Perdidas.

Capitulo 1: Alice.

Iba Conduciendo mi Aston Martin a toda velocidad sobre la Carretera hacia Vancouver, no quería saber nada de este mundo desde que mi hermana Alice murió, mis padres me dieron la noticia esta tarde.

Flash-Back.

Acababa de entrar a mi casa, mis padres estaban sentados en el sofá, mi madre lloraba, mi padre solo abrazaba a mamá.

- Mamá, papá, que sucede? Porque están así?

- Edward, tu madre y yo tenemos que darte una noticia, esta tarde que fuimos a visitar a tu hermana al hospital, el doctor Snow nos comunico que la Leucemia consumió lo que quedaba del cuerpo de tu hermana, ella murió esta tarde.

Los sollozos de mi madre aumentaron de sonido, yo no podía creer eso, no podía creer que Alice estuviera muerta, ella era mi mejor amiga en este mundo, era la persona en la que mas confiaba, a la que más quería, subí a mi habitación y empecé a empacar, me iría a Vancouver este mismo día, no tendría que esperar hasta el Verano para irme.

Fin Flash-Back.

Faltaban aproximadamente 50 minutos para llegar a la casa que teníamos aquí en Vancouver, ahí no había nada que me recordaría a ella, pues le disgustaba venir aquí. Mis padres me telefonearon para avisarme que ellos se irían a Brasil un tiempo, después del funeral de mi hermana. Abrí el garaje eléctrico de mi casa, y metí mi coche, decidí traerme este pues era más veloz y seguro que el Volvo. Entre y todo estaba como antes: Mi piano estaba en el desnivel del suelo, la escalera de caracol que conducía a los 2 pisos de arriba, tal y como lo recordaba. Me senté en el banquillo del piano, tocando la melodía favorita de Alice, tocarla me hizo llorar, por fin pude descargarme de la perdida de mi mejor amiga y mi hermana. Cuando la termine de tocar, Salí a pasear por la ciudad, conecte mi Ipod a los audífonos y le puse Play a la música. Camine sin rumbo fijo por horas hasta que llegue a la costa, me senté en un pequeño muelle y mire a las olas con gesto ausente. No me di cuenta que me llamaban hasta que alguien me toco el hombro.

- Disculpe, no puede estar sentado ahí, esta prohibido- me dijo un oficial.

- Lo siento, no volverá a pasar.-

Me levante de ese lugar, y me di cuenta lo tarde que era, pues las calles estaban completamente desiertas. Me fije en la hora, era medianoche. Me apresure a llegar a mi casa, pues no me gustaba caminar hasta muy tarde en la calle. Llegue a mi casa, me di una ducha y me fui a dormir. Faltaba aproximadamente dos meses para que terminaran las vacaciones y Alice y Yo íbamos a estudiar en la Universidad Canadiense, pero lo de su enfermedad y todo eso paso muy rápido, apenas en al inicio de las vacaciones de Verano se enfermo y ella murió hoy. Me deshice rápidamente de ese pensamiento y me dormí profundamente. Decidí que mañana iba a ir a la universidad a dar de baja a mi hermana.