AN: Para todos los que lo pregunte, sí, ya leí el capítulo 367, como sea, no me gusta poner spoilers masivos en mis fics (a excepción de que sea por accidente, lo cual he hecho antes y lo siento) así que por esa razón, no voy a hacer ningún cambio en este fic o en ningún otro hasta que ese capítulo haya salido en el anime (Maldita sea, eso será dentro de mucho…) Pero si, lo sé :) Y sobre dónde se encuentran ciertas personas (es decir, Chouji, Lee, etc) de verdad no puedo acomodar a todos en este fic, así que, sí, tuve que quitar a algunas personas que no iban a tener un papel importante, así que lo siento –gota – ¡Por lo menos mantuve a Gaara! … No es como si el pudiera ser alguien que podría quitar, jaja.

EDITADO:

PRECAUCIÓN: Me estoy molestando de ser regañada por TENER este comentario y NO comentarlo aquí. Sakura dice "maricón" en este capítulo, yo lo encuentro inaceptable, puede que ustedes también, o puede que nada mas se encojan de hombros y no les importe, esa es su opinión propia. A mi, personalmente, no me gusta escuchar esta palabra porque tengo muchos amigos gay quienes la encuentran ofensiva. Si no les ofende, entonces bien. Si lo hace, me disculpo por tener que usarla y les hago saber que la forma de pensar de Sakura no expresa la mía.



Capítulo 10

De Escuela y Perdedores


Naruto se despertó de un sobresalto, casi con pánico, su mano buscando por un kunai que no encontraba. Le tomó unos segundos el recordar que su mundo de sueños no era real y otros más para identificar el sonido. La alarma de su reloj.

Gruñó, girando sobre su espalda y mirándolo, notando que eran las seis treinta. ¿Por qué estaba la alarma prendida? Ah sí, pensó con un enorme bostezo, una mano estirándose para apagar los pitidos. Tengo escuela.

Una fría oleada de temor le inundó, amenazando con ahogarlo. No quería ir, estaba asustado. Todos lo mirarían, ¿y qué pasaría si olvidaba a alguien? ¿Cómo podría justificar a quien recordaba y a quien no? Contempló el fingir estar enfermo para librarse de ello, tirando su cobertor sobre su cabeza.

No estaba preocupado sobre el material de curso actual o por no estar en el mismo grado que sus amigos, porque había hecho un examen el fin de semana y el director –quien Naruto había descubierto era el tercer Hokage, alias Sarutobi Hiroki –había dicho que podía regresar como si nunca se hubiese ido.

Era raro para Naruto el poder recordar todo y entenderlo, pero no iba discutir sobre ello. Pensó que era bastante impresionante que casi un mes después de haber despertado, hubiera aprendido once años de valor educativo. Ignoraba el por qué, tan sólo estaba agradecido de hacerlo.

"¿Cariño?" Alguien tocó a su puerta. Naruto se debatió el finger su muerte, pero considerando su coma, eso hubiera sido cruel.

"Em, ¿sí?"

"¿Estás levantado?" preguntó.

"Em…¿define levantado?" replicó nerviosamente.

Hubo una pausa, luego escuchó abrirse su puerta y fue forzado a quitarse sus sábanas de la cabeza. Su madre caminó hacia su cama, sosteniendo una taza llena de café en una mano, y vestida elegantemente en un traje beige con su cabello en un moño.

"Dulzura, no tienes que regresar a la escuela si no estas listo." Le dijo dulcemente mientras se sentaba en la orilla de su cama. "No te esfuerces."

"No es que no crea que estoy listo, sólo estoy –asustado." Admitió, ignorando la paliza que estaba obteniendo su orgullo.

"Naruto, eso es normal. Ha pasado un largo tiempo, pero eres una buena persona y aprendes bastante rápido." Recorrió con su mano el cabello de su hijo. "Estarás bien. Y Sasuke, Kiba y todos tus demás amigos estarán justo ahí para ayudarte. Sólo se tu mismo y todo saldrá bien."

