Hola a todos os preguntareis como es posible que suba esto y no actualice la verdad es que he tenido ciertos problemas, entre otros con los médicos al parecer tengo una enfermedad de la que no están muy seguros, y tienen que hacerme algunas pruebas como espero que entendáis esto me tiene un poco agobiada y sin motivación.

Además dicen que en las venas se lleva lo de escribir, pero al parecer lo que portan las mías no están muy contentas, mi sangre parece en huelga lo siento de veras.

El caso es que hoy leyendo un fic por hay pues estaba libre de pruebas médicas se me ocurrió esta idea, el fic se llama Corazón Salvaje, y una escena me trajo este fic a la cabeza, y espero que sea corto y termine de escribirlo hoy, pues no quiero teneros esperando mucho, como seguramente pasará con otros fics que tengo debido a lo de los médicos, lo único bueno es que no me dejaron ingresada.

La prueba que más miedo me da aun no me la han hecho y es por eso que estoy un poco nerviosa y sin animo de escribir aunque hoy me dio por esto.

Espero me perdonéis y que os guste si es así dejadme un rewies para subirlo entero o no.

Encontrando lo buscado.

Cap. 1:

Se podría decir que era unapersona normal en donde las hubiese si no fuera por el hecho de haberme escapado de casa de forma que nadie me hubiese visto, me había metido en el primer barco que vi y me hubiese ocultado a la vista de todos.

Ahora me encontraba en la bodega del barco tratando con todas mis fuerzas de recordar todo lo que me habían enseñado mis amigos hasta ese momento.

Las cosas serían mucho más fáciles si no hubiesen intentado que me casara con esa persona en específico.

Lo cierto es que en parte la culpa podría decirse que era mía, aunque por su puesto nunca lo reconocería ante nadie.

El barco en el que me metí sin ni siquiera percatarme de lo que estaba haciendo y sin comprobar antes de que se trataba, resultó ser ni más ni menos que un barco pirata a las ordenes de uno de los piratas más temidos en el puerto de nuestra ciudad rubí.

El pirata en cuestión era ni más ni menos que uno de los más odiados en casi todas las regiones, aunque lo cierto es que a ojos de todos los piratas eran todos unos malditos detestables.

Tan solo tenía 12 años y ya me encontraba en mi aventura seguramente la más peligrosa de toda mi vida, aunque en parte no podía dejar de pensar que este sería el principio de mi vida en realidad.

Mi puñal era lo que mejor manejaba aunque para que mentirnos mis amigos me habían enseñado muy bien el arte de la espada, tan solo llevaba dos años con ella y ya era algo que parecía una estensión de mí.

Todos decían que parecía tener un don con todos los objetos cortantes, no sabían si eso era o no una buena idea.

Decidí salir a cubierta para dejarme ver por todos los que se encontraban en el barco, ya habían pasado cuatro días de que zarparán con todo lo que pudieron arrasar de puerto rubí, y lo cierto es que habría seguido escondiéndome si un muchacho de mi misma edad no me hubiese encontrado en la bodega, lo que consiguió que me delatara ante su capitán.

Al salir de mi escondite, me ví entre todos los piratas a bordo del barco.

Todos me miraban con sonrisas odiosas y con cierto brillo un tanto malévolo en sus ojos, de algo tenía que estar seguro esto no sería un buen recibimiento para mí.

-Vaya vaya veo que hemos encontrado un polizón.- una voz susurrante y que arrastraba las palabras se hizo escuchar en todo el barco.

Venía acercándose a mí con sigilo y tranquilidad, sabía que no podía escapar, a su lado venía el muchacho de mi edad, y al otro lado una joven que parecía ser un poco más joven que el muchacho y yo.

-Bueno espero que al menos tenga carne suficiente en su haber para alimentar a los tiburones, eso nos ahorraría tener que tirar a cualquiera de mis hombres.-

Varias risas se escucharon por todo el lugar una que no se escuchó fue la de la niña y la mía, pues era el objeto de la amenaza.

-Pero si el polizón es simplemente un pequeño muchacho, no creo que tenga más edad que Draco.- se escuchó la voz de otra persona en la cubierta la voz de una mujer.

-Cuando requiera de tú voz te haré hablar Narcisa.- la voz del hombre sonó altanera y desafiante.

