Hola a todos…

Aquí les presento otra historia nueva, (*nervios de estreno*) fue presentada en el intercambio de fics en la torre de media noche, hace ya varios meses, pero recién la estoy colgando aquí y espero que la disfruten…

Disclaimer: "Todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling, no se pretende lucrar con ellos en este fic"

Adevertencias: Esta historia contiene relaciones chico/chico implícito, si es que no te gusta eso, no te agrada o te fastidia no es recomendable que leas

Notas: Fic escrito para el FEST "If wishes were fics..." Dedicado especialmente a: andthemutants, cuyo deseo intento cumplir.

Lo que está en cursiva pertenece al pasado

"CRÓNICAS DE UN RESCATE"

CAPITULO 1:

"20 DE JUNIO"

—Pero Ginny… yo te amo

—No, Harry, ya he tomado mi dedición, yo…— Ginny dudó un segundo antes de seguir hablando —Yo le amo…

—No puedes… no puedes irte así…— pidió Harry —No puedes amarle— susurró sintiendo como se le quebraba el alma.

—Harry, tu y yo ya no funcionamos desde hace mucho tiempo como pareja, cuando los niños estaban aquí todo era mas fácil de sobre llevar, pero ahora… no puedo, lo siento…

—Te amo…— repitió Harry sujetándola de un brazo, ella rápidamente se soltó.

—No Harry, tú ya no me amas, estás aquí, conmigo por mera costumbre…

—Ginny…—

—Lo siento… yo… me marcho esta noche— dijo ella saliendo de la habitación en donde Harry se quedó completamente solo y sintiendo como el alma se le escapaba del cuerpo

***0o0***

El Expreso de Hogwarts se escuchaba a la distancia, Harry miró hacia su reloj, en solo unos cuantos minutos mas estarían allí, miró alrededor por quinta vez en solo cinco minutos, buscándola con la mirada.

—Estoy seguro que pronto llegará— dijo Ron a su lado.

—Si, Harry no creo que no venga— apoyó Hermione, que iba tomada de la mano de Ron, vistiendo la túnica del ministerio, Harry les dio una leve sonrisa.

—No pasa nada, tiene todas las vacaciones para verlos— lo cierto es que se sentía frustrado, las únicas veces que podía ver a Ginny era cuando los chicos iban o regresaban de clases, y este año al parecer ni eso, se sentía peor el ver a Hermione luciendo aun con las túnicas del ministerio, que al igual que él se había pedido la tarde libre para poder recibir a sus hijos, en cambio Ginny, con mas tiempo libre que ellos, parecía que aquello no le importaba.

—Hey, miren allí esta el tren— apuntó Ron hacia un pequeño punto rojo, con nubes de vapor alrededor que se acercaba con bastante rapidez.

Harry giró una vez más alrededor, con un asentimiento de cabeza saludó a unos cuantos conocidos que al igual que ellos esperaban a sus hijos, convencido finalmente de que Ginny, en esta ocasión no llegaría.

***0o0***

—El tren ya esta bajando la velocidad— murmuró Albus sin moverse aun entre aquellos brazos que lo aprisionaban.

—Si… ya estamos llegando— coincidió Scorpius y apretó un poco a Albus contra su cuerpo, ambos se encontraban en uno de los últimos vagones, el que estaba destinado a guardar los artículos de limpieza del tren, no tenía ventanas, pero por el sonido que hacía el tren podían estar seguros que pronto se detendrían.

—Tenemos que ir a nuestros vagones…— dijo con pesar Albus mientras se soltaba suavemente de los brazos de Scorpius.

—Te voy a extrañar— dijo Scorpius en voz baja mientras jalaba a Albus nuevamente y le daba un suave beso en los labios.

—Y yo, pero nos veremos pronto, en cuanto lleguemos a casa de mi madre podremos vernos

—Si es que mi padre no me ha asesinado antes— bromeó Scorpius apartándose del cuerpo de Albus solo un poco para poder mirarlo mejor.

—No seas tonto, en todo caso el asesinado seré yo— dijo con una sonrisa mientras con una mano pasaba detrás de la oreja un mechón del rubio cabello. — Y por partida doble, cuando tío Ron se entere

Scorpius sonrió —Tu tendrás a tus hermanos y primos para defenderte— dio un suspiro de pesar —Yo estaré solo

—No será tan malo— dijo serio Albus.

—No, no lo será— coincidió Scorpius, ambos se sonrieron tratando de tranquilizarse —Te veré en un par de días cuanto mucho

—Si, cuanto mucho un par de días— aceptó Albus mientras se ponía de pie y extendía la mano para ayudar a Scorpius, se abrazaron con fuerza, y se dieron un beso más, esta vez mucho mas largo que los anteriores.

—Yo voy primero…— dijo Scorpius sin soltar la mano de Albus —Te amo— le murmuró con una sonrisa.

