Visita de Invierno

Ambos sabían que no era lo correcto, mas aun "el" que nunca había querido relacionarse con nadie, en especial con las chiquillas que se esmeraban a frustrar sus planes, se avergonzaba enormemente del comportamiento de Kisshu, aunque ahora en estos momentos no podía culparlo…

-¿Tienes frio?-pregunto ella, su enemiga, aquella hermosa niña de ojos azules como el océano y de cabellera con el color de los bosques mas hermosos que posiblemente desaparecerían algún día

-No…-hizo una pausa-no tengo frio Lettuce-concluyo

La mew le dedico una sonrisa amable y llena de calidez y cariño, cosa que el nunca antes había experimentado, su corazón dio un salto, cuando la vio acercarse y posar su cabeza en su pecho varonil, el solo se dedico a rodearla con los brazos, ella cerro los ojos y comenzó a dormirse poco a poco , hasta que el sueño la venció y hacia el mundo de Morfeo ella se dirigió , el la tomo entre sus brazos y la recostó en la cama tapándola con las sabanas , le quito sus gafas con las cuales su vista era aguda y fue cuando el lo supo

-Cuídate mi querido Pai-kun-dijo Lettuce entre sueños con una cara serena y una sonrisa de adorno el ciniclon solo se inclino y beso ligeramente los labios de la mew del agua , vio atreves de la ventana , estaba nevando y el había acezado por la ventana abierta que ella como todas las noches para el dejaba abierta , esas noches en que aprovechaba la oscuridad y e sueño pesado de sus camaradas para escaparse y al lado de su amada Lettuce poder estar , justo antes de salir por la ventana lo vio sobre el escritorio de su amor , vio un una bolsa de colorido color , la abrió y de ella saco una bufanda , dentro de la bolsa había una nota

Se que me mientes, cuando dices que no tienes frio…no soy tonta Pai estamos en invierno por favor usa esta bufanda que con tanto cariño hice para ti

Lettuce Midorikawa

Pai sonrió no podía mentirle a ella a esa niña que era capaz de saber, cuando uno decía mentiras por medio de sus ojos, esos ojos tan sinceros que le encantaban, se coloco la bufanda alrededor del cuello era de un color purpura oscuro como su cabello y el nombre de su dueño estaba en una esquina bordado con lana verde