-Pero es cierto que es tan solo un muchacho, uno descarado y con cierto valor pues a osado meterse en el barco de ni más ni menosLucius Malfoy, puede que sea hasta cierto punto útil mi capitán.- una voz tenebrosa pero con un cierto toque de conciliación se hizo escuchar en esta ocasión la de un hombre.

-Veo Severus que te agrada que mi barco se este convirtiendo en un maldito recogedor de niños.-

-Mi señor tan solo hacerlo manejar una espada, reconozco a este joven de haberlo visto en las calles, hacerlo luchar contra el mejor espadachín del barco, mi señor os aseguro que os será grato verlo.- el hombre se puso delante de mí en esta ocasión y pude verlo, cabellos negros y cogidos en una coleta, nariz aguileña, y ojos astutos, no era ni muyalto pero tampoco bajo, y parecía fuerte y astuto, sobre todo astuto, un hombre a tener en cuenta y cuidado.

-Así que bueno con la espada, veamos, Nott un paso al frente.-

Un hombre alto sin duda fuerte, con una espada corta en sus manos cosa estraña para su estatura y su complexión, se acercó, sus cabellos grises, su sonrisa horrorosa y sus ojos fríos como un témpano de hielo pero no del mismo color.

Agarré con firmeza el cuchillo en mí mano.

Me coloqué de forma que pudiera saltar si me hacía falta, y aferré mi cuchillo con fuerza, el hombre comenzó a moverse de forma burlona imitando mis pasos tal vez no me percaté muy bien pues tan solo pensaba en lo que tenía que hacer, y era herir a ese hombre para salvar mi vida, demostrar que podía servir de algo además de alimento para los peces y otros seres del mar.

Sus manos cambiaban el cuchillo entre ellas con rápidez y cambiaba de lugar de ataque cuando menos se lo podía esperar el hombre llamado Nott, su agilidad era también ventaja, era joven y fuerte para su edad, aunque con cierto disgusto sobre su altura.

Con un rápido movimiento clavó su cuchillo a la altura del muslo derecho del hombre, lo sacó con rápidez y con otro giro lo clavó a su vez en el muslo izquierdo, el hombre grito mientras que gritos de aprovación y de descontento se escuchaban.

Sin preocuparse de los sonidos, se irgió completamente hasta donde su altura le permitía y el hombre que se encontraba encorvado recibió la culata del puñal en toda la nariz, para que dspués el muchacho hiciera bajar el puñal a la muñeca que pertenecía a la mano que el hombre utilizaba para agarrar la espada corta, y clavarselo sin miramientos en esta.

La espada cayó a los pies del joven y la cogió a la vez que arrancaba el puñal de la muñeca, dejando esta sangrando al igual que las otras dos heridas ya hechas antes.

Con ambas armas en sus manos el muchacho colocó la espada y el puñal a la altura una del cuello del hombre el otro apuntando a su ojo derecho.

Lucius Malfoy miraba al muchacho sorprendido, por la frialdad de sus movimientos, por la forma de herir sin miramientos, y por la exactitud, agilidad y rápidez dde sus movimientos.

Miraba al joven fascinado y a la vez deseoso de ver más de él, comtempló como Nott comenzaba a temblar cuando el joven al no recibir ordén de detenerse o de continuar, hechó hacía atrás el puñal dispuesto a clavarselo al hombre en el ojo derecho.

Fue Severus el que detuvo su mano apunto de llevar acabo ese hecho.

-Bueno señor como habrá podido comprobar hasta es bueno con un puñal.-

-Sin duda, toda una suerte su aparición y sin duda un buen reemplazo.-

-¿Reemplazo?- escuchó que algunos preguntaban con cierto tono de miedo.

El muchachovió a Lucius Malfoy caminar hacia él y poner su mano en su hombro.

Sintió como le oprimía el mismo pero no hizo ni un solo movimiento al respecto, vió su cabello rubio platino cogido en una coleta sus cabellos eranmás largos que los de Severus y muchos otros hombres en el barco, y sus ojos eran azules heladores, y mostraban frialdad cuando dijo:

-Así es, en lugar del muchacho lo que arrojaremos al mar será a Nott, algo que ha dejado de ser útil en este barco.-

Todos enmudecieron y algunos gruñeron disgustados a la vez que miraban al muchacho con odio, Nott tan solo sentía miedo al saber cual sería su destino.