—Y yo— respondió Albus dándole un beso en la frente, Scorpius abrió la puerta y miró a ambos lados para luego salir con paso decidido y caminar por los vagones hasta llegar al compartimiento donde estaban sus compañeros de curso.

***0o0***

Albus dio un suspiro y se quedó mirando la puerta por un rato mas, hasta que consideró que ya Scorpius debía haber entrado a su compartimiento para luego salir y dirigirse hasta el otro extremo del tren, que ya se estaba deteniendo por completo, abrió la puerta de un solo golpe para encontrarse con su hermana y sus primos que se sobresaltaron en un primer momento, pero luego sonrieron

—Pensé que no llegabas— le dijo Lily mientras se ponía de pie y señalaba en lo alto su baúl, señal que indicaba que quería que lo bajara.

—Claro… No que estuvieras preocupada por mi, solo no tenías quien te baje el baúl— reclamó Albus con una mueca ofendida mientras extendía los brazos y comenzaba a sacar no solo el baúl de Lily si no también el de Rose. — ¡Me explotas!

—Ya, cuando yo tenga un novio del que no quiera que nadie se entere y tu me ayudes a mantenerlo oculto te permitiré explotarme— replicó Lily sonriendo de aquella manera que la hacía tan parecida a Ginny.

— ¡Que conste!— Dijo Albus hacia Rose y Hugo mientras seguía estirándose para alcanzar un segundo baúl.

— ¿Y que han decidido?— preguntó Hugo mientras le pasaba a Rose el baúl que Albus acababa de bajar.

— Se lo diremos a nuestros padres durante el verano— afirmó Albus seriamente, fuera podían escuchar los pasos y cuchicheos de los demás alumnos que ya habían empezado a salir.

—Pero… ¿están locos?— dijo Rose con dramatismo —Tío Harry se enfadará, y el señor Malfoy te echará una maldición

—Oh, vamos no seas tan melodramática, ni tan cruel, el señor Malfoy no le echará maldiciones a nadie— dijo Hugo

Lily sonrió hacia Albus que en ese momento miraba a Hugo esperando que dijera que su padre tampoco lo mataría, le puso una mano en el hombro —Tranquilo, papá tampoco te matará… yo te ayudaré, y James también.

—Además si intenta matarte siempre podrás correr mucho mas rápido que él— apoyó James, que acababa de llegar y apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados, escuchaba divertido la conversación.

Los cuatro rieron —Si, creo que aun puedo correr más rápido que él— apoyó Albus recordando aquella vez en medio del callejón Diagon cuando había roto por accidente aquel gran escaparate y había salido corriendo asustado, Harry lo había perseguido por varias calles antes de poder alcanzarlo, obviamente no había recibido mas que una llamada de atención de parte de su padre, pero la broma había quedado ya por siempre, él podía correr mas rápido que su padre.

—Vamos, mamá y papá deben estar esperándonos — dijo Hugo mientras jalaba su baúl hacia fuera, seguido por Rose.

—Vamos enanos— dijo James hacia sus dos hermanos menores, aunque Albus ya casi lo había alcanzado en estatura.

—Enano te diremos a ti, hermanito en un par de años mas— dijo Lily con una sonrisa de autosuficiencia mientras pasaba al lado de James.

—Ya, pero hasta entonces, seguirán siendo enanos— dijo James revolviendo el cabello largo y rojo de la chica.

— ¡No hagas eso!— reclamó ella con falso fastidio.

—Ya vamos de una vez… tengo hambre— dijo Albus empujando a James para que se apure.

— ¿En serio se los dirás?— preguntó en un susurro James junto a su hermano mientras eran empujados por el gran grupo de alumnos en el pasillo.

— A él, se lo diré a él, a ella no tengo por que decirle nada— dijo con algo de dureza en la voz.

—Albus… es nuestra madre

—Vaya madre— masculló Albus, James negó con la cabeza pero no dijo nada mas, tampoco estaba de acuerdo con la forma como su madre se había marchado de casa, pero después de todo, era su madre.

***0o0***

—Bueno, era algo que tarde o temprano tenían que hacer ¿no?— le Dijo Jacke mientras le pasaba una rana de chocolate, a diferencia de todos sus compañeros que salían a trompicones para llegar a la salida, ellos esperaban a que el camino estuviera libre para recién salir.

Scorpius asintió con la cabeza mientras daba cuenta del chocolate

—Yo creo que la peor parte la recibirá Al, después de todo el tiene mucha mas familia que tu y… ¿Recuerdas las vacaciones de verano cuando nos cruzamos con la madre de Albus por el callejón Diagon?— preguntó ahora Eve que miraba como sus amigos embutían una gran cantidad de chocolate en tan poco tiempo.

