Resumen: Bella, es una chica timida que vive en Phoenix con su madre, hasta que esta se casa y tiene que empezar a acompañar a su marido por todo el país de viaje en viaje, por ello decide trasladarse a vivir a Phoenix durante el resto del instituto, a casa de los mejores amigos de sus padres, Esme y Carlisle que son como tios para ella, y sus tres hijos: Emmett, Jasper y el reservado Edward. Allí conocera también a las hermanas Rosalie y Alice que la ayudaran en mas de una ocasión.

Edward por su parte, es un chico bastante reservado a pesar de ser uno de los chicos más populares del instituto y uno de los mas guapos, según todas las chicas porque nada más que le ocasionan problemas, pero lo último que le faltaba era que sus padres decidiesen traer a Bella a su casa, y encima que se quedara con su habitación…

Nota de la autora: Hola, esta es mi nueva historia, esta vez me he atrevido con los personajes de Crepusculo, pero he visto que hay mogollon de historias buenas, pero tenía ganas de hacer la mia propia, asi que os agradecería que me dejaraís algún review, la trama sera contada por Edward y Bella alternativamente, empezamos desde el punto de vista de Bella, espero que os guste y recibir por lo menos algun comentario de vuestra parte…Muchas gracias.

Todo esto pertenece a Stephanie Meyer, yo solo juego un poco con sus personajes.

Por cierto, todos son humanos…besos y muchas gracias por leer este pequeño intento de historia…

Capitulo 1: Una nueva vida.

(BELLA POV)

Muchas noches antes de mi cambio de vida, en mi casa de Phoenix me había cuestionado eso muchas veces, ¿algún día podría a llegar ser feliz? Era cierto que durante mucho tiempo me sentí extraña en mi propia casa, las cosas habían sucedido demasiado rápido o habían transcurrido de manera normal y mi manera de ver las cosas hacía que pensara que habían sucedido de manera demasiado rápida.

La verdad es que habían pasado muchas cosas en apenas unos meses, es decir, yo vivía en Phoenix con mi madre, hasta que ella se caso y ahora es completamente feliz de lo cual yo me alegro completamente, pero claro esta al casarse con el no sucedió otra cosa que yo no podía estar con el, su marido viaja todas las semanas y mama pensó que yo no estaría a gusto, y entonces decidió mandarme a un colegio en Forks y a vivir con su amiga Esme y su marido Carlisle, no me malinterpretéis, veo a Esme y Carlisle todos, todos los meses y son como unos tíos para mi, pero Esme y Carlisle tienen tres hijos, Emmett, Jasper y Edward, y ese era mi mayor problema por así decirlo. Yo nunca había tenido demasiado contacto con el género masculino, nunca había tenido novio o algún amigo, porque sinceramente alejaba a todo aquella persona del género masculino que se me acercaba, algo inusual como solía decir Esme ya que era hija de René, pero supongo que era una de las consecuencias de ser hija de ella.

Al bajar del avión no pude evitar notar el olor a húmedo y el color verde que inundaban todos mis sentidos, allí no me sentiría un bicho raro por mi pálida piel. Cogí mi maleta torpemente, era el comienzo de una nueva etapa para mi, desde allí esperaba poder irme directamente a la universidad, porque la verdad los cambios no eran lo mío, odiaba los cambios. Sonreí cuando vi a Esme y Carlisle con aquella tremenda sonrisa a lo lejos, en donde esperaban la gente en aquel pequeño aeropuerto, nada que ver con Phoenix, me esperaba hora y media hasta llegar a Forks, pero no me importaba, los tenía a ellos conmigo.

Tan pronto estuve en su radio de acción, supe que Esme me atraparía en un enorme abrazo, pero me gustaba porque era cariñosa, sin llegar a agobiar como hacía mi madre, no suelo ser arisca sinceramente, pero mi madre era a veces realmente pesada.

- ¿Preparada para tu nueva vida?-dijo con una sonrisa Carlisle.

- Ahora mismo si, pero hay demasiadas cosas nuevas.

- Ya sabemos que tantas cosas nuevas a la vez te invaden no.-dijo Esme con una sonrisa.-Vamos, Emmett y Jasper andan esperando en el coche, tienen muchas ganas de conocerte.

