Edward's Secret

Por Inugami

Ed POV

Notas previas: Los personajes de Full Metal Alchemist pertenecen a sus autores y a los que han comprado la licencia y esto que escribo es sólo por ocio, no gano nada de dinero a pesar de lo mucho que lo necesito.

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Capítulo 7: Vigilancia

"Today I fell and felt better

Just knowing this matters

I just feel stronger and sharper

Found a box of sharp objects what a beautiful"

"A Box Full of Sharp Objects", The Used

Desde hace una semana y media que el imbécil del coronel Mustang me sigue a todos lados. Coincidiendo con ese día en que me desmayé, ha andado detrás de mí todo el tiempo.

Tal vez no "literalmente", pero sí que está todo el tiempo "vigilándome". Si no es él, es alguno de sus subordinados. Juraría incluso que Black Hayate me mira con una expresión extraña.

Hace un par de días que me llamó por lo de los exámenes que me hicieron. "Haganeno, estás anémico, ¿has estado comiendo bien?" Obviamente que le dije que estaba bien, seré impulsivo pero no tonto… Bueno, quizás algo manipulador… Pero ni de broma le diría que estoy comiendo menos.

Ok, no estoy comiendo menos… La verdad es que no estoy comiendo casi nada.

- Vas a ir al médico ahora, Haganeno, y es una orden – me dijo, con la expresión más seria que le he visto desde que le conozco – Te darán suplementos de hierro y una dieta especial, pero también quiero que descubran qué es lo que te causó semejante anemia…

- Ah, no es obvio? – dije, intentando darle menos importancia al asunto – son las heridas que he sufrido por todo lo que hemos tenido que pasar… He perdido mucha sangre, es obvio!

- Ya ha pasado el tiempo suficiente como para que te recuperases de eso – contestó con toda calma pero aún con esa molesta expresión – Tiene que ser otra cosa. Tal vez influya el que hayas sufrido heridas serias recientemente – aludiendo al incidente del laboratorio 5 – sin embargo no es normal que estés así. Puede que sea síntoma de algo más complicado o que simplemente no estás comiendo bien, pero para descartar algo más grave, será mejor que te hagan un chequeo, de acuerdo? – Cuando dijo esto último, su expresión se volvió un tanto… Dulce. Pero no podía mostrarme tan complacido por esa orden a pesar de la amabilidad con la que me lo decía, así es que seguí con mi actitud de darle un bajo perfil a la situación y hacer que sintiera que estaba haciendo demasiado escándalo por algo tan mínimo.

- Está bien, iré, pero sólo para que dejes de molestarme.

- Perfecto – sonrió satisfecho. En ese momento entró la teniente Hawkeye.

- Oh, Edward-kun! no sabía que estabas aquí… Cómo te has sentido?

Oh, sí. Incluso la teniente.

- Me he sentido mejor, gracias teniente. Con su permiso, me retiro…

- Hasta luego entonces, cuídate mucho…

- Hasta luego teniente…

Cerré tras mío la puerta de la oficina del coronel inútil, pero alcancé a escuchar los comentarios.

- Tengo que asegurarme de que Haganeno sea chequeado por un buen médico. Puede que él lo niegue, pero es obvio que la anemia es sólo un síntoma de algo más. Por favor, consiga una hora con el mejor médico de Ciudad Central lo más pronto posible.

- Como ordene…

- … Y de paso sigan observándole, discretamente. Durante la tarde le preguntaré a los demás qué han logrado notar de diferente…

Lo sabía! Me está vigilando. Pero haré como que no me he enterado.

- Yo, Edo! – el teniente coronel Hughes me saca de mis pensamientos con su habitual entusiasmo – Vas a la oficina de Roy a entregarle algún informe?

- Hughes-san! Este… no!, la verdad es que vengo de allá…

- Bueno, entonces ve por Al mientras voy a saludarlo. Iremos a mi casa a almorzar, y no aceptaré un no por respuesta…

- Eh, claro! Iré por él – Me ví en la obligación de ir a buscar a Aru y de ir con Hughes-san a su casa.

Después de aquél delicioso almuerzo – que Aru no pudo degustar – me sentí culpable de desperdiciarlo… O sería que en verdad tenía tanta hambre que decidí no vomitarlo. Pero el escuchar a Aru, preguntándome si había estado delicioso... Esas palabras me removieron la conciencia.

Aquella noche tomé un baño antes de cenar. Mientras el agua caliente relajaba mi cuerpo, esos recuerdos se me vinieron a la mente; y la culpa también. Así es que, como desde hace pocos días no hacía, transmuté el índice de mi automail en la sutil pero afilada hoja que suelo usar… Deslizándola por mi muñeca, añadiendo una nueva marca a mi brazo.

Una más no importa… Es sólo un pequeño rastro de sangre que se desliza mezclado con el agua; inspiro el olor, intensificado por el vapor de agua, mientras cierro los ojos y me dejo llevar por la adictiva sensación de alivio que el dolor – paradójicamente – me provoca.

Qué exquisito castigo.

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Notas finales: Ahhh… Edo baka. Saben, de alguna forma esto está tomando su propio camino y quizás me desvíe un poco de la trama original del anime y del manga, y es que las idioteces que está haciendo Ed no se arreglan con alquimia de la noche a la mañana. Tal vez le pongan en tratamiento, o peor, le obliguen a internarse en un hospital. Pero eso se verá más adelante.

También quisiera saber si les gustaría que comenzara a involucrar a Ed y a Roy en una relación de tipo sentimental y hacer este fanfic un shounen ai. Eso sí, sin lemon (creo XD), pero de todas formas quisiera saber qué opinan.

Gracias por los reviews que he recibido hasta ahora y por los que espero seguir recibiendo. Trataré de ir actualizando este fic, no es que lo haya dejado abandonado sino que lo continúo según me cae la inspiración.

Nos leemos!