La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. "Only Human" pertenece a Amethyst Jackson y cuento con su permiso para traducir.


Debido a recientes circunstancias, no permito que NADIE suba mis traducciones a otras páginas. Sin excepción alguna.

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Último capítulo, sniff sniff


Sólo Humano

Epílogo

"¿Qué te tiene sonriendo así?" Preguntó Edward mientras yo salía del baño en nuestro nuevo hogar en Carolina del Norte. Nos habíamos mudado exactamente hace dos días y aún nos estábamos acomodando. Charlie y Renée pensaban que nos habíamos ido para la universidad. Ya había tenido que darles mi despedida.

"Te ves aliviada, casi," continuó Edward.

"Mi periodo comenzó," le dije, sonrojándome. La menstruación era un tema que tendíamos a evitar –era incómodo en tantos niveles.

Edward levantó una ceja. "Nunca pareciste considerarlo causa de celebración antes."

Torcí mis manos, sintiéndome incómoda. "Eso, uh… eso quiere decir que no estoy embarazada."

Comprensión destelló por su cara antes que su expresión se volviera ilegible. "Oh. Veo."

Me quedé parada moviéndome nerviosamente en la puerta, mirándolo sentado sobre nuestra cama. "¿Estás triste?" pregunté finalmente. Temí que esto fuera una decepción para él.

"¿Triste que no estás embarazada? No, tengo que decir que también estoy aliviado. No puedo imaginarme dos vampiros tratando de educar a un niño humano. Pero supongo que estoy triste por lo que nunca puedo darte."

Me obligué a moverme, cerrando la distancia entre nosotros. "Tú sabes que todo lo que necesito eres tú."

Él sonrió, estirando su mano para acunar mi mejilla. "No me puedo imaginar como podría ser posible eso, pero tomaré tu palabra."

"Vampiro tonto," suspiré. "¿No sabes que eres todo lo que alguna vez quise y más?"

Me ofreció una sonrisa torcida. "Sigue diciéndolo. Estoy seguro que un día lo entenderé."

"¿Estás verdaderamente segura que estás lista?"

"Edward," me quejé.

Él sostuvo sus manos en alto en señal de rendición. "Es sólo que no quiero que tengas ningún arrepentimiento," explicó pacientemente.

"Estoy completamente segura," prometí. "Por favor, Edward. Esperar sólo me está poniendo ansiosa".

"Muy bien," asintió antes de tenderse a mi lado sobre la cama. "Carlisle estará escuchando afuera, solo en caso -"

"No estoy preocupada," interrumpí, estirando mi mano para tocar su cara una última vez antes que mi mundo cambiara para siempre. "Te amo."

Me besó suavemente, y no puede evitar relajarme completamente. "Mi valiente y pequeña Bella. Me alegra haber podido quedarme contigo."

Sus labios se presionaron contra los míos de nuevo antes de moverse a cernerse sobre mi garganta. Mi corazón palpitó fuerte y más rápido conforme planto un gentil beso sobre mi cuello, santificando el acto, y entonces sus dientes atravesaron mi piel.

El dolor retrocedió lentamente, prolongándose en mis huesos por lo que pareció una eternidad. Cuando todos los dolores se hubieron ido, todo lo que quedó fue un extraño vacío. Me tomó unos momentos darme cuenta que no estaba respirando, y luché por hacer que mis pulmones trabajaran. Sentí como si hubiera olvidado como vivir desde que el dolor había comenzado.

Después que logré hacer eso, traté de recordar quien era. Esa tarea fue más difícil. Finalmente vino a mi. Bella Swan. Pero eso no estaba del todo bien tampoco... había cambiado antes... antes…

Y entonces una voz me llamó, una voz tan hermosa que me hubiera arrastrado a través del infierno sólo para escucharla decir mi nombre.

"Bella…Bella, regresa a mí ahora…"

Por esa voz, forcé mis ojos a abrirse. Y entonces vi la cara que la acompañaba, el tipo de cara por el cual habría lanzado mil barcos al mar (es una referencia a la historia de Helena de Troya y el ejercito q fue enviado a pelear por ella). Él sonrió, y todo cayó en su lugar.

Yo conocía a este hombre cerniéndose sobre mí. Él era Edward Cullen, y yo lo amaba. Por esa razón yo ya no era Bella Swan… era Bella Cullen ahora, y él me había prometido la eternidad.

Y ahora la eternidad había arribado.

"Edward," dije en voz baja.

Él me sorprendió levantándome en sus brazos, aferrándome hacia él.

"Me tenías preocupado. Pensé que nunca volverías en si"

"No podía recordar como respirar," expliqué pidiendo perdón, acurrucándome dentro de su abrazo. Él ya no se sentía frío para mí, o duro, sino que fue un cambio placentero sentir sus cálidos labios rozando mi sien.

Se rió entre dientes. "Me agrada que lo hayas resuelto."

Me alejé para mirarlo de nuevo, para estudiar la cara que noté, nunca había conocido realmente antes. Mis ojos humanos no habían sido lo bastante poderos para asimilar su extraordinaria belleza. Él también me estaba estudiando.

"¿Me veo diferente?" Pregunté esperanzada. No me imaginé que hubiera alguna transformación radical –no había forma en que yo pudiera ser tan hermosa como Rosalie o Alice o Esme- pero al menos había esperado verme digna de pararme junto a Edward. Viéndolo ahora, dudé que esa fuera el caso.

"No," sacudió su cabeza. "No, te vez como mi hermosa Bella. Ven a mirar," dijo parándome de la cama. Fui con él hacia el gran espejo de cuerpo entero sobre la puerta del closet y encontré que él estaba en lo correcto. Realmente no había cambiado – los mismos rasgos estaban ahí enfrente de mí. Sólo un poco más angulares, un poco más acentuadas.

"Te vez más encantadora que nunca," me dijo, quitando el cabello de mi cuello para plantar un beso allí. Lo miré, cautivada ante la imagen de sus labios sobre mi piel, y sorprendida por los sentimientos que corrían a través de mí – nunca había sido así cuando era humana-.

Me pregunté si los otros estaban en casa, y entonces comprendí que ahora debería poder escucharlos si lo estaban.

"¿Estamos solos?" Le pregunté, por si acaso.

"Si, los otros pensaron que podríamos querer un poco de privacidad. Aunque no están lejos, si tu –"

Me di la vuelta y lo interrumpí chocando mi boca contra la suya. Ambos gemimos mientras el beso se profundizaba y lo empujé de espaldas hacia la cama.

"Mejor que no vuelvan por unos días," dije contra sus labios.

Su risa fue efímera como lo empujé sobre el colchón.


Bueno, no me acaben, la historia original es así y pues, creo que fue mejor que no pasara nada de nada (no digo la palabra para que los que suelen leer la última frase primero no se lo arruinen –yo soy de las que la leen xD-)

¡Muchas Gracias a todos!

De verdad han sido lo máximo. Gracias por leer, por todas las alertas, ¡¡los 210 favoritos y los más de mil reviews!! Me siento muy contenta que les haya gustado tanto la historia y espero seguir oyendo de todos ustedes.

Este es el final definitivo, en las palabras de Amethyst: "Si, ese es EL final. No hay segunda parte, lo siento. La historia está contada y ahora es hora de continuar con una nueva."

Sniff, Sniff… ¡Cuídense mucho y nos estamos leyendo!