequeño que yo e infantil peor era muy buen hermano.

-Emmett…podrías despertarme como la gente normal…

-llevo media hora llamándote y no hacías caso-dijo riendo todavía-venga vamos que es tarde y vamos a perder el avión.

-sabes que no quiero ir hermanito…no se porque mama y papa me obligan casi tengo la mayoría de edad…encima no quiero alejarme de Jacob y…espera… ¿has dicho…vamos?-lo miré sorprendida

-Si, he dicho vamos. Ya se que a mí ya no me obligan pero necesito unas vacaciones y Túnez me vendrá bien para alejarme de todo esto aunque eso signifique que tengo que aguantarte durante al estancia allí-dijo sin dejar de sonreír

Corrí a abrazarlo. Sabía que no iba por eso; tanto Emmett como yo odiábamos irnos a esos viajes programados a los que nos mandaban en verano nuestros padres pero al no tener 18 no teníamos más remedio. Pero desde el año pasado mi hermano ya no tenía que ir por la edad así que este año me tocaba ir sola y encima a Túnez. Demasiado calor, demasiado sol…y sabía que Emmett venía por mí. Hace nada había cortado con mi novio o mejor dicho él me había dejado y llevaba destrozada un tiempo, mi Emmy sabía que si iba sol pasaría el día en la habitación.

-muchas gracias Emmy-le dije sin dejar de abrazarle

-de nada enana pero venga levántate y acaba de prepararte. Ya he metido las maletas a la limusina.

-¿papa y mama están abajo?-pregunté esperanzada

-no lo siento…se han ido pronto…pero me han dicho que me despida de tú y que te diga que te lo pases muy bien

Suspiré. Debí haberlo imaginado. Mis padres eran importantes empresarios que nunca estaban en casa; ni siquiera dormían en casa Solo los fines de semana y entonces solían tener reuniones en casa y no tenían tiempo para nosotros. Hoy lunes esperaba que se quedasen a despedirme porque no me verían en mucho tiempo pero al parecer volvían a desaparecer.

Me duché dejando que el agua fría despejara mi cabeza y salí a vestirme. Me puse una falda negra que me llegaba por la mitad del muslo y una camiseta del mismo color de palabra de honor con un fruncido en el pecho. Me maquille un poco y bajé a desayunar con Emmett. Él engullía con ganas tortitas con mucho chocolate y bebía en intervalos seguidos su Cola Cao. Cogí unos huevos revueltos y me los comí. Luego nos pusimos en marcha.

Llegamos al aeropuerto y fui a comprar algunas golosinas para el viaje mientras Emmett iba a ocuparse del equipaje. Al de una hora nos encontrábamos en el avión. Mi hermano escuchaba música y yo leía un libro que me había comprado antes de ayer; los renglones torcidos de Dios. El viaje se pasó rápido al estar metida en mi lectura.

Al llegar allí nos llevaron en un autobús hasta el hotel que era enorme. En la entrada un botones vino a coger nuestras maletas y llevarlas a nuestra habitación que estaba en la última planta. Llegué y me tumbé en la cama.

-¿Qué haces?-me preguntó mi hermano-¡vamos a la piscina!

Vaya…sol nada más llegar…pero teniendo en cuenta que él había venido por mi decidí que se lo debía. Cogí mi bikini me lo puse y bajamos allí. Nada más llegar busqué sombra; no pensaba ponerme al sol. Me tumbé en la hamaca que había conseguido a escuchar música. Estaba boca abajo cuando noté hacer agua en mí.

-¡Emmett!-le chillé-¡me mojas!

-vamos a bañarnos enana

-no quiero vete tú-le dije cruzándome de brazos pero su mirada me asustó-Emmett…ni se te ocurra…

Me cogió en brazos y me llevó hasta la orilla.

-tápate la nariz enana que vamos al agua

-¡EMMETT!

Saltó al agua conmigo en brazos