Scorpius tuvo que admitir que lo recordaba, y demasiado bien para su gusto, cuando la madre de Albus, Ginny, les había dado tal mirada de asco antes de jalar mas a Lily y Albus que caminaban junto a ella, como queriendo que evitar que sus hijos siquiera los rocen por accidente. Albus y Lily les habían dado una mirada tan triste y avergonzada, y durante varios días Albus estuvo tan apenado de lo que había hecho su madre que ni siquiera le quería dar cara. Así fue como empezó la obstinación de Albus por confesarles de una vez a las familias que ellos tenían una relación, una seria relación. —Al dice que su papá no es igual que ella, que él nos entenderá, con el tiempo…

—Pues yo creo…— dijo Jacke estirándose de brazos en el asiento —Que no debes preocuparte por eso ahora, ya cuando sea el momento se verá que hacer

—Tu siempre tan responsable— le reprochó Eve.

—Cuido mi salud mental, y la de mis amigos… eso es todo— Jacke sonrió y se puso de pie —Y por lo pronto ya debemos irnos— dijo señalando hacia la puerta, el pasillo se hallaba ya completamente vacío.

***0o0***

—¡Papi!!!— Dijo Lily saltando sobre Harry — ¡Te he extrañado un montón!

—Hola Lily— dijo Harry con cariño mientras apretaba a su hija más fuerte.

—Papá— saludó respetuosamente James dándole la mano en cuanto Lily se soltó, Harry sonrió y negó con la cabeza antes de jalar a James y abrazarlo con fuerza —Epa, papá, ¡que nos están mirando!— reclamó en voz baja James.

—Yo también te he echado de menos— afirmó Harry soltándolo

Albus se acercó y lo abrazó con fuerza —Hola…

—Cuánto has crecido, hijo— dijo Harry separándose del abrazo y observándolo con atención —James no te podrá decir más enano

—Si, será genial— dijo Albus con una sonrisa.

—¿Y mamá?— preguntó Lily mirando a todos lados

—Creo… creo que no ha podido llegar— excusó Harry. Los tres chicos pusieron cara de incredulidad, Albus abrió la boca para replicar.

—Si, chicos, debe haber tenido cosas que hacer…— interrumpió Ron mientras se acercaba de la mano de Hermione, junto a Hugo y Rose.

—Tíos— gritaron los tres a la vez para saludarlos, Harry les dio una mirada de agradecimiento a sus amigos, antes de saludar a Hugo y Rose.

—Veo que ustedes también han crecido— les murmuró.

Mientras los chicos se despedían de sus demás compañeros y saludaban a algunos padres Harry no dejaba de mirar alrededor, buscando a Ginny, aunque ella no llegó.

***0o0***

—Padre… Madre— dijo Scorpius con una sonrisa en el rostro, mientras se acercaba a ambos, dejó a un lado el baúl y los abrazó a ambos con fuerza.

—Pero cada vez estás mucho más grande…— dijo su madre dándole un suave beso en la frente.

— ¿Que tal ha estado todo?— preguntó Draco con una mirada evaluadora, tratando de registrar cada uno de los cambios en su hijo durante los últimos meses.

—Bien… todo ha ido bien— dijo Scorpius —Me alegra que hayan podido llegar ambos

—Vamos, iremos a cenar a Londres— propuso la madre.

—Londres…. ¿Por que a Londres?— se quejó Draco mientras hacía levitar el baúl de Scorpius con la varita

—Por que yo lo quiero— replicó ella con una sonrisa de autosuficiencia.

Draco puso los ojos en blanco y Scorpius sonrió —Me da igual, papá, Londres estará bien

—Si, lo sé, apuremos pues… antes de que a tu bella madre se le ocurra alguna nueva forma de tortura

—Ah, vamos Draco no seas tan dramático— se quejó ella con una sonrisa, —tal vez nos encontremos con algunos de tus amigos… mira que hace mucho que no te das el tiempo de visitarlos

—Si, pero he estado ocupado, y los he estado llamando por teléfono— se defendió Draco. Astoria no comentó mas nada y los tres caminaron entre la cantidad de alumnos y padres, mientras conversaban animadamente de la posibilidad de pasar parte del mes de agosto en Francia, al final, muy cerca ya de la salida pudo reconocer a Harry, junto con sus tres hijos y con los Weasley,

Cada año, por alguna razón, en medio de tanta gente siempre terminaban mirándose y dándose un leve asentimiento de cabeza a forma de saludo, y este año no fue la excepción, correspondió al saludo de Harry, mirándolo con mas atención que antes, no era un secreto que su esposa, la Weasley, lo había dejado un par de años antes, por otro tipo (un amigo no muy cercano de Draco, para mas señas) y que desde entonces el moreno iba de mal en peor, y en esta ocasión Draco no podía dejar de notar unos cuantos cambios en él, como que ese aire tan desamparado o esa ropa desaliñada, la mirada ligeramente triste, todo el conjunto de alguna manera lo convertían en alguien desvalido, alguien a quien te provocaría abrazar, era como si toda esa aura de tristeza lo hiciera ver… sexy. Negó con la cabeza —Vamos, no puedes usar Potter y sexy en la misma frase— se dijo con burla antes de seguir avanzando junto a su hijo y a su ex - mujer.

