ADVERTENCIAS:

Los personajes no me pertenecen, son creados por S. Meyer. Sólo la historia es mía.

Tiene OoC. (Queda avisado así que si sólo te gustan con la personalidad del libro, no es tu historia. No hay ninguna regla en el reglamente que diga que no peudo cambiarles la forma de ser así que, pro favor, si vais a dejarme reviews de queja que no sea por eso).

UA.

Todos Humanos

+18 años. Contiene escenas de sexo explícitas, si no te gusta esta clase de escenas, no leas.

No doy permiso a nadie, a no ser que sea puntual, para copiar nada de esta historia en otro sitio. Lo siento


Recomendación acústica: "The show must go on"-Queen

Capítulo 58-the show must go on

Había pasado un mes desde el juicio y había terminado mi condena. En ese momento me encontraba en el aeropuerto. Quizás os preguntareis qué hacía yo allí. La respuesta era sencilla; estaba a la espera de que mis amigos bajasen del avión que llegaba a Port Angels.

—¡Bella! —escuché que me llamaban y me giré para ver a Sunshinne corriendo hacia mi.

Apenas logré ver a Tyler detrás de ella con todas las maletas antes de que la pequeña morena se me echase a los brazos y nos fundiéramos en un gran abrazo. Y es que llevábamos muchísimo tiempo sin vernos, desde que había viajado a Londres a pedirles consejo.

—Te he echado de menos, mala amiga —me gritó cuando me hubo soltado—. ¡No has venido a visitarnos!

—Tú también podrías haber venido —le dije y en ese momento Tyler nos alcanzó—. Hola, Tyler.

—Hola, Bella —se acercó y me dio dos besos.

—¡Chicas! —Tanya apareció de la nada y se lanzó hacia nosotras.

Las tres volvimos a enfrascarnos en una batalla de quien echaba la culpa de más cosas a las otras por no habernos visto en tanto tiempo. Debimos de estar mucho tiempo y muy concentradas porque ni siquiera reparamos en que anunciaban la llegada del último avión que esperábamos hasta que unos minutos más tarde unos enormes y morenos brazos nos rodearon a las tres al mismo tiempo y nos alzaron en un apretado abrazo.

—¡Mis enanas! —chilló la áspera y varonil voz del sujeto.

Cuando nos soltó lo miré. Ahí estaba, el último integrante de nuestro viejo grupo, tan grande y moreno como siempre, tan Jake.

—Por fin —exclamé—, el grupo ha vuelto a unirse.

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El bar estaba abarrotado y la música a tope mientras la gente tomaba copas, bailaba o simplemente charlaba con sus amigos. Observé todo desde detrás del telón; la Draga no había cambiado nada en todo el tiempo que había estado sin ir allí.

—Bella —me giré al escuchar a Shinny llamarmr—, vamos a salir ya, tienes que terminar de prepararte.

—¡Voy!

Fui con las chicas donde estaban terminando de darse un último repaso al maquillaje y me retocaron a mí. Tyler y Jake esperaban hablando de a saber qué a un lado, ya vestidos y preparados para el show. No tardamos en unirnos a ellos y nos sonreímos; todo iba a salir bien.

La música cesó de un momento y se escucharon los murmullos confusos a través del telón, algunos de ellos indignados. El presentador empezó a hablar y las voces callaron, ansiosas de saber porqué había parado la música. Cuando, pocos segundos después, anunció el nombre de nuestro grupo, salimos de detrás del telón y cada uno se fue a su lugar. Yo, junto con Tanya y Jake, fui al centro y cogí el micrófono que estaba justo delante.

—Buenas noches, Forks —saludé para empezar y una masa de vitores me contestó—. No sé si muchos de vosotros nos conoceréis como banda; me consta que siendo un pueblo pequeño nos conoceis de uno en uno. Somos el grupo "Carpe noctem", ya retirado. Los componentes, Tanya, Jake, Tyler y Shinny.

