N/T: Creo que hacía tiempo que quería hacer esto: yes, una traducción. Y esta historia me gust´p mucho, y sacó a flote mi lado pervertido que gusta de leer lemons, y estos sí son buenos lemons. ¡Espero que disfruten la historia!

Disclaimer: Nada me pertenece. Los personajes son de Meyer; When life gives you lemons es propiedad de Daddy's Little Cannibal. Yo sólo adjudico la traducción de la historia.

Summary: Traducción. Emmett hace una apuesta con Bella, ella tiene que enseñarle a Edward una nueva posición todos los días hasta el de su boda. Lemon.


Cuando la Vida te da Limones

(When life gives you lemons)

By: Daddy's Little Cannibal

Traducido por: Janelle Mindfreak


La Apuesta.

(The Bet).


Estábamos juntos en mi cuarto. Edward tenía sus dedos entrelazados con los míos, le sonreí. Él besó mi ceja mientras que con su pulgar acariciaba el anillo que me había dado. Yo iba a ser una novia, y no puede ser más aterrorizador. No es que no ame a Edward; él es la manzana de mis ojos, mi caballero de armadura brillante, pero sobre todo mi compañero del alma. Seguro entramos en nuestros pequeños argumentos pero este es el que hizo la relación mucho más divertida.

Besó mi mejilla. Lo miré y cogió mis labios en un aliento de ir tomando el beso. Yo sabía en dónde terminaría esto. Es parecido a lo que Edward había decidido: que él iba a dejar caer todos los límites y nosotros tendríamos sexo. Era un gran momento en mi vida y después cada vez se pondría mejor. No estuvimos preocupados sobre el embarazo o algo así, los vampiros no pueden tener hijos.

Avanzó lentamente sobre mí, maniobrando su peso para no aplastarme. Sus labios nunca se separaron de los míos, él abrió su boca y profundizamos el beso. Los besos de Edward no eran nada que alguien alguna vez pudiera explicar. Era el sentimiento más mágico del mundo. Adoro besarlo. Su gusto era tan único y exótico.

Alejó sus labios de los míos y comenzó a dejar besos bajo la línea de mi mandíbula. Encontró el lóbulo de mi oreja y lo comenzó a mordisquear. Me reí tontamente, se sintió extraño. Él se rió ligeramente. Controlé mis manos sobre su espalda, mientras sus manos reposaban sobre mi cintura. Él se alejó de mi oído y besó mis labios otra vez. Esto era una regla no escrita entre nosotros: que no tendríamos el sexo en la casa de Charlie. Hasta ahora lo habíamos mantenido, pero yo tenía un presentimiento esta noche, sería más difícil.

Él finalmente se alejó de mí. Respiré pesadamente. Sus labios se cernieron sobre mi oído, temblé, su aliento era frío. —No tienes ni idea de lo que me haces, Bella —susurró en mi oído.

Sonreí. —Creo que me hago una idea.

Él rió suavemente antes de mordisquear mi oído; su mano avanzó lentamente encima de mi camisa. Agarré su muñeca. Se alejó y me miró fijamente. Mis ojos eran severos, él suspiró. No tuvo que leer mi mente para saber lo que yo pensaba.

—Solamente esta vez—susurró.

Sonreí y sacudí mi cabeza. —Es tu regla.

—Sí, pero la hice antes de saber que eras buena en esto —me susurró, sus ojos suplicaban. Me ruboricé y aparté mi mirada.

—Nop —dije sin mirarlo —Necesitamos algunos límites.

Él se puso a mi lado. —¿Desde cuándo eres la responsable?

Sonreí. —Desde que descubriste las maravillas del sexo.

Él se rió de mí antes de darme besos en la mejilla. Echó un vistazo hacia la ventana y sus ojos se ensancharon. Sacudí mi cabeza. Él se rió. —Dije que no podíamos tener sexo en la casa de Charlie, no dije nada sobre su coche.

Abrí mi boca y sacudí mi cabeza. —No. No dormimos juntos en el coche.

Él me miró con el ceño fruncido. —Vamos Bella, las parejas hacen este tipo de cosas todo el tiempo.