Scorpius miró en la misma dirección que su padre y sonrió tímidamente, sintiéndose por demás avergonzado ante la mirada de la familia de su novio, antes de girar el rostro pudo ver que Albus le guiñaba un ojo y Lily y James le sonreían —Se lo pasaran de lo lindo haciendo sufrir al pobre de Al hasta que se lo diga a su padre — pensó, imaginando la cantidad de bromas que harían al respecto, miró a su padre que caminaba con la cabeza en alto y ese aire prepotente y de superioridad que tanto lo caracterizaba, —y yo me lo pasare genial imaginando todas las formas de tortura que puede usar mi padre cuando se lo diga

—Hijo... ¿Estas bien?— preguntó Astoria mientras enganchaba su brazo al de su hijo.

—Si… claro

—Pues, te has puesto como que… ¿verde?— dijo Draco con un aire de preocupación, — ¿has comido algo que te ha hecho daño?

—No… si estoy bien… vamos…— dijo Scorpius con su mejor sonrisa.

***0o0***

—No lo puedo creer…— murmuró Lily mirando a un lado y otro, primero a Albus que estaba sentado junto a Scorpius, a su lado Rose y James la miraban con una sonrisa divertida.

—Papá dijo que no habláramos con él, y que no lo molestáramos— acusó Hugo hacia su hermana mayor.

—No, solo dijo que no lo molestáramos, y no lo estamos haciendo ¿A que no, verdad Scorpius?— preguntó Rose dándole una mirada a Scorpius que sonreía ante todo el espectáculo.

—Nop, si me la estoy pasando genial— respondió Scorpius con entusiasmo hacia los dos chicos que aun lo miraban preocupados, extendió la mano para saludarlos —Venga, siéntense que aquí el intimidado debería ser yo, que ando rodeado de Gryffindors

—Ya, no seas tan dramático— le dijo Albus con una sonrisa mientras Lily y Hugo se sentaban sobre las mesas de aquella aula abandonada, donde los demás estaban compartiendo dulces y charlando animadamente con Scorpius.

—Increíble…— murmuró Lily mirando con mas atención la forma como Scorpius empezaba a hablar, haciendo gestos y descripciones con las manos, luego de escucharlo un rato mas, narrando la razón por la cual no había querido postular para el equipo de Quiditch había pensado en dos cosas, primero que ese niño no le caía tan mal como al principio, y segundo, ¿Cómo es que se habían hecho amigos ellos en solo un curso?

***0o0***

—Pero Ginny… no puedes hacer algo así— murmuró Harry tratando de guardar la compostura.

—Si, Harry, si puedo— replicó ella mientras caminaba dando vueltas delante del sillón donde Harry se había dejado caer tras escuchar la noticia que le había dado. Ginny había aparecido un par de horas después de que regresaran de la estación y antes de saludar a sus hijos había querido hablar con Harry.

— ¿Has pensado en los chicos? A ellos no les hará gracia

—A ti es a quien te molesta… ellos se adaptaran— explicó

—Pues, nunca a importado mucho lo que me molesta o no… pero ellos no estarán de acuerdo

—Tu los pones en mi contra— dijo ella levantando la voz y apuntándolo con un dedo

—Yo solo hago lo que puedo para que todos se lleven en paz— replicó Harry

—Pues no lo parece, las cosas son así, y no hay vuelta atrás, nos llevaríamos todos en paz si colaboraras conmigo— Harry abrió la boca para replicar pero Ginny no le dio oportunidad y alzó un poco mas la voz —Necesito que me des el divorcio, por que Manek y yo queremos casarnos cuanto antes, y también quiero que los chicos partan esta misma noche hacia mi casa, tenemos una gran fiesta y todo…

Harry reprimió las ganas de gritar y patear todo lo que tuviera alrededor, se sentía frustrado por que no podía retener a Ginny a su lado, por que en el verano ya no podría ver a sus hijos tanto como había querido, por que sabía que sus hijos reaccionarían mal ante la noticia, y sobre todo por que entendía que una vez firmados los papeles de divorcio ya no habría vuelta atrás —Los niños pueden estar contigo todo el tiempo que quieras, pero tu debes decirles lo del divorcio, aun no han terminado de superar la separación y…

—Claro, quieres que me echen la culpa a mi de lo que pasó ¿verdad? — Interrumpió ella con aire ofendido mientras empezaba a dar vueltas nuevamente de un lado a otro — ¡que me odien a mí!

—Pero Ginny… yo jamás desearía algo así, solo… tú eres la que se va a casar, pensé que te gustaría ser tu la que…

—No — le cortó Ginny —Díselos tu y luego envíalos a mi casa, estaremos esperándolos— dio la vuelta para salir pero Harry la sujetó de un brazo.