Otro coro de gritos acompañó a la presentación y me dediqué unos segundos a buscar entre la multitud. Mi familia, entre los que estaban Alice, Jasper, Emmett, Rosalie y Edward, estaba justo en el lugar donde les había indicado que tenían que estar; a pie del escenario. Porque yo no les había contado nada del plan: era una sorpresa.

Pude ver a Alice dando saltitos ante la aparición de su también amiga Shinny y a Emmett y Jasper saludar a Jake. Rosalie me sonrió levemente, asintiendo con la cabeza en señal de aprobación, y Edward me miraba entre sorprendido, confuso y ansioso. Le mandé un beso y salió de sus fantasías para sonreírme como sólo él sabía. Cuando el griterío cesó un poco seguí hablando.

—Como iba diciendo… creo que todos vosotros me conocéis —seguí diciendo—. Por desgracia, creo que ese hecho es por todos los problemas que han ocurrido a mí alrededor últimamente y me gustaría que no hubiese sido así. De todas formas, nopuedo cambiar nada. Y de eso quiero hablar.

Tomé aire profundamente mientras veía a todo el mundo mirarme fijamente, sin decir ni una palabra. Estaba nerviosa, no podía negarlo, pero tenía claro que tenía que hacer eso si quería seguir adelante y tener una vida normal y sin resquemores. Así que repetí al inhalación y continué.

—Todos conocéis mi historia: me quedé embarazada y perdí a mi hijo —resumí—. También sabéis entonces que la causante fue Lauren Mallory. Pasó un tiempo con una vida normal después de hacerme perder a mi bebé pero finalmente mis abogados consiguieron suficientes pruebas para condenarla. Ahora se pudre entre rejas y eso me tranquiliza por saber que la justicia hace frente a todos de alguna manera. Quizás fue Dios, quizás el Karma, o quizás simplemente fue suerte de encontrar las pistas necesarias. Lo importante es que ahora está pagando por ello.

Me sorprendí cuando todo el público empezó a aplaudir y a gritar entusiasmadamente. Me entraron ganas de llorar y de hecho un par de lagrimillas rebeldes se me escaparon haciendo que tuviese que alzar la mano para enjuagarlas. Pude ver a Edward hacerme gestos de ánimo y cogí aire de nuevo para poder seguir adelante con mi discurso.

—Yo no podía entenderlo antes de que pasase; no entendía porque Mallory seguía libre después de lo que había dicho. Y ese día —paré mi discurso un par de segundos para coger fuerzas—, ese día la vi al salir del instituto. Ese fue el fallo. No pude soportar lo que creía que era una injusticia y me lancé a por ella. Escapó hacia el bosque y la seguí.

Para ese momento tenía a todo el público esperando ansiosamente a que continuase y yo me sentía como en esos programas rosas de corazón de la televisión. Pero yo no quería fama, simplemente necesitaba sacar todo eso fuera y tratar de dar apoyo a alguien si en un futuro se encontraba en el lugar de algo parecido.

—Le pegué una paliza ese día —un grito chillando "se lo merecía" me hizo soltar una pequeña risita y negar con la cabeza—. Sí, puede que sí. Pero no era lo correcto. ¡Sólo por eso he tenido que hacer horas de servicio comunitario! Y os puedo jurar que no es agradable.

El público rió de mi intento de chiste y yo pude sonreír al ver que estaban empezando a comprender.

—Pero no sólo por ello. Nadie debe mancharse las manos de sangre por algo de otro. He aprendido que a veces la justicia funciona —respiré hondo—. He estado deprimida desde la pérdida de mi bebé, no puedo negarlo, e incluso cuando tenía a toda mi maravillosa familia conmigo y al más grande y mejor novio del mundo, yo no me sentía con ganas de seguir adelante. Fingí muchas veces que todo estaba bien por ellos, para que no se preocupasen. Pero en el fondo yo seguía llorando.