Naruto se sentó, estrujando sus manos mientras tragaba salida con fuerza y asentía. "Está bien, le daré una oportunidad."

"Si no puedes soportarlo, has que Sasuke te traiga en casa en el coche en el descanso y luego llámame al trabajo. Le informaré a la escuela que es demasiado pronto ¿correcto?" Le acarició la mejilla con la mano y sonrió.

"Está bien." Asintió. "Puedo hacer esto. Sólo es escuela, ¿Qué tan duro puede ser?" Forzó una sonrisa y se estiró para alcanzar sus muletas.

"Ese es mi niño." Lo besó en la frente mientras se ponía de pie y miraba su reloj. Tengo que irme o llegaré tarde. Tu padre ya se fue, así que no olvides cerrar la puerta cuando saltas. Regresaré alrededor de las cinco treinta. Si no te sientes bien para ir a la escuela, llámame a mi teléfono móvil para que así pueda informarles, ¿bien?"

"Sí."

"Muy bien." Repitió con una sonrisa, besando su frente por segunda vez. "Que tengas un buen día."

"Tú también." Ella le sonrió y se preparó para irse cuando Naruto la detuvo. "¿Mamá?" Se giró. "Te ves realmente bien."

"Gracias, cariño." Sonrió y agitó su mano, luego se fue.

Naruto escuchó la puerta del frente cerrarse mientras cojeaba por el corredor, y repentinamente se le ocurrió el por qué no tenía padres en su mundo de sueños. Su papá se iba antes de que despertara, y su mamá se quedaba atrás sólo el tiempo suficiente para asegurase que se despertara antes de irse también. Su madre regresaba a casa a las cinco treinta, y su padre alrededor de la hora de la cena, a las siete. Era como no tener padres, la verdad.

Naruto cojeó hacia su baño y comenzó a alistarse para la escuela, su mente vagando así como él. Seguía tratando de relacionar cosas de su vida real con su mundo falso. Algunas cosas tenían sentido, otras no, pero se imaginó que se explicarían por si mismas a su tiempo. Algunas veces se preguntaba si quería que se explicaran, o si preferían tan sólo ignorar el hecho de que tenía su propio mundo de sueños y simplemente seguir con su vida.

Mientras cerraba la llave del agua de la ducha y se secaba –con dificultad; las muletas apestaban –se preguntaba si debía decirle a sus amigos que era gay. ¿Tal vez debía decírselo primero a sus padres? No lo sabía, pero definitivamente quería decírselo a Sasuke.

No… tal vez no a Sasuke…

Sintió mariposas revolotear en su estómago y colocó ambas manos sobre él para calmarlo mientras se sentaba en la taza del baño. Una vez que se calmó, tomó sus muletas y caminó hacia su cuarto, una toalla alrededor de su cintura. ¿Debía decirle a Sasuke? ¿Qué si se sentía asqueado? ¿Qué si lo rechazaba?

¿Qué si me hace un agujero en el pecho con su puño? Naruto suspiró y se puso un par de boxers mientras estaba sentado en la cama. Que si Sasuke se burlaba de él una vez mas, no creía que pudiera soportar una segunda vez. Suspiró, acostándose en su cama.

"No voy a ir." Decidió mientras tiraba las sábanas sobre él y cerraba sus ojos. Estaba aún mas asustado que antes, ahora, y deseaba que sus pensamientos no se hubiera estacionado en ese tema.

Se quedó en la cama, rogando volver a dormirse cuando sonó el timbre de la puerta. Grunó, molesto que casi se hubiera logrado volver a dormir. Sonó de nuevo antes de que la puerta de enfrente fuera abierta, significando que quien fuera que fuese tenía una llave, o sabía donde estaba escondida la de emergencia.

"¿Naruto?" Los ojos del rubio se abrieron de golpe y se arrojó las cobijas que lo cubrían al tiempo que escuchaba pasos dirigiéndose hacia las escaleras. "¿Estás despierto? ¿Necesitas ayuda?"

"¡No!" Naruto forcejeaba para agarrar sus muletas y terminó cayéndose de la cama.

