Nota: los personajes de esta historia pertenecen a Sthepnenie Meyer, salvo algunas excepciones y escribo sin ánimo de lucro

Aupi:

Ya se que me he tardado mucho en subir el último capitulo, pero es que he estado en exámenes y la verdad es que me ha costado muchísimo escribirlo, por que no me decidía que final poner, y además que me daba mucha pena terminarlo…

Muchas gracias por vuestros reveiws

Os dejo con el último capitulo, espero que os guste

BELLA POV

La oscuridad me envolvió y una fuerza invisible me arrastraba hacia abajo, como si me hallase en un profundo pozo lleno de agua. No veía ninguna luz, nada, absolutamente nada que me diese alguna esperanza de poder salir de ese pozo en el que me había sumido, ni siquiera sabía por que estaba allí, los Vulturi había muerto no habían llegado a alcanzarnos, o eso me había parecido a mi, ¿y si en realidad nos hubiesen alcanzado? ¿y si en realidad estábamos todos muertos? Entonces caí en la cuenta de algo, si en realidad los Vulturi nos habían alcanzado y sí en realidad yo estaba muerta, entonces Edward también lo estaba.

Ese pensamiento provocó que me hundiera más en el pozo en el que me veía sumida, por que sin Edward mi vida ya no tenía sentido, nada me importaba, cada segundo que pasaba pensando en la muerte de Edward me sumía mas y mas, pero no me importaba no quería salir, quería unirme con el donde quiera que estuviese.

Sentí una opresión en el pecho como si de repente necesitase respirar pero no podía, el pozo estaba lleno de agua y yo estaba cada vez mas sumida en el, pero ya no necesitaba luchar, por que Edward no estaba, por que solo si llegaba a lo mas profundo del pozo estaría con el. Fue en ese instante en el que me deje llevar, me deje arrastrar por esa fuerza invisible hacia lo mas profundo, alejándome de una luz que no había sido capaz de ver en todo el rato que llevaba en esta situación, por que desde el principio había estado envuelta por la oscuridad.

Vamos Bella tienes que despertar, Edward te está esperando, te necesita, te necesitamos. Mi querida niña no me hagas esto tienes que ser fuerte, donde quiera que estás recuerda que tienes que ser fuerte, tienes que seguir adelante.

Era Rachel, Rachel me estaba llamando, tal vez mis suposiciones no eran ciertas y ellos no habían muerto pero no podía asegurarme de que Edward estuviese vivo, además tampoco tenía fuerzas para luchar, en mi vida me había detenido un par de veces a pensar como sería mi muerte, pero siempre tuve una cosa clara si Edward no estaba en mi mundo no lucharía por vivir. Cuando fue transformada siempre tuve la esperaza de volver a verlo, aunque no quisiese reconocerlo. Me volví a sumergir en las oscuras aguas, cada vez mas profundo.

-¡Bella!¡Bella por favor vuelve!, no puedo vivir la vida sin ti, nada mi importa si no estas conmigo, por favor Bella. No te vayas

Era mi ángel, mi ángel estaba llorando, eso no podía ser, los ángeles no lloran, pero su llanto me devolvió a la realidad, si estaba escuchando a Edward con la misma claridad que Rachel, eso quería decir que Edward estaba vivo, que la única que estaba a punto de morir era yo.

-te quiero Bella, mi vida siempre ha estado unida a la tuya

Volví a escuchar su voz, y entonces comencé a luchar contra las oscuras aguas en las que me veía envuelta, tenía que encontrar la luz en el fondo del pozo, por que sabía que había una luz, una luz que me llevaría al lado de Edward. Tenía que luchar, tenía que luchar por el.

Moví mis brazos rápidamente intentado salir, pero no era fácil, las aguas comenzaron a moverse bravas a mi lado, no querían dejarme salir. Había momentos en los que me cansaba, en los que no podía más, momentos en los que no veía capaz de seguir adelante, pero en esos momentos venía a mi mente la voz de mi marido, recuerdos pasados "ahora tu eres mi vida", me dijo una vez, esa fue la primera vez que le había dicho que le quería, la primera vez que había despertado con el. Sentí al pensar en su voz que las aguas se calmaban, pero eso duró poco ya que momentos después las aguas volvieron a embravarse, pero ahora sabía que tenía que luchar, tenía que luchar por el.

