Hello people ;D

bueno, este es mi primer fanfic y me gustaría que me escribieran reviews con toda clase de criticas para ir mejorando en este.... trabajo?
bueno, como sea. Espero les guste, aunque bueno... esta algo más fuerte de lo que ustedes acostumbran leer en este lugar jejeje

;D de ustedes depende si continuo en un próximo capitulo el lemon completo.

Los personajes de DMC no me pertenecen, son propiedad exclusiva de CAPCOM

-----------------------------------

Nero suspiro por enésima vez esa noche, hace una semana aproximadamente había comenzado a tener unos extraños sueños que tenían como protagonistas a Dante y él, ambos con poca ropa y un calor que, a decir verdad, no era exactamente provocado por el clima del lugar. Estos siempre empezaban por un beso sorpresivo y terminaban en las fuertes manos del mayor recorriendo su joven cuerpo.

Y para empeorar las cosas aún más, Dante había estado saliendo a uno de sus bares de mala muerte casi todas las noches, y no llegaba sino hasta el día siguiente, con una sonrisa satisfecha en su rostro. O de lo contrario traía consigo al Devil May Cry a alguna de sus presas, obligando a Nero a escucharles toda la noche

- ¡Aaahg! ¡Esto no puede seguir así! – Se quejo mentalmente al notar que el su temperatura corporal se comenzaba a elevar al recordar aquellos sueños. Se tapo el rostro con sus brazos para ocultar su sonrojo y se echó a lo largo del sillón.

- Nero – Habló con voz ronca al oído del menor haciendo que este se sobresaltara haciendo reír al otro – Tranquilo nene, solamente soy yo – Le dijo con una sonrisa ladeada y picara mientras caminaba para sentarse en una mesa que estaba frente al sillón.

- ¿Que quieres viejo? –

- ¿Que es lo que te sucede? – Preguntó Dante, ignorando el tono mordaz que el menor había utilizado al hablar, recibiendo una mirada extrañada por parte de éste – Haz estado demasiado distraído y "pensativo" últimamente –

- ¿Estas ebrio nuevamente? – Preguntó aspirando un poco el aire alrededor de Dante para cerciorarse.

- Jajaja no, claro que no… simplemente comienzas a preocuparme, si sigues así tendrás que volv….

- NO PUEDES OBLIGARME! – Le respondió interrumpiéndole la frase con evidente enojo – Simplemente me molesta que traigas a esa chicas todas las noches y no me dejes dormir con tanto ruido- A medida que iba hablando su tono de voz disminuía y miraba hacia otro lado.

- Estas celoso – Nero se sobresaltó y miro con ojos abiertos a un muy sonriente Dante –Tu no puedes divertirte como yo todas las noches- Nero suspiró más tranquilo.

- Eres un imbécil, no es eso, yo solo quiero dormir. Para poder soñar contigo cosas que jamás podrían suceder – Volvió a recostarse en el sillón tapándose el rostro al igual que antes. Sabía que Dante estaba sonriendo de forma burlona mientras le miraba, estaba seguro.

- ¿Sabes?, Si no fuera porque lo considero difícil, diría que no estas celoso por mi suerte- Sonrió con picardía levantándose sigilosamente de la mesa para encaminarse hacia Nero – Más bien diría que estas celoso de las chicas

- Je!, ya quisieras – Dijo con el gesto torcido, sintiendo luego como el sillón se movía y acomodaba para recibir el peso de Dante, quien se acomodaba sobre sus extremidades por encima de él –Que mierda crees que haces?- Retiro sus brazos de su rostro preguntando entre dientes, presionando con fuerza la mandíbula mientras miraba asesinamente al mayor.

- Simplemente recreo lo que haría si correspondiera a los sentimientos que tu NO tienes – Le respondió con normalidad, dejando caer parte de su peso sobre Nero para no dejar que este se mueva – Claro, todas son cosas que sucederían en un caso hipotético – Dante miraba fijamente a los ojos de Nero, quien sonrojado aún estaba confundido y viendo con mayores posibilidades que el mayor estuviera con alguna clase de droga en su cuerpo.

