Los personajes son propiedad de la maravillosa y nuestra musa Stephenie Meyer . La historia es 1000 mia .

Capitulo 1: Status Social

Bella Pov :

Me llamo Isabella Marie Swan… bueno, veo que eso deja atónito a cualquiera, así que para abreviar todo el mundo me llama de dos maneras:

Para mi escaso círculo de amigos soy Bella.

Para la elite del instituto suelo ser cerebrito.

Bueno, esto parece haber cocido desprevenido a cualquiera (de nuevo).

Tengo 18 años recién cumplidos, en el instituto nunca he destacado por ser popular, si no mas bien he destacado entre el grupo de los, llamados por la elite, cerebritos. Lo cual, para ellos es ser inferior.

A mi realmente me da igual estar catalogada en este grupo desde que entre en este instituto y comencé a despuntar en literatura , realmente me gusta estar catalogada ahí , por que conoces a gente maravillosa que se convierten en amigos tuyos sin importar si perteneces a un grupo o a otro o si no te arreglas a la ultima moda , si perteneces a un status social o a otro … básicamente , son tus amigos por lo que eres tu como persona , no por las apariencias .

Para que entendáis un poco la escala social de este instituto lo resumiré en dos puntos:

ELITE: Ellos se hacen llamar así mismos también la realeza. Tienen como único objetivo en esta etapa el dedicarse a catalogar a la gente de su entorno. Si son lo suficientemente molones pasan a pertenecer a su selecto grupo. Dentro de este grupo están las animadoras, los deportistas, las fans de la moda y todo aquel que tenga el estilo que ellos exigen para poder pertenecer a su status y pasar la etapa del instituto entre fiestas, partidos, competiciones deportivas o entrenamientos con pompones.

Cerebritos: Aquí estamos englobados los demás, o sea, el resto del instituto. Los listos, los que destaquen en alguna asignatura inmediatamente entra a formar parte de este grupo (lo se, a mi me paso). Así que creo que no me hará falta explicar quienes somos los que engoblamos este grupo.

Durante todo el año solemos ser sencillamente ignorados, algunos de nosotros incluso sufrimos alguna que otra humillación, pero por lo general simplemente somos invisibles a sus ojos… hasta los exámenes finales.

Para desgracia nuestra, los de la Elite acuden en masa a darnos el brasa para que los ayudemos a aprobar sus exámenes, prometiéndonos el oro y la aceptación en su círculo social… durante un tiempo, que por lo general no suele pasar de la semana.

Yo no suelo ayudar, gracias al cielo tampoco me lo piden, así que me puedo centrar tranquilamente en mis cosas. Lo bonito de estudiar durante el año es que cuando llegan estas fechas ando supe relajada, y mas este año que ya acaba todo esto. En tres semanas podré decir: Adiós Instituto… Hola vida universitaria. Axial que ahora estoy en la biblioteca, cubriendo mi turno de trabajo y leyendo uno de mis clásicos favoritos. La vida era tranquila y…

Hola, ¿Eres Isabella Swan? – Preguntó aquella voz musical y aterciopelada.

Conocía de sobra aquella voz, pero que la conociera no implicaba que no se me pusiera el corazón a mil.

Me volví hacia la dirección de donde procedía y mis ojos se chocaron de pronto con otros de color verde esmeralda, el verde más bonito que jamás había visto. Creo que nunca dejare de impresionarme al ver esos ojos que expresaban tantas cosas con solo una mirada.

Hola, ¿Necesitas algún libro? – Le pregunté con todo el aplomo del que disponía al capitán del equipo de futbol del instituto. Edward Cullen.

Edward me miro con curiosidad, luego sonrió.

No, necesito hablar un momento contigo si es posible. – Me respondió sin dilación.

Bueno, siento tener que decirte que estamos en una biblioteca, con lo cual aquí va a ser un poco difícil mantener una conversación sin turbar la tranquilidad de aquellos que quieren estudiar tranquilos. –

Edward puso cara de pocos amigos… yo puse cara de pocos amigos… Y comenzamos a reírnos:

Dios, me ha encantado verte la cara Edward - sonreí sin poder evitarlo.

Muy graciosa, mira como me parto de la risa. – Dijo sacando de su bolsillo un kleenex y secándose las lagrimas de los ojos.

Dime, ¿Que te pasa? – Pregunte una vez que se paso el ataque de risa. - ¿Que hace un miembro de la elite en esta humilde biblioteca llena de cerebritos? -

Vine a hacer tiempo aquí hasta que Alice termine en clase así os llevo a las dos a casa. Dime, ¿Que estas leyendo? – me pregunto mirando la tapa del libro. – Cumbres Borrascosas, fantástico libro. – Opino.

Si, creo que es de los pocos clásicos que no me importa leerme una y otra vez, desde luego fue un acierto que me recomendaras esta novela, me encanta .-

Hz…. No lo digas muy en alto, que los de la elite tenemos prohibido leer libros XD. – Comenzó de nuevo a Reiser con las lágrimas saltadas.

Usted perdone su majestad… ¿Como me uso yo, una cerebrito, a dirigirme a usted con un libro? – Continúe lo mas treatal que me permitía esta actuación.