Pude ver a mi familia con lágrimas en los ojos por esa información y es que yo no le había contado nada de eso a ninguno de ellos. Sólo mis amigos que estaban en el extranjero, los de mi grupo, sabían cómo me sentía. De hecho, ellos me dieron la idea que estaba llevando a cabo en ese momento.

—Pero poco a poco fui recuperando la alegría y las ganas de vivir. Sé que os he metido una chapa increíble para llegar a este escueto punto pero quería que vierais una situación en la que la persona está a punto de perderlo todo por no seguir adelante —traté de hacerles ver lo importante de comprender todo y nadie se quejó por lo que seguí adelante—. Una vez escuché un dicho que decía "la vida es una constante búsqueda de felicidad". Fue Juan Diego González, un futbolista peruano, y tenía razón. A esa frase le sumo la que dice que la vida es como un tiovivo, en el que a veces estamos arriba y otras debajo.

Hice una breve pausa para coger más fuerzas. La cosa estaba yendo bien, muy bien, no es que esperase que fuese mal, pero no creí que la gente me fuese a escuchar tan atentamente como si estuviese soltando un discurso increíble.

—Con todo ello quiero decir que en la vida siempre vamos a encontrarnos con obstáculos que impidan que logremos alcanzar las metas que tengamos. Que vamos a caer no una, ni dos, sino decenas de veces hasta perfeccionar algo —mi voz fue aumentando al verme tan escuchada y confiada—. Que habrá momento malos que dolerán y creeremos que ya no nos queda nada y que todo está perdido. Pero no es cierto. Siempre hay algo que nos impulse a seguir adelante, ya sea una pareja, los amigos o la familia. Siempre hay algo. Sólo tenemos que encontrar ese algo y seguir adelante.

Me giré un poco y le hice un gesto a Shinny para indicarle que podía empezar su parte y ella asintió. Al tiempo que retomaba mi discurso, los primeros acordes de show must go on empezaron a resonar en el local.

—Por eso mismo he querido contaros mi historia hoy —dije para ir terminando—. Porque yo estuve en lo más hondo de un hoyo pero pude encontrar mi porqué para seguir adelante. Y por eso, hoy, Carpe noctem se ha juntado por última vez para cantaros una canción y animaros siempre a ir adelante.

La música fue alzándose y la batería de Tyler entró en juego. Viendo que iba llegando mi turno miré a Jake y a Tanya, quienes iban a cantar conmigo, y asintieron.

—Porque, chicos, como el gran Freddie Mercury cantaba… —hice una pausa y finalmente todos juntos gritamos—. ¡The show must go on!

Y sonriendo, hice una de las cosas que mejor se me daban, cantar, para transmitir las sabias palabras de esa canción de Queen.

fin


Y este, finalmente, es el último capítulo (prologo) de esta historia. Teneis que tener en cuenta que todo hubiese quedado más bonito si fuese una serie y de fondo pudiese escucharse la canción mencionada.

Quiero agradecer a todos mis lectors por el apoyo que me habeis dado, aunque os fallase al estar muchas veces mucho tiempo sin escribir. Gracias por haberme comprendido y haberme animado a no dejarlo. Gracias por vuestros reviews, alertas y todo. No podría poner nombres porque simplemente sois demasiados y no terminaría ni mañana.

Simplemente sois geniales, sin vosotros yo no sería nada en fanfiction y. aunque no sea "el mundo real" en cuanto a libros, sois mucho para mi.

*Impass*

PSD. Las otras historias que me quedan... la de "Violín Herido" no sé cómo seguirla; estoy totalmente bloqueada así qe por ahora está en STANBY. La de "Yo cuidaré de ti" me parece demasiado "seria" como para escribirla a trozos de esa forma. La seguiré cuando tenga tiempo de sobra, además de que no sé como seguir lo que tengo pensado.

PSD2. Soy lo peor porque además de costarme actualizar, tengo miles de ideas para historias nuevas. Tengo unas ganas terribles de empezar una nueva... ¿Qué pensais? ¿Estoy pirada? ¿Será que estudiar psicología em afecta?