- Debes dejar de tomar todo lo que te den en los bares, las drogas te hacen parecer más entupido de lo normal –

- Oh, vamos. Prometo que no te arrepentirás – Dijo en un susurro seductor, ciñéndose al cuerpo del menor – Además, algo me dice que a ti te interesa saber como sigue la historia -

- Dante, sal de encima ahora, o sino voy a, agh!... –Nero no pudo reprimir un gemido de sorpresa al sentir como el mayor movió sus caderas para rozar y presionar exquisitamente las pelvis de ambos.

-Sera entretenido- Ronroneó al oído de Nero con voz ronca y lujuriosa, acariciando la sensible piel del oído de este con su calido aliento – Sabes que es así -

- N-no es una buena idea – Jadeó, ya más sumiso a las acciones de Dante.

- Yo creo que si lo es –

Dante mordió suavemente la quijada de Nero mientras una de sus manos bajaba el cierre de la camisa de éste, tocando con sus frías manos la calida piel del menor haciéndole estremecer, dejando a la vista su pálida y aterciopelada piel.

- Vamos Nero, sabes que te gusta – Susurro sobre el cuello de éste provocándole unas suaves cosquillas –Sabes que deseas todo esto – Continuó hablando mientras sus labios bajaban por la piel del otro, depositando suaves besos y mordidas en su camino –Dime, ¿Me deseas? -

Sabía que Dante estaba jugando con el en esos minutos, pero ya nada le importaba, solo la ronca voz de Dante, sus labios y manos recorriendo su piel. Y como olvidar ese exquisito movimiento de caderas que hacía el mayor, tan lento, tortuoso y por sobre todo placentero.

- No preguntes estupideces – Jadeó entrecortadamente – Ahhg! B-bastardo – Sin evitarlo se agarro fuertemente al sillón para arquear la espalda al sentir como la lengua de Dante pasaba por su abdomen y sus manos comenzaban a desabrochar lentamente su pantalón haciendo estragos en su interior.

- Shh… - Sonrió con malicia y autosatisfacción mientras terminaba de desabrochar el pantalón de Nero – Cállate y disfruta – Le dijo antes de besarle pasionalmente, dejándose llevar por aquel arrebato de pasión que los abordaba.

- D-dante – Llamo entrecortadamente al sentir como una de las manos de Dante se abría paso entre sus pantalones. Buscando con su mirada nublada por la excitación al mayor, se encontró con que Dante le miraba fijamente, de forma libidinosa –Eres tan… adictivo- Susurró Nero ya fuera de sí, dejándose llevar completamente por el momento, mientras se incorporaba levemente para juntar sus labios con los de Dante mientras cerraba sus brazos tras el cuello de éste para profundizar el beso a tiempo que buscaba con sus caderas un mayor contacto-

- Gracias por el halago – Sonrió Dante, separándose lentamente de los labios de Nero para quitarse su camisa y soltar su propio pantalón –Pero, debo decir que tú no te quedas atrás – Paso su lengua por sus labios antes de buscar con sus manos las del menor y llevarlas a su propia erección haciendo que Nero se sonrojara –Así me haz dejado solo con un par de besos y gemidos – Le soltó las manos y bajo su cuerpo para apegarlo al del menor, rozando con sus labios los de Nero antes de dirigirse al oído de este, juntando su mejilla con la del otro –Te necesito Nero, te quiero y te deseo para mi-

Ante aquellas palabras Nero no pudo hacer más que sonrojarse sorprendido por lo que el mayor le dijo. Sentía como el calor se agolpaba en su pecho dulce sentir una extraña calidez y extrañas cosquillas en la boca del estomago.

Sin poder evitarlo se abraso al cuerpo de Dante con una media sonrisa en el rostro, no podía decirle que le quería, esas palabras simplemente no salían de su boca, se quedaban atrapadas en algún lugar dentro de su garganta rehusándose a ser soltadas y escuchadas. Pero se decidió a hacerle saber a través de sus acciones que era correspondido.