El muchacho se sintió con cierta tranquilidad, y en cierto modo contento consigo mismo, pues uno de sus secretos deseos era ser pirata, nunca había abrigado la idea de pertenecer a ese barco, pero ese había sido su destino, ahora su aventura y su vidadarían comienzo.

Los días fueron pasando Nott se encontraba atado de pies y manos a la espera del lugar donde sería arrojado, en el barco las cosas eran un tanto tensas entre los hombres, algunos admiraban al joven otros lo odiaban y había alguno que lo temía.

Lo habían visto manejar diferentes cuchillos y diferentes espadas, parecían sin duda ser algo que pertenecían a él daba igual el tamaño, el peso cualquier cosa, para el muchacho esos objetos eran parte de él.

Una persona que en el barco lo miraba con receloera Draco Malfoy el hijo del capitán de su misma edad, parecía ofendido y hasta cierto punto celoso del muchacho, pues su padre parecía admirar al joven y su arrojoante todo.

Según iban pasando losdías Draco se sentía más y más desplazado hasta el punto de que su padre parecía apreciar a ese muchacho por encima de su madre inclusibe, él había aceptado el hecho de no ser aceptado y querido por su padre pro el que hubiera alguien que si lo fuera hasta ese grado lo enfurecía y hacía odiar a esa persona sin miramientos, y un deseo que su padre había intentado inculcar en él comenzaba a nacer, el odio y el deseo de venganza, a la vez que las ganas de matar a ese muchacho entrometido.

Se percató de que la niña que llevaba en el barco un tiempo lo miraba asustada y con un brillo de anhelo en sus castaños ojos.

-¿Qué miras niña?- contestó enfadado.

-¿Acaso te importa?- fue la primera vez que escuchó la voz de esa joven, y le resultó demasiado aniñada para ella, aunque su voz al ser aun un niño no era muy varonil.

-No me mires más o ordenaré que te den un latigazo.- dijo despectivamente.

La niña se irgió en su corta estatura y lo miró ofendida.

-No sabes quien soy yo, asqueroso pirata así que mide tus palabras.-

Era cierto que no sabía quien era, pero ella parecía no saber que era una prisionera del barco.

-Según se eres una prisionera de mi padre puedo ordenar que te maten en cualquier momento.-

-Soy Ginny Weasley, hija deLord Arthur Weasley, y cuando mi padre venga a buscarme todos vosotros asquerosos piratascaeréis ante él.-

Una sonora bofetada hizo callar a la muchacha haciéndola caer al suelo, Severus Snape uno de los hombres de confianza de su padre, miraba a la chica con enfado, y estaba seguro de que deseaba darle más a la chica, pero él se contuvo.

Levantó a la joven del suelo y la puso de pié.

-No eres nadie mocosa insensata deverías de olvidarte de ese nombre, a partir de ahora serás solamente Ginny, y aprenderás cual es tú sitio en este barco.-

la empujó hacía delante sin miramientos mientras le lanzaba unos pantalones que Draco reconoció como suyos y una camiseta también de él, los zapatos sin embargo eran más pequeños.

-Señores os traigo unagran noticia.- la voz de su padre lo hizo girar a mirarlo, y se encontró con el muchacho de ojos acaramelados y cabellos castaños al lado derecho de su padre, y se enfado mucho.

Todos en el barco le tomarón atención hasta Ginny y Severus se percató Draco de que le prestaban atención.

La sonrisa en los labios de su padre y el brillo en los ojos lo hizo sentir un escalofrío y cuando hablo supo por qué.

-Estamos llegando a puerto Esperanza.-

Ginny ahogó un grito de asombro y cierta felicidad, Severus Snape le propinó otro golpe para que cayara y el muchacho miraba con sus ojos acarameladosla situación ante él de forma inexpresiba.

-Si pequeña mocosa tú puerto esta cerca, y tú padre estará ensartado en esta espada al finalizar la nueva Luna.- las risas no se hicieron esperar al ver los ojos de la niña llenarse de lágrimas y escuchar sus gritos desesperados.

Draco Malfoy no odiaba a esa niña tanto para desear su sufrimiento y no rió con todos, Severus Snape astuto y calculador lo notó, y sus risas se incrementaron más.

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Los días eran tan largos como correspondían al verano, Arthur Weasley, se desesperaba cada vez más, y se sentía cada momento de sus días culpándose y desesperándose sin remedio.