NADA…. No quiero oír sus excusas, estas condenada a… ir de compras con mi hermanita. - Sentencio golpeando ligeramente la tapa de un libro con su mano, como si fuera un juez dictando sentencia.

Muy buena Edward. – Dije ya con las lágrimas saltadas.

Lo procuro XD –

Nos quedamos un rato mas hablando de nuestras cosas.

Luego pensé que era muy teste que, por culpa de 4 gatos, mi amigo Edward y yo tuviéramos que ocultar nuestra amistad. El muchas veces quiso decir que éramos amigos cuando alguno de la elite venia a molestarme con sus bromas pesadas. Pero yo lo paraba… podía aguantarlo por mi… por que esa gente me daba igual, Pero no podría soportar que torturaran a Edward o Alice por que ellos mantengan una amistad conmigo.

Axial que tenia que llevar como podía aquello, ya que para colmo de males estaba perdidamente enamorada de Edward… desde que tengo uso de razón.

Pero él no me veía de esa manera me vería siempre como Bella, su amiga la que nunca se le tiro al cuello durante los 3 años que ha durado el instituto… y la que jamás en su vida se le había insinuado.

Alice muchas veces me ha animado a que le revelara a Edward cuales eran mis sentimientos. Ya que había veces que ocurrían cosas… como oírle hablar de la chica de turno con la que había tenido una cita, otra a la cual casi le hace querer tener relaciones sexuales… y las contaba sin cortarse un pelo.

La confianza a veces daba asco y alguna vez he deseado ser alguna de esas aventuras esporádicas que el tiene con otras chicas. Pero luego me arrepiento. Me conozco, soy una chica que desea enamorarse y ser correspondida… no ser la aventura de cama de una noche de mi mejor amigo… por mucho que lo ame.

Viendo que estos pensamientos me están empezando a desmoralizar decido concentrarme en otra cosa, entonces me fije en que Edward había sacado los apuntes de literatura.

¿Como vas con el trabajo de literatura? –

Pues lo llevo mal la verdad, ando atascado por culpa de los entrenamientos, te juro que hay veces que me entran ganas de dejar el equipo.- y comenzó a ponerse morado. – Menos mal que ya hemos terminado la temporada. –

Tranquilízate, a ver si ahora te va a dar un ataque… a ver, ¿Como de avanzado lo llevas?-

Me dio la hoja donde tenia el esquema del trabajo… y me horrorice al ver que no había avanzado apenas.

Edward, vas muy retrasado. –

Lo se, joder con el partido de la final. Lo ganamos, pero me puede costar la graduación. – Dijo cabizbajo.

No si yo podía evitarlo.

Nunca había ayudado a nadie de la elite en algún examen final sobre literatura o ha completar algún trabajo de final de curso. Pero Edward era mi amigo y no lo iba a dejar tirado.

Edward, ¿Seria posible que renunciaras durante una semana de tus salidas nocturnas? –

Edward me miro confundido:

Ehhh, si, ¿Por? – Pregunto un poco perdido.

Es obvio, voy a ayudarte. – Dije decidida.

Edward me miro atónito… para luego dedicarme una de sus deslumbrantes sonrisas.

¿De verdad?.. o sea… ¿Me vas ayudar?- Pregunto sin podérselo creer.

Pues claro que si, no te voy a dejar sin ir a la facultad por mi odio a los de tu clase. Tu eres mi amigo y no te dejare que te agobies estando tan cerca los dos de graduarnos .-

En aquel momento, y sin casi haberme dado cuenta, estaba danzando con él por la biblioteca.

Gracias, gracias, gracias, me has salvado la vida. – Sonreía.

De nada, ya me puedes hacer un buen regalo después de esto chaval, te voy a salvar el culo.- Dije con suficiencia.

¿Cuando empezamos? – Me pregunto expectante.

Esta misma noche, como me quedo a dormir allí toda la semana hasta que Charlie vuelva de su viaje, me Serra mas fácil ayudarte. –

Me miro con cara triste:

Pero esta noche tenia una cita y….-

No le deje continuar.

¿Quieres graduarte? – Debía darle a entender que, si iba ayudarlo, tenía que ser con mis normas.

Claro que si. – Respondió sin dudar.

Le mire muy seriamente:

Entonces tendrás que cancelar durante esta semana tu vida social chaval. Sin sacrificio no hay victoria. – Enuncie solemnemente.

Este bien, cancelare toda la agenda para el resto de la semana. – Me hizo una mueca triste.

No Edward, eso no sirve conmigo, así que ve cancelando la cita. – En ese momento mire el reloj. – Ufff..., al fin, hora de cerrar.-

Vale, te espero en el aparcamiento, hasta ahora Bella. –

Lo observe alejarse, me dolía negarle algo, pero si quería que aprobara, debía esforzarse. Se que el sueño de Edward es ser medico. Y todas las asignaturas que implicaban que tuvieras opciones la tenia aprobada y con nota. Pero literatura la había elegido por algún extraño motivo… y por causa de ello podía no graduarse si no entregaba ese trabajo.

No podía permitirlo. Si estaba en mi mano no le negaría mi ayuda .

Lo que no sabia que es que este pequeño acto de altruismo iba a cambiar muchas cosas de un modo irremediable.