Sacudí mi cabeza otra vez. —No pasará.

Frunció el ceño, pero de mala gana estuvo de acuerdo. Él era todavía el dulce,cariñoso, el vampiro moralmente conducido del que me enamoré. Solamente pensó que tenía una tendencia a pensar con su miembro más que con su cerebro. Puso su mano alrededor de mi cintura. —Mañana pasarás la noche en mi casa —susurró en mi oído.

Parpadeé. —¿Sí?

Asintió.

Rodé mis ojos. —Bien —traté de sonar disgustada sobre ello, pero francamente estuve tan excitada como él lo estaba. Y obviamente él podría contar porque no dejaría de tocarme. No importa cuantas veces le dijera que mantuviera sus manos para él mismo.


Anduvimos en la casa de los Cullen. Emmett y el Jasper jugaban al PlayStation, Rosalie leía una revista de modas, y Alice dibujaba algo.

Ella alzó la vista hacia mí y sonrió. —Buenos días, Bella.

Le sonreí. —Hola Alice —se levantó del piso y fue a darme un abrazo amable algo torpe porque Edward todavía abrazaba mi cintura. Me besó ambas mejillas y se fue. Sus ojos de topacio brillaban. Mi cara se cayó, Alice tenía algo bajo su manga.

Edward me separó del resto de la familia y me ayudó a subir la escalera. Traté de decir «¡adiós!» pero él prácticamente me arrastraba a su habitación. Sexo que involucra a vampiros vírgenes, ¡mala idea!

Cerró la puerta detrás de nosotros. Anduve a la cama, sacándome mis zapatos y calcetines. Él estaba sonriéndome cuando se acercó, su camisa ya estaba desabotonada. Hice rodar mis ojos y me reí tontamente. Era tan impaciente. Puso sus manos en mi cintura y comenzó a besarme. Le devolví el beso y pasé mis manos alrededor de su cuello y acaricié su pelo.

Él se alejó y comenzó a besar mi cuello, sus manos avanzaron lentamente sobre su cintura y bajo mi camisa. No tenía ninguna intención de pararlo. Acarició mis pechos por sobre mi sostén mientras seguía lamiendo mi cuello. Gemí suavemente, podía sentir cómo sus labios acariciaban mi cuello. Se alejó para tirar mi camisa sobre mi cabeza, tomando mi sostén deportivo con él. Yo aún no podía hacer eso (pasé horas practicando) pero él pareció ser el maestro, para su primera vez.

Su pulgar rozó mi pezón cuando comenzó a besar mi boca otra vez. Podía sentir su presión contra mí. Estaba haciendo mi mayor esfuerzo por no gemir. Esto era un pequeño juego que nos gustó jugar el uno con el otro; lucharíamos para ver quién podría conseguir que el otro gimiera más alto.

Él comenzó a desabotonar mis pantalones, y rápidamente los tiró abajo en mis piernas, arrastrando mi ropa interior con ellos. Estábamos excitados, y listos para conseguirlo. Las acciones previas eran agradables, pero nos necesitábamos el uno al otro. Lo separé, consciente que yo estaba completamente desnuda y él sólo la mitad. Comencé a desabotonar sus pantalones mientras besaba su cuello. Él gimió fuerte. Pasé mi lengua sobre la cicatriz creciente que él tenía sobre su cuello, donde Carlisle lo había mordido. Yo dejé (en muchas ocasiones) una cicatriz similar sobre varias partes de su cuerpo.

Me ayudó a quitar sus pantalones y boxers que, ahora, me lo revelaban. Esto es lo que llamé, eso. No sabía cómo referirme a aquello, había muchas palabras para ello pero todo se sintió muy sucio. Yo pasaba todavía la mitad del tiempo avergonzada cuando alguien nos mencionaba el sexo. A Edward le pasaba lo mismo. Nunca realmente hablamos del tema, solamente lo hicimos.

Podía sentirlo en mi entrada. Me miró cuando solté un jadeo agudo. Mordí mi labio mientras entraba en mí, sumamente lento. Me derretí abajo de él. Iba dolