¡Hola a todos! Bueno, esta vez os traigo una traducción de dementedchris. De hecho, voy a agrupar todos sus one-shot en un único fic (para tenerlos más ordenaditos XD). Espero que os gusten mucho. El fic común se titulará "Colección dementedchris" y tendrá todos sus honesto sobre Aoshi y Misao.

Este primero se titula "Las cosas que caen". Obviamente, los personajes originales pertenecen a Watsuki. ¡Disfrutadlo!

LAS HOJAS QUE CAEN

Y se fue, sin previo aviso.

Misao sintió su ausencia con mucha más intensidad de la que se había imaginado, llegando incluso a alterarse por el más mínimo ruido, aunque ya estuviera acostumbrada al ruido que hacían las hojas al caer. En realidad, el otoño era la estación que menos le gustaba. Los colores perdían su intensidad, como cada palabra de una carta después de leerla. El viento soplaba anunciando la llegada del frío invierno, sin ningún tipo de retraso. El silencio reinante en el Aoiya, provocando que cada paso sonara por todo el lugar, marcaba la llegada de la estación.

Al menos, así lo pensaba ella.

- Tu mirada no disimula el dolor que sientes- le dijo Omasu dulcemente, al tiempo que deslizaba algo por el suelo- ya ha pasado un mes, deberías intentar distraerte con algo.

- Le he hecho té- murmuró Misao, aunque su voz sonaba lejana, mientras cogía la bandeja.

- Lo sé- contestó la mayor- pero tal vez sea hora de que hagas té para alguien más.

Teniendo en cuenta lo fuerte que había sido siempre, resultaba extraño creer que una enfermedad acabaría con él. No fue, pues, la gloriosa muerte que tanto había deseado tener. No bastó con cerrar la puerta de su habitación para disimular la tos que lo machacaba; pese a esto, se negó a aceptar la ayuda de nadie. Mantuvo su orgullo hasta el final.

Finalmente lo incineraron al florecer los crisantemos, después de realizar las ofrendas pertinentes a los dioses.

Y mientras Misao rezaba, luchaba para evitar que las lágrimas invadiesen sus ojos. Cuántas veces había deseado abrir aquella puerta y ofrecerle por lo menos consuelo; sin embargo, siempre acababa venciendo el respeto que sentía por él. Lo había querido mucho más de lo que se hubiera imaginado, pero ahora ya era tarde para lamentarse. Cada día recordaba que era precisamente ese odio que sentía hacia sí misma, esa desesperación, lo que impedía que llorara, incluso cuando los demás se lo pedían. A su parecer, por no haberle podido ayudar no tenía ningún derecho a llorar su muerte. Y aquella idea volvía año tras año, en lo más profundo de la estación carmesí.

Después de pensar en la vida que habían llevado juntos, cerró su mano derecha en un puño y se tapó la boca. Sólo así conseguía dormirse.

Las manos de Misao temblaban al tiempo que medía el té, molesta por la intrusión de Omasu en su ofrenda. En un principio tanto ella como los demás decidieron dejar espacio a Misao, puesto que conocían el especial vínculo que existía entre ambos. Pero después habían empezado a meterse en su vida, cotilleando y manteniendo conversaciones triviales con ella. La trataban como a una niña, como si se sintieran obligados a llenar el hueco vacío.

Al sentir un ruido a su izquierda, se giró, haciendo que su codo golpeara la tetera y toda el agua y té se desparramaran por el suelo. Cuando sus manos empezaron a recoger todo el estropicio, la chica se percató de que el culpable de aquel lío no era más que un simple gato. Parecía que, un mes después, seguía sin aceptar que se hubiese marchado para siempre.

Entonces una confortable y templada mano se posó sobre su hombro, en una tarde de ese otoño tan traicionero.

La joven levantó la vista para encontrarse con unos ojos azules que ni se compadecían de ella ni la juzgaban.

- Se me ha caído todo el té- dijo ella, temblando un poco.

- Entonces empecemos de nuevo- contestó él.

Fuera, las hojas continuaron cayendo al suelo. En los brazos de Aoshi, Misao se sintió incapaz de seguir conteniendo las lágrimas.

- Yo también echo de menos a Okina.

Fin

¿Qué tal? Es cortito, pero cuando lo leí me encantó, así que decidí traducirlo. ¿A vosotros qué os ha parecido? La verdad es que también lo encuentro bastante realista, sobre todo Aoshi; para lo poco que sale, me parece 100 él. en fin, espero vuestro comentarios, opiniones… un beso!