Disclainer:"Volver a casa" es un fanfic basado en el serial "Amar en tiempos revueltos". Alicia, Álvaro, Mati y el resto de los personajes mencionados, menos Verónica y Petit Alicia, son propiedad intelectual de Diagonal TV y de RTVE. Yo no intento violar las leyes de copyright, ni obtengo ningún tipo de remuneración económica por escribir esto.

Nota de la autora: Esto es lo que se llama un capitulo de transición, no avanza mucho pero nos pone en antecedentes :-p. Por si hiciera falta. En el siguiente volvemos al kit de la cuestión.

Tipo: Para todos los públicos

Lo comencé a escribir en julio de 2008, lo terminaré… vete a saber.


7 de marzo de 1979. Camino del Parque Tanatorio de la Paz

Alicia Peña Caballero estaba en sock, después de haber pasado por todas las fases previas; sorpresa, dolor, desilusión, miedo, esperanza, amargura, culpabilidad y alguna otra cosa más. La cruda realidad se había presentado ante sus ojos en toda su grandeza y todo volvió, cada uno de los pasos del camino que había intentado y casi conseguido olvidar con el paso de los años, de golpe, regresaron a su cabeza.

Matilde Roldan Caballero, su dulce prima Mati, había sido el desencadenante, seguramente de todo. Aún recordaba vívido el día en que la joven se presentó ante ella y toco a su puerta. El día en que completamente desecha le pidió ayuda. Aún recordaba la narración de su relato "El declive del Imperio de los Roldan" se podría llamar. La verdadera y vergonzante historia jamás contada de lo que pasó en aquella casa una vez que ella huyo de la malsana mente de su tío.

Alicia no se lo podía creer.

No podía creer que su tío hubiera sido capaz de abusar de su niña.

Y tampoco podía entender como Dios, si como Mati siempre insistía en creer existía, podía haber consentido por muy malo que fuera su tío, o por muy retorcida que fuera su tía, que la venganza contra los Roldan se ensañara en lo más dulce y bueno que había en ese hogar para siempre desecho.

Cuando se presentó ante su puerta Mati llevaba, en aquel verano del 49, tres semanas sin apenas dormir.

Imposible conciliar el sueño bajo el mismo techo de su agresor.

Hipólito Roldan se había vuelto completamente loco y farfullaba cosas sin sentido todo el día.

Imposible en ese estado poder dañarla más.

Sin embargo Mati tenía miedo, tenía miedo de él y de todo. Y no sólo era miedo el nuevo sentimiento que su corazón había empezado a fabricar, también había odio, y no sólo hacia su padre por haberla robado su inocencia y su fe en un mundo mejor; si no hacia su madre y su angustiosa manía por hacer como si nada hubiera pasado, como si nunca pasara nada, y por no educarla para vivir la vida que después de todo parecía que la iba a tocar vivir.

La desesperación estaba desgarrando por dentro a la joven y dado el momento no pudo más y salió corriendo.

Mati llegó ante Alicia con lo puesto y en su mano derecha, agarrado con fuerza, el papel donde días atrás ella misma les había escrito su nueva dirección.

Desde entonces había pasado mucho tiempo y nadie reconocería a aquella muchacha destrozada y asustada en la mujer decidida que conducía su SEAT 128 con maestría por un Madrid en pleno progreso.

Ya hemos llegado.

La voz de Mati la despertó de su ensoñación en el tiempo, justo en el momento adecuado de ver como su mano se posaba en la de Álvaro para darle ánimos y él la respondía con una sonrisa, segundos antes de que éste saliera del coche.

En el fondo lo sabía, siempre lo supo… las ideas golpeaban la cabeza de Alicia.

La puerta a su derecha se abrió y se encontró a Álvaro esperando a que saliera.

Marcela había muerto, Álvaro lloraba ante otra mujer, Mati era lo que ella siempre quiso ser y ante ella se presentaba un tanatorio de gente que la trataría como la otra, siendo ella la mujer.

Deseo no salir del coche, pero tomo el brazo que Álvaro la ofrecía y se dispuso a hacer su papel. Fuera cual fuera su papel.