Hola a todos.

Ya se que no tengo perdon, pero a mi favor, me trate de esmerar en este cap., ya que para mi, es el preludio al desenlace, que yo creo que sera pronto, así que espero me puedan perdonar, se me secaron las ideas y aparte me meti de nuevo en el anime y como ya habia dicho, ando haciendo un fic de Nabruto y supongo que subire el cap. piloto para ver que tal les parece, digo, si de los que leen este fic, hay alguno que le guste Nabruto, hay chekan mi piloto y me dan su opinion porfa, en fin, ya no tengo cara con que pedir perdon, así que pasemos a los saludos. ^^

verodelprado:Hola, grax por el review y si, tienes razon, si no fuera Snape así, no seria el que conocemos, con respecto a Voldy, pues ya veras que va pasando, nos vemos, bye. ^^

Vladislay:Hola, grax por el comentario, espero t agrade el cap. y sorry por la tardanza, bye. ^^

Expelliarmus:Pues bueno, espero t guste este cap. y sorry por la tardanza, sobre los recuerdos, pues así parece, el ultimo de los recuerdos k Harry tiene k ver, creo que sera bastante revelador y algo frustrante para muchos, bye y grax por el rr. ^^

Kaito Hatake Uchiha:Aki t va tu comida, espero no t importe la tardanza, bye. ^^

animes:Hola, grax por el comentario, espero que no t moleste mucho la tardanza, nos vemos, bye. ^^

draon-mll:Hola, pues grax por el comentario y aki esta tu respuesta, yo no dejo las cosas a medias, bye. ^^

Y bueno, despues de los saludos correspondientes, pues agradecer a los que han seguido mi fic y aun k no han dejado rr, algunos si m han agregado en favoritos y hasta en autor, algo k aun no creo merecer, pero gracias y aun k no dejen reviews, gracias, por k almenos se k alguien lee esto, nos vemos y vallamos a lo k importa, bye. ^^

Continuemos


31.-El Enemigo en Casa

En el atrio había mucho movimiento, magos tratando de proteger los accesos al interior del ministerio y otros poniéndose de acuerdo con algunos aurores para poder proteger el lugar.

Harry veía esto y sabía que algunos estaban desconcertados. Él mismo no sabia como es que Voldemort había conseguido tantos aliados por el mundo. Sabia que tramaba un ataque a gran escala por todo el mundo, pero esto parecía haber sido planeado por años, como si lo hubiera decidido incluso antes de su primera caída, tal y como suponía desde hace algún tiempo. Fue en ese momento que se dio cuenta. Voldemort había viajado por el mundo cuando se fue con Rebecca y en ese momento busco aliados y después de lo que sucedió con Rebecca, decidió ir a buscarlos y poner su idea en marcha.

Sonó una explosión y Harry salio de sus cavilaciones. Se dirigió a la entrada del ministerio.

- ¿Qué sucede?, ¿Cómo van con las protecciones? – pregunto a uno de sus caballeros escarlata.

- Intentamos mantenerlos a raya, Harry – contesto Lavender –. Harry, ¿Draco como esta? – pregunto la chica con preocupación.

- Descuida, esta bien, aun no pasa nada – le contesto con una sonrisa, a lo que la chica relajo su mirada y sonrió con un suspiro.


- ¿Qué sucede en el ministerio? – pregunto Sirrah a Draco.

- Hay un ataque, pero Harry se encuentra ahí – le contesto el rubio.

- ¿vamos a ir? – volvió a preguntar la chica.

- No, él quiere que estemos aquí. Piensa que todo esto puede ser para crear una distracción y llevarse a Sheila – contesto con calma.

La chica no dijo nada, solo pensaba en lo frustrante que tenía que ser para su hermano el no poder ir a ayudar a su amigo. Suspiro resignada y se despidió de su hermano para ir a su puesto de vigilancia.

Sheila se encontraba muy nerviosa, no sabia con exactitud lo que sucedía en ese ataque, pero si era tan peligroso como para hacer que tres de los amigos de su papa la cuidaran y prácticamente no la dejaran sola, tenia que ser muy peligrosa, hasta para su papa y eso le preocupaba.

- ¿Mi papa se encuentra bien? – pregunto la niña.

- Si, no debes preocuparte, ya sabes que el se las sabe arreglar muy bien – dijo Luna, que había llegado al castillo para poder avisar del ataque.

- Tía Luna, crees que pronto termine esto. No tengo mucho en el colegio, pero no me gustaría que pasara algo mas por mi culpa, si es necesario… dejare el colegio y regresare hasta que termine esto – decía la niña con algo de pena en la vos.