—Ginny, mi amor, ¿estas segura de…?— empezó a preguntar Harry, casi a rogar en un murmullo, cargado de dolor.

—Si, Harry, estoy segura, y no me llames "mi amor" que no lo somos mas— dijo ella con voz dura, Harry hizo un asentimiento, la soltó y se giró cruzándose de brazos para no ver como ella partía.

En cuanto la puerta se cerró se dejó caer nuevamente sobre el pequeño sillón y dio un suspiro, se cubrió el rostro con las manos y trató de tomar varias bocanadas de aire, tratando de frenar las terribles ganas de llorar que lo asaltaban.

Aun recordaba aquella tarde en que encontró a Ginny con ese tal Manek, contrario a lo que Harry pudo esperar ella no le pidió perdón o una segunda oportunidad, simplemente le dijo que todo era culpa de él y la poca atención que le daba y que se iría de casa, a vivir con ese tipo.

Se frotó los ojos bajo las gafas y tomó aire una vez más, en pocas horas Ginny esperaba a los niños en su casa, y para ese momento ellos ya debían estar al tanto del próximo divorcio y del matrimonio de su madre, y sabía que sería una discusión difícil, pero no podía retrazarla más.

***0o0***

—Se casa…— murmuró Albus hacia James y Lily, que tenían el rostro serio también, los tres habían estado espiando la conversación entre sus padres con las orejas extensibles que les regalaba su tío George cada vez que iban por la tienda, les había ayudado bastante, aunque en esta ocasión ninguno de los tres hubiera querido nunca haber escuchado aquella conversación.

—Si, eso ha dicho— murmuró Lily sentándose en el piso con las piernas cruzadas.

—Y le ha dicho a papá que nos lo diga— continuó Albus.

—Ella no se atreve a hacerlo, lo mas probable es que tema nuestra reacción— dijo James mirando a Albus, que era el que demostraba mas su fastidio con la situación, cuando tenían que estar en la casa que su madre compartía con aquel tipo, Albus siempre se las arreglaba para escaparse o para fastidiar.

—Ya… a mi no me culpes de que ella no agarre el valor para decirnos la verdad— reclamó Albus mientras se sentaba junto a su hermana que había empezado a derramar algunas lagrimas. —Vamos Lily, no es para que llores— con una mano le acarició el largo cabello rojo mientras trataba de calmarla.

—Es que ahora nunca mas podrán volver a estar juntos— hipó dentro del llanto.

—Pero tal vez sea mejor así…— murmuró James sentándose al otro lado de su hermana y pasándole un brazo por el hombro.

— ¡No digas eso!… no puede ser mejor así— respondió ella molesta, pero aun llorando

—Si, Lily, ¿recuerdas cuando peleaban bastante, durante el verano…?— dijo Albus,

—Si…

—Pues eso no era bueno… se estaban lastimando— explicó James.

—Pero ahora papá esta sufriendo…— hipó Lily

—Lo sé— dijo Albus mientras acomodaba la cabeza sobre el hombro de su hermana —pero nos tiene a nosotros y lo superará

—Cierto… él es muy guapo, y muchas mujeres estarían gustosas de salir con él— dijo James mientras su hermana acomodaba su cabeza sobre su hombro, creando una pequeña cadena, los tres sentados en el piso, uno apoyado sobre el otro, una costumbre que tenían desde muy niños.

—Yo no quiero que papá ande con ninguna que no sea mamá— replicó Lily

—Y yo tampoco quiero que mama ande con ningún otro que no sea papá, pero no podemos hacer mucho, ya los has escuchado, papá no puede rogarle ni llorarle por siempre —dijo Albus con cierto rencor en la voz, no era la primera vez que los escuchaban, ni la primera vez que escuchaba a su padre, según su parecer, humillarse delante de su madre.

—Ya, enanos, deben calmarse, en cualquier momento papá vendrá a decírnoslo, y debemos comportarnos, no mortificarlo ni culparlo de nada— dijo James tomando aire, a el tampoco le gustaba mucho lo que pasaba, pero como su hermano mayor debía tratar de controlarse y poner un buen ejemplo (Eso es lo que siempre decía su tía y madrina Hermione)

—Yo no quiero ir a ninguna fiesta esta noche— se quejó Albus

—Ni yo— apoyó Lily.

—Pero debemos, mamá se molestará mucho si no lo hacemos, y culpara a papá de ponernos en su contra

Albus bufó fastidiado —Ella siempre le hecha la culpa a papá de todo

James iba a replicar, pero los tres se giraron cuando escucharon como Harry salía del pequeño estudio y caminaba por la sala, seguro pronto subiría a buscarlos y darles las noticias, se pusieron de pie los tres de un salto y corrieron escaleras arriba, cada uno a su propia habitación en espera de que su padre los llamara.