"¡¿Estás bien?!" Preguntó Sasuke con preocupación mientras sus pisadas se podían escuchar subiendo rápidamente las escaleras.

Naruto entró en pánico, gateando lo más rápido que sus dañadas piernas le permitían, y azotó la puerta justo al mismo tiempo que Sasuke llegó al segundo piso. El rubio se estiró y puso el seguro antes de jadear y recargar la espalda contra la puerta.

Sasuke tocó. "¿Estás bien?"

"Estoy bien." Mintió Naruto, odiándose a si mismo. Estaba avergonzado de que solo estuviera en sus boxers, incluso aunque probablemente Sasuke lo había visto así antes, considerando que solían quedarse en la casa del uno o del otro todo el tiempo. Y gatear –Dios, no podía llegar más bajo.

"¿Necesitas ayuda?"

"¡No!" Hizo una mueca, tratando de calmar su voz. "No, puedo hacerlo. Perdón, saldré en un minuto."

Decirle a Sasuke que no iba a ir a la escuela ni siquiera había cruzado por su mente. No quería parecer débil, así que aunque sentía que iba a vomitar, iba a ir a la escuela.

Tenía que. Si no por él mismo, entonces –por Gaara.


Naruto estuvo sorprendido de descubrir que la mayoría de los senseis de su mundo eran en realidad maestros, y que eran bastante similares a como habían sido. El rubio pertenecía al Salón B de la generación 2004, el maestro de la clase durante los cuatro años del colegio había sido el mismo hombre: Hatake Kakashi.

Había asentido con la cabeza de manera indiferente hacía Naruto, pero era obvio en sus ojos que estaba feliz de que el rubio volviera. No usaba una máscara, pero tenía cicatrices alrededor de su boca. Sasuke le había dicho que Kakashi había estado en un accidente automovilístico el año en que entró en coma, y que había estado usando vendajes en casi todo su rostro. Naruto se imaginó que eso explicaba la imagen soñada de Kakashi.

El adolescente luego se había encontrado con Umino Iruka, el hombre estalló en lágrimas y lo abrazó fuertemente. Pasó su corto descanso con el hombre, y descubrió que Iruka solía ser su niñera cuando era pequeño, y que ahora era un asesor de orientación en su escuela. Aparentemente, Iruka había sido como un hermano mayor para él, lo cual tenía sentido para Naruto considerando la relación que tenía con Iruka en su mundo de sueños.

Creía que la más escalofriante experiencia de todo su día fue encontrarse a Shiranui Genma antes del almuerzo. El hombre había salido disparado hacia Naruto, tratando de abrazarlo y manosearlo, pero Namiashi Raidou lo había detenido y le dijo a los chicos que corrieran, rápido. Naruto hizo lo que se le dijo, lo mas que sus muletas le permitían, escuchando a los dos maestros hablar detrás de él mientras Genma trataba de liberarse.

"¡Oh, es tan adorable, podría ir y violarlo!" el maestro de cabello largo exclamó ruidosamente, lo cual causó que numerosas personas se giraran para ver de quien estaba hablando.

"Ajá –no es una buena idea." Suspiró Raidou mientras los chicos realizaban su escape.

"Muy bien, eso fue aterrador." Admitió Naruto a los otros dos chicos mientras se dirigían a la cafetería.

"Eh, Genma siempre es así." Dijo Kiba encogiéndose de hombros. "Cuenta, ¿Cómo era Genma en tu mundo de sueños?

El rubio resopló. "Normal."

"¡¿Normal?!" Las quijadas de Sasue y Kiba cayeron.

"¡¿Genma era normal?! ¡No puede ser, tío! ¿Cómo es que no supiste que era un sueño?"

"Ni lo digas." Murmuró Sasuke mientras entraban a la cafetería y tomaba dos bandejas –una para él y la otra para Naruto. Iba a divertirse tratando de hacer malabares con ambas.

"¿Todo ha ido bien hoy, Naruto? Realmente aún no has dicho nada acerca del curso."

