¿Boy or girl?

Resumen

Sakura al ver como en su internado no le dejan jugar a básquet por ser chica, se hará pasar por un chico.

"A veces se tienen que saltar las reglas para cumplir tu sueño, y eso era algo que Sakura estaba dispuesta hacer".

Aunque ser chico no es tan fácil.

Naruto no me pertenece. Pertenecen a Masashi Kishimoto :)


PERIODO

Suspiró por enésima vez, colocando su cabeza entre sus manos, y observando como estaba a punto de pitar el final del partido, y ella no había pisado el campo. Lo único que había hecho era calentar el banquillo, y sentir a su compañero de al lado, comerse un bocadillo, y diciéndole a cada rato si quería.

- Malditos machistas… - dijo entre dientes, levantándose del banquillo, segundos después de que sus compañeros volvieran, sonriendo, por haber ganado el partido.

Entró al vestuario, cogiendo su bolsa, y viendo entrar como loco a Naruto gritando que se habían clasificado. Pasó por su lado con los dientes apretados, y empujando al que se pusiera en medio.

- ¿Qué tal te ha ido tu primer partido, Sakurita? – preguntó Ino con burla, abrazando a Shikamaru por la cintura.

- Oh, muy bien. Creo que me van a dar una copa por haber sido la persona que más a calentado el banquillo – dijo sarcástica.

Siguió andando pasando a grandes zancadas por al lado de sus amigos, mientras oía sus risas chismosas.

- ¡¿Te vas a duchar esta noche?! – gritó Ino, haciendo que varias personas de alrededor la miraran. Sakura solo movió su mano, sin mirarla y siguió andando.

- ¡Estúpidos tíos! ¡Estúpidas normas! ¡Estúpida yo cuando decidí hacerme pasar por tío! – tiró la bolsa contra el suelo, y se lanzó contra la cama, aún vestida del traje de básquet.

Puso su cara contra la almohada y ahogó un grito de frustración. Ya estoy mucho mejor, se levantó quitándose su ropa y poniéndose el uniforme. Agarró un libro que debían de leer para dentro de dos semanas, lo abrió por la primera página leer me distraerá. Empezó a leer en silencio, cuando la puerta de su dormitorio se abrió escandalosamente, sobresaltándola.

- Hey, Ryo, ¿No te has duchado? – preguntó tirándose, también, en su cama.

- ¿Para qué? Sino he sudado… - murmuró, intentando poner máxima atención en su libro.

El rubio soltó un "Oh", cuando se fijó en la hora.

- ¡Mierda! ¡He quedado con una tía dentro de diez minutos! ¡Nos vemos después! – exclamó, dando un salto y saliendo, como una bala, de la habitación.

Pasó una hoja, sintiendo como su corazón, involuntariamente, latía frenético. Diablos, ¿Qué me pasa?, levantó, levemente, la vista de su libro y la fijó en Sasuke, el cual miraba por la ventana desinteresadamente. Me pregunto en qué estará pensando... Es tan frío con todo el mundo que me cuesta saber que es lo que le pasa por la cabeza... Entrecerró los ojos fijándose en el pelinegro, ¿Qué le pasaba a ese chico para que fuera así de… distante?

Movió la cabeza de un lado a otro, centrándose de nuevo en el libro. Pero otra vez, involuntariamente, sus ojos se posaron de nuevo en su compañero de habitación. Y en un acto reflejo, habló.

- ¿En qué piensas? – Se abofeteó mentalmente, al ver como el pelinegro se sobresaltaba levemente y la miraba, como si fuese un bicho raro – Q-Quiero decir que hace buen tiempo, ¿No?

- Hmp – y volvió su vista a la ventana. Idiota, idiota e idiota, pensó, hundiéndose en la cama.

TOC-TOC

Las dos personas que se hallaban en la habitación, levantaron la vista y la fijaron en la puerta.

- Adelante – dijo Sakura, con cierto miedo en su voz.

La puerta se abrió dejando ver a una Ino bastante nerviosa, y a una Hinata sonrojada violentamente.

- ¡Hemos de contarte una cosa! S… Ryo – exclamó, eufórica, la rubia sentándose en la cama de su amiga, mientras Hinata se quedaba a los pies de esta.

- ¿El qué? – la rubia sonrió, mostrando su perfecta dentadura. Se acercó al oído de su amiga, y dejó escapar una sonrisa.

- Hinata tiene, mañana, una cita con Naruto – susurró, sonriendo al nombrar al chico.

- ¿En serio? – Preguntó, atónita – Me alegro – sonrió a su amiga – Pero… - comenzó a decir, pero luego negó con la cabeza, guardando su enfado en el interior, después hablaría con Naruto.

Por otra parte, el pelinegro escuchaba sin oír a las chicas que acababan de entrar, nada más escuchar esa voz, se había quedado congelado, mirando un punto fijo a través de la ventana.

"Hemos de contarte una cosa", esa voz es igual a la chica que hablaba con la pelirrosa "Anda, entra antes de que nadie te vea". Eran iguales, no había ninguna diferencia. Alzó los ojos fijándolos en la rubia que hablaba sin si quiera recuperar la respiración.

