bueno, ya llego el gran final, ejem, no se si es gran final pero es un final, despues de modificarlo varias veces decidi quedarme con este, asi que sin mas, os dejo con el, deseando que os guste y que cubra vuestras espectativas. y como siempre...

ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha ni sus personajes me pertenecen... ains me deprimo cada vez que tengo que escribir esto xddd


Capitulo 9. Capitulo Final.

Se había despedido de su amiga Hayate-chan, y mientras los copos de nieve iban cayendo por la acera, ella iba caminando despacio, levantaba la cabeza de vez en cuando, para dejar caer algún que otro copo en la cara... miro a su derecha y como un rayo, algo atravesó su corazón, al ver una motocicleta conocida para ella, sin saberlo, estaba parada frente a la casa donde vivió un corto pero intenso tiempo, allí en aquel portal, recordaba a una rubia cogerla en brazos cuando caía por estar apoyada en la puerta, su pecho se lleno así de tristeza, de angustia, y se pregunto si la dueña de todos aquellos sentimientos, estaría ahora en esa casa, que estaría haciendo?, tal vez leyendo un libro sentada en el sofá, con las piernas recogidas, tal y como ella la recordaba, con aquella expresión, pasando las paginas lentamente... agito su cabeza, para ver si, aquella imagen se borraba de su mente, se acerco despacio a la motocicleta, y acaricio el asiento del piloto, rememorando la cálida espalda y como se sintió mientras la abrazaba, aquel frío viento y el suave aroma de su cabello... sus lagrimas salían sin parar, .- Tal vez jamas te olvide, tal vez, jamas deje de oír tu voz en mi oído, ni sentir tu calor en mi piel... Fate-chan, que puedo hacer, te quiero, y me siento tan impotente por no saber porque paso todo aquello, porque te alejaste de mi de ese modo, me lo repito cada día, cada noche, martillea mi cabeza, y mis lagrimas no cesan... te extraño tanto Fate-chan, me siento tan sola sin ti...- iba a salir de allí caminando, decidió que quería correr para escapar de todo aquello, pero la sombra de una figura se lo impidió, alzo la vista, y allí estaba, frente a ella, una chica de cabellos dorados, respirando agitadamente, la miraba con aquellos ojos tan misteriosos, misterio que siempre quiso resolver... no podía creerlo, ella estaba allí, mirándola, sintiendo que podría explotar en cualquier momento, bajo la cabeza para que la rubia no se diera cuenta que estaba llorando, paso las palmas de las manos por su cara para secar el néctar que salia de sus ya acristalados ojos azules... metió sus manos en los bolsillos y cabizbaja, escuchó su nombre después de tanto tiempo salir de los labios de aquella persona, que tanto había anhelado...

- Nanoha...- miraba a la pelirroja, intentando ver sus ojos, su corazón latía muy rápido, y fuertemente... poco a poco dio unos pasos para acercarse a ella... pero, a medida que iba acercándose esta huía hacia atrás... volvió a pronunciar su nombre.- Nanoha...

- ...- el corazón de la ojiazul parecía que iba a salir de su pecho, sus lagrimas eran incapaces de parar, no quería que la viera llorando y cada paso que la rubia daba para acercarse, ella daba para alejarse... por tercera vez escucho su nombre.

- Nanoha...- se acerco mas rápidamente a ella, abrió sus brazos y sin pedir permiso la abrazó...

- ...- sintió su calor, envolviéndola por completo, y no pudo hacer nada mas, que llorar desconsoladamente en su hombro, mientras la nieve seguía cayendo, ella envuelta como si de una manta se tratara, en los brazos de su amada, cerrando los ojos fuertemente, y deseando que ese momento nadie se lo robara, que no acabara jamas...