Hacía varias semanas que su mujer y su hijahabían partido hacía puerto rubí a comprar telas, su mujer Molly se había negado a que él las acompañase debido a todos sus hijos varones.

Bill, Chaley Percy llevaban la tienda en la ciudad de la esperanza, Fred y George sehabían enrolado en un barco y llevaban telas a otros lugares n ese momento se encontrban viajando a la ciudad deLord Lupin pues este les había pedido todo un cargamento de sus telaspara la señora Lupin, y por último su hijo Ron, él le había dicho a su mujer que podía dejar a su hijo en casa de los Potter y viajar con ellas pero su mujer testaruda se había negado y desde que las vió zarpar sintió un tremendo vació en su interior y un temor que en ese momento leestaba comentando a uno de sus mejores amigos.

-No temas amigo las volverás a ver, estoy seguro de ello.- James Potter, un hombre con dinero como él, y con tan solo un hijo de la misma edad que Ron y una mujer a la que amaba más que a su vida y de la que estaba seguro no se separaría de ella por más tiempo que pasase era su mejor amigo.

-James yo sin embargo no estoy del todo de acuerdo, siento esta opresión en el pecho es como si Molly no existiera en este mundo ya, y como simi pequeña Ginny estubiera en constante peligro, aunque siento que tiene a alguien protegiéndola, aunque eso empecé a sentirlo hace poco, lo que me atemoriza y tranquiliza a la vez.-

-Ya veras que están ambas en ciudad rubí esperando que zarpe el barco que las traerá de vuelta a casa.-

-Espero que así sea James amigo mio, sino no se que haría.-

James bebió de su baso un poco de su contenido y suspiró sin que su amigo lo viera, sus cabellos negroscubrían sus ojos castaños que contaban también con unas gafas invento del viejo Albus Dumbledore, quelo hacían ver mejor, y también ocultar de manera más eficaz su propio temor sobre lo que les podía haber sucedidoa Molly y Ginny, pues su amigo no sabía que él había escritoa Lady Mcgonagall en puerto rubi la dueña de casi todas las tiendas de telas de la ciudad rubí y ella le había contestado inmediatamente diciéndole que ni Lady Molly Weasley comola pequeña Ginny habían atracado en puerto rubí en las últimas semanas.

-Harry, Ron detenganse o acabarán haciéndose daño.- la voz de su mujer lo llevó a mirar a donde su hijo y su mejor amigo luchaban con espadas de madera, sonriendo y con habilidad.

Él también sonrió su hijo era bastante bueno con la espada, no creía que tuvieserival con estas, contaba con once años, aunque ese día era su cumpleaños doceavo.

Estaba orgulloso de como había crecido hasta ese momento, era idéntico a él como todosdecían pero sus ojos y había que añadir su carácter eran deLily su mujer, su amiga y la persona a la que más quería.

El cabello de su hijo era negro como el suyo y también completamente indomable, sus ojos eran de un verde esmeralda idénticos a los de Lily, lo quelo hacían tener siempre una grata esperanza, estaban cubiertos por unas gafas parecidas a las suyas, pues su hijo tampoco veía del todo bien.

Era un chico alegre aunque cuando se enfadaba sin duda era alguien a tener en cuenta al menos eso opinaban los gemelos Weasley, Fred y George.

Ambos con quince añostemían un poco al joven Potter y eso era algo a tener en cuenta la verdad sitan joven ya era así no quería conocerlo como adulto pues algo le decía que sería alguien a temer y tener en cuenta pues siendoya tan bueno con las armas, era un chico inteligente también y además con genio de sobra para repartir por doquier, sin duda un chico que daría que hablar.

Notó que comenzaba a oscurecer y que la Luna en todo su esplendor comenzaba a anunciar que llegaba su hora de reinado.

Sonrió al ver como Lily discutía con ambos jóvenes para que entraran a la casa pues según ella ya era la hora de la cena.

Sonrió también al vera Arthur llamando a sus hijos que caminaban hacía la casa.

Ellos se encontraban de visita en la mansión Weasley pues Arthur se sentía cada vez peor y Lily sugirió ir a celebrar allí el cumpleaños de su hijo, Arthur los había invitado a quedarse a dormir pues su casa estaba un poco lejosy Harry había insistido tanto en eso que ambos accedieron a quedarse.

Aunque James sentía una especie de temor que supo disimular muy bien sobretodo al ver lo preocupado que se encontraba Arthur y las malas noticias que lehabían llegado a él mismo hacía poco.