Después de un rato de habladurías entre las dos chicas y su compañero de cuarto, sus amigas se fueron. Tenía que preguntarle, no podía seguir con eso que tanto le atormentaba en su interior. Pero, cuando su cabeza se fijó en Ryo, se quedó parado en el sitio. El muchacho se había levantado para guardar el libro, y ahora observaba con detenimiento el peine, que había cogido de la chica aquella. Y una idea cruzó por su mente, y sonrió torcidamente.

¡Es mi peine! ¿Qué hace aquí? Si me lo olvidé en el baño... Sasuke, ¿Lo cogió? ¡Oh, Dios! Esto va de mal en peor... Giró el peine, para confirmar sus sospechas, en efecto: Sakura Haruno, con buena letra y entendible, ponía en el peine.

- Me lo encontré en los baños – se estremeció al sentir su voz tan fría - ¿Conoces a Sakura Haruno? – negó con la cabeza, sintiendo la mirada del pelinegro, fija en ella.

- No… No me suena para nada ese nombre… - dejó el peine donde estaba, y se sentó en su cama.

- ¿Seguro? – Sakura le miró fijamente, ¿No me digas qué...?

- ¡¡¡Eh, tíos!!! ¡¿A qué no sabéis con quién he salido esta tarde?! – entró, gritando efusivamente, el rubio de ojos azules. Esperó unos segundos a que alguien preguntara, pero al ver que nadie se animaba se auto contestó él - ¡¡Con Akary!! La rubia esa que esta tan bue…

- ¡¡¡Oye tu!!! – Gritó, repentinamente, Ryo - ¿Mañana has quedado con una chica que se llama Hinata Hyuuga? – flaqueó su voz al decir el nombre de su amiga, suerte que el rubio era despistado.

- Si, es muy mona y… R-Ryo, ¿E-Es tu novia? P-Puedo cancelar la ci… - cayó, frunciendo los labios, al ver la mirada asesina que le mandaba su compañero de cuarto.

- Uno, Hina-chan no es mi novia, dos, es una de mis mejores amigas y la quiero mucho, y tres, hazle daño y te arrepentirás – Naruto asintió rápidamente, buscando cualquier escusa y salió corriendo de la habitación. Dio un pequeño suspiro, le había fallado la voz, en varias palabras, solo esperaba que no se diesen cuenta.

Sasuke lo observaba, ¿Podía ser cierto? Podía ser él… ¿La chica de pelo rosa? Solo había una manera de descubrirlo… Si, accidentalmente, él cayera, si su pelo fuera peluca, caería ante el impacto. Y sabía la manera perfecta.

- Ryo, ¿Quieres que te ayude a mejorar en básquet? – Oh, si, sabía que debía hacer.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La simple presencia del muchacho la ponía nerviosa, pero no pudo negarse al ver que podría igualar a su equipo. Se cambió, inmediatamente, colocando bien su peluca, y salió a la pista de a fuera, que a estas horas, todos deberían estar en sus cuartos estudiando o en el algún lugar del internado; pero en la pista de básquet, no había nadie.

Perfecto, pensó el pelinegro, al ver, el paisaje despejado.

- Da cinco vueltas al campo, para calentar – Sakura le hizo caso sin rechistar.

La chica, mientras daba las vueltas al campo, cuidando de su peluca, se preguntaba a que venía ese cambio, extraño, de actitud del pelinegro. Él era frío e independiente. Quizá sepa que soy una mujer...

No, no y no. No podía ser. Había disimulado bien, no podía haberse dado cuenta, aunque el pelinegro fuera astuto, no podía serlo tanto, ¿O si?

Sintió un dolor punzante en los ovarios, y paró de golpe, mierda, se tocó la barriga y se acercó caminando hasta Sasuke que jugaba con una pelota.

- ¿Ya has acabado? – Asintió levemente, retorciéndose de aquel dolor – haz algunos tiros a canasta.

Sakura cogió la pelota, tocándose distraídamente, la barriga, no podía tener tan mala suerte, le había venido el periodo. Debía cancelar, de alguna manera, la pequeña práctica de básquet. Pero, ¿Cómo...? Sasuke parecía que se lo pasaba bien, y ella no podía decir "lo siento, Sasuke, es que me duelen la barriga, porque creo que me he convertido en mujer". Negó rápidamente, solo podía hacer una cosa.

- Sasuke… - se puso una mano en la boca – Voy a vomitar – salió corriendo de la pista de básquet, yéndose a la habitación de Ino y Hinata, dejando a un atónito Sasuke con la pelota de básquet de la mano.

Entró en la habitación de sus amigas, sin picar, estaba abierta y no había nadie. Se deshizo de su ropa de hombre y su peluca; cogió todo lo necesario para una ducha, debía ducharse. Abrió los armarios con suma rapidez, hasta que halló lo que buscaba, cogió un paquete de compresas, y se dirigió a las duchas, que en aquel momento, habían, solamente, dos o tres personas.


Hasta aquí el capítulo!

Sé que no ha sido muy largo, es que, eso de volver al instituto, hace que pierda fuerzas y lo único que quiera sea hacer el perezoso en el sofá, aunque lo bueno, es que en clase me vienen idea, creo que es lo único bueno, al menos para algo sirve xD

Por cierto, cuando Sakura habla en forma de hombre, y veis que algunas palabras no están marcadas en negrita, quiere decir que le flaquea la voz un poco, y muestra su auténtica voz.

Agradezco a todas las personas que leen mi fic y dejan comentarios :)

Reviews,,!!

Cuidensee.!

Marinilla14