En el lugar donde me encontraba no existía ni el tiempo ni el espacio, solo oscuridad y agua, en realidad no sabía si era agua solo sabía que se sentía igual que si estuviera en ella, yo intentaba nadar pero apenas conseguía moverme un poco, lo único que conseguía era no hundirme más.

Cada vez estabas más cansada, sabía que tenía que resistir, sabía que tenía que encontrar esa luz, tenía que encontrar esa luz por el, tenía que encontrar la luz al final del pozo para volver a ver sus ojos, su sonrisa, para poder escuchar el sonido de su voz, para volver a sentir sus brazos rodeándome.

"lo voy ha hacer Edward, voy a salir de donde quiera que este" pensé desesperada "por que lo único que más ansío en volver a verte"

-Bella- me llamó mi ángel- donde quiera que estés por favor escúchame, tienes que volver, tienes que luchar, no puedo vivir mi vida si no es a tu lado, mi vida sin ti no tiene sentido, por favor Bella, por favor Bella vuelve conmigo, vuelve a mi lado, te necesito mas que a nada en este mundo, eres mi vida Bella y lo sabes no me puedes dejar solo, si tu te vas a mi no me queda nada- Edward estaba llorando, quería ir con el quería aliviar su pena- te quiero demasiado como para vivir sin ti, se que piensas que mientras tu no estabas yo conseguí sobrevivir, pero no lo hice, sentía desesperación por verte, te necesitaba en todo momento, ni siquiera tenía fuerzas para levantarme. Bella no puedo perderte, por favor mi amor lucha, vuelve conmigo, nuestra familia te espera, todos ellos. Te quiero Bella.

"yo también te quiero Edward" me sentía con mas fuerza que antes, el me estaba esperando, el me estaba llamando desesperadamente y yo tenía que ir, yo tenía que volver con el.

Fue ese sentimiento de fortaleza el que me permitió moverme en esas aguas, me moví entre en la oscuridad hasta que sentía que no era yo la que se movía sino que era todo lo que me rodeaba lo que estaba en movimiento, una luz me envolvió como lanzándome a otro sitio.

Las aguas habían cambiado, estaba segura que ya no estaba en ellas, pero no sabía donde estaba, por primera vez desde que me había despertado en la oscuridad pude sentir mi cuerpo, mas pesado que de costumbre, como si alguien estuviera encima mió, sentía mis manos, mis piernas, lo sentía todo pero la oscuridad había vuelto a mí, pero entonces se me ocurrió una idea, sí yo sentía cada parte de mi cuerpo podía tal vez moverlas, me concentre en mis ojos, intenté abrirlos pero me pesaban demasiado, probé un par de veces pero nada, pero no me di por vencida y en una de los intentos conseguí despegar mis parpados.

Estaba en una habitación a oscuras, parecía que era de noche pues la luz de la luna bañaba ligeramente la habitación, volví a sentir un peso extra sobre mí y moví mis ojos para abajo para descubrir lo que era. Cuando bajé la mirada me encontré con una cabellera color bronce que me abrazaba como si la vida le fuese en ello, no hacía falta ser muy lista para saber de quien se trataba, Edward.

Edward estaba abrazado a mi mientras no dejaba de moverse, no sabía que era pero tardé pronto en descubrirlo, estaba llorando, la pena mi inundó al pensar en lo que tenía que haber pasado, ni siquiera sabía el tiempo que llevaba ahí tumbada, pero tenía que hacer algo, tenía que hacer dejase de llorar, necesitaba calmar su pena.

Edward me tenía tan agarrada que apenas podía moverme, solo podía mover uno de mis brazos, lo moví pero el ni siquiera se dio cuenta, lo levanté lentamente y le acaricié el cabello, el se estremeció pero no levantó la cabeza.

-la hecho tanto de menos- dijo pensando tal vez que la que estaba detrás suyo era Esme o Alice- no puedo vivir la vida si no es con ella- me sentía cada vez peor por ser yo la culpable de esa pena.

