Epílogo

25 años después.

Nos encontrábamos toda la familia reunida. Chris estaba a mi lado. Él se había casado con una bella joven rubia que conoció en Rusia. Anduvo viajando por toda Europa, pasando de colegio en colegio. Era solicitado por muchas universidades ya que Edward y yo llegamos a ser reconocidos mundialmente. Al final Chris decidió casarse y formar su propia familia. Edward y yo no estábamos de acuerdo, apenas tenía 21 años cuando lo decidió. Ahora tenía 26. Pero ambos comprendíamos lo que era un amor tan profundo como el que ambos se profesaban. Al verlo a él mirarla podías apreciar el amor y la devoción que sentía por ella. Por suerte para nuestro hijo ella sentía lo mismo.

Ahora estaban estudiando juntos para ser maestros. Siempre le gustó la literatura y quería enseñar a las personas lo bueno de leer. Edward al principio había tenido problemas para aceptar eso, pero después de una larga charla sobre el amor incondicional y el apoyo a los hijos, él lo aceptó.

Edward y yo seguimos nuestro sueño y estudiamos una especialización en Pediatría. Trabajábamos en el hospital central de la cuidad de Washington, pero habíamos viajado juntos por todo el mundo. Operando niños que requerían de un trato especial y que por lo general eran hijos de gente importante. Es así como fuimos reconocidos. Ahora solo vivíamos en Forks, un pequeño pueblo calmado en el que disfrutábamos del fruto de todos los años de trabajo.

-Ya vienen mamá –me dijo Chris presionando mi mano dulcemente. Giré la cabeza para ver a mi dulce niña entrando por el altar.

Sofía había estudiado medicina, al igual que sus padres. Se especializó en cirugía cardiotorácica y era toda una profesional. Desde los 17 años, antes de que se fuera a la universidad en Londres, Anthony el hijo de aAlice y Jasper, se le había declarado. Le dijo que la había amado desde que tenía memoria y que se iba a casar con ella. Pasaron muchos años, dificultades por la separación tan grande que tenían. Cuando se veían estaban todo el tiempo, juntos. Aun así no pudieron mantener la relación. Anthony salió con varias mujeres mientras mi bebe solo se quedaba sufriendo por él. Fue hasta que Sofía regresó a vivir con nosotros mientras se especializaba que Anthony reveló que si no vivía con ella no quería vivir. Le pidió disculpas por todos los años que la hizo sufrir y le pidió matrimonio.

Y ahora aquí se encontraban, casándose y Edward, mi amado Edward, la llevaba del brazo. Ambos irradiaban felicidad, Edward de orgullo y mi Sophie porque al fin se casaba con el hombre que había anhelado desde los 17 años.

-Abuelita, abuelita –dijo Charlie, el menor de los hijos de Chris.

-¿Qué pasó amor? –dije tomándolo en brazos.

-Mi tía Sophie parece una princesa –dijo apuntando con su dedito rechoncho.

-Es porque es una verdadera princesa cariño.

Chris le puso Charlie a su hijo en memoria de mi padre, había muerto ya hacía dos años. No recordaba su muerte como algo doloroso sino como algo lindo y pensando que es lo que él quería. Había estado sufriendo muchos años por la muerte de mi madre, sin mencionar que el cáncer lo acababa día con día.

Nunca se quejó de nada, pero al verlo a los ojos podía notar que sufría tanto en su corazón. Mi madre murió en un accidente automovilístico cuando iba camino a casa. El camión en el que iba se estrelló y explotó por lo que todos los pasajeros murieron. Mi padre se mantuvo en vida para poder conocer a sus biznietos, porque era lo que mi madre deseaba.

Carlisle y Esme desde que cumplieron 50 años, Carlisle se la llevó a un paseo en barco el cual les duró 3 años más. Esme enfermó del corazón y murió dos años más tarde, Carlisle no tardó ni mes y medio en seguirla. Fue el año más pesado de nuestra relación ya que Edward Masen murió también. Edward se sumió en la más grande depresión y yo me sentía impotente e insuficiente al no poder ayudarlo. Poco a poco entendió que no le hacía bien a nuestra familia y mejoró, aunque sus ojos no volvieron a brillar como antes.

Jacob tuvo cuatro hijos con Ana, pero su relación no duró y se separaron. Él no se arrepiente de haberse casado con ella, pero ella quedó con un gran rencor en su corazón ya que él pudo volver a ser feliz con otra mujer llamada Vanessa. Nessie le decía de cariño. Con ella decidió no tener más hijos y ella aceptó lo que fuera con tal de quedarse a su lado. Ahora crían a dos de los hijos que tuvo con Ana, ya que los otros dos están en la universidad y pueden cuidarse solos.

Edward se sentó a mi lado cuando entregó a Sophie en el altar. Tomó mi mano y besó la parte superior.

-Te amo –susurró en mi oído.

-Te amo también –nos dimos un beso en los labios y después nos sonreímos el uno al otro.

FIN

Perdón si decepcioné a alguien, a mí me gustó el final. Espero sus opiniones y LES DEBO UNA GRAN DISCULPA POR TARDAR TANTO. De verdad lo siento pero estoy traduciendo una historia (si pueden pases a leerla, a mí me gustó), y toma mucho tiempo y ejercita tu mente y también la agota.

Muchas gracias a todos los que leen esta historia, a los que me siguen desde "L'amour dans l'école de médecine" y los que comenzaron con esta. Todos sus reviews fueron apreciados enormemente y gracias por tomarse su tiempo.