- Nanoha... perdoname,. Dijo en su oído.- yo... llevo mucho tiempo sola, mi familia era una familia adinerada, pero por cosas del destino sufrieron un accidente y todos fallecieron.- comenzó a llorar amargamente, mientras seguía contándole a la chica.- Nanoha con 16 años me vi sola, mas sola de lo que ya estaba, ya que mi madre me maltrataba física y mentalmente, me odiaba,ella solo miraba por los ojos de mi hermana gemela, solo por ella, mientras que yo, era desplazada, siempre sola, y poco a poco me acostumbre a que así fuera, todo lo que hiciera daba igual, porque ella estaba ahí para recordarme lo mucho que me detestaba, sin yo saber porque, ya que lo único que deseaba era que me sonriera, aun así, aun tratándome de ese modo, yo...yo la adoraba, pero cuanto mas quería acercarme, mas se alejaba ella de mi, y comencé a creer que yo en realidad era mala, aun así, la quería tanto, que por muchos golpes que me diera yo seguía amándola, jamas supe porque fue así conmigo, y cuando falleció, creí volverme loca, ya que jamas me dedico una sola sonrisa. Esta casa era una de las casas que mis padres habían comprado para venir de vacaciones cuando les parecía, la habitación donde tu dormías, era la de mi hermana gemela, pues yo, tenia prohibido venir aquí. Siempre venia mi madre y mi hermana, y yo siempre me quedaba en Italia, sola, como siempre... - la pelirroja tenia los ojos totalmente abiertos, pero no decía nada, solo escuchaba con atención.- cuando mi familia murió, me prometí a mi misma no volver a querer a nadie mas, por que no quería que de nuevo me abandonaran, que de nuevo me dejaran con el corazón roto y vacío... pero... apareciste tu, y sin yo darme cuenta, entraste abriendo de par en par las puertas de mi alma, y por mucho que intente cerrarlas no me fue posible... Me aleje por eso, creía que podría controlarlo, pero... después de aquella noche, ya fue demasiado tarde, y realmente me moría de ganas por besarte, me moría de ganas por sentirte, me moría de ganas por que estuvieras conmigo para siempre, pero... sabia que en algún momento te irías, y entonces volvería a ser como antes, el sentimiento que eso me produjo fue desolador, no sabes cuanto te he extrañado, a veces al entrar en casa pareciera que oía tu voz, regañandome por llegar tarde como hacías muchas veces, y no podía soportarlo...- la pelirroja cerro sus ojos y se apretó mas a ella, quería meterse dentro y no salir jamas. Hubo un silencio que fue roto por los labios de la ojiazul...

- Fate-chan... te quiero...

- Nanoha.. y yo a ti... muchísimo, por favor, no te alejes de mi, nunca, me he dado cuenta de que estaría perdida sin ti...

- Lo prometo Fate-chan, nunca me alejare de ti...-decía mientras las lagrimas de felicidad rodaban por sus mejillas.

La rubia se encaro con la ojiazul, y tímidamente paso su mano por sus mejillas secando así sus ahora, dulces lagrimas, mientras ambas sonreían, un precioso rubor llego a sus caras, mientras poco a poco se iban acercando. Cerrando los ojos se fundíeron en un beso, primero muy suave y luego mas profundo, recorriendo así cada una la boca de la otra, y saboreando todo el amor que sus labios podían dar... separándose para poder respirar, la rubia aferro mas fuerte entre sus brazos a una pelirroja que ahora tenia un brillo maravilloso en sus ojos, y que dejaba caer su cabeza en el hombro de la ojiroja, quedándose así mientras la nieve seguía cubriendo las aceras y las calles de la ciudad...


Un año y medio después...

un aire fresco pero no frío, se abría paso entre las calles de una ciudad... rodeada de agua, se podía ver una panorámica hermosa de góndolas navegando... los pájaros cantaban amablemente dando los buenos días a los turistas que pasaban por una gran plaza, con una gran catedral, que llenaba los oídos de los transeúntes, con sus campanadas, dando paso a un nuevo día en Venecia...

La voz de un gondolero, ya despertaba a los habitantes de aquella ciudad cantando sobre su góndola... pasando bajo un puente, dos chicas lo observaban desde arriba...

- Fate-chan... vamos?- decía una pelirroja con una linda sonrisa mientras sus ojos se escondían en el cuello de una rubia que la abrazaba cariñosamente...

- Vamos... Nanoha...

- Cada vez que Fate-chan pronuncia mi nombre, es como si caminara en una nube...

- Aun te doy ese efecto?.- preguntaba la rubia sonriente.

- Claro, que si, aunque eres una antipática...

- Oye! yo antipática? Y tu una borde...

- Pero que dices, si yo soy lo mas inocente del mundo...

- Si claro... como decías que era aquello que hicimos anoche?

