PENULTIMO FAVOR DE ESTA AUTORA: LEER LA SIGUIENTE NOTA ANTES DEL CAPITULO Y LEER LA NOTA FINAL DESPUES DE TEMINAR DE LEER EL CAPI.

HOLA: Mis más enormes saludos a todos. Aquí les dejo 9.599 palabras del capitulo final y el epilogo. Pero antes quería disculparme por la cantidad de tiempo que demoré en la publicación de este capitulo…. Lo siento. La verdad. Mi PC tuvo un daño en Culer (No se si se escribe así), bloqueaba el PC y no le permitía arrancar porque la temperatura de la CPU rayaba los 75 ºC, cuando por fin conseguí el culer… nos dimos cuenta que el continuo sobrecalentamiento y las bloqueadas habían dañado el disco duro…. Perdí todo lo que había escrito además que tuve que esperar el próximo pago de mi sueldo para comprar un nuevo disco duro…. En resumen, lo hice y sin embargo aun tengo problemas con el PC… sigue bloqueándose….

En fin, de poco en poco logré escribir este capi, (Por supuesto no quedó igual que el anterior) y decidí unir el ultimo capitulo con el epilogo. Al principio escribir el capi final como había escrito los anteriores y el epilogo iba a ser muy parecido al capi que tienen ante ustedes…. Pero al final lo cambia y quedó aí ESPERO QUE LO DISFRUTEN.

MUCHAS Y MUCHAS GRACIAS a todos aquellos que leyeron la historia y les gustó, gracias por su continuo apoyo, por su paciencia en la espera de los nuevos capi y por sus comentarios. Espero recibir nuevamente sus opiniones con esta ultima entrega de esa historia.

Gracias especialmente a: billiusandjane, laraherm, Encalada, Agustina Griego, cristi_RHr_forever, Capuchina, Atenea92, susy snape, carolina, saralpp, Criisthy Granger, Copia Pirata, avril3potter3and3ca, priincezz, Diosa Granger, Cristiyandrea y a todos por sus alertas y por añadir este fic a sus favoritos. Si falto alguien que me disculpe de antemano.

Bien, no siendo más por el momento. Los dejo con el capitulo final.

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CAPITULO CINCO: ¿DONDE QUEDAN LOS SUEÑOS?

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Un vaho de humo denso cubría toda la extensión de hierba seca que ya por esos días reinaba sobre el paisaje inglés por aquellos días de comienzos de verano. El vaho, se movía lento y cauteloso, resistiendo la insistente arremetida del viento que insistente soplaba sobre las altas copas de los árboles que bordeaban el majestuoso castillo de Hogwarts.

Bajo aquella espesa bruma se ocultaba la muerte, rostros infernales cargados de miseria. Muchos habían perdido la vida aquella noche, de hecho para algunos era lo único que tenían por perder porque todo lo demás lo habían ido dejando a lo largo del camino.

Lejos, en el profundo silencio del bosque prohibido podían escucharse los presurosos pasos de aquellos que despavoridos huían dejando atrás los cuerpos inerte de aquellos que en vida ya no tenían alma: esposas, hermanos, hijos…. Ya nada importaba, todo había concluido.

Solo su fiera y sonora respiración y las partículas de polvo que a sus pasos se levantaban brillando bajo los rayos de luna que conseguían filtrarse entre los espesos ramales del bosque, eran lo único que evidenciaba su desasosiego, se sentían perdidos, temerosos y confundidos, tenían miedo. Aquel quien un día fuese su líder, había muerto…. Algo que hasta ahora se consideraba imposible.

Voldemort, el mago más oscuro de la historia de la magia, había sido derrotado y lo habían conseguido irónicamente con su propia ayuda, en su afán por conseguir la inmortalidad había dado a su enemigo la única arma con la que podría derrotarle. Voldemort siempre fue vanidoso, y el creer que era indestructible, logro destruirle.

Harry sonreía acompañado de Hermione y Ron. Su sonrisa no era altanera ni siquiera era una sonrisa triunfal, era simplemente una sonrisa de alivio, pese que aun no era totalmente conciente de lo que significaba en su vida la desaparición de voldemort Harry sentía que aquella sombra que lo había perseguido desde su nacimiento había por fin desaparecido y esta vez para siempre.

Los tres caminaban rumbo a la torre de Gryffindor. La capa invisible los cubría aunque no con la misma eficiencia de antaño. "todo había acabado" iban en silencio y cada tanto esa frase se repetía en sus mentes. El mundo sin voldemort se les presentaba ancho y ajeno. Inmensamente inexplorable y con un sin fin experiencias por vivir, existía un futuro, esa era la diferencia.

Sin embargo, ninguno de ellos era muy conciente de ello, por ahora sus anhelos no iban mas lejos que el descansar en una cama cómoda y calentita, quizás beber algo de té y comer aunque sea un bocado de sandwich.

-Bien hecho, chicos – les dijo la señora gorda del retrato en cuanto los vio aparecer, los ojos le brillaban de alegría y la expresión se mostraba radiante y orgullo incluso maternal – sabia que ustedes lo lograrían – agregó antes de dejarlos pasar al interior de la sala común sin pedirles contraseña alguna.

Harry sonrió pero las oscuras y profundas manchas bajo sus ojos impidieron que su rostro reflejara la alegría del momento. Dormir, solo eso anhelaba. Entraron en procesión a la solitaria instancia. Todos estaban abajo. Algunos riendo y celebrando, otros llorando la pérdida de sus seres amados. Harry recordó a los Weasley y la imagen de George se proyecto clara y precisa en su mente. El pecho se le oprimió bajo el peso de aquel recuerdo.

La oleada de tristeza les golpeó a los tres al mismo tiempo. Harry observó a Ron mientras Hermione encendía la chimenea con un hechizo de su varita. El verano estaba frente a la puerta pero aquella era una noche fría. El cadáver de Voldemort aun estaba en Hogwarts y parecía que el frió de su muerte inundaba todos los rincones del castillo, solo necesitabas estar lejos del calor de la celebración para sentirlo.

-Me gustaría que sacaran su cuerpo del castillo – comentó Hermione observando el danzarín crepitar del fuego – Le gustaba mucho este lugar, no merecer continuar aquí.

Permanecieron en silencio por un largo rato, cada uno con la mirada fija en el suelo. La muerte de Lupin, Tonks y George pesaba un poco más con el avance de los segundos ensombreciendo la euforia de la victoria.

-No tengo la más mínima idea sobre que harán con el cuerpo – reconoció Harry después que Ron le preguntara al respecto – Y la verdad, les juro que no me apetece saberlo.

Ron y Harry se habían dejado caer pesadamente en el sofá de dos plazas ubicado en frente de la chimenea, sin lugar a dudas el mueble favorito de muchos estudiantes de Gryffindor. Suspiraron cansinamente al sentir el alivio que proporcionaba la suavidad del relleno sobre sus adoloridos músculos. Hermione permaneció de pie junto al fuego, parecía no desear encontrar algo de comodidad.

-Espero que su cuerpo sea quemado y que sus cenizas sirvan de alimento a las arañas gigantes del bosque – murmuró Ron.

Hermione lo observó pero Ron no le correspondió, sabia que hablaba desde el dolor que la muerte de George le producía pero Voldemort estaba muerto, ahora no representaba nada más que un cadáver depositado junto a una cámara contigua al Gran comedor y no valía la pena odiar algo que ya no existía. Quizás eso hubiese dicho Dumbleodore.

-Estoy exhausto – declaró Harry restregándose los ojos con el dorso de su mano - No se ustedes, pero ahora mismo muero por una cama para descansar – concluyó, sin embargo su cuerpo no se apartó ni un milímetro del sofá.

-Yo también – dijo Ron - pero antes me gustaría estar un rato más con mis padres. Mamá esta confundida, siente un dolor inmenso por la muerte de George y una gran alegría por la de voldemort, creo que todos los Weasley nos encontramos en el mismo estado.