-lo siento- le dije cuando pude despegar mis labios, me costaba bastante despertar las partes de mi cuerpo para que funcionasen.

Al escuchar mis palabras Edward se levantó de un salto y me miró como si fuese un fantasma, creo que hasta estaba más pálido de lo normal.

-¿Bella?, ¡oh dios mió!, Bella- se acercó a mi me sostuvo mi rostro con sus manos- ¿estoy soñando?- yo negué con la cabeza- ¡as despertado!, oh Dios mió tenía tanto miedo de perderte- me dijo abrazándome con fuerza, le devolví el abrazo.

-lo siento tanto Edward, siento haberte tenido tan preocupado.

-hubo un momento en el que te fuiste mi amor, hubo un momento en el que sentí que mi corazón se desgarraba por tu perdida, no vuelvas ha hacerme eso nunca mas

-por un momento me fui- el me miró sin comprender por lo que decía- por un momento no pude luchar y me dejé llevar, pensaba que tu habías muerto, no quería vivir si no era a tu lado, pero entonces te escuché, escuche como me llamabas y desde ese momento no he hecho otra cosa que no sea luchar para volver a tu lado.

-te quiera tanto Bella- me besó con fuerza, con pasión como si tuviese miedo de separase de mí.

-tu eres mi vida Edward siempre lo has sido- dije cuando nos separamos.

-cada día que te veía ahí tumbada pensaba que iba a enloquecer, por que mi vida no es nada si tu no estas a tu lado, jamás había sido tan grande mi pena pues esta vez te tenía a mi lado y no había lugar a confusión, estabas ahí tumbada sin reaccionar, por que tienes que comprender algo Bella y tienes que comprenderlo bien- me volvió a sostener el rostro con sus manos- tu eres mi razón para existir, si todo el mundo desapareciese menos tu yo puedo seguir viviendo, pero si tu desapareces no me queda nada, ya puedo estar rodeado de lo mejor de este mundo que sí tu no estás nada tiene sentido.

-el sentimiento es recíproco, el único motivo por que el que he sobrevivido ahora y el motivo por el que sobreviví a mi transformación es por que siempre tuve la esperanza de que podía volver a verte, tu eres mi mundo Edward, lo has sido desde el momento en el que te vi por primera vez en la cafetería del instituto.

-te quiero

-yo también te quiero.

Estuvimos un rato abrazados, sin decir nada, curándonos todas las penas que habíamos vivido, no ahora sino durante toda nuestra vida, siempre supe que el era mi vida, pero en un momento de mi existencia pensé que podía vivir sin el, ahora me doy cuenta de mi error, por que Edward es mi todo, es la luz de la mañana, la oscuridad de la noche, el aire para respirar, todo, sin el mi vida está vacía, sin ninguna esperanza. Esos pensamientos provocaron que lo abrazase más fuerte.

EDWARD POV

Cuando me sentí que alguien me acariciaba el pelo pensé que seguramente sería Esme, tal y como había hecho durante los días que había pasado guardando a Bella, pero cual fue mi sorpresa cuando escuche que era Bella la que me hablaba, pensaba que estaba desvariando, que la falta de alimento me estaba jugando malas pasadas, pero cuando me levanté y la vi no podía creerlo, ahí estaba ella, sonriéndome, viva, despierta otra vez a mi lado. Había sentido una necesidad de abrazarla de no separarme de ella jamás por miedo a que desapareciera, después de tantas semanas me volvía sentir vivo, pero no podía quitar el miedo a volver a perderla, no podía separarme de ella, la había besado con mas fuerza de la que debía en ese momento, pero necesitaba sentirla, necesitaba sentir que era real, necesitaba saber que no estaba soñando ni desvariando, necesitaba sentir que mi Bella por fin había vuelto a mí.

BELLA POV

No sabía el rato que llevábamos abrazados ni me importaba, pero sabía que nuestra paz no duraría mucho tiempo, eso quedó confirmado cuando la puerta venció y diez vampiros ni mas ni menos cayeron al suelo, seguramente habían tenido su oreja pegada a la puerta, no sabía por que pues ellos podían oír perfectamente a distancia.