Albus entró a su habitación y se sentó detrás de su escritorio, que estaba enfrente de una gran ventana que daba al jardín, el verano ya había llegado, todo estaba de color verde, y salpicado de flores de colores, buscó en el cajón una pluma y un pergamino y empezó a escribir.

Hola S.

Hace mucho que no nos vemos ¿no? jajaja

En estos momentos quisiera poder tener un abrazo tuyo, me haces falta (ya lo sé, que cursi me estoy poniendo)

Mi madre va a casarse con el idiota de Manek, se lo ha dicho a papá, y él tiene que decírnoslo a nosotros, solo que pudimos escuchar su conversación y nos enteramos antes (ya sabes, las orejas que el tío George nos regaló la última vez que estuvimos por el callejón Diagon)

¿Puedes creer como actúa ella?, simplemente no lo puedo soportar, papá sufre mucho por su culpa, ¡no es justo!

Y para colmos esta noche hay una gran fiesta en la casa del idiota, a la que nos obligaran a ir, ¿pero que te parece si mañana en la tarde nos vemos? Puede ser aquí, pues papá llegará aun en la noche de trabajar, y James y Lily no estarán. Anda, di que si, necesito verte…

A.

Dobló la nota con cuidado y escribió el nombre de Scorpius en la parte de afuera, abrió la jaula donde su pequeña lechuza, Arcadia, lo miraba con atención

—Bien chiquita, ya sabes para donde va esta carta, y no te muevas de allí sin una respuesta ¿si?— dijo mientras anudaba la nota a la pata de la lechuza, que ululó en señal de aceptación —Además Scorpius siempre te da muy buenos dulces— dijo mientras abría la ventana y la dejaba volando, se quedó mirando como la pequeña lechuza, de color gris, se perdía en medio del cielo azul de la tarde, el ruido de alguien tocando la puerta lo hizo girarse, tomó aire, pues sabía que se debía tratar de su padre.

— ¿Si?

—Al, debemos hablar, vamos al comedor— dijo Harry con la voz apagada, Albus asintió en silencio y salió de la habitación, en el pasillo se encontró a sus hermanos, los tres caminaron en silencio, con la cabeza gacha, detrás de su padre.

***0o0***

Scorpius abrió la puerta de su habitación, y sobre el escritorio, de pie y mirando toda la habitación evaluadoramente estaba Arcadia, la lechuza de Albus. Prácticamente corrió hacia el escritorio para alcanzarla y con manos temblorosas desató la pequeña nota, recién había llegado de comer con sus padres y le preocupaba que en tan solo unas horas Albus ya se hubiera comunicado con él, leyó la nota y negó con la cabeza, conocía a Albus, y les fastidiaría la fiesta a su madre y su novio, se sentó en el escritorio y redactó una pequeña respuesta.

A:

Mañana 3:30 p.m.

No hagas nada malo durante la fiesta. Te lo digo en serio. Tu padre no necesita más problemas.

S.

Dobló la pequeña nota y se la dio a la lechuza, de uno de los cajones sacó unos cuantos dulces y se los dio a comer, cuando Arcadia estuvo ya satisfecha estiró las alas y salió por la ventana nuevamente, Scorpius se quedó en pie, viendo como se alejaba

— ¿Qué miras hijo?— preguntó Draco desde la puerta.

—Nada… el jardín…— respondió Scorpius sonrojándose ligeramente, Draco arqueó una ceja y sonrió

—No me molestaré si me dices que te estas carteando con alguien…

—No, solo si te digo con quien— pensó Scorpius pero no lo dijo en voz alta. —Lo sé, papá

—Entonces… ¿vamos a volar un rato…? me muero de ganas y no he tenido mucho tiempo de hacerlo estos días.

— Si, vamos, — aceptó Scorpius sonriendo mientras buscaba en el armario su escoba, ambos bajaron por los corredores de la mansión hasta el jardín donde Astoria estaba ya sentada en una de las bancas, con un gran vaso de jugo de calabaza en la mano, lista para verlos volar un buen rato.

Pasaron volando un par de horas mas, jugando a atrapar una pequeña snitch encantada para no salir de los terrenos del jardín, hasta que Astoria empezó a hacerles señales para que bajaran, Draco aterrizó delante de ella y segundos después Scorpius también lo hizo

—Chicos, la cena ya esta lista— anunció ella

—Pero mamá, yo quiero seguir volando un rato— reclamó Scorpius, Draco abrió la boca para secundar la protesta, pero la cerró al instante, efectivamente ya era hora de cenar.

—Lo sé, querido pero es hora de cenar, luego de eso podrán seguir volando

—Vamos— dijo Draco poniendo una mano sobre el hombro de Scorpius, el cual casi ya era de su misma estatura —Que cuando tu madre se molesta…— dejó el comentario en el aire, con una sonrisa divertida mientras empujaba a su hijo para empezar a caminar.