-¿Quieres que te acompañemos un rato más?

Ron sonrió ante la pregunta de Harry cuyos ojos estaban tan hinchados que parecían dos pequeñas ranuras. Negó con la cabeza como respuesta.

-Tú debes descansar. Yo estaré bien. Mientras que tú debes reponer fuerzas…. ¡Anda! – exclamó dándole un pequeño y amistoso empujón – que si no te apresuras tendremos que llevarte cargando hasta la habitación.

Harry sonrió y le palmeó fuertemente en la espalda a Ron, luego se dirigió hacia Hermione quien se había sentado en el suelo, muy cerca de la chimenea y no cesaba de observarlos con los ojos brillantes, le sonrió y luego le alborotó los cabellos con la mano arrancándole una pequeña carcajada.

-Nos vemos al rato – dijo antes de desaparecer por el hueco que llevaba hacia los dormitorios.

Se quedaron un rato observando el espacio vació por donde había desaparecido Harry. Los pensamientos vagaban veloces por sus mentes como estrellas fugaces, de pronto el silencio se torno pesado y la conciencia de la presencia del otro en la habitación se hizo imposible de ignorar.

Ron se volvió hacia Hermione observándola con suspicacia - ¿Y tú? – le preguntó extendiendo sus largas piernas y cruzando los brazos a la altura del pecho.

-¿Yo que? –respondió ella frunciendo el entrecejo ligeramente.

-Tú, ¿No vas a descansar? Creo que lo necesitas.

-Todos lo necesitamos, incluyéndote – corrigió con aquellos aires de sabelotodo insufrible que nunca le abandonaban

-Estuve un tiempo en casa de Bill ¿Lo olvidaste? - Ron se encogió de hombros antes de agregar – No me siento tan agotado.

Hermione dejó de mirarle y se volvió hacia las llamas de la chimenea - ¿Qué te hace pensar que yo si lo estoy?

-Porque lo pareces….

-¿Qué cosa?

-Agotada. Estas muy pálida, delgada y tienes los ojos surcados de ojeras por la falta de sueño.

Ron no supo exactamente que parte de su argumento había molestado a Hermione, pero la conocía demasiado como para saber que aquella rigidez en su espalda era signo inequívoco de enfado.

No quería eso, no quería verla enfadada, no en ese momento, ni en ese lugar. Ron sabía que necesitaban hablar, pero las cosas podían ponerse incomodas si Hermione se enojaba. Debía hacer algo, decir algo….. Lo que sea.

-T…te has dejado crecer el cabello en este último año.

Ron se abofeteó mentalmente…. ¿Por qué nunca podía ser elocuente cuando realmente necesitaba serlo?

Hermione alargó su mano para tomar el largo manojo de cabellos trenzados, había decidido que era mas cómodo llevarlo de aquella manera, así cuando tuviese que correr o luchar no sentiría el estorbo de las hebras castañas revoloteando por doquier.

-No he tenido mucho tiempo para dedicarme al acicalamiento – argumento ella a la defensiva.

-Lo entiendo – comentó Ron.

Silencio. Un pesado y molesto silencio se instauró entre los dos. Hermione continuaba con su cara frente al calor de la chimenea y Ron sentía como las manos le sudaban por la incomodidad ¿Qué rayos estaba pasando? ¡Diablos! ¡Se habían besado! Por primera vez había besado a la mujer que realmente le interesaba y ahora ella estaba allí tratando de ignorarle ¡No entendía nada de nada! Aquello no era normal, no era razonable, no era….

A Ron le llegó aquel pensamiento en forma de relámpago. Allí frente a él se hallaba una chica brillante, inteligente y hermosa…. pero muy insegura…. Hermione era la chica más impresionante que había conocido nunca y la quería…. Por supuesto que la quería y ahora sentía que ella le correspondía…. pero algo en su inseguridad le impedía dar aquel paso.

Ron enderezó los hombros y la espalda quedando correctamente sentado sobre el cómodo mueble de la sala común. Había llegado la hora de comportarse como un hombre, debía tomar las riendas del asunto y dar el primer paso. No iba a permitir que por su falta de madurez perdiera la oportunidad de estar junto a la chica con la que hace mucho tiempo quería estar. Siempre había descargado sobre Hermione muchas de sus carga más pesadas… responsabilidades, deberes…. Había llegado la hora que ella sintiera que él era justo lo que necesitaba. Ron lo sabia, lo tenia claro, solo tenia que lograr que Hermione también lo supiera. Tenia que ser un hombre para ella, era lo que se merecía.

Se puso en pie y dio dos pasos silenciosos sobre la alfombra roja que cubría el suelo. Llegó junto a Hermione y con movimientos lentos y calculados se acomodo junto a ella. La joven bajo la mirada al tiempo que jugaba con los cordones de uno de sus zapatos deportivos….. Estaba nerviosa.

-¿Qué sucede? – pregunto Ron chocando ligeramente su hombro con el de ella.

Hermione paso saliva ruidosamente antes de contestar – Nada.

Ron sonrió y también jugo con las trencillas de sus zapatos - ¿Sabias que eres una pésima mentirosa?

Hermione negó lentamente con la cabeza – No estoy mintiendo – respondió con un hilo de voz.

Ron comprendió que se sentía atemorizada. No sabia exactamente porque, podría ser la reciente batalla, la cantidad de amigos que habían perdido, las miles de veces que estuvieron al borde de la muerte, sus padres perdidos en

algún lugar de Australia….

Tendió una de sus manos para atrapar la de ella, la que había estado jugando con las trencillas…. Hermione se sobresaltó al sentir el contacto de sus pieles. Estaba fría, temblaba como una hoja de papel y Ron no pudo evitar preocuparse por su estado, frunció el ceño y la observo perspicaz

-Me dijiste que estabas bien, que no tenias frió, Hermione – declaró con tono de reproche - ¿Qué sucede?

La chica no respondió, se limitó a observar las llamas de fuego con intensidad, Ron sentía que aquel castaño cerebro se movía a velocidades vertiginosas. En aquel momento deseaba más que nada en el mundo saber legeremancia, Hermione provocaba aquello en el: el permanente deseo de saber que era exactamente lo que pensaba y sentía, porque ella no solía exteriorizar sus sentimientos y en las pocas ocasiones en que había sucedido la reacción fue explosiva.

-¡Hey! – la llamó con un apretón de manos.

Hermione le observó con el entrecejo fruncido y los ojos vidriosos, pero en silencio.

-Se que me necesitas y quiero que sepas que estoy aquí…. Estoy aquí para ti Hermione – susurró – y no me iré si tú lo deseas.

Las lágrimas que había estado reteniendo brotaron como manantiales. Hermione cayó sobre el hueco del cuello de Ron y este tendió sus brazos hasta abarcar completamente el menudo cuerpo de la joven. Los espasmos y temblores producidos por el llanto se intensificaban a medida que avanzaban los segundos y por primera vez en su vida Ron supo exactamente que hacer para consolarla.

La apretujo contra su cuerpo con firmeza, acarició su espalda de arriba a abajo repetidas veces para confortarla, le beso la coronilla de la cabeza y susurró frases tiernas en su oído. "tranquila" "todo termino" "Estaremos bien yo estoy contigo"

La respiración se fue acompasando poco a poco y los temblores fueron desapareciendo lentamente, sin embargo Hermione no se apartó de Ron ni él dejo de abrazarla. Se sentía bien estar así. En realidad se sentía de maravilla cobijar el cuerpo de Hermione en sus brazos, era una de las sensaciones más placenteras que había sentido en su vida.

-¿Cómo estas? – preguntó contra su mejilla.

Ella tenía el rostro escondida contra su pecho y parecía que por ningún motivo deseaba retirarlo.

-¿Te sietes mejor?