- No querida, Harry no quiere que pienses eso, para el lo mas importante es tu felicidad y la de todos – le contesto Luna mientras le regalaba una sonrisa que solo le solía dirigir a las dos hermanas y a Neville.

La niña le regreso la sonrisa y siguió caminando por el pasillo, claro que acompañada por Luna, que era su escolta en esa ocasión.

Fue dando la vuelta en uno de los pasillos del segundo piso, que se encontraron con Fred y George, que fueron mandados por Harry para cuidar la escuela.

- Pero mira que tenemos aquí George, una picapleitos – decía Fred a su gemelo con un tono burlón.

- Si Fred y es tan peligrosa, que la tiene que cuidar la bruja mas temida de los Arlequines – contesto George en el mismo tono.

- No es cierto, no soy picapleitos. Soy toda una señorita – decía Sheila con un tono altanero y alzando la cara en la misma forma.

- Yo no soy la mas temida de los Arlequines – contestaba Luna – esa es Ginny, ¿quieren que se los demuestre? – pregunto Luna, con su habitual tono despistado.

- Este… creo que mejor nos apresuramos a verificar las puertas del colegio – decía Fred con algo de temor en su voz.

- Si querido hermano, no queremos que Harry nos regañe por no cumplir con el trabajo – contesto George y ambos salieron casi corriendo.

- Tía Luna, no asustes así a los Tíos, ya sabes que le tienen miedo a mamá Ginny desde que le quisieron enseñar a Lily a volar en la escoba – le decía la niña con algo de diversión en la voz.

- Pero si solo dije la verdad – dijo Luna con su típica sonrisa.

La niña solo suspiro y después sonrió. Amaba cuando su tía Luna actuaba así.


- Harry, Víctor dice que todo esta muy ajetreado por allá, y Fleur dice lo mismo, creo que tendremos que mandar mas refuerzos – le decía Colin.

- Creo que tendré que ayudar por allá, ustedes encárguense aquí – Harry se llevo la varita a la garganta y dijo con la voz amplificada –. Tienen permiso para usar las imperdonables, solo traten de capturar algunos Mortifagos, si pueden a los que pertenezcan al circulo interno – termino Harry de dar las instrucciones.

Se dirigió a una chimenea y desapareció entre llamas verde esmeralda.


- Mi Lord, ya estamos en posición – le decía un Mortifago.

- Muy bien, entonces a llegado la hora de mostrarle a ese inútil de Potter lo que es el verdadero poder – dijo Voldemort con los ojos brillando como nunca.


- Sheila – llamaba Marik a la niña.

- ¿Qué sucede Marik? – pregunto esta.

- ¿Crees que se atrevan a venir al castillo? – pregunto el.

- La verdad no se – decía la niña algo cabizbaja.

- Seria mejor que te ocultaras, no sabemos de lo que puede ser capas – dijo el chico.

- No pienso huir – contesto la niña con decisión.

- No es que tengas que huir o no, es simplemente que el es muy poderoso y puede atacarte en cualquier momento – el niño contesto con molestia.

- Mi padre me entreno para poderme defender de Voldemort – contesto la niña y Marik estaba muy serio. Ella estaba observándolo y noto como él se ponía algo tenso –. Escucha, yo se que ustedes se preocupan por mi y se los agradezco. Pero entiende esto, yo no pienso correr, es ahora cuando menos lo puedo hacer – el niño no dijo nada, se dio media vuelta y comenzó a caminar –. Por favor, no te enojes con migo – le grito la niña con algo de desesperación.

- No estoy enojado, no puedo hacerlo aunque quisiera. Voy a decirles que no vas a cambiar de parecer, así que tenemos que organizarnos para cualquier cosa – se detuvo y volteo a verla. Tenia una sonrisa tranquilizadora en el rostro y le dijo –. Jamás te dejaremos sola y menos yo – le dijo Marik y comenzó a caminar de nuevo.

Sheila no pudo evitar sonrojarse por lo ultimó que dijo el chico y sonrío.


- Maldito, te matarrre – decía Viktor, que se escondía tras unos muebles

que se encontraban en el vestíbulo del ministerio Búlgaro.

- Viktorrr, tenemos que salirrr de aquí, ya no aguantamos mas – gritaba otro mago que se encontraba junto a él.

Era un caos, volaban maldiciones de todo tipo, los mortifagos habían logrado introducirse en el ministerio y ya casi conseguían apoderarse de el, quedaban pocos funcionarios que se resistían al ataque.