"Ha estado bien. Sorpresivamente." El rubio frunció el cejo. "No esperé que fuera así de simple."

"¿Simple?" Sasuke le enarcó una ceja. "¿Tú crees que esto es simple?"

"Bueno, era listo antes. Simplemente debe ser algo de los genes."

Naruto miró sorprendido a Kiba, recordando lo que Neji había dicho antes. ¿Lo había dicho –en serio? ¡¿Naruto era listo?!

"¿Listo?" susurró incrédulo. "¿Yo era listo?"

"Estabas en el cuadro de honor." Le informó Sasuke, lo cual le ganó una mirada confundida.

"Lo cual es un sí." Le aclaró Kiba con una risita burlona, Sasuke se giró para mirarlo enfadado.

El rubio los miró a ambos sorprendido por unos cuantos segundos. "¿Yo era listo?"

Ambos chicos parpadearon mirando a su amigo antes de que Kiba se inclinara para acercarse a Sasuke y susurrarle por la esquina de la boca.

"¿Crees que esté teniendo problemas de audición?"

"Mis manos están llenas, golpéalo, por favor." Sasuke giró los ojos mientras rebasaba a Naruto para dirigirse a pagar.

"¡No me golpees!" exclamó Kiba en pánico, lo cual sólo provocó que el rubio se riera y siguiera a Sasuke.

El pelinegro bajó ambas bandejas antes de ir y tomar la billetera de Naruto. El rubio retrocedió torpemente, casi perdiendo el agarre de sus muletas. Tomó la billetera él mismo, pasándosela a Sasuke. El Uchiha realmente no pareció notar este pequeño ataque de paranoia.

"Usualmente nos sentamos afuera, pero si eso es muy difícil para ti, podemos comer en el comedor." Le dijo Sasuke a Naruto.

"De puta madre, el comedor es demasiado ruidoso, tío. ¿No podemos –ay!" Kiba cruzó sus piernas y se inclinó ligeramente, al haber sido pateado en la espinilla. "¡Joder, amigo! ¡Eso duele!"

Naruto sonrió ligeramente ante la actitud protectora de Sasuke, y les aseguró que eso de comer fuera estaría bien. Mientras se dirigían hacia las puertas que llevaban afuera, notó a Gaara caminando hacia la línea de la comida. Estaba vestido todo de negro y tenía maquillaje negro alrededor de sus ojos. Naruto esperó que Gaara se sentara afuera también.

Fueron hacia las puertas de la escuela, Kiba pateando una para abrirla y luego sosteniéndola para Sasuke y Naruto antes de seguirlos. Sasuke se dirigió hacia un gran árbol donde algunos de sus amigos ya estaban sentados.

"Bueno, miren quien es." Sonrió Ino mientras palmeaba el lugar a su lado. "Odio estar en el salón A, te extraño demasiado." Naruto se rió y se puso en el suelo –con dificultad –antes de que Sasuke le pasara su bandeja con comida.

"Así que, ¿hasta ahora como ha estado tu día? ¿Todo bien?" inquirió Ino antes de tomar un bocado de su ensalada. Naruto se encogió de hombros mientras picaba la lasaña de su plato. Tenía el insano sentimiento de que esa cosa iba a brincar y tratar de comérselo.

"Bien. No he olvidado a nadie hasta ahora, pero aún no he visto a un par de personas. Como a Orochimaru."

"Créeme, no quieres." Sasuke giró los ojos. "Desde que los dos le prendimos fuego a su feto de cerdo en noveno grado, ha tratado de atraparnos."

Naruto le parpadeó a Sasuke mientras el pelinegro comía, el Uchiha claramente no compartía la preocupación del rubio de que la lasaña le iba a arrancar un pedazo. "¿Le prendimos fuego a un cerdo?"

"Un feto de cerdo. Uno muerto. Lo tenía en un frasco en su estante. El tipo mira demasiado CSI; quería tener su propio feto de cerdo, como ese personaje de Grissom. Sólo lo hemos tenido como maestro un año, así que realmente ya no lo vemos mucho por ahí." Replicó Sasuke antes de mirar la lasaña de Naruto. "¿No tienes hambre?"