Bien, ya de entrada iba a conocer a dos de sus hijos, no era suficiente en la casa, pero me contuve en mis malos pensamientos y sonreí a ambos. Salimos hablando de cómo era Forks y de lo que me iba y no me iba a gustar, realmente me iba sentir mejor en cuanto me sentara en el coche.

Allí delante mía estaban apoyados un todoterreno negro dos muchachos de mi edad más o menos, por lo que sabía Emmett era trece meses mayor que Jasper y Jasper era once meses mayor que Edward que era el pequeño de los tres. Sonreí tímidamente, y no me preguntéis como termine atrapada en un enorme abrazo de oso de Emmett, si eso parecía puesto que era enorme, era muy corpulento y tenía esas enormes manos que atraparon mi cabeza de forma cariñosa.

Al lado suyo y con una enorme sonrisa esta Jasper, el único rubio de la familia con esos ojos claros azules que tanto llamaban la atención que también me abrazo volviéndome a ruborizar, la verdad es que podía decir que eran hijos de Carlisle y Esme, lo de los abrazos se ve que era genético.

- Supongo que no te acuerdas de nosotros.-dijo Jasper con una sonrisa.-Es normal, fuimos a tu quinto cumpleaños en Phoenix, desde entonces papa y mama no suelen sacarnos mucho de casa.

- Eso es porque tiraste la tarta de Bella.-dijo Esme acordándose.

- Prefiero olvidar ese detalle.-dije con sinceridad.-Me estropeasteis el cumpleaños, desde entonces no he vuelto a celebrar ninguno.

- En serio, nosotros no…-empezó a disculparse torpemente Emmett mientras se tocaba el pelo.

- Si os soy sincera, me habéis servido de excusa desde entonces.-dije con una sonrisa mientras ellos me miraban interrogantes.-No soy muy dada a juntar mucha gente alrededor mía.

Ambos rieron y nos sentamos en el coche, apenas habían pasado diez minutos cuando Emmett ya me había adoptado como hermana menor y había jurado que no me tocaría ningún depravado de Forks, me limite a sonreírle, pero sabía que no iba a tener mucho trabajo yo no era muy dada a hacer que los chicos revolotearan a mi alrededor.

Según me contaron ambos, Emmett tenía novia, era Rosalie, que era animadora, la jefa de las animadoras concretamente, pero el no era el capitán del equipo de baloncesto cosa que me extraño bastante, hablaba de ella como si hubiera estado hablando de una reina, y solamente pude sentir un poco de envidia hacia esa chica, pero entendedlo era la manera en que hablaba. También no tarde mucho en enterarme que Jasper andaba detrás de Alice que era la hermana menor de Rosalie y la mejor amiga de Edward.

- ¿Y Edward?-pregunte intrigada al ver que no estaba.

- Edward, esta en casa, el no pudo venir.-dijo Esme con una tierna sonrisa de disculpa.

- Más bien no quiso venir, es un poco reacio a los cambios.-aporto Emmett.-Y tu por ahora, ya le has quitado su adorada buhardilla.

- Yo no quería molestar a nadie.-dije, era verdad no había supuesto que molestaría a nadie.

- No lo hagas, no te sientas culpable, es que Edward a veces es un poco frío.-dijo Jasper a su lado.-Además, ahora vive abajo, hemos adaptado el cuarto de herramientas de papa.

- ¿Cómo…?El no puede quedarse en el cuarto de herramientas, hay me tenía que quedar yo.-mi culpabilidad iba en aumento, no conocía todavía a Edward y ya estaba enfadado conmigo.-De verdad, como si tengo que dormir en el sofá, Esme, Carlisle me asegurasteis que no iba a molestar, sino me hubiera ido con papa.

- Bella, cariño, tu papa estaría encantado de tenerte en su casa, pero ya sabemos lo amable que puede llegar a ser Kate y sobre todo sus hijas.-dijo Carlisle y seguramente estaría recordando un episodio de hace unos años.-No lo permitiremos, ¿vale?

- Y por Edward no te preocupes, es muy sensato.-dijo Esme.

A partir, de ahí desconecte un poco de la conversación y me limite a decir si o no a aquello que me contestaban, tenía que encontrar la manera de devolverle su habitación a Edward y yo dormir en el cuarto de herramientas.