-¿Qué significa esto?- preguntó Edward, mientras todos me miraban como si de un fantasma me tratase

-¿Bella?- me dijo Ethan, temeroso al igual que Edward al principio

-¿si Ethan?

-¡estas despierta!- dijo lanzándose sobre mí y quitando ya de paso quitó a Edward del medio, una parte de mi pensó que se enfadaría, pero cuando le miré a los ojos vi que estaba sonriendo.

-sabía que serías capaz hermanita- bramó Emmett- siempre fuiste fuerte, torpe pero fuerte

-gracias Emmett

-bienvenida- me dijeron todos mientras Luca lanzaba fuera a Ethan para abrazarme el.

Todos se acercaron a mí para abrazarme, sentí pena por el mal rato que les había hecho pasar.

-sabía que eras demasiado tozuda como para dejarte llevar- me dijo Rosalie

-si me vuelves ha hacer algo parecido te corto el cuello- me dijo Rachel apretándome fuerte contra ella.

-nos has tenido muy preocupados- me dijo Esme dándome un maternal abrazo.

Me sentí alagada por cada una de las muestras de afecto, pero me faltaba alguien, alguien no se me había acercado a mí, me di cuenta en seguida que se trataba de Alice, que estaba junto Jasper mirándome ofendida.

-Alice- le dijo Edward, ella me miró

-¿te puedes imaginar el susto que me has dado Bella?, ¿sabes acaso lo que he tenido que pasar?, durante un tiempo no te veía en mi mente, ¿Por qué demonios no luchabas?, luego te veía borrosa, luego volvías a desaparecer, me volvía loca cuando desaparecías.

-lo siento- dije sinceramente, ella me miró y se arrojó a mis brazos, yo la apreté con fuerza.

-tenía tanto miedo de que no consiguieses salir, cuando por fin te he visto bien definida he podido respirar tranquila, no vuelvas ha hacerme nada parecido Isabella Cullen, o como bien te ha dicho Rachel te mataré- la pequeña Alice temblaba en mis brazos

-yo también te quiero Alice

-te he echado tanto de menos, y tenías que ver como estaba el resto de la familia parecían muertos vivientes

-es lo que son- dije intentando poner algo de humor, todos se rieron menos Alice

-sabes a lo que me refiero, y no sabes como estaba Edward, el ni siquiera parecía un muerto viviente, simplemente parecía que estaba muerto

-lo siento- dije mirando a Edward

-soy feliz sabiendo que estás bien- me perdí en su sonrisa, sabiendo que hacía tiempo que no la demostraba

-¿Cuánto tiempo llevo dormida?

-unas cuantas semanas- me respondió Maximo

-¿semanas?- sabía que había estado tiempo, pero yo pensaba que eran días.

-toma- me dijo Rosalie tendiéndome un baso con sangre

-¿y esto?

-hace tiempo que no te alimentas, y tienes una cara espantosa- me respondió mi rubia cuñada

-encantadora como siempre Rosalie

Unas semanas después nos encontrábamos en un avión rumbo a América, los Denali se habían ido una semana después de que yo despertara.

Me resultaba raro estar en un avión, en el cual había no dos vampiros sino doce, cualquier director de una película de terror daría oro por eso.

-¿en que piensas amor?- me dijo Edward mientras besaba mi mano

-en que esto parece una película de terror-me miró sin comprender- hay doce vampiros en un avión, yo lo llamaría "vampiros a bordo, correrá la sangré"- el estalló a carcajadas

-oye pues sería una buena película- dijo Ethan dándose la vuelta, maldito cotilla- tenemos a la rubia- señaló a Rosalie- el chico musculoso- Obviamente Emmett- el muñeco que siempre muere el primero- Edward gruñó- y el guapo protagonista

-obviamente tu- le dijo Edward mientras Luca y yo reíamos

-por supuesto y el alma dominada por el demonio que por supuesto sería Alice

-¡te estoy escuchando!- protestó la aludida

-te recuerdo que en mi película los vampiros era las malos- le susurré

-bah

El viaje se mantuvo en calma llegamos a Port Angel a la noche, Edward ya me había dicho que había alquilado unos coches así que no había que robar nada, eso me tranquilizaba no me gustaba la idea de robar nada.

