Operación de Corazon

No podía creer que me hayan transferido—pensaba furiosamente Isabella Swan

Isabella Swan, mujer de 26 años, cabello castaño, su color de piel era paliad por lo que sus ojos resaltaban mas de un profundo color chocolate. Tenia figura esbelta pero muy pocas veces vestía ropa que las pronunciara.

Bella no era un chica normal.

Isabella Swan era una estupenda cirujana que trabaja en Chicago. Isabella hacia transplantes en infantes, transfusiones de sangre a si como medicina general.

Bella se encontraba en estos momentos en un avión que se dirigía hacia Forks, Washington donde viviría debido a su trabajo.

--Pasajeros por favor de abrocharse los cinturones, aterrizaremos en unos minutos en Port Royal, Washington.—avisaron por el altavoz.

Refunfuñando Bella se abrocho el cinturón y recostó la cabeza en el sillón pensando como seria su nueva vida.

Poco después el avión aterrizo sin problemas, después de buscar sus maletas se dirigió hacia la salida.

Se dirigió a un taxi, y el chofer salio del para abrirle el maletero y agarrando las dos maletas de ella y arrojándolas adentro.

--¿Hacia donde se dirige?—pregunto el chofer, un hombre ya mayor de edad.

--Hacia el pueblo de Forks—dije suavemente

--Bien—dijo abriéndome la puerta como todo un caballero.

Espero que todos los hombres de Forks sean así de caballerosos—pensé

Estuvo conduciendo por lo menos media hora cuando pude ver un letrero grande que decía:

Bienvenidos a Forks

--Señorita ya entramos al pueblo de Forks, hacia donde la llevo ahora—pregunto el chofer sacándome de mis pensamientos.

--Lléveme hacia la calleprincipal Camprige, Apartamentos Johnson, ¿Sabe cuales son?—le explique.

--Claro, es al lado del Hospital de Forks—dijo—Llegaremos en 15 minutos mínimo—finalizo.

Dicho y Hecho llegamos en 15 minutos aproximadamente.

Baje del auto mirando todo alrededor

--Muchas Gracias, ¿Cuanto le debo?—pregunto Bella al chofer.

--Señorita, ¿Puedo preguntarle algo antes?—dijo el anciano

--Claro—asegure

--¿Es usted doctora o algo parecido?—pregunto

--Esta usted en lo correcto, señor—le dije

--Bueno, vera mi esposa padece de diabetes y la verdad no sabes que medicina hay que darle, además no tenemos plan medico y no se que hacer estoy desesperado—dijo mirándome directamente a los ojos y pude ver varias lagrimas cayendo por su arrugada mejilla.

Dios mío, pobre hombre--pensé

--Tranquilo…--dije preguntando silenciosamente su nombre.

--Mi nombre es John—dijo limpiándose las lágrimas y mirándome con mucha esperanza es sus ojos—John Morgan

--No se preocupe John, yo atenderé a su esposa y le daré los medicamentos necesarios para su tratamiento, y olvídese del dinero será un regalo de mi parte—le dije

--Ohh dios, es usted un ángel, gracias, gracias—dijo abrazándome muy fuerte.

--Pero le tengo una condición—le dije muy seria

--Lo que usted quiera, lo que sea—dijo muy seguro.

--No quiero verlo llorar mas.—le dije sonriéndole ampliamente.

--Nunca mas—dijo secándose las lagrimas con el dorso de la mano.

--Mañana me acomodare en mi despacho, por que no me da una llamada a eso de las 3:00 de la tarde y le diré en que piso estaré para que usted y su esposa vayan a verme—le dije tendiéndole un pequeño papel con mi numero telefónico.

--Gracias, muchas gracias señorita—dijo tomando el papel y abrazándome otra vez.

--Dígame Bella—le dije sonriendo mientras correspondía a ese abrazo.

--Bueno la dejo dormir, la llamare mañana la llamare sin falta, y otra vez le digo, gracias Bella—dijo y se marcho.

Suspirando Bella cojio sus maletas antes sacadas del maletero y se dirigió hacia lo que seria su nuevo hogar.

Ya se encontraba en la entrada de su nuevo apartamento, en el piso 19. Abrí la puerta suavemente.

Mire mi apartamento, ya todas mis pertenencias estaban hay

Los sillones de color oscuro estaban en su lugar. Las lámparas estaban bien acomodadas.

Todo perfectamente en su lugar.

Soltó sus maletas cuando entro a la habitación y corrió a tirarse en la cama, como si fuera una niña pequeña, riéndose.

Talvez Forks no se tan malo—pensé

--Ahora solo tendré que ver, quien será mi compañero de cirugía—dije en voz alta

Imaginando a un viejo demacrado y amargado.

Si tan solo supiera lo que le deparaba el destino…


Hola esta es una de mis ocurrencias espero que les guste si es asi solo pulsen GO y dejenme un buen review si no pues dejenme saber por favor.

Mi otra historia se llama

Amor con Sonido.

Adios.

Att: GeliyBelly