—¡Huy si…! Miren quien habla de carácter— replicó Astoria con una sonrisa también, Scorpius rió del comportamiento de sus padres, era una pena que los padres de Albus no se pudieran llevar tan bien como los suyos, que a pesar de no estar ya juntos, casi nunca discutían, o se molestaban, incluso su madre se mudaba a la mansión durante los meses de verano para que pudieran estar los tres juntos.

***0o0***

— ¡Hijos!— dijo Ginny con una sonrisa y los brazos extendidos, en medio del vestíbulo de la mansión de Manek, —Los he echado tanto de menos

—Si fuera así hubieras ido a recogernos a la estación— dijo Albus con los brazos cruzados y la mirada desafiante, Ginny lo miró algo molesta.

—Tuve muchas cosas que hacer… estoy segura que su padre ya se a encargado de comentárselos— respondió ella, mirando ahora a James y Lily, que eran mucho menos retadores con ella que Albus.

—Si, madre— replicó Lily con voz carente de emoción mientras le daba un suave abrazo —Felicidades

—Si, felicidades— dijo James dando un ligero abrazo también a Ginny.

—Al, ¿tu no me dirás nada?— preguntó Ginny mirando con mas atención a su hijo,

—Si…— dijo Albus dando un par de pasos hacia su madre, que hizo un ademán de extender los brazos, pero lo frenó en cuanto Albus continuó hablando — ¿Dormiré en la misma habitación que la última vez? Estoy cansado y quiero descansar un poco, antes de tu gran fiesta

—Al…— dijo Ginny con voz triste —Lamento mucho que estés molesto, pero cuando seas mas grande comprenderás todas estas cosas

—Ya, entonces, cuando sea mas grande te felicitaré— respondió Albus mientras caminaba hacia las escaleras que lo llevarían a la segunda planta, aquella mansión no era tan grande como la de Scorpius, (la cual había visitado algunas veces, cuando los señores Malfoy no se encontraban) pero era mucho mas grande que su pequeña casa, aunque prefería mil veces su pequeña habitación a estar allí.

—Déjalo mamá, dale un poco de tiempo— aconsejó James mientras junto a Lily seguían a Albus por las escaleras hacia el segundo piso.

—A las ocho los quiero a todos abajo, sus túnicas de gala están sobre su cama— dijo Ginny hacia sus hijos.

—Bien— contestó Lily, a la que en otra ocasión le hubiera entusiasmado mucho la idea de una túnica nueva, pero en esta ocasión, a cada paso que daba sentía estar traicionando a su padre, el cual estaría ahora solo, en su casa, seguramente leyendo alguna revista de Quiditch mientras daba cuenta de alguna comida enlatada.

***0o0***

—No sabía nada de eso… estoy seguro que mi madre tampoco— dijo Ron molesto antes de dar un nuevo sorbo a su vaso de Whisky

—Harry, lo siento mucho— dijo Hermione mientras apretaba el brazo de Harry.

—No pasa nada, ella y yo ya estamos separados desde hace tiempo, era normal que tarde o temprano pasará algo así— respondió Harry, no necesitaba la compasión de sus amigos en ese momento, por poco había olvidado que le había prometido a Hermione ir a cenar, así que finalmente había ido para explicarles la razón por la cual los chicos no habían podido ir.

—Cada día la desconozco mas…— murmuró Ron aun enfadado.

—Yo… iré a casa…— dijo Harry poniéndose de pie, no quería escuchar más opiniones acerca de Ginny, por mas acertadas que éstas fueran.

—No, quédate a cenar— pidió Hermione, Harry le dio una sonrisa pero negó con la cabeza.

—No puedo… en serio, quiero estar solo ahora

—Harry…— habló Ron.

—Si, lo sé, si necesito algo vendré, o los llamaré… no se preocupen, en serio chicos— dijo antes de desaparecerse, para aparecer en la sala de su casa.

Desde que Ginny se había marchado, esa casa le parecía enorme, en mas de una ocasión había pensado en venderla, y comprar algo mas pequeño, pero no lo hacía por sus hijos, caminó por la sala rumbo a las escaleras, abrió cada una de las puertas de las habitaciones, ahora vacías, revisando, solo por costumbre, hasta que finalmente llegó a la suya, entró, se desvistió y se puso el pijama para luego dejarse caer en la cama, se dedicó a mirar el techo, y a pensar, como muchas noches, tratando de encontrar en que momento su relación con Ginny se había arruinado, en que momento ella lo había dejado de amar, y sobre todo en la mejor forma de superar todo, Ginny tenía ya una nueva vida, pronto un nuevo matrimonio, y él seguía allí, en esa vieja cama recordando y sintiéndose miserable.