Viktor había dejado el Quidditch profesional por una lesión. Se había vuelto alcohólico y vagabundeaba por todos lados. Desapareció de repente y no se supo de el hasta hace un año y medio, cuando volvió y pidió empleo en el Departamento de Deportes y Juegos Mágicos, en el ministerio de Bulgaria. Dado por su fama y al comprobar que se había rehabilitado de su adicción al alcohol, se le otorgo un puesto en dicho departamento. En tan solo ocho meses fue promovido como jefe del departamento y había entregado excelentes resultados como tal.

- Solo retrasan lo inevitable, ya deberían de darse por vencidos. Vamos, si lo hacen, seremos clementes con ustedes – decía un Mortifago que al parecer, era el líder.

- Y si mejor se dan por vencido ustedes – dijo una voz que salía de una chimenea cercana.

Al voltear a ver de quien se trataba, los Mortifagos comenzaron a atacar de inmediato, sin embargo el hombre que no era otro sino Harry, creo un potente escudo y con varita en mano, comenzó a atacar a todos los Mortifagos que se le ponían enfrente.

Los Mortifagos atacaban sin ningún resultado, no podían creer que un solo hombre pudiera hacer semejante cosa. Algunos de los Mortifagos comenzaron a correr para huir, pero Viktor y sus compañeros que no pasaban de quince, les plantaron cara y comenzaron a reducirlos. Cuando vieron lo que sucedía, muchos de ellos comenzaron a rendirse y tirar las varitas.

Algunos minutos después, ya todos los Mortifagos se habían rendido, Viktor y sus compañeros los capturaban mientras Harry mandaba el mensaje de que todo estaba bien por allá.

- Grrracias Harrry – le decía Viktor a harry.

- No te preocupes, sabes que puedes confiar en nosotros – le decía Harry con una sonrisa, se acerco un poco a Viktor y con voz un poco mas baja, le dijo – además, recuerda que tu información nos a ayudado mucho, así pudimos hacer un poco mas para ayudar por aquí – le dijo mientras le daba una palmada en la espalda – me retiro, tengo que ver como le va a Fleur, al parecer también tenían algo de dificultad, nos vemos – se introdujo en la chimenea y desapareció después de pronunciar su destino.


Fleur tenía un poco más controlada la situación. Los Mortifagos habían entrado al Ministerio Francés, pero los habían rodeado en la entrada y aunque oponían bastante resistencia, los aurores y demás funcionarios del Ministerio los tenían a raya. En ese instante, las llamas esmeraldas de una chimenea se encendieron y de ellas salio Harry.

Todos se detuvieron por la sorpresa, en eso aprovecho Fleur y ataco al líder de los Mortifagos y Harry al ver esto, los petrifico a todos a la ves. Todos, tanto Mortifagos como miembros del Ministerio se quedaron sorprendidos por el hechizo realizado por Harry.

- Veo que no necesitaban de mi ayuda – dijo Harry mientras veía a una Fleur muy cansada y sucia por la batalla –. Creo que Bill se preocupara cuando te vea en ese estado – le dijo en son de broma, a lo que la chica le dedico una sonrisa.

- No lo cgggreo, él pobgggre no se puede grecistig a mis encantos – decía la chica con orgullo y Harry sonrío.

- Y dudo que allá hombre capaz de hacerlo – le dijo Harry.

La chica sonrío y en eso, ambos sintieron un calor en sus bolsos y al darse cuenta de que eran sus monedas, Harry decidió irse de inmediato rumbo al ministerio Ingles.

Harry apareció en el Ministerio y en cuanto apareció, Neville lo abordo.

- Harry, Voldemort esta en Hogwarts y al parecer se ha vuelto sumamente poderoso, rompió la barrera como si nada y aunque ya fueron muchos aurores y caballeros, no han podido plantarle mucha cara – decía él chico con nervios.

- Vamos, puede ser nuestra oportunidad para acabar con Nagini, no olvides la espada – con estas palabras, Harry desapareció con Neville en medio de llamas moradas.


- Maldito, te acabare, no dejare que te le acerques – decía Draco, mientras atacaba a voldemort, que solo sonreía al ver como el chico peleaba con desesperación contra él.

- Eres débil, ya no hay forma de que alguno de ustedes me plante cara, ríndanse y tal vez los perdone – decía Voldemort.

- Aun hay cosas que deberías aprender Tom.

- Ya eres un anciano, tus días de gloria terminaron en el momento en que yo, Lord Voldemort te supero.