"¿Eh?" Naruto miró su plato y se rió con nerviosismo. "No se ve muy amigable." Admitió.

"Deberías apurarte y comerla." Sonrió Kiba. "¡Antes de que te muerda!"

"¡Chomp!" Naruto brincó una milla hacia arriba cuando alguien gritó justo detrás de él, Neji riéndose mientras se dejaba caer en el círculo con Hinata.

"¡Se pasan de mierda chicos!" gritó Naruto, poniéndose rojo como betabel.

"Sí, sean buenos con el lisiado." Sonrió Ino.

"¡Váyanse a la mierda! ¡Todos ustedes!" El rubio frunció los labios y comió un poco de su lasaña, mosqueado. Levantó la mirada hacia ellos y se detuvo, notando que Gaara justo se había sentado en el pasto bajo un árbol.

"¿Te ha ido bien en tu primer día de vuelta?" preguntó Neji mientras abría una botella de jugo de naranja y tomaba un largo trago.

"Estoy bien, la gente tiene que dejar de preguntarme eso." Murmuro el rubio, volviendo a picar su comida.

"Sólo queremos asegurarnos de que estás bien." Insistió Hinata con una sonrisa.

"¿Sabes que es lo que necesitas, Naruto?" preguntó Kiba, pasando un brazo alrededor de los hombros del rubio. " necesitas echarte a alguien."

"Ese eres , idiota."

"En realidad, tú eres el que más necesita echarse a alguien de todos nosotros." Le dijo secamente Kiba a Sasuke.

"Eso es lo que mi hermano dice." Admitió el pelinegro frunciendo el ceño.

"Como sea, Kiba está mas o menos en lo correcto." Estuvo de acuerdo Neji. "Necesitas una novia que te ayude a mantenerte relajado."

"¡Yo soy soltera!" la mano de Ino se levantó de golpe. Naruto río ante su entusiasmo.

"Gracias, Ino, pero yo… sólo digamos que no voy a tener una novia en un futuro cercano."

"¿Por qué?" preguntó Hinata. Él simplemente se encogió de hombros.

"Si esa perra de Sakura hizo que te dejaran de gustar las mujeres, la voy a matar." Bromeó Ino.

"No –fue Sakura."

Todos guardaron un silencio sepulcral. Kiba tenía su tenedor cerca de su boca abierta, pero la lasaña se había caído y aterrizado en sus jeans. No pareció notarlo. Naruto se removió incómodo, sintiendo que tal vez no debía haber dicho nada.

"Eres –gay?" preguntó lentamente Ino.

Naruto abrió su boca para decir algo, pero otra voz lo interrumpió.

"Bueno, eso explica algunas cosas." No había notado a Sakura parada frente a él, justo detrás de Neji. Todos los demás lo habían estado mirando, así que ninguno lo había notado.

"Regrésate a tu burdel, puta." Chasqueó Ino, prácticamente enseñando los dientes con furia.

"Métete en tus propios asuntos, perra." Sakura sonrió de medio lado ante su propia astucia. "Venía a reavivar mi flama con Naruto, pero si él es un maricón –"

No pudo continuar porque Ino se había parado y la golpeó cuando dijo esa palabra. Kiba y Neji la tuvieron que sujetar para detenerla de causarle mas daño a Sakura, lo cual probablemente hubiera mandado a la pelirrosa al hospital, y hecho expulsar a la rubia.

"Que problemático." Naruto se giró ante esas palabras, mirando a un suspirante Shikamaru sujetando su bandeja. Había estado castigado por no haber llevado su tarea. "Ino, cálmate, no quieres otra suspensión."

"Sí, escucha a tu novio, cerda." Siseó Sakura, limpiando sangre de su boca.

"No soy su novio." Suspiró Shikamaru, molesto. Ino y él habían sido mejores amigos desde el Zinder, así que todos inmediatamente asumían que eran pareja.