Hermione asintió levemente y Ron sonrió ante la ternura que ella le transmitía en aquel momento. Nunca la había visto así de vulnerable, parecía estar tan necesitada de afecto…. Y lo mejor era que aceptaba sumisamente el que él estaba dispuesto a entregarle. La abrazó fuerte y suspiró, Hermione se aferró a la tela de su jersey como si de un salvavidas se tratase.

-Debes descansar, lo sabes ¿Verdad?

Nuevamente asintió sin descubrir su rostro.

-¿Quieres que te acompañe a la cama?

-No puedes subir por las escaleras que llevan a mi habitación ¿No lo recuerdas? – La voz de Hermione sonó amortiguada contra el cuerpo de Ron.

–Entonces te llevaré a mi habitación – dijo – descansaras en mi cama ¿Te parece?

Hermione guardó silencio mientras meditaba - ¿Dónde dormirás tú? – preguntó.

-No puedo dormir ahora aunque quisiera. Mi familia me necesita. Ya habrá tiempo para ello – respondió – Entonces, ¿Quieres que te lleve a mi habitación?

Hermione asintió apartándose para conseguir ponerse en pie, sus ojos castaños brillaban por la intensidad del llanto y un fiero color rojo adornaba las cuencas de los ojos y la nariz.

-Voy a llevarte en brazos – declaró Ron de repente

Hermione lo observó con los ojos desorbitados como si de repente se hubiera vuelto loco.

-Estas muy cansada – argumentó con simpleza – y sospecho que no tienes fuerzas ni para caminar.

-Soy perfectamente capaz de hacerlo, de hecho…..

-Shisss – la silenció Ron dejando que uno de sus dedos rozara los labios de la joven, Hermione tembló ante su contacto – Regálame ese pequeño placer ¿Si?

Hermione asintió sin dejar de observarle con fijeza. Ron la cargó con una facilidad que la impresionó mientras ella enterraba su cabeza en el pecho del pelirrojo jugando a hacer círculos con uno de sus dedos sobre el pequeño triangulo de piel blanca que se dejaba ver debajo de la remera. Esta vez fue él quien tembló.

Rápidamente llegaron a la habitación y Ron depositó a Hermione delicadamente sobre la cama pero ella se sentó en cuanto Ron retiró sus brazos.

-¿Cuánto tiempo crees que dormiré? – preguntó mientras desataba el largo trenzado de su cabello. Ron la observaba sentado desde el borde.

-Espero que el suficiente para que recuperes las fuerzas y seas la Hermione de siempre.

Ella lo miró directamente a los ojos - ¿Y como es la Hermione de siempre? ¿Mandona y sabelotodo?

Ron rió – Si – respondió – pero también muy especial e importante para mi.

El sonrojo que se extendió por todo el rostro de la joven hizo llenar de orgullo el pecho del pelirrojo - Sabes que tenemos una conversación pendiente ¿verdad?

Hermione asintió – ¿Quieres que hablemos ahora?

-No – dijo Ron con calma – Cuando estés descansada ¿Quiero que tus quince sentidos estén despiertos y atentos a lo que tengo por decirte?

La castaña rió ante las ocurrencias de su amigo – Solo tengo cinco – declaró – como el resto de los seres humanos de este planeta.

Ron hizo un mohín con los labios – No estoy seguro.

Un débil ronquido se escuchó en el lugar y ambos observaron a Harry quien se había quedado dormido al borde de la cama con los zapatos y la capa invisible cubriéndole la mitad del cuerpo, nadie podía negar que aquella era una visión extraña a pesar de ser magos. Hermione arregló todo aquello con el movimiento de su varita y corrió las cortinas del dosel para que su amigo quedara completamente oculto a cualquier mirada indiscreta.

-Todo será más fácil ahora – declaró Ron observando fijamente las cortinas del dosel de Harry.

Hermione lo observó – Estoy completamente segura de ello.

Ron se puso en pie y se volvió para correr su propio dosel – duerme – le dijo y se dispuso a marcharse.

Pero Hermione lo agarró por la remera y tiro de él con poca delicadeza – Espera.

Ron se volvió y la observó inquisitivo. La castaña se arrodilló sobre la alta cama hasta quedar casi a la misma altura del pelirrojo – Gracias – musitó despacio y luego tiro de él para alcanzar sus labios.

Lo beso fue suave pero firme, con una ternura que Ron nunca pensó llegar a experimentar y con una intensidad que lo dejo sin aire. Con sus largos brazos encerró el cuerpo de la joven apretándolo fuertemente contra el suyo, quería sentirla muy cerca de él y por muy extraño que sonase no deseaba que ella se separara nunca de su lado, aquello lo impresionó y la claridad inundó su mente como los rayos del sol al amanecer. Amaba a Hermione Granger, la amaba de verdad. No era nada comparado con la atracción que había sentido por Fleur o la supuesta relación que había mantenido con Lavender aquello era mucho más fuerte mucho más importante y mucho más serio. Se preguntó si era posible encontrar el amor con tanta certeza a tan temprana edad y quiso saber si Hermione sentía lo mismo. Nuevamente……. Legeremancia.

Se separaron por falta de oxigeno, sus rostros estaban rojos y ardiente. Con intensas miradas se hicieron promesas silenciosas…. Promesas que no se cumplirían hasta muchos meses después….

-Hablaremos después – musitó Ron despacito, con la garganta seca y el aliento tibio.

Sonrosada hasta la raíz del tuétano pero sumamente satisfecha, Hermione se hundió en la suavidad de las sabanas y no tardo en quedarse profundamente dormida. La sonrisa que afloró en su rostro tardo mucho tiempo en disiparse…. El mismo tiempo que tardo el cerebro de Ron en reiniciar.

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Cuando despertó, el sol se hallaba alto en el cielo. No tenia idea alguna de cuanto tiempo había dormido pero sentía un intenso alivio que se extendía por todo su cuerpo. Definitivamente un profundo descanso era la cura ideal para recuperar sus fuerzas.

De un tirón quedó sentada sobre la colcha de tejido de punto que la señora Weasley había tejido en una ocasión para Charlie y que como todo en la familia había pasado de mano en mano hasta llegar a Ron…. Si mal no recordaba la de Ginny tenia algunos toques de rosa intenso.

Bostezó profundamente y estiró sus extremidades, el movimiento de sus músculos le produjo una agradable sensación de confort…. En la habitación reinaba un profundo silencio, descorrió suavemente el dosel y observó que todos los demás estaban corridos, incluso el de Harry ¿Estaría dormido aun?

Despacio y en silencio salió de la cama de Ron, sus pies estaban desnudos alguien la había descalzado y había escondido muy bien sus zapatos porque no los encontraba por ninguna parte.

Se le antojaba inmensamente revisar detrás de cada uno de los doseles de la habitación pero temía despertar a alguien, en realidad lo que deseaba era saber como se encontraba Harry…. Y por supuesto…. Ver a Ron.

Se regañó mentalmente venciendo su impulso de curiosear y salió con decisión de allí, caminó sin detenerse hasta llegar a la sala común la cual encontró sorprendentemente desierta ¿Dónde rayos están todos?

Subió a su habitación sabiendo que debía arreglarse antes de vagar por los probablemente destruidos pasillos de Hogwarts. Podría tener muchas ganas de averiguar que había sucedido durante el tiempo que estuvo dormida pero eso no implicaba que debiera ir por allí, descalza, con el cabello hecho un lió y (olfateo su ropa) oliendo a rayos…. Necesitaba un buen baño y luego algo de comida, pensó después que su estomago lanzara un fuerte gruñido.

La situación en su habitación no era distinta a la de los chicos, sin embargo, la cama de Lavender se hallaba vacía mientras la de Parvatil tenía el dosel corrido. Caminó por aquí y por allá reuniendo todas las cosas necesarias para una buena ducha y luego se dirigió al baño de la torre Gryffindor.

Afortunadamente, aquel baño contaba con una pequeña y cómoda tina que no dudó en llenar con una considerable cantidad de agua tibia, esencias perfumadas y jabones. La sensación de calor cubriendo su desnudo cuerpo la hizo sentir como sin por un momento hubiese tocado el cielo con un dedo. El tiempo que pasó en el baño, ni ella misma pudo contabilizarlo. Se lavó el cabello repetidas veces hasta que estuvo satisfecha con el resultado para después cortarlo con un movimiento de varita. Ron tenia razón, lo llevaba demasiado largo. Al ver su reflejo en uno de los espejos del baño se dio cuenta que parecía una virgen de pueblo y decidió cortarlo hasta un poco mas abajo de los hombros, ya después le pediría a Ginny que lo emparejara.

Unos cuantos minutos después, Hermione recorría los (como ya esperaba) destruidos pasillos de Hogwarts. El castillo había sufrido innumerables daños, los escombros de las paredes caídas habían sido retirados aun lado para permitir un mejor ir y venir. Se preguntó que iba a pasar ahora con el castillo, ¿habría suficiente magia disponible para reconstruirlo antes que empezara el nuevo año? A mitad de un pasillo cercano escuchó voces… se dio cuenta de lo cerca que estaba del gran comedor y que muy seguramente era allí donde debían estar la mayoría de estudiantes.

Con rápidos pasos se dirigió allí. Efectivamente en el gran comedor había varios estudiantes y profesores del colegio, incluso alcanzó a vislumbrar algunos magos que probablemente fuesen padres…. Pero una rápida mirada le basto para saber que ni Ron, ni Harry, ni Ginny se encontraban allí. Sin embargo vislumbro a Luna sentada al lado de Dean al final de la mesa de Ravenclaw.

-Hola – les dijo una vez estuvo junto a ellos.

Luna y Dean le sonrieron y le hicieron campo en el asiento.

-¿Cómo te sientes? – le preguntó Dean mientras se llevaba una patata a la boca.

-Hambrienta – respondió Hermione con la mirada fija en los platos de comida que de repente aparecieron frente a sus ojos.

Comieron en silencio o por lo menos así lo hizo Hermione quien empleaba sus cinco sentido en degustar cada bocado y cada sorbo que daba a sus alimentos, sentía como si llevase mucho tiempo sin comer y en parte tenia razón, su dieta en el ultimo año no iba más allá de pan y huevos robados o hongos silvestres quemados…. Lo que tenia enfrente era un verdadero banquete.

-Harry ha despertado unas horas antes que tú – le dijo de pronto Luna

Hermione tragó con fuerza antes de hablar - ¿Esta bien?

-¡Oh si! – Exclamó Luna emocionada – No hace mucho estaba aquí. Ha ido a dar un paseo con Ginny.

Sonrió ante aquellas magnificas noticias, esperaba que esta vez todas las cosas le salieran bien a esos dos. Ginny llevaba mucho tiempo queriendo a Harry en silencio, ya era hora que sus sueños se cumplieran. Y con respecto a Harry…. bueno…. Dudaba que Harry hubiese tenido mucho tiempo para pensar en el romance pero sospechaba que aquellos pocos días que duró su noviazgo con Ginny fueron unos de los más felices de su vida.

El más grueso ejemplar del profeta que hubiese visto nunca se hallaba a unos cuantos asientos más a la derecha. Sin dejar de masticar, Hermione fue en su búsqueda y lo llevó hasta su asiento.

-Mi padre le ha vendido todas las historias al profeta…. Las historias reales y los acontecimientos que se vieron obligados a ocultar mientras estaban bajo la influencia de…. Voldemort.

Hermione tragó y la observo intrigada.

-Ese es el periódico de ayer. El profeta tuvo que esperar dos días para poder publicar este ejemplar – continúo Luna – se ha vendido más que las ranas de chocolate, han tenido que sacar cinco ediciones de esta publicación.

Hermione abrió los ojos impresionada….. Había dormido tres días ¡Tres días! Era algo increíble…. nunca en su vida había imaginado que pudiese llegar a dormir tanto….¡Jamás!

-¿Lo has leído?

Luna negó con la cabeza – conozco la historia de primera mano, no necesito leer el profeta.

Observó el periódico intrigada, tenía muchas preguntas en su mente… pero en realidad no quería pasarse el resto del día leyendo el profeta….

-¿El cuerpo de Voldemort aun esta en el castillo?

-¡Oh, no! – Exclamó Luna – Unas horas después cuando los ánimos estaban un poco más caldeados. La profesora McGonagall con la ayuda de otros profesores y algunos aurores sacaron el cuerpo del castillo. Una comitiva extremadamente grande transportó el cuerpo por los aires hasta sacarlo de los límites del castillo y luego desaparecieron. Alguno dicen que su cuerpo fue quemado en algún lugar apartado de Inglaterra y que luego sus cenizas fueron echadas en la boca de un volcán – Luna se encogió de hombros – sea como fuere, fue el funeral más solitario del que se halla tenido conocimiento, solo asistieron unos cuantos aurores que estaban allí para verificar que el procedimiento se llevara a cabo. No hubo oraciones, ni nada…. ¿Pero qué más se podía esperar? Era Voldemort.

-¡Vaya! – balbuceó Hermione impresionada. ¿Quién se iba imaginar que el final de un mago tan poderoso iba a ser tan simple y tan falto de ceremonia? Voldemort había intentado toda su vida por lograr una imagen impresionante, la sola mención de su nombre causaba miedo y temblores y al final…. Todo había sido tan simple…. Como si otro mortal común hubiese muerto.

Observó al resto de personas presentes en el Gran comedor. Todos parecían tranquilos y normales ¡Increíble! Verdaderamente todo habría acabado.

-Luna ¿Crees que el colegio abrirá en septiembre?

-No – respondió la joven con seguridad – La profesora McGonagall a pedido a los otros profesores que le ayuden a reconstruir el castillo. Además ha enviado carta a los lugares más remotos del mundo en busca de magos talentosos y poderosos…. Hogwarts necesita de una gran cantidad de magia para que todo vuelva a funcionar tal como lo antes… incluso a pedido que arremolinen los escombros de las paredes destruidas para que pueda ser extraída toda la magia antigua que se pueda obtener. La profesora McGonagall ha dispuesto la salida de los estudiantes para mañana en la mañana. Una vez el castillo este desocupado se iniciaran las obras de reconstrucción. Incluso ya han llegado algunos magos que McGonagall a mandado a llamar.

Hermione observó alrededor y se fijó en todas aquellas personas que nunca en su vida había visto antes…. La vida continuaba su rumbo sin ningún contratiempo. Voldemort se había ido, pero todos los demás continuaban…. Como podían.

-¿Sabes que sucedió con los mortifagos?

-Algunos fueron encontrados y apresados – intervino de pronto Dean que había estado hablando con Russ Adeimon, un chico de Gryffindor de sexto año – otros aun siguen huyendo. Los aurores trabajan arduamente para apresarlos a todos.

-Los mortifagos que murieron en batalla fueron llevados junto con Voldemort. Aquellos que tenían familia fueron entregados a sus familiares, los que no siguieron el mismo destino que el de su amo. Fueron quemados – agregó Luna.

-Incluso Bellatrix Lestrange. Su hermana no quiso recibir el cuerpo. Dijo que en un futuro no visitaría su tumba y por lo tanto no veía ninguna necesidad de enterrarla en el panteón de la familia – informó Dean.

-¿Qué sucedió con los Malfoy?

-Malfoy Padre, fue llevado a Azkaban donde espera ser juzgado y Malfoy hijo tiene una audiencia la semana que viene para determinan el grado de culpabilidad en la muerte de Dumbleodore y sus actividades como posible mortifago.

-Creo que es inocente – musitó Hermione pensativa – La muerte de Dumbleodore fue planeada por él mismo y en cuanto a si es o no mortifago…. Creo que toda la familia estaba bajo amenaza. Aunque eso no disculpa a sus padres.

-McGonagall ha dicho que nada va a pasarle…. Sin embargo, no guarda las mismas esperanzas con la madre de Malfoy, ella también será llamada a audiencia.

Toda aquella información había ayudado a calmar el torrente de preguntas que bullían dentro de Hermione. Sin embargo, sabía que aun tenía una cosa más por hacer y realmente deseaba hacerla cuanto antes.

-¿Saben donde esta Ron? – preguntó a sus compañeros sentados junto a ella.

-Allí – respondió Dean apuntando con la cabeza la entrada al Gran Comedor – Viene entrando con Lavender Brown

Hermione los observó. Ron ría a carcajada limpia mientras Lavender mostraba una sonrisa tímida que jamás le había visto. Se veía contento y relajado. No pudo evitar preguntarse que habría estado haciendo y porque estaba con ella. Si, lo admitía, sentía un poquito de celos.

Lavender levantó el rostro y observó a Hermione. Sonrió con suavidad y luego le dijo algo a Ron, entonces el pelirrojo dejó de reír y la observó directamente desde la entrada del Gran comedor. Caminaron en silencio hasta ellos. Ron iba muy serio y Lavender no dejaba de sonreír. Algo sucedía.

-Hola – saludaron los dos a unísono.

Luna y Dean respondieron igual. Hermione sonrió secamente.

-¿Cómo te sientes? – le preguntó Ron

-Mejor – respondió Hermione.

-¿Ya has terminado de comer?

-Si – contestó sin mirarlo.

-¿Crees que podrías acompañarme? Tengo algo que mostrarte.

Hermione asintió con la cabeza y se despidió de los demás con un escueto adiós. Luego caminó junto a Ron hasta salir del gran comedor. Iban en silencio. Ron llevaba las manos en los bolsillos de los vaqueros, parecía meditar sobre algo que le estaba costando mucho decidir. Hermione no pudo evitar sentirse inquieta.

-¿A dónde vamos? – preguntó al ver que salían del castillo y se adentraban en el camino que llevaba a los jardines y al lago. Observó como todo parecía igual que antes. No había señal alguna que allí se había librado una batalla - ¿Quieres ir al lago?

Ron se apresuró a negar - Allí están Ginny y Harry – Nosotros vamos a los invernaderos. Hay un lugar muy bonito que quiero mostrarte - ¿Cómo te encuentras?

-Bien, ya te lo dije. Tenias razón, realmente necesitaba un descanso. Me siento como nueva.

-Te ves como nueva – afirmó observándola fijamente – Y te cortaste el cabello.

Hermione llevó una de sus manos hacia allí, hundiéndola entre las hebras castañas. El aroma de los perfumes y jabones usados en su baño llegaron hasta Ron haciéndolo estremecer – Lo llevaba demasiado largo, no me veía bien.

-Yo creo que era bonito.

-No – sonrió – No era bonito

-De acuerdo – Ron se encogió de hombros – lo que digas.

Caminaron un poco más cruzando los jardines hasta adentrarse en el camino que llevaba al tercer invernadero. Era increíble como aquella parte del castillo había permanecido intacta, sin embargo Ron le dijo que la profesora Sprouthabía dispuesto todo para que nada le pasara a sus valiosas plantas.

Llegaron al final del tercer invernadero y cruzaron a través de altos setos de Ulimanaria que cubrían un camino que no había visto nunca. Un camino que atravesaba una explanada y luego se introducía en una colina cubierta de frondosos árboles. Hermione nunca había estado allí

-¿Cómo esta tu familia?

-Mamá esta muy mal y Fred…. Tardará un poco en hacerse a la idea.

-¿Te has hecho a la idea, ya?

-No – respondió Ron – Pero lo estoy intentando. Todos lo intentamos. Papá esta destrozado, pero tiene que ser fuerte por mamá. Se han ido ayer en la mañana. Llevaron el cuerpo de George hasta el panteón de la familia Losket. Ya sabes la familia de mamá. Mañana haremos la ceremonia de despedida….

Hermione le tomó de la mano y no lo soltó durante el resto del camino. Ron continuaba con aquel aire meditabundo y taciturno que había adquirido una vez la hubo encontrado en el Gran comedor. Deseaba más que nada en el mundo que le contase aquello que le rondaba en la cabeza.

Llegaron a un claro entre los árboles de aquella colina. Era un lugar hermoso, pacifico y solitario. Hermione no tenía ninguna duda que Ron la había llevado hasta allí para hablar con calma, sin que nadie pudiese llegar a interrumpirlos…. Había llegado la hora de poner en claro los sentimientos de cada uno.

-Este lugar es muy bello – dijo Hermione con la emoción empañada por el nerviosismo - ¿Cómo lo encontraste?

-Que bueno que te guste – dijo Ron observándole mientras ella admiraba el paisaje – Lavender me lo recomendó.

-¿Lavender? – la sonrisa tierna había desaparecido, sin embargo la mirada no había dejado de ser anhelante.

Ron sonrió para sus adentros. Hermione estaba celosa ¡Si! Ahora podía verlo claramente, ella lo quería, debía hacerlo o de otra manera jamás le miraría de la forma en que lo estaba haciendo.

-Si, hable con ella hace unos momentos. Tú nos viste entrar al Gran comedor.

-¿Estuviste aquí con Lavender? – preguntó Hermione con voz vacilante.

-No – se apresuró a responder Ron – Ven, sentémonos aquí – dijo al tiempo que la guiaba hasta un grupo de rocas que parecían lo suficientemente cómodas.

-El tiempo que pase con Lavender fue en realidad muy corto….

-Eso no es….

-Calla – murmuró Ron con suavidad depositando nuevamente un dedo sobre los labios de Hermione – Déjame hablar ¿Si? Solo por hoy permíteme que sea yo quien exprese los argumentos. Me he pasado los últimos días planeando esto y quiero que salga como lo he pensado ¿De acuerdo?

Hermione asintió en silencio, mientras sus ojos lo observaban con admiración y algo que Ron no quiso darle nombre hasta no estar completamente seguro de ello.

-La relación con Lavender duró varios meses – continuo Ron tras un profundo suspiro – Es verdad, pero el tiempo que pase con ella…. El tiempo que pasamos juntos en realidad fue poco, es decir, nunca estábamos realmente solos ¿Lo entiendes? Ella intentaba que tuviéramos un momento de verdadera intimidad pero yo en el fondo me rehusaba a que así fuera. Después de salir de la enfermería Lavender intentó que nuestra relación funcionara…. Pero tu me tenias totalmente atrapado… aunque no lo supiera….. era demasiado inmaduro y no fui capaz de terminar mi relación con ella, fue ella quien terminó conmigo

Hermione asintió invitándolo a continuar

-Lavender fue para mi…. Un desahogo. Se que suena mal y todo lo demás pero quiero que sepas que ella jamás significó para mi lo que tu significabas y significas en mi vida…. Yo he sido un tonto por mucho tiempo pero ahora quiero hacer las cosas bien y por eso quiero empezar diciéndote que…. Estoy enamorado de ti.

La joven castaña, sintió que el mundo se le venia encima. Los pies le hormigueaban, las manos le temblaban y sentía una poderosa fuerza que la empujaba a lanzarse a los brazos de Ron, pero que también le decía que aun no era el momento, que él tenia muchas cosas por decir.

-Estoy enamorado de ti desde hace mucho tiempo, incluso mucho antes de mi relación con Lavender. Yo… lo sospechaba, pero me negaba a aceptarlo, era muy inmaduro y problemático además de egoísta.

A Hermione le hubiese gustado decirle que él no era ninguna de aquellas cosas pero se contuvo…. Ya llegaría su momento para hablar.

-En el fondo, solo quería tenerte para mi – el rostro de Ron se sonrojó y Hermione supo lo difícil que le estaba resultando decir todo aquello porque ya no fue capaz de sostener su mirada, se sentía temeroso.

-Muchas veces sentí celos. De Krum, de Harry incluso de Fred y… George que no dejaban de lanzarme puyas de ti. Pero nunca fui lo suficientemente hombre para reconocer que aquello que me hacías sentir era… algo tan fuerte. Nunca pude reconocer que en realidad me había enamorado de mi mejor amiga.

Ron tragó fuertemente como dándose fuerzas para continuar con lo que tenia pensado decirle.

-Sabia que me gustabas, lo sospechaba…. Tu me llamabas mucho la atención, mas que Lavender. Pero al sentirme rechazado por ti, al creer que nada significaba para ti… Yo… me enfurecía y actuaba de la peor manera. Te lastimé muchas veces y bueno, no lo merecías. Lo siento.

-No tienes que…

-Shisss, espera aun no he terminado. ¿Recuerdas la noche en que Lavender y yo terminamos?

Hermione asintió – Lavender empezó a gritarnos como loca, me acusó de haberme metido en vuestra relación y que había esperado a que tu estuvieras con alguien para darme cuenta que me gustabas.

Ron asintió – Recuerdo que aguardaste pacientemente a que Lavender dejara de gritarte todo aquello frente a los pocos estudiantes que aun estaban en la sala. Trate de detenerla, quise que se callara pero….

-Ni un huracán hubiese podido silenciarla – dijo Hermione interrumpiéndolo – No tienes la culpa de nada.

Ron sonrió agradecido –Luego me miraste y me dijiste que no tenías nada que ver en ello y que no tenías porque quedarte a escuchar tanta sarta de estupideces, luego te marchaste.

Hermione fijó la mirada en un punto a lo lejos. Recordaba perfectamente aquel día y la rabia que le produjo oír a Lavender decir cosas que en parte eran ciertas.

-Esa noche. Lavender me dijo que yo estaba enamorado de ti. En realidad me lo gritó a la cara y entonces supe………. Que tenía razón. – Ron sonrió - Estaba enamorado de ti. Cuando me lo dijo, me quede de piedra. Ella lloró, se enojó y se molestó mucho. Estaba herida porque había sido una tonta al pensar que podría llegar a tener algo serio conmigo cuando yo estaba enamorado de ti y que aunque ella sabia que era casi imposible alejarnos…. Trataba de intentarlo….. Fue una noche difícil, casi no pude dormir, yo….

-Espera – interrumpió de nuevo Hermione - ¿Quieres decir que fue esa noche que te diste cuenta que sentías algo por mi?

-No, esa noche acepté lo que sentía por ti. Lavender fue la única persona capaz de restregarme en la cara lo patético que era. Te había tenido frente a mí siempre y nunca había peleado por tu atención.

-¡No tenias que pelear por nada, Ron! Tú eres mi amigo y créeme cuando te digo que mis quince sentidos pasaban gran parte del día pendientes de ti.

Ron la observó en silencio, su mirada parecía intrigada y temerosa - ¿Lo dices enserio? – preguntó con tono de incredulidad.

Esta vez fue el turno de Hermione para ruborizarse. Tenia que decirle la verdad a Ron, tenia que decirle que ella también estaba enamorada de él y que toda aquella aparente indiferencia que en algunas ocasiones lograba demostrar era su mecanismo de protección. No quería que él le hiciera daño. Si Ron la hería de esa manera seria muy difícil perdonarle… Había llegado la hora de quitarse su máscara.

-Cuando era niña, mis padres solían decirme que era una persona especial y que por ello era distinta a los otros niños. Por un tiempo esa excusa estuvo bien para mí, pero cuando llegué a segundo año la profesora del instituto recomendó a mis padres promoverme al cuarto curso…. Mis padres dijeron que verme rodeada de niños mucho más grandes que yo podría perjudicar mi desarrollo social – Hermione rió suavemente – Así que me dejaron en segundo año. Sin embargo, la rumor de mi promoción ya se había regado entre los demás niños y algunos me llamaban sabelotodo ….. Fue entonces cuando mis padres descubrieron que no solo era especial por mi inteligencia…..

Ron tomó las manos de Hermione entre las suyas y las apretó con firmeza en un gesto de comprensión…

-Las cosas aparecían o desaparecían a mí alrededor, solía ocurrir cuando estaba muy enojada o muy alegre…. Sin embargo, estas inexplicables habilidades hicieron que muchos de mis compañeros de me temieran y que mis padres se vieran obligados a cambiarme de instituto más de dos veces al año, no pude hacer muchos amigos porque nunca permanecía el suficiente tiempo para establecer alguna relación sólida… era muy solitaria.

Hermione suspiró profundamente, su mirada se hallaba sumergida en un pozo de recuerdos no muy gratos y que al parecer habían marcado su carácter y su personalidad de manera contundente.

-Entonces, vino la carta de Hogwarts y dos días después apareció la profesora McGonagall. Cuando nos explicó a mis padres y a mí lo referente a este nuevo mundo…. a la magia y todo lo demás me sentí muy contenta y aliviada. Yo era una extraña… era cierto, pero había un lugar donde todos los extraños como yo tenían cabida y ese debía ser el mundo a donde pertenecía. Si te he de ser sincera aquello me alivio más de lo que te imaginas. Había terminado mi educación primaria y mis padres obedeciendo los consejos de la psicorientadora pensaban enviarme a una institución especial para niños dotados…. Algo que te aseguro no ayudaría en nada mi popularidad.

Ron sonrió. Por dentro bullía de felicidad. Hermione estaba desnudando un pedazo de su alma frente a él, aquello además de demostrar confianza, también lo hacia creer que ella lo quería, que era especial y que por lo tanto había esperanzas….. Quería estar con Hermione mas que nada en el mundo y solo deseaba que ella lo aceptara.

-Pero cuando llegué a Hogwarts, me di cuenta que no era diferente a los múltiples institutos donde estudie. Me sentí extraña entre gente que de por si era extraña….. No te equivoques, Hogwarts me impactó desde el primer segundo y por nada del mundo me hubiese marchado de aquí. Pero digamos que la felicidad no era completa.

-Y entonces, nos hicimos amigos – comentó Ron recordando la forma en que ellos (Harry, Ron y Hermione) habían iniciado aquel vinculo que con el paso de los años se había convertido en una valiosa y fuerte amistad.

-Pero las cosas cambiaron. Empecé a verte de otra forma…. Yo… yo no sabría que decir exactamente que fue lo que…. me hizo sentir esto por ti…. Yo simplemente sé….

Hermione se detuvo. Abría y cerraba la boca como una carpa fuera del agua. Tenía miedo de decir lo que iba a decir… a pesar que Ron le había confirmado que también sentía aquello por ella.

-¿Qué es lo que sabes? – la ánimo Ron a continuar.

Su voz sonó tranquila, segura y tierna. Hermione se apresó de aquella seguridad para confesarle aquello que desde hacia mucho tiempo sentía. Y que moría de ganas por confesarle.

-Sé… que también estoy enamorada de ti. Desde hace mucho tiempo y que también durante todo ese tiempo hice todo lo posible para que nadie se diera cuenta….. Porque temía ser rechazada nuevamente.

Ron sonrió, los ojos le brillaban de felicidad y el corazón le latía con una fuerza desconocida, se acercó a ella y le pasó la mano por la nuca. Hermione estaba demasiado anonadada como para moverse o respirar cuando vio como él acercaba su boca a la suya. Sólo le rozó los labios y le tocó el cuello, pero ella se quedó tan inmóvil como si estuviera encadenada.

-Somos patéticos ¿No lo crees?

Hermione rió y cerró los ojos mientras apoyaba su frente en la de Ron – Es probable.

Estuvieron en silencio. Permitiendo que sus mentes asimilaran la idea que a partir de ahora estarían juntos y que su relación iba a ser más profunda y mucho más especial.

-Esto quiere decir…. ¿Que ahora puedo besarte cada vez que desee hacerlo?... Como ahora por ejemplo.

Hermione rió. Se apartó de él y lo observó directamente a los ojos – Si mal no recuerdo una vez te dije que algún día te enseñaría a besar.

Ron esbozó una mueca de superioridad al recordar aquel episodio en el sexto grado – Ya lo hago muy bien.

Hermione de rodillas se acercó a él. Ron sintió que algo por dentro se removía con insistencia. Ella tenia una mirada que el jamás le había visto antes, entre traviesa, picara y coqueta…. El nudo de la garganta lo hacia respirar con dificultad.

-¿Estas seguro?

A Ron le pareció que el tono de Hermione era muy sensual y exótico…. Tragó ruidosamente y cuando habló su voz sonó aguda y anhelante

-B… bueno, talvez no hará daño que me des algunas clases.

No había tenido tiempo para prepararse; asombrado e incapaz de reaccionar ante la ardiente aptitud que había adoptado Hermione. Se besaron, al principio, con una ternura exquisita, como si tuviese miedo de hacerle daño. Luego apretó sus labios sobre los de él, pidiéndole más. El sabor de Ron, su aroma íntimo sumado con el gusto a chocolate, afectó a Hermione como si de una droga se tratase. La lengua de Ron se abrió paso entre los dientes de Hermione, explorándola con suavidad, saboreando, lamiendo el húmedo interior de las mejillas.

Hermione, aturdida y derrotada por la habilidad de Ron, se apretó contra él y lo sujetó con fuerza de la nuca. Le cogió las mejillas y comenzó a acariciárselas. Ron emitió un leve sonido gutural, que al principio la abrumó pero que después al sentir el fuerte apretón de Ron contra su cuerpo, entendió que era una reacción normal de dos cuerpos adolescentes que en ese momento estaba tan juntos como nunca lo habían estado en sus vidas. Aquello era puro deseo reprimido.

Cuando el aliento se hizo escaso, se separaron. Sin embargo, Ron no la apartó del todo, por el contrario, la abrazó fuertemente hundiendo su rostro en el hueco de su cuello. Hermione sonrió y le acarició los rojos cabellos, mientras Ron luchaba para que su respiración recuperara el ritmo pausado que había perdido.

Permanecieron así: entre besos, abrazos y caricias. Hablaron acerca de todo, Los planes de él, los planes de ella…. El futuro era incierto y si bien se amaban, nada les garantizaban que iban a permanecer juntos toda la vida, sin embargo, cuando se es joven no se piensa mucho en el futuro y ellos tampoco lo hicieron aquella tarde.

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EPILOGO

-Estúpidos burócratas de…

Hermione lanzó un profundo y lastimero suspiro al tiempo que se dejaba caer sobre la suavidad de su cama. Era de noche y tenia los pies severamente lastimados. Llevaba tacones altos y solo Dios sabia que le había sido posible domar aquellos malditos zapatos….

Se quitó la capa, la túnica color burdeo característica del departamento de legislación mágica, la ropa interior y las pinzas que mantenían su cabello fieramente apretado contra su cráneo.

Llenó la tina del baño con agua tibia, perfumes y jabones aromáticos. El alivio que un buen baño le proporcionaba después de un arduo día trabajo no tenia precio.

Tenía 23 años, un piso pequeño pero cómodo, un trabajo horrible pero que le permitiría llegar lejos de mantenerse en él y un novio que amaba con todo su corazón. Pensar en Ron siempre le arrancaba una sonrisa del rostro. En la mañana habían hablado por chimenea, se veía cansado y padecía de ojeras severas, el motivo: la apertura de una nueva sucursal de sortilegios Weasley en América, eso sumado a su trabajo como auror……

Había regresado la semana anterior y le había pedido que tomaran unas vacaciones, los dos, solos. Pero Hermione estaba en plena redacción de la nueva reforma tributaria y no podía abandonar su puesto de trabajo ni aunque las llamas del infierno amenazaran con abrazarla. Cuando se lo dijo, se enojo, luego se disculpó y por ultimo se sintió desanimado…. Hermione esperaba tener el tiempo suficiente para recompensarlo.

Salió de la tina secándose el rostro. Estaban a mediados del verano y el calor era insoportable. Se cubrió con una ligera batola de tiras finas que apenas le rozaba las rodillas. Decidió no cenar, el día había sido tan horrible que hasta el apetito se le había arruinado. Esa noche no habría lectura ligera antes de dormir, ni correcciones en las redacciones de los artículos de la reforma, esa noche dormiría y punto.

Se tumbó sobre la cama cubriéndose con la sabana hasta la barbilla. El cansancio acumulado del día empezó disiparse en cuanto se sintió envuelta entre la suavidad de las sabanas. Cerró los ojos con la tranquilidad que por fin el día había llegado a su fin.

-Hermione

De un salto quedó sentada sobre la cama. El corazón le bombeaba fuertemente y la respiración se tornó agitada. Era Ron y le había dado un susto de muerte.

-Lo siento – lo oyó decir mientras sentía sus pasos rozar la alfombra – No quise asustarte.

-Pero lo has hecho – reclamó Hermione con la mano todavía en el corazón. El colchón se hundió bajo el peso del cuerpo de Ron.

Con un hechizo logró encender las luces de la habitación, el rostro de Ron apareció agobiado, triste y desolado bajo la claridad de las luces. Había estado llorando, marcas secas de los surcos aguados se marcaban notoriamente en sus mejillas.

-¿Qué te pasó? – Preguntó preocupada tomando entre sus manos el rostro compungido del pelirrojo - ¿Qué sucedió?

-Hubo un homicidio – La voz le sonó rasposa y apagada.

-¡Dios! – exclamó Hermione - ¿Quién fue? ¿Están todos bien? ¿Harry?

Ron negó con la cabeza – Todos están bien. Las victimas son una joven pareja de muggles.

La mano de Hermione fue a dar sobre su boca para reprimir un aullido de sorpresa.

-Eran los dueños de una floristería…. Dos magos miserables intentaron robarles. El hombre tenía un arma…. Trato de evitar el robo….. Los asesinaron con avada Kedavra…… Los hemos apresado.

Hermione con expresión abatida, abrazó a Ron atrayendo su cabeza hacia su regazo como si de un niño se tratase.

-Había un bebe… - murmuró el tan bajito que tuvo suerte de ser escuchado – Los muy malditos la han aporreado… Estuvo todo él día en cirugía….. Casi muere.

Hermione quien había estado meciendo entre sus dedos los colorados cabellos de Ron, se detuvo y lo observó contrita.

-¿A dónde lo has llevado?

-Los servicios sociales muggles lo tienen, Es una niña Hermione y es hermosísima….. y ahora es huérfana.

Se quedaron en silencio por mucho tiempo, tanto que Hermione pensó que Ron se había quedado dormido. Lo observó, tenia los ojos cerrados y la expresión un poco mas relajada. En momentos como aquel, Ron parecía un niño encerrado en el cuerpo de un hombre que necesitaba protección, amor y cariño. Se dobló sobre sí misma y lo besó en los cabellos mientras sus manos no dejaban de acariciarle.

-Te necesito – musitó Ron con voz suave y susurrante.

Hermione sonrió contra la piel de su mejilla – Yo también.

Ron se volvió para acariciarle el rostro con la punta de la nariz – Dime que me amas.

Hermione sonrió nuevamente – Te amo.

Había pasado mucho tiempo desde que le escuchó decirlo por primera vez y Ron no dejaba de sentirse feliz cada vez que aquellas palabras salían de su boca.

-Te amo – repitió el – Y te necesito.

-Lo se.

Ron se incorporó de repente quedando sentado frente a ella – No, no lo sabes.

Hermione arrugó el cejo –Claro que si.

-Claro que no – le refutó Ron.

Hermione cruzó los brazos a la altura del pecho y lo miró expectante – ¿Se puede saber porque dices eso?

-Porque si lo supieras habrías aceptado casarte conmigo.

Hermione bufó y se levantó de la cama – N vamos a discutir nuevamente ese tema, Ron.

Ron imitó sus movimientos – Si lo vamos a discutir. Hermione, quiero casarme contigo, quiero formar un hogar contigo, quiero llegar a casa después de un maldito día como el de hoy y encontrarme con tus brazos para cobijarme.