La cena fue exquisita y Harry se divirtió lo indecible con todos los Weasley, allí se encontraban también la hija de uno de los criados de la casa de Weasley a la que trataban como a una más de la familia, Luna Lovegood, la cual había perdido a su madre de muy pequeña en un naufragio y tan solo su padre había sobrevivido Arthur se sentía un poco culpable de esa muerte y por ello la niña tenía todos los lujos de una Weasley.

Todos los más pequeños fueron acostados a temprana hora, mientras los adultos hablaban de cosas sin importancia.

Un tremendo estruendo hizo temblar la casa, y Arthur y James se levantarón alterados seguidos por los tres hijos mayores de Arthur.

Escucharon ruidos de cañones, y James se sintió un poco mal, no le gustaba estartan cerca del puerto, y la casa de Arthur estaba bastante cerca, y los cañones seoían como si fuera justo al otro lado de la pared donde estaban disparando.

-Papa, papa.- Arthur Weasley se tensó muchísimo cuando escuchó la voz de su hija, asustada y agitada.

Sin pensar en nada corrió hacía la puerta seguido por sus tres hijos, Lily corrió con James hacía el cuarto que Harry y Ron competían.

Al entrar en el cuarto ambos despertaron a los niños y los obligaron a meterse en un armario de la habitación continua.

Resulto ser el cuarto de Bill Weasley.

Ambos chicos escucharon voces y gritos en la casa, escucharon a una niña llorar, y Ron salió de donde se ocultaban pues estaba seguro de que se trataba de Ginny su hermana pequeña.

Harry se tropezó con una espada pequeña pero de verdad al intentar salir del armario sin pensarlo la cogió, pues los gritosno podían ser por una tontería, y él también creyó escuchar los gritos de Ginny y ella era su amiga, no podía permitir que le pasara nada a la hermana pequeña de su mejor amigo, y si él podía hacer algo lo haría.

Se encaminó con cuidado a la habitación queantes habían estado ocupando él y Ron y se encontró con una escena que no le gustó nada, tres hombres y dos muchachos queno parecían ser mayores que él se encontraban riendo socarronamente ante su madre que estaba aterrorizada, pero con una espada entre las manos y su padre que miraba a los cinco con furia y enfado.

Uno de los hombres irió a su padre en el vientre cuando se interpuso entre él y su madre.

Su padre caía con cuidado al suelo mientras fijaba sus castaños ojos en los verdes de él y lo invadía el miedo al ver que su padre perdía su luz habitual.

Su madre gritó con desesperación atrapando el cuerpo de su padre antes de que diera contra el suelo y dejando caer la espada al suelo.

Mientras veía los ojos verdes de su madre soltar lágrimas por primera vez en supresencía Harry sentía un deseo tremendo de intervenir y detener lo que estaba seguro iba a pasar ahora, pero su cuerpo no respondía.

Uno de los muchachos el de cabello rubio y el que parecía ser frío como el hielo con ojos grises, grito:

-Se supone que solo Weasley debían morir.-

-Y todos los criados Draco pues sino no tendría sentidopodrían reconocernos por el asesinato de los Weasley.-

-Ellosno tenían aspecto de criados.- dijo el chico con cierto enfado.

Harry pudo notar como uno de los hombres de cabellos negros mirabaa Draco un tanto preocupado y sintió sus ojos también negros fijarse en él.

Pareció sorprendido y lo vió mirar por primera vez a la mujer con sorpresa.

-Draco si no te sientes capaz de esto sal de aquí y vuelve al barco.- el otro joven hablo por primera vezy Harry lo comtempló, sus ojos estaban fijos en el cuerpo de su padre y no parecía perturbado por lo que había sucedido en ese lugar al contrario parecía de lo más cómodo en esa situación.

El joven al que habían llamado Draco segiró y Harry pudo ver odio en sus ojos grises hacía ese joven lo vió apuntar al chico comenzar una batalla con las espadas que ambos portaban.

Lily gritó al ver como dos muchachos se enfrentaban entre si.

El de cabellos rubios cayó a su ladoy Lily lo intentó ayudar consiguiendo que la espada del otro muchacho la hiriera a ella en el pecho.

Ahogó un grito y fue en ese momento y como antes había echo su padre queLily lo vió, sus ojos se agrandaron y gritó de dolor a la vez que de desesperación por lo que le pasaría a él.