"Ey Shikamaru, ¿sabías?" dijo Sakura con una mueca desdeñosa, mirando a Naruto. "Nuestro rubio amigo es un maricón."

Ino redobló sus esfuerzos para golpear a Sakura mientras Shikamaru parpadeaba.

"Ino, conseguirás que las expulsen." Dijo de nuevo.

"¡No me importa!"

"No, no." Shikamaru bajó su bandeja. "Sólo me refiero que serías expulsada."

"¿Eh?" Ino ni siquiera tuvo tiempo de mirar a Shikamaru antes de que este la pasara y golpeara a Sakura justo en la cara.

"¡Puta madre!" Naruto lo miró con incredulidad, los ojos abiertos como platos. "¡Pensé que no golpeabas a las chicas!"

"No, me soñaste no golpeando chicas." Shikamaru crujió sus nudillos mientras Sakura se tambaleaba para ponerse de pie y correr, sujetándose la nariz. "Y aún si no golpeara chicas, Sakura no cuenta."

"Siento decirlo, pero la escuela entera lo sabrá para el final del día." Susurró Hinata.

"No me importa." Dijo Naruto encogiéndose de hombros, tomando otro bocado de su lasaña, como si hubiera olvidado sus pensamientos previos acerca de que la comida lo mordería. "Siempre y cuando mis amigos no cambien por mis preferencias, la escuela puede decir lo que quiera."

"Tch." Kiba dejó ir a Ino y se volvió a sentar. "Siempre y cuando no trates de brincarme encima, estamos bien."

"Idem." Accedió también Shikamaru, tirándo una araña de su hombro antes de sentarse.

"Puedes brincarme a mi." Le molestó Ino al tiempo que volvía a comer de su ensalada.

"Te falta equipo." Sonrió Kiba.

"Cuidado, o te robaré el tuyo." El moreno respingó, sus manos se dirigieron a proteger su paquete.

"Por favor no." Se quejó.

Naruto simplemente se rió, negando con la cabeza. Repentinamente se dio cuenta de que Sasuke no había dicho nada, y casi levanta la mirada para verle la cara, pero se resistió. También estaba muy asustado. Así que, en lugar de eso, simplemente bajo la mirada y la clavó en su comida mientras continuó comiendo.

Hubo un silencio por unos segundos antes de que Kiba se aclarara la garganta.

"Vaya ¿Soy solo yo, o aquí hay, algo así como, una tensión inmensa?"

Ino golpeó al moreno detrás de la cabeza, Kiba dejo escapar un grito. "¡Idiota! ¡Sólo tú puedes ser lo suficientemente estúpido para soltar así sin tacto!" (1)

"¿Qué hay de malo con ser directo?" gimió, frotándose el chichón en su cabeza.

"No te preocupes por ello, Kiba." Sonrió Naruto, aún sin levantar la mirada. "Me gusta tu franqueza."

"Gracias… creo." Kiba frunció el ceño. "No me estás coqueteando, ¿verdad?"

Ino quería golpearlo otra vez, pero para ser honestos, le faltaba energía. Golpear a Kiba cada vez que decía o hacía algo estúpido sólo sería una gran molestia. Escogió ignorarlo y continuar comiendo su ensalada.

"¿Por qué no me miras?" Todos levantaron la mirada hacia Sasuke ante su pregunta. Todos a excepción de Naruto. Él no quería levantar la mirada.

"¿A qué te refieres?"

"Desde que admitiste ser gay, no me has mirado." Le acusó Sasuke, su bandeja frente a él y sus manos entrelazadas, sus codos descansando en sus piernas.

"¡Ya entendí!" exclamó Kiba. Naruto lo miró, alarmado, ¡esperando que no lo fuera a decir en voz alta! Aunque sinceramente, este era Kiba. "¡Estás preocupado acerca de lo que Sasuke piense ahora de ti!"

Y por suerte para mi, Kiba es un idiota. Suspiró Naruto. Había estado muy asustado de que Kiba fuera a soltar que a Naruto le gustaba Sasuke, y ese era el porqué no levantaba la mirada. No parecía que nadie hubiera considerado eso. Aunque de nuevo, tenía un poquito de verdad, lo que Kiba había dicho. No quería que Sasuke estuviera asqueado con él o algo así.