- Pero bueno... - le daba un cariñoso golpe en el hombro..

- jajaja...- se reía tapando su boca con una mano.

- Mouuuu... Fate-chan es muy obstinada...

- Y Nanoha hace cosas peligrosas jaja..- decía mientras se acercaba a ella, y le daba un beso en los labios...

- Bueno, bueno...- decía una castaña del otro lado del puente dando palmadas.- dejaos ya de besitos y cariñitos, que llevamos un rato esperando.

- Uy pero tu eres la única que se aburre, porque aquellas dos se los están pasando de vicio...ne?.- comento la pelirroja señalando a dos chicas un poco mas lejos de ellas, cogidas de la mano y riendo.

- Al final esta Signum parecía boba... quien lo diría, ella y Shamal.- decía la castaña algo triste...

- mmm? Hayate... es que acaso te gusta Signum?

- Ehhhhh?? que dices, solo me gusta su voz en la radio pero eso es todo..- decía con un ligero rubor en las mejillas...

- Ya ya...- guiñaba un ojo la pelirroja a la ojirubi, mientras sonreían...

- Ya esta bien, dejaros de sacar conclusiones.- musito mientras miro al otro lado del puente a una chica, alta con pelo largo grisáceo, y ojos carmesí que la miraba fijamente...- bueno... esto... yo...

- Fate-chan, es cierto, sacas conclusiones muy precipitadas.- haciendo girar a la rubia, para que viera a la muchacha del otro lado del puente.

- Mouu, Nanoha, es que a veces parece lo que no es... aquella italiana de allí no te quita ojo Hayate...

- Pero queréis dejar de meteros conmigo?.- decía mientras la chica se separaba un poco, tropezando torpemente... y mientras caía unos brazos la recogieron...

- Se encuentra bien señorita?- pregunto la chica, que por arte de magia había llegado desde el otro lado del puente.

- S-si...-dijo esta totalmente roja...

- Quisiera saber su nombre, si es posible...el mio es Rein..

- o-oh... c-claro...yo me llamo Hayate..-decía totalmente roja como un tomate, mientras la peligris le sonreía y caminaban de nuevo al puente mientras conversaban...

- Fate-chan... jamas pensé que a Hayate-chan le gustaran las chicas

- yo tampoco lo pensé Nanoha, pero mira...el amor es así...

se miraron por un momento, y comenzaron a reír, mientras, Nanoha rodeaba el cuello de la rubia con los brazos.

- estas vacaciones serán las primeras de muchas...- afirmo mientras miraba los carmesí.-...te amo Fate-chan.

- yo también a ti, mi preciosa Nanoha.- decía mientras acercaban los labios para besarse...


"Estando así... y sin mas, comenzamos a caminar por aquel puente cogidas de la mano, perdiéndonos en la ciudad de Venecia... perdiéndome en lo mas profundo de tu mirada...

Y así yo siempre querré involucrarme en aquellos carmesí, que me hacían sentir tan especial al mirarlos...El misterio de tus ojos..."


Fin.


Notas de ultima hora: bueno he aquí el final del fic, debo aclarar el porque del titulo, y es que cuando vi la primera temporada del anime, me fascino la canción, mas que nada por la letra, en la que había una parte que decía algo así como " el misterio de tus ojos hacen que quiera involucrarme" y me llamo tanto la atención, que decidí llamar el fic así. Otra cosa, seguramente esperabais que Nanoha le contara a Fate su pasado, pero es que realmente no hay mucho que contar, lo que habéis leído es lo que paso, su padre murió y se deprimió tanto que decidió irse de aquella ciudad a estudiar a Tokio, como bien dijo nuestro pobre hurón, que anda que le tenéis manía, con lo bien que se porto. Y en cuanto al pasado de Fate, si que tuve que explotarlo un poco, ya que ella ya se había enterado de la muerte del padre de Nanoha, asi que sintió que debía contárselo antes que nada, para que comprendiera porque de su mirada y por que se quería alejar, y nada mas, espero que os haya gustado, y lo hayáis disfrutado, tanto como yo al escribirlo, siento si hay cosas mal escritas y demás, pero realmente como dije en el anterior capi, soy un poco Fate xddd o sea despistada xddd así que sin mas, un saludo y hasta el próximo Fic.