Los tres hombres se fueron del cuarto dejando los dos cadáveres y ambos jóvenes luchando entre si, lo cierto es que no les agradaba estar presentes cuando el hijo del jefe fuera asesinado.

Draco al ver como el otro muchacho acababa con la vida de esa mujer, sintió que hervía de cólera, era una vida que se había perdido injustamente, ellosparecían estar allí por casualidad, no deverían de haber muerto, y sin embargo el otro muchacho parecía impasible ante lo que acababa de hacer, ¿cómo podía alguien ser tan frío?, ¿cómo podía su padre esperar eso de él?

Se levantó furioso y atacó al muchacho del cual no había querido saber ni su nombre, ambas espadas se encontraron de nuevo, y esta vez el muchacho de cabellos castaños lo derribó incluso antes, formando una sonrisa en su rostro.

Draco cayó al suelo y se giró justo cuando el muchacho se lanzaba a clavarle la espada, él había perdido la suya en algún lugar al caer al suelo la buscó con desespración para impedir el ataque pero esta no aparecía.

Harry al ver que iban a matar al chico y comprendiendo que allí parado no iba a hacer nada, corrió hacía el muchacho que había clavado su espada en el pecho de su madre aunque por accidente, eso para él no contaba.

Su espada encontró la del otro muchacho y este saltó hacía atrás sorprendido por la intrusión.

Miró al muchacho que se encontraba delante de él y después al hombre en el suelo y comprendió lo que pasaba aunque no dió señal de ello.

Draco miró al chico y suspiro un poco aliviado comenzó a buscar su espada por todo el suelo, cosa que dejó de hacer al ver como esos dos muchachos comenzaban una lucha entre ellos.

Las espadasparecían sus propias manos y ambos eran ágiles, y buenos con ellas, Draco los envidió a ambos, su padre lo menospreciaba por no manejar la espada de esa forma, se sintió inferior y más al darse cuenta de que el nuevo chico parecía más joven aun que él.

Ambos con sus espadas se estaban probando y se intentaban hacer de menos, las espadas de ambosparecían echas para otras personas pero no importaba pues las manejaban como propias, ambos disfrutaban de las espadas y sus encuentros los hacían bibrar a ambos.

Pero lo que hizo que ambos se detuvieran sin importar nada a su alrededor fue mirarse a los ojos.

Ambos sintieron una especie de descargar, comprendiendo que estaban destinados a esa lucha y a muchas más, el mirar los ojos acaramelados del joven le hizo comprendera Harry que había encontrado su destino encontrar y destruir a ese asesino así su vida se fuera con la de él.

Sonrió ante ese pensamiento y lanzó una estocada más, haciendo que la espada del joven cayera al suelo a los pies de Draco y que este la cogiera.

Ambos rubio y pelinegro apuntaron sus espadas al cuello del otro muchacho.

El joven sonrió, propinó una patada al chico rubio haciéndolo caer al suelo recuperando su espada, mientras sacaba una daga de una de sus mangas, y propinaba al chico de pelo negro un corte en una de las mangas de la camisa de dormir que el chico portaba.

Harry se llevó la mano al corte, pero no dudo en hacerle otro igual al joven en el brazo contrario al suyo, aunque su corte fue más parecido a una marca.

Draco se dispuso a levantarse cuando unas voces y gritos comenzaban a escucharse en la casa, uno de los hombres que antes había visto morir a sus padres entró en la habitación corriendo.

Vio como ambos jóvenes se miraban con odio, y se preguntó por que había dejado que se enfrentaran si él sabía que eso podría traer problemas.

Sin ser notado fué hasta donde Draco y murmuró en su oído:

-Este sitio es mejorpara tí.- Draco se intentó girar para ver quien le hablaba pero le propinaron un golpe en la nuca con tal fuerza que cayó inconsiente en el acto, Harry se giró con rápidez al escuchar al chico caer a sus espaldas al suelo y el otro muchacho aprovechó para darle en la cabeza igual que acababan de hacercon Draco.

Harry sintió que le habrían la cabeza, y su vista se nubló cayendo en una oscuridad odiosa.

-¿Por qué?- preguntó en un susurro mientras caía al hombre de cabellos y ojos negros.

-Así son los piratas.- dijo este sin más mientras los ojos verdes se cerraban.