-A veces llegó un poco más tarde que tu ¿Lo sabes?

Ron bufó – Ese no es el punto.

-Entonces ¿Cuál es el punto? – exclamó Hermione

-El punto es…. Que creo que tú simplemente no crees lo suficiente en esta relación. Temes que el compromiso nos lleve a pique.

-Eso no es cierto – refutó Hermione con vehemencia – Yo creo en ti, creo en mi y creo en los dos juntos, Ron. Porque no puedes entender que simplemente no me siento preparada para casarme. Somos jóvenes aun…..

-No importa lo jóvenes que somos, Hermione – declaró Ron con el rostro sereno, apresando las manos de Hermione entre las suyas – Yo solo necesite un par de meses para darme cuenta que tu eres la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Créeme que cuando descubres eso quieres que el comienzo de ese resto de vida llegue pronto y si tu no sientes lo mismo….

-Siento lo mismo que tu – dijo Hermione en tono desesperado – Es solo que tengo miedo, Ron ¡Entiéndelo!

-Y lo entiendo. Yo también siento miedo. Temo que no pueda ser lo suficientemente hombre para ti, que no pueda suplir tus expectativas y necesidades…. Pero ante todo se que te amo y se que ese sentimiento que tengo hacia ti me ayudará a salvar todos los obstáculos que se presenten - Ron observó como un torrente de lagrimas surcaban las mejillas de Hermione, le tomó de la mano y la apretó suavemente – Y todo se me hará más fácil, mis cargas se alivianaran…. porque tu estas conmigo, porque estoy junto a ti.

Hermione estalló en llanto y se abrazó a Ron como si de un salvavidas se tratase, su cuerpo temblaba ante los espasmos del sollozo. Sentía como Ron le acariciaba la espalda y como envolvía con sus cabellos los dedos

-Debo ser una persona horrible – dijo entre hipidos – Cualquier mujer en mi lugar se habría derretido con tus palabras, sin embargo yo sigo teniendo miedo.

Ron sonrió contra su cabello – Dime algo ¿Me amas?

Hermione asintió sin alejarse de sus brazos.

-¿Quieres casarte conmigo?

Aunque duro algunos segundos en responder, Ron sintió como ella asentía nuevamente.

-Pero sigues teniendo miedo ¿Verdad?

En vez de asentir, Hermione apretó su cuerpo contra él como queriendo pedirle perdón.

-Hermi. Yo te quiero por razones mucho más fuertes que los años que llevamos juntos, mucho más valiosas que todo lo que eres y toda la admiración que siento hacia ti, incluso mucho más importantes que la excelente forma en que nos compaginamos para hacer el amor…. Te quiero, por que adoro todo lo que eres y lo que representas, lo bueno y lo malo…. Te necesito y te amo.

Hermione guardó silencio aunque Ron esperaba que sus palabras la hicieran cambiar de parecer….. Pero, la inseguridad que sentía Hermione era mucho más fuerte que su deseo de ser feliz…. y Ron lo entendió.

-Ven – dijo guiándola hacia la cama – He pensado en esto mucho, desde el preciso instante en que me diste el no…. Tengo una idea que aunque no es la mejor, ni la más adecuada…. Podría…. Ayudarte, ayudar.

Ron esperó que Hermione diera alguna muestra de interés en la idea, pero bastó con su mirada radiante y anhelante para hacerle saber que sus quince sentidos estaban fijos en él.

-Podríamos experimentar por un tiempo lo que es llevar una vida de pareja…. Es decir, Yo pondría…. mudarme aquí, contigo.

-¿mudarte?

-Me parece lo más lógico… La mitad de mis cosas están aquí. Paso poco tiempo en mi piso y sinceramente conozco más a tus vecinos que a los míos….

-Mudarte aquí

Hermione parecía abstraída en sus pensamiento y Ron sintió una especie de pánico al no observar la reacción que el esperaba despertar en ella con aquella idea.

Ron le tomó las manos nuevamente – Hermione – la llamó son suavidad – Será como un experimento. Veremos como son nuestras vidas viviendo bajo el mismo techo, compartiremos las facturas y la renta, iremos al mercado y la lavandería, nos turnaremos con la preparación de la cena…. No puede ser tan malo ¿Verdad?

Hermione lo observó directamente a los ojos…. Por un momento Ron sintió que las fuerzas lo abandonaban… Si Hermione no aceptaba su oferta, si ella volvía a rechazarlo…. Entonces, perdería las esperanzas.

-Mis padres y los tuyos se enojaran cuando se enteren que vamos a vivir juntos sin casarnos.

Ron sintió que una luz muy brillante refulgía en su pecho - Yo me encargaré de eso.

-Habrá días en que llegaré muy tarde a casa…..

-Y encontrarás la cena hecha…..

- Y quizás no me quede mucho tiempo para…. Ya sabes…..

Ron sonrió – Hermione, viviremos juntos…. Puedo hacerte el amor a cualquier hora del día.

La castaña frunció el entrecejo e hizo un mohín con los labios – Estas seguro que no es por eso que quieres casarte conmigo….

-¡Bromeas! Es la razón más importante….

Hermione le dio un suave empujón y Ron la atrapó entre sus brazos tendiéndola sobre la cama bajo su cuerpo.

-Te amo – le susurró suavemente junto al oído.

-¿Cuánto tiempo crees que necesitaremos para estar seguros….

Ron carraspeó.

-Para estar segura – corrigió Hermione – de casarme contigo.

-No se cuanto tiempo necesites, pero yo te doy un mes…..

Hermione rió - ¡Que comprensivo!

-Un mes – repitió Ron – Contigo siempre quiero hacer las cosas bien, además que en cuanto nos casemos serás mía para siempre…

-¿Y tu no serás mió?

-¡Ja! ¿Bromea señorita Granger? Yo le pertenezco desde el preciso momento en que supe que la amaba….

Hermione sonrió, una sonrisa lenta y coqueta.

-Y ahora ¿que le parece futura señora Weasley, si celebramos esta ocasión como debe ser?

-¿Y como es eso? – inquirió Hermione al tiempo que Ron deslizaba las tiras de la batola deslizando el corpiño lentamente hacia abajo.

-Así – susurró él, antes de capturar con su boca el sonrosado pezón de Hermione.

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Ron se mudó a casa de Hermione el 28 de abril. Las discusiones con sus padres y las bromas de sus amigos dejaron de ser importantes 12 días después. Hermione aceptó convertirse en la señora Weasley el 28 de mayo y dos años después nació Rose…….

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Nox

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Bien, espero de todo corazón que les haya gustado…. Aunque a nadie le gustan los finales.

¡¡¡¡¡ULTIMA FAVOR!!!!!!: NO OLVIDEN DEJAR REVIEW, SI AUN QUEDAN LECTORES POR AHÍ DESPUES DE CASI TRES MESES SIN PUBLICAR…..

AHORA, LO NUEVO. COMO COMENTÉ A ALGUNOS LECTORES ESTOY ESCRIBIENDO UNA NUEVA HISTORIA SOBRE RON Y HERMIONE AMBIENTADA EN LA INGLATERRA DE FINALES DEL SIGLOS XVIII Y PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX, EL NOMBRE DEL FIC ESTARÁ EN LATIN Y BUENO YA TENGO EL CAPITULO INICIAL ESCRITO…. NO SE CUANDO LO PUBLIQUE PERO ESPERO QUE SEA PRONTO….

TODOS ESTÁN INVITADOS A LEERLO CUANDO SALGA PUBLICADO…. ESPERO CONTAR CON TODOS USTEDES COMO LECTORES DE LA NUEVA HISTORIA……

NO SIENDO MÁS POR EL MOMENTO, ME DESPIDO. MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO Y VUESTRA DEDICACIÓN A ESTE FIC…. ESPERO VOLVER A ENCONTRAROS NUEVAMENTE MÁS ADELANTE.

NOS LEEREMOS PRONTO…..

LilythWH