—Pues no señor, claro que no— dijo con resolución en la oscuridad —No mas… esto va a pasar solo si pongo de mi parte, y eso haré— cerró los ojos y alejó de su mente todos los recuerdos y los pensamientos acerca de Ginny, había llegado el momento de dar un paso adelante, y lo haría, por sus hijos, sus amigos y por él mismo, no mas andar dando pena, ya había pasado demasiado tiempo en eso, se había convencido al ver la cara de pena que le daban sus hijos, Ron y Hermione aquella tarde.

***0o0***

—Hola guapo— dijo una voz detrás de Albus, el cual se sobresaltó ligeramente, estaba en una de los rincones mas alejados, con un vaso de licor en la mano (licor que no estaba autorizado a beber, pero al ser hijo de la novia, los mozos habían pasado por alto el tema de su edad), y buscando la mejor forma para escabullirse hacia su habitación, y el hijo mayor de Manek, un tío de unos 25 años que siempre lo andaba rondando se le había acercado.

—Eliot— dijo con cierto desprecio en la voz.

—¿Qué te parece? Finalmente seremos familia— dijo acercándose un poco mas a él, Albus dio un paso hacia atrás, tratando de alejarse.

—Déjame en paz

—Oh, pero así no se le habla a los de tu familia— murmuró dando un paso mas hacia Albus, que retrocedió otro paso mas, para darse cuenta que estaba contra una pared.

—No tengo por que hablarte siquiera— dijo Albus con más fuerza mientras con una mano empujaba a Eliot, que soltó una pequeña carcajada

—Me gustan los niños rudos— dijo con una voz grave, los ojos le brillaban peligrosamente.

—Idiota— masculló Albus empujando con más fuerza, pero el hombre era mucho más alto y fuerte que él, así que no se movió un solo centímetro de su sitio.

—Al… Vamos mamá nos esta buscando— dijo la voz de James cerca de ellos, Eliot dio un paso hacia atrás y Albus soltó un suspiro de alivio.

—Si, voy— dijo dándole una mirada de agradecimiento a James antes de alejarse hacia el otro lado del salón, Eliot empezó a alejarse también pero la mano de James se cerró alrededor de su muñeca y lo detuvo.

—Escúchame bien, hermanito…— dijo casi en un susurro, con los ojos castaños relampagueando de rabia mientras pegaba a Eliot a la pared donde minutos antes Albus había estado arrinconado —Si te le vuelves a acercar, hablarle siquiera, te maldeciré de tal manera que tardaran días en reconocerte.

— ¿Es… Es una amenaza, Potter?— dijo entrecortadamente Eliot mientras sentía como el peso del cuerpo de James le cortaba la respiración, sería un chiquillo aun, pero Eliot podía sentir su fuerza y no estaba muy seguro de poderle ganar en algún combate.

—No, tómalo como un hecho— se acercó un poco más a él —No quieras conocer a los Potter cabreados…— lo soltó y se alejó caminando con pasos seguros sin mirar atrás ni una sola vez.

Eliot soltó el aire con cierto alivio, al otro lado del salón pudo ver a Albus que conversaba en susurros con su hermana menor —No quieras conocer a los Potter cabreados… ya…— canturreó con burla.

***0o0***

— ¿Saldrás esta noche?— preguntó Astoria levantando la vista del libro que leía en la biblioteca.

—Si… pero volveré temprano— dijo Draco con una sonrisa, Astoria puso los ojos en blanco

—Si tan solo sentaras cabeza…

—Oh, vamos sin presiones, mujer— reclamó Draco sin dejar de sonreír.

—He notado a Scorpius algo…— empezó a hablar Astoria

—Ido— completó Draco y Astoria asintió —Creo que esta enamorado— Draco se giró para ver su aspecto en uno de los espejos que adornaban la biblioteca, alisó la camisa oscura sobre su pecho.

— ¿Enamorado…?— dijo Astoria dejando el libro a un lado —Pero de quien… no nos ha comentado nada de ningún amigo o amiga especial…

—Estoy seguro que nos lo dirá pronto— tranquilizó Draco.

—Pero aun es muy pequeño…— siguió hablando Astoria, mas para sí que para Draco.

Draco estuvo a punto de contestarle que él a la edad de Scorpius había hecho ya muchas cosas que lo alejaban de la definición de "pequeño", pero prefirió guardárselas para no preocuparla mas, le dio un beso en la frente —Es un adolescente, no un niño, y eso es lo mas normal del mundo

Astoria dio un suspiro de resignación —Lo sé, pero igual siempre será mi niño— Y Draco tuvo que darle la razón.

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Bien chicos, muchas gracias a todos por leer, este es el primero de 7 capítulos y un epílogo que relata un secuestro, la historia ya esta terminada y lista, así que no se preocupen por que no los dejaré enganchados y en ascuas.

Como ya es mi costumbre colgaré un capítulo cada lunes en la mañana (Hora de Perú)

Recuerden que un comentario suyo me hace sonreír así que no se midan y comenten…

Un abrazo y que pasen una linda semana…

Pao

¡Viva el Slash!