-Hermes es hora de irnos llegaron refuerzos.-

-En un momento.- Harry escuchaba esas frases pero dejó de escuchar y lo último que sintió fue como algo comenzaba a rasparle en la frente entre el dolor de la nuca y el de la frente Harry no pudo evitar caer en la oscuridad completamente.

-¿Qué estas haciendo?- Severus murmuró asustado al ver como el muchacho se arrancaba la manga de su propia camisa y miraba el corte que tenía.

-Esa marca nunca se irá, es justo estar por igual.-

Cogió un cristal que había por el suelo de un objeto que la mujer le había tirado antes a los hombres para herirlos con lo que fuera y lo clavó no de forma profunda en la frente del muchacho de cabellos negros.

Cuando acabó miró con desprecioa Draco y salió dela habitación, Severus Snape pudo ver su marca y miró la frente del chico suspiro eso a Albus no le gustaría nada.

-Harry Potter marcado por un rayo en la frente, al parecer es después de todo un buen oponente.- dijo este y salió del cuarto.

Corrió fuera de la casa y comenzó a correr hacía el barco de Lucius Malfoy al llegar al puerto sus ojos se encontraron con otros grises y unos azules, él tan solo miró la casa Weasley y sonrió de forma fría dando a entender lo que allí había pasado.

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Sirius Balck acompañado por algunos de sus hombres corrió al interior de la casa pues justo en el momento en que su barco "La Esmeralda" llegaba al puerto había visto a "La Serpiente" atracando en puerto esperanza.

Todos corrieron a sus puestos y algunos a los cañones, no sirvió de nada los dispararon pero no hicieron diana, y al verlos desembarcar y correr hacía la casa de Arthur Weasley se había temido lo peor.

Corrió desesperado por lo que se podía encontrar en esta, y lo primero que vió fue el cuerpo deArthur Weasley acompañado por el de Charley y Percy los tres muertos desarmados y sin poder defenderse, Arthur Weasley tenía las mejillas anegadas en lagrimas, lo que le hizo suponer que no había sido el primero en morir.

Corió al interior de la casa y se encontró con la escena de Bill Weasley el varón mayor de estos abrazando y protegiendo al menor de los varones Weasley.

Retiró al mayor del pequeño y vio que ambos estaban llenos de sangre, pero comprovó que el único herido de muerte además era el mayor, Ron Weasley parecía haber sobrevivido después de todo.

Escuchó murmullos en la parte de arriba y corrió a comprobar ese piso, encontró cadáveres de los criados a su paso algunos con armas otros acurrucados como cobardes.

Pasó por varias habitaciones, hasta que llegó a donde una niña que reconoció como Luna Lovegood, intentaba desesperadamente despertar a un joven de cabellos negros.

Sirius Balck sintió que su corazón se le paraba en el acto, comenzó a negar freneticamente desesperado por lo que estaba comenzando a entender, dos cuerpos de personas mayores un hombre y una mujer, estaban juntas y sangrando, un muchacho rubio estaba desmayado pues se notaba que respiraba en el suelo, un muchacho al que no conocía de nada, pero estaba sudado por lo que había participado en la batalla y si se encontraba allí y vivo es que había luchado a favor de ellos, pues los del otro bando que quedaban en la casa estaban todos muertos.

Caminó con cuidado hacía donde Luna se encontraba llena de lagrimas y sintió que él comenzaba a llorar de rabia impotencia y de odio hacía si mismo por no llegar a tiempo.

Miró a los dos adultos y los reconocióJames y Lily Potter, su única familia, su hermano desde niños, estaba muerto al lado de la mujer que amaba como siempre había predicho que moriría.

-Harry, Harry, porfavor Harry despierta.- los sollozos de Luna lo hicieron volver a la realidad y mirara Harry, sintió que se le oprimía el corazón, pues de la frente del chico salía sangre la niña se rasgó su vestido y comenzaba a limpiar la sangre de la frente del chico, ambos ahogaron la niña un grito y él una esclamación al ver la marca que el muchacho portaba en la frente.

-¿Cón quien te batiste Harry?, ¿a quien conseguiste plantar cara para esto?, Albus se enfadará cuando lo sepa, él tenía otros planes para ti.-

Cogió la mano de la niña y comenzó él a limpiar la marca de la frente le sorprendió que se la hubieran hecho en ese lugar pues sabía que esas marcas se hacían en los brazos o incluso en el pecho pero no en la frente alguien parecía desear informar de que Harry Potter era un buen contrincante y que ya tenía su vida marcada y elegido ser la presa de alguien.

