Vestido azul

Aquel vestido azul la había hechizado. Los volantes vaporosos de seda, con esa textura tan suave y delicada, el fino encaje alrededor del cuello y la cinta que coqueta cruzaba el pecho y se enlazaba en un discreto moño, la llenaban de emoción al imaginarse a si misma portando tan bello vestido.

Pero de todo el vestido, el detalle mas importante era, sin duda el precio, dinero con el que Lenalee Lee no contaba, el trabajo de exorcista no deja mucho, a decir verdad no deja nada económicamente hablando. Así que si lo quería (y en verdad lo deseaba), tendría que conseguir un trabajo de verdad.

Y sin avisar a su excéntrico hermano, salio a la ciudad a buscar empleo. Paseo por las calles mas céntricas y concurridas y no tardo en encontrar un anuncio de "se solicita personal", colocado en una ventana.

Gracias a su encanto natural y cara bonita, agrado al dueño, que inmediatamente la puso a trabajar, le dio un delantal blanco que contrastaba con su luto obligado. Se había convertido en mesera de una de esas nostálgicas cafeterías inundadas con el fuerte aroma del café de grano y el suave dulce olor del pan recién horneado.

Atendía a los parroquianos con gentileza siempre sonriendo, tal y como lo hacia con aquellos zombis de la sección de ciencia (los cuales ya habían notado su ausencia), llevando en bandejas plateadas el exquisito brebaje acompañado de algo de repostería, pasteles cargados de crema y fresas, además de crema y azúcar por si al cliente le apetecía.

Mucha gente comenzó a acudir al lugar solo para ser servida por la exótica belleza china en traje de doncella, a Lenalee no le importaba mucho mientras le dejaran buenas propinas, por que así podría comprarse ese vestido que la enamoro a primera vista, al igual que cierto exorcista japonés. ¡Crash! Cada vez que pensaba en el rompía algo, y era descontado de su salario.

Pasaron los días, las semanas y los meses (debidos a sus incontables faltas a causa de su deber como exorcista), hasta que al fin junto lo suficiente para comprar el vestido, que aun seguía en el aparador.

Para entonces, después de mucha insistencia, el exorcista malhumorado que era Kanda Yu había aceptado encontrarla en la plaza de la ciudad.

Salio de la tienda enfundada en su vestido nuevo y con un pequeño broche en forma de flor sobre su cabello, que apenas le llegaba a los hombros, se sentía orgullosa por que todo lo había conseguido con su esfuerzo y ese sentimiento la hacia lucir mas segura y mas hermosa. Entonces el japonés, al estar frente a una criatura radiante, en una noche de verano y bajo el cielo despejado, no podría evitarlo y le confesaría que el estaba tan perdidamente enamorado como ella.

A cada paso fantaseaba con una forma diferente en que el joven se le podría declarar...estaba tan ensimismada que el tiempo bolo y no se dio cuenta de la hora sino hasta que las campanas de la iglesia repicaron.

Ya eran las ocho de la noche, y a Kanda lo había citado a las siete en punto.

Pensó que seguramente estaría molesto por hacerlo esperar. Activo su inocencia y de un salto estuvo en el lugar.

Miro para un lado y para otro buscando a esa persona. Se sentó en una banca a esperar. No sabia para que, el siempre era puntual y también era impaciente. Kanda no estaba y toda su ilusión se vino abajo. Lloro y lo hizo amargamente, no por que Kanda la hubiera decepcionado, el era así, sino por que se quito la venda de los ojos.

Kanda Yu era incapaz de sentir algo por Lenalee, aun con el vestido, aun con los años.


Mmmm, no se, mis ideas raras, se me ocurrio por que amaneci cantando una cancion que asi se llama, de LOVG, segun yo nomas es un capitulo, pero mientras escribia se me ocurrio continuacion...espero que les guste...les agradeceria sus reviews...Hasta la proxima‼