"¿Naruto?" El rubio levantó la mirada, por alguna razón con nerviosismo. El azul se fijó en el negro. "¿Es por eso que tienes miedo de mirarme?"

"Sí." Susurró, bajando la mirada.

"Eres un idiota."

"¡¿Eh?!" Naruto levantó la cabeza de golpe, sus ojos encontrándose una vez más con los de Sasuke. El pelinegro estaba sonriendo de medio lado.

"Eres mi mejor amigo. No me importa si quieres tirarte a tíos." Se encogió de hombros. "A cada quien lo suyo. Si a mi me gustara el bestialismo, estoy seguro que estarías ahí para mi sin importar el que."

"¿…Te gusta el bestialismo?" preguntó Kiba, alejándose ligeramente. "¿Necesito proteger a Akamaru?"

Sasuke movió sus ojos lentamente para mirar a Kiba. "Eres un idiota."

Naruto se rió ante la mirada en el rostro de Kiba, negando con la cabeza. Escuchó felizmente mientras Sasuke y Kiba comenzaban a pelear, el moreno usando grandes movimientos con sus brazos y un montón de señalamientos, mientras que el pelinegro sólo sonreía de medio lado y hababa con calma.

Esto es divertido, se dio cuenta Naruto mientras tomaba un trago de su bebida. Sus ojos vagaron alrededor del área hasta que se detuvieron en Gaara, y se congelaron. El pelirrojo tenía el rostro frente al árbol bajo el cual estaba sentado, comiendo su comida lentamente con su cabeza inclinada. Naruto bajó su bebida, mirando hacía la espalda del otro, y luego forcejeó para ponerse de pie. Ino comenzó a levantarse para que así pudiera ayudarlo, pero Neji sujetó su brazo, sabiendo que Naruto quería hacerlo por sí mismo.

Una vez que estuvo de pie y sujetando de manera confortable sus muletas, lentamente se dirigió hacia Gaara.

"¿Qué está haciendo?" inquirió Ino mientras que el grupo lo miraba irse. Kiba todavía seguía gritándole a Sasuke, pero el pelinegro también miraba a Naruto.

"Es Naruto. ¿Qué es lo que crees que está haciendo?" suspiró Shikamaru. "Que problemático."


Gaara podía escuchar al grupo de amigos detrás de él riñendo acerca de una u otra cosa. Prestó atención, tratando de establecer porque Kiba estaba gritando tanto, pero era difícil definirlo, incluso aunque estaba gritando. Kiba tendía a no articular apropiadamente casi todo el tiempo, lo cual hacía difícil el entenderle.

No tiene nada inteligente que decir de todas maneras, pensó Gaara mientras se terminaba su jugo y lo ponía de nuevo en su bandeja. Una sombra apareció sobre él y se giró bruscamente de manera defensiva, mirando con enojo. Se quedó un poco aturdido de ver Naruto, pero su rostro permaneció sin expresión.

"Ey, Gaara. ¿Te importa si me uno?"

"¿Por qué?" preguntó el pelirrojo.

Naruto se encogió de hombros. "¿Por qué no?"

Gaara miró por sobre Naruto hacia su grupo de amigos, todos ellos los estaban mirando. Kiba finalmente se había percatado y se había girado para ver que estaba pasando. El pelirrojo dejó salir un gruñido, girándose hacia el rubio.

"Buen intento."

"¿Eh?" preguntó Naruto, confundido.

"Lo siento, pero no voy a caer. Ve y dile a tus amigos que perdiste su pequeña apuesta."

Las cejas del rubio lentamente se levantaron antes de que cojeara frente a Gaara y se apoyara su espalda contra el árbol, usándolo para ayudarle a sentarse antes de colocar sus muletas a su lado. El pelirrojo lo miró con odio, reuniendo sus cosas para así poder irse.

"¿Siempre eres así de paranoico?"