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Hermes caminó entre todos los del barco recibiendo palabras de animo, otros lo miraban con cierto respeto y miedo, pero Lucius Malfoy lo miraba admirado por la joya que había encontrado.

Un joven guerrero sin temor a la muerte ni a la suya ni a impartir la de los demás.

Le asignó un camerino, pero el chico dijo que primero debía bajar a la bodega a por una cosa que allí se encontraba, al desaparecer Draco lehabían sido entregadas sus ropas pues el joven no tenía ropas suyas en el barco.

Cuando bajó al camerino se quitó las ropas que llevaba puestas y miró con cierto desprecio su propio cuerpo, contempló la herida que lehabían infringido en el brazo y comenzó a curarsela sin mayor problema.

Hasta que escuchó un pequeño ruido y algo caer al suelo.

Levantó la vista y se incorporó del barril donde se había sentado y sus ojos acaramelados se encontraron con unos castaños llenos de lágrimas y sumamente sorprendidos por lo que estaban contemplando, Hermes solo atinó a mirar su cuerpo y volver a ponerse la camisa con suma rápidez para cubrirse.

Ginny miró hacía otro lado un poco avergonzada y sin dejar de llorar aun por su familia, todos muertos, maldita sea, y todo por su culpa, todos muertos, sintió que el corazón se le salía del pecho y deseaba poder arrancarselo con sus propias manos para que no le doliese tanto la perdida que había sufrido.

-Llorar no arreglará nada.- escuchó que le decía el muchacho de forma fría.

-¿Es mejor ser lo que tú eres?-

-Lo que soy es lo que han hecho de mí, el furor de la venganza y el odio me mueven.- dijo Hermes entre dientes.

-¿Hasta el extremo de llegar a esto?- lo señalo y se señalo a si misma.

-Hasta el extremo de desear la muerte de todo aquel que me hizo sufrir, y si en el camino he de matar a otros que así sea.-

-Eso es muy cruel.-

-Es mejor que estar llorando sin hacer nada.-

-¿Me estas diciendo que te mate?-

-A mí no tendrías motivo de matarme yo no maté a nadie de tu familia, pero si puedo enseñarte a matar a los que lo hicieron.- dijo este sin más.

-Enseñame pues, combierteme en una asesina como tú, que no sienta nada ante una vida perdida, que sea tan fría que no me importe nada, enseñame a vengar a mi familia.-

Hermes la miró y sonrió de medio lado.

-Eso haré.- dijo sin más se giró y se dispuso a salir de la bodega pero antes cogió una pequeña bolsita del suelo y se la corgó al cuello.

-¿Quien eres?-

-Hermes Granger.- dijo este sin más.

Ginny no volvió a preguntar tan solo señaló la marca en su brazo y dijo:

-¿Quien te marcó?-

-Un muchacho que no volverá a tocarme, fue en tú casa tenía cabellos negros y ojos verdes como las esmeraldas.-

-Harry.- dijo Ginny en un murmulloy Hermes la miro a los ojos y dijo:

-Un nuevo enemigo que mataré cuando tenga oportunidad.- Ginny pudo sentir el odio de este y sonrió de medio lado, sabía lo bueno queera Harry con la espada, no podría matarlo estaba segura de ello.

Hermes Granger se estaba metiendo en una trampa peligrosa, pensó mientras caminaba decidida tras sus pasos.

Ambos subieron a la cubiertay Ginny comenzó a aprender lo que era odiar y demostrar, todos los del barco mirarona Hermes y a Ginny y sintieron respeto por uno y cierta curiosidad por lo que la niña podría llegar a ofrecerles en un futuro, pues sus ojos mostraban puro fuego.

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Bueno hasta aquí elprimer cap si queréis más decídmelo y lo subiré entre mañana y pasado hoy terminaré de escribirlo.

Espero que os haya gustado nos vemos y perdón por toda la espera que os doy a los que leeis mis otras historias, pero pienso que mejor escribir motivada y con animo a hacerlo mal.

Siento las falta de ortografía hastala próxima si queréis leer más claro.

Por cierto el nombre de Hermes lo cogí de algún fic pido que me disculpe de quien sea, pero es que no sabía cual otro poner, gracias por todo a todos buybuy.