- Tienes razón, me han superado tanto tú como Harry y eso me alegra, desgraciadamente, tú tomaste el mal camino y de esa forma, has hecho infelices a muchas personas – decía Dumbledore.

- Tus tontas ideologías no sirven conmigo, ya deberías haberte dado cuenta que lo que en verdad importa, es el poder – dijo Voldemort con gran exaltación y placer.

Voldemort blandeo su varita y lanzo una maldición hacía el director, pero este reacciono rápido y contraataco con otra. Voldemort al ver lo que hizo su contrincante, decidió cambiar de estrategia y comenzó a atacar a todos los presentes, de este modo, los Mortifagos que se encontraban con el, lo imitaron y comenzó una batalla campal.

Los alumnos solo podían oír la intensidad de la batalla, pero se les había ordenado que permanecieran dentro del gran comedor. Sheila quería salir a atacar, pero Sirrah no se lo dejaba, además en el gran comedor también se encontraban Bellatrix, Remus y Sirius, al igual que McGonagall y Hagrid.

La batalla era intensa, las maldiciones volaban por todos lados, algunos Mortifagos intentaron derribar las puertas del castillo para poder entrar, pero algunos de los aurores que se encontraban en el lugar no se los permitieron, Draco, junto con Dumbledore, atacaban con todo lo que tenían a Voldemort, pero este demostraba mucho mas poder del que tenia, era como si se hubiera llenado de un nuevo y gran poder, por mas que intentaban hacerlo retroceder, no podían, era casi invencible.

Uno de los intentos de los mortifagos dio en el blanco e inmediatamente se introdujeron unos veinte al gran comedor. Unos de los caballeros entraron corriendo hacía el castillo y Snape al terminar con su contrincante, los siguió. En el gran comedor se encontraba una gran pelea, los alumnos se encontraban agazapados contra la pared y los que actuaban como sus guardianes, se encontraban en un combate contra los que habían logrado entrar. Sheila al ver esto, decidió entrar en acción y se unió al combate. Snape ataco a un Mortifago que por poco le da a Sheila, esta volteo para verlo y al hacerlo, el la inmoviliza y la carga.

Snape llevaba a Sheila en el hombro izquierdo y con la varita en la mano derecha para poder atacar al que se pusiera enfrente. Salio a los jardines y una vez fuera, la mayoría veía la escena y se quedaba inmóvil, pero no sabían que pensar, en eso Voldemort da la orden de retirada y al ser conciente de esto, Dumbledore ataco a Snape, pero este detuvo el ataque y contraataco. Draco solo podía ver como Snape llevaba a su sobrina y después del primer ataque de Dumbledore, reacciono y comenzó con el suyo, en eso una nube negra apareció junto a Snape y se materializo Voldemort, que comenzó a proteger a Snape y su prisionera, los ataques eran aun mas intensos y no podían conseguir gran cosa contra el Lord Oscuro.

Snape estaba apunto de llegar a la gran verja de los puercos alados, pero una llama morada se interpuso entre el y la verja. Snape lanzo una maldición al instante, pero fue detenida con una mano por Harry, que al ver que este llevaba a Sheila, lo ataco con la maldición asesina y lanzo a Sheila a un lado, mientras el salía rodando hacía el otro. Harry se acerco a su hija y noto que estaba inmovilizada y con lagrimas en los ojos, la durmió con un movimiento de su varita e invoco unas llamas moradas que prendieron a Sheila y la transportaron a otro lugar.

Voldemort grito de furia y todos, Mortifagos y aurores se detuvieron.

- Maldito Potter, sabes que ella debe estar conmigo, con su abuelo – decía Voldemort con odio.

- Aun no sabemos si es la hija de tu hija, y aunque así fuera, no dejaría que te la lleves, eres la ultima persona con la que la mandaría, además, también tiene a su bisabuelo, ¿o no? – dijo Harry con calma.

- Yo tengo mas derecho sobre ella, y si lo es, es mi nieta, ¿acaso no viste el collar que tenia en el cuello, el que Snape le alcanzo a poner antes de que se la arrebataras? – Harry se quedo sorprendido, no lo había notado – estaba iluminado, esa es la prueba de que tiene tu asquerosa sangre Potter, la mía y la de… - Voldemort no dijo mas y le dijo a Harry – me la llevare, no puedes impedirlo y si no me dejas, la matare.

Fue lo último que dijo Voldemort antes de desvanecerse entre nubes negras, llevándose a sus Mortifagos, entre ellos, Snape.