"No tengo nada que decirte." Enunció Gaara antes de pararse, colocando su mochila en su hombro y girándose, su bandeja en sus manos.

"También estabas a la defensiva en mi mundo de sueños."

Esto hizo a Gaara detenerse después del primero paso. Se giró hacia Naruto lentamente, la sorpresa clara en su rostro.

"¿Tú –soñaste conmigo?"

"Bueno, de alguna manera, supongo." La cara de Naruto se partió en una gran sonrisa. "Tú y yo éramos realmente buenos amigos. Te ayude a superarme –sin querer, por supuesto." Soltó una risita.

Gaara se quedó mirando a Naruto por unos cuantos segundos, luego volvió a mirar a los amigos del rubio. Ya no les estaban prestando atención, habían vuelto a pelear los unos con los otros. Si esto fuera una apuesta o una broma, aún estarían mirando, y estarían riéndose. El pelirrojo se giró otra vez hacia Naruto.

"¿Por qué estás aquí?" preguntó, aunque no se movió de donde estaba de pie. El rubio se encogió de hombros.

"Sólo me imaginé que podías tener un amigo." Sonrió. "¿Puedes, verdad? ¿Tener un amigo?"

Gaara solo miró a Naruto, notando que tan sincero se veía. Volvió a mirar hacia los amigos del rubio, luego de nuevo hacia él.

"¿Tú –quieres ser mi amigo?"

"Era tu amigo en mi mundo de sueños. ¿Qué tan difícil puede ser el ser tu amigo aquí afuera?" Palmeó el lugar a su lado. "Vamos, siéntate."

Gaara vaciló, luego finalmente bajó su bandeja y se quitó la mochila, sentándose torpemente a un lado de Naruto. Los dos miraron al cielo en silencio, el pelirrojo incómodo y Naruto simplemente relajado.

"Así que, dime, Gaara," Naruto se giró hacia él con una sonrisa. "¿Te gusta la playa?"


Eso es algo que yo hago COMPLETAMENTE… y lo he hecho antes –gota–

N.A: Ay, repasé este capítulo dos veces, pero estoy tan cansada que probablemente haya algunos errores o algo y hay una parte en esto que siento que ya usé antes en un capítulo previo… si alguien encuentra algo, háganmelo saber ¿por favor? –amor-


Umbra's notes: Si… ya se. Ok, tuve problemas laborales y luego tuve un largo y complejo cuadro de depresión (eso de tener que dejar de comer como que afecta) total que en realidad no publiqué NADA en todo este tiempo (ni de este ni de otro fic), siento la demora. Ahorita no tengo trabajo así que en teoría no debería tener problemas en terminar este fic.

La hora de las curiosidades: ya saben que trabajo, pero no saben que mi trabajo me exige estar en contacto con personas de otros países, entre ellos portugueses, debido a esto (y otras cosas) sé que móvil es un sinónimo que se usa para lo que algunos (entre ellos yo) conoce cariñosamente como celular. Por eso, le puse teléfono móvil, igual es mas claro, sé, por mis llamadas telefónicas, que mis clientes no me entienden si digo celular. (clientes…que rudo se escuchó eso… sería mas fácil decir que yo soy su empleada). Además, "echarse a alguien": cogerse a alguien, echarse un polvo, tirarte a alguien… depende del país, continente y hasta uso horario, trate de usar algo que se entendiera (confesaré que la primera vez que leí lo del polvo se me hizo lo mas chistoso del mundo y no lo entendí a la primera).

Amo a Kiba, en serio. Sakura es una verdadera perra ¿no lo creen? ¿Alguien reconoce la pose de Sasuke cuando habla con Naruto? ¿Eh? Jaja la clásica pose No-me-molestes-soy-superior-Uchiha??? (aunque este niño es mas denso que el otro).

Una última disculpa, no revisé este capítulo, así que es probable que encuentren varias faltas de ortografía (sobre todo con los "este" y "esta" que son los que más me dan dolor de cabeza), pero si me ponía a revisar nunca iba a terminar.