Cuando puse un pie en Port Angel sentí algo raro, mi mente se llenó de antiguos recuerdos, entre ellos el día que casi me violan ese mismo día que Edward me dijo lo que era, el día que comencé a meterme en este mundo del que no quería salir.

-espero que os gusten los coches lo elegí yo- dijo Alice corriendo hacia el aparcamiento

Me fijé en los coches, ostentosos por supuesto, pero un llamó mi atención uno que para mi era diferente a todos, un Volvo plateado

-ese es el mió- me dijo Edward al oído- Alice pensó que te gustaría, a mi particularmente me trae muy buenos recuerdos

-me encanta

-en esta familia no escatimáis en gastos ¿verdad?- dijo Ethan

El viaje debería que debería ser largo no duró ni hora y media, claro que teniendo en cuenta que los que conducían eran unos vampiros amantes de la velocidad y que les importa un pimiento las normas pues entonces era normal, no había que decir que Edward y yo, con Edward al volante, llegamos los primeros a la fabulosa mansión Cullen.

Bajé lentamente, queriendo guardar en mi mente cada uno de mis movimientos, cuando me encontré frente a la gran casa sentí como un calor envolvía mi pecho, el mismo calor que se siente al sentirse otra vez en el hogar, por que ahora después de tanto tiempo estaba en casa.

Miré a mi alrededor, ni siquiera me di cuenta que los demás habían llegado, todo estaba verde, tal y como yo lo recordaba, ese verde que tanto me molestaba esos primeros días en Forks ahora me encantaban, ese olor a bosque.

-por fin estamos en casa- me susurró Edward

-por fin- el agarró de la cintura y yo me apoyé en su pecho, por fin estaba en casa

-tenemos una sorpresa para ti Bella- me dijo Alice dando saltitos a mi alrededor

-no me gustan las sorpresas

-lo sé, pero esta estoy segura que te encantará

-Alice- comencé a decir pero una figura llamó mi atención, alguien se acercaba desde el bosque.

Todos se quedaron mirando a la persona que se acercaba, nadie decía nada, todo estábamos callados ante ese misterioso visitante, era un hombre, eso lo tenía claro, era alto y musculoso, parecía mayor, no tuve que mirar mucho para saber quien era, miré a Edward que me sonreía, el lo sabía todo. Corrí hacia el visitante

-Jacob- dije al ver claramente la cara sonriente de mi amigo, no venía solo su familia le acompañaba, me lancé a sus brazos

-Bella, no sabes lo que me alegra verte

-¿Cómo has sabido que veníamos?

-tu marido me llamó- miré a Edward sorprendida, el me estaba sonriendo, cosas como estas provocaba que le amase mas, si es que eso era posible- aunque me dijo unas cosas que no me gustaron

-¿Qué?

-me dijo que estuviste casi un mes medio en coma, ¿se puede saber a que andabas jugando?

-¿Por qué le dijiste eso?- le dije a Edward

-el llamó mientras estabas dormida, yo se lo conté

-no sabes la pena que daba Bells, parecía que estaba muerto, ¿Por qué asustas así a la gente?

-bueno pero ahora estoy bien

-hola tia Bella- me dijo una pequeña niña con la misma sonrisa que la de mi amigo

-hola Bella- le dije, me sentí muy alagada cuando Jacob le puso mi nombre a su hija- ¿Cómo estás?

-muy bien cariño, hola Carlie- le dije a la mujer que tenía un bebe en brazos

-hola Bella

-¿ese es el pequeño?

-si este es el pequeño Billy

-puedo cogerlo

-claro- me dio el niño con una sonrisa grabada en su rostro, me alegraba mucho saber que Jacob había encontrado una mujer tan maravillosa

Cogí al bebe, era precioso, se parecía mucho a su padre, el niño abrió los ojos y me miró, se juntó mas a mi e intentó coger mi pelo, era adorable.

-no me tiene miedo- le dije sorprenda, los niños no solían tener mucho cariño a los vampiros

-saben que no les vas ha hacer daño, por eso mis hijos no te temen Bella

-eres su tía Bella, hasta Billy lo sabe- me dijo Carlie

Otra mano blanca tocó al bebé, me giré y vi que era Edward, ni siquiera me había dado cuenta que el resto se había acercado a nosotros, la pequeña Bella miraba a Rosalie con admiración, y Rachel y Esme jugaban con la pequeña Susan, la segunda hija de Jacob.

El pequeño agarró la mano de Edward y el se tensó, luego intentó morder el dedo pero decidió que estaba demasiado frío

-ves los vampiros no son agradables chupar, mi hijo es muy listo para su edad

-encantador Jacob, pero al parecer a tu hijo le parezco mas agradable de lo que te parecía a ti

-hasta el día que vea a Bella y le parezca guapa

-cállate- le dije a Jacob- no adelantes acontecimientos

-mira papi Rosalie me ha dado su broche- dijo la pequeña Bella en los brazos de Rose mientras le ensañaba algo a su padre

-mira por donde si al final eres hasta encantadora Rosalie

Nos pasamos toda la noche hablando con Jacob y su mujer mientras los niños dormían en las habitaciones de la casa, me parece que eran los primeros humanos en dormir ahí, exceptuándome a mí.

Al día siguiente Edward me pidió que le acompañase a un sitio, yo acepté pero el puso la condición de que tenía que ir con los ojos cerrados, eso no me hacía mucha gracia.

Edward me llevó a algún lugar que yo supuse que estaba en medio del bosque, pero no podía situar cual, hacía mucho tiempo que no pisaba los frondosos bosques de Forks, cuando retiró la venda de mis ojos mi boca se abrió considerablemente.

-¿te gusta?

Era el prado, el prado al que me llevó, ese era el prado en donde vi por primera vez a Edward bajo la luz del sol, era nuestro prado

-nuestro prado- dije con voz ahogada

-jamás pude volver aquí después de dejarte, por que para mi este siempre ha sido nuestro lugar

-para mi también- el me abrazó por detrás y yo me apoyé en su pecho.

Respiré profundamente y por fin me sentí en paz, estaba en mi casa, con mi familia, con mis antiguos amigos, sabía que faltaba gente, gente que ya no podía estar a mi lado pero que siempre estaría presente en mi corazón, pero ahora estaba con Edward, por fin después de tanto tiempo estaba con el, sin amenazas de muerte, sin condicionamientos, sin barreras.

Nos quedamos ahí abrazados, en el lugar que significaba tanto para ambos, el lugar que era nuestro pasado y nuestro futuro.

-me quedaría así pasa siempre

-yo me quedaría en cualquier lugar contigo- le dije

Por que yo me quedaría en cualquier lugar con el, por que el era mi todo, el era mi vida, después de mucho sufrimiento estábamos juntos, después de mucos malentendidos estábamos juntos otra vez y para siempre, por que Edward era mi destino, no había dado cuenta hasta ahora, nuestro destino a pesar de habernos separado muchas veces y a pesar de todo el dolor, siempre nos habíamos visto impulsados ha estar juntos, cada una de nuestras decisiones nos llevaba a estar juntos, desde mi decisión de irme a vivir a Forks hasta el haberme encontrado con los Di Marco, todo en realidad todo me llevaba a el. Y ahora por fin estábamos juntos y nada ni nadie nos iba separar.

-te quiero- le dije besándole suavemente

-yo también te quiero Bella, siempre has sido mi vida

-por siempre y para siempre

Por que estaríamos juntos por toda la eternidad, por que éramos uno, por que éramos las dos partes de una misma parte. Nos queríamos y ahora por fin teníamos toda la eternidad para estar juntos.

The End

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Espero que os haya gustado, después de cuatro meses ya ha llegado el final, jamás esperé terminarlo, mas bien por que me daba pena hacerlo, por que estar historia estuvo en mi mente desde antes de comenzar a leerme crepúsculo, desde que Selene me contaba como era libro, cuando yo me negaba a leerlo por que era un saga y no quería estar como con Harry Potter, diez mil años leyendomelo, menos mal que al final lo leí.

Muchas gracias a todos lo que han leído mi historia, a los que han dejado comentarios, que me han puesto en sus favoritos y todo, muchas garcías a todos.

Bueno ya nos veremos en otras historias, muchas gracias de nuevo por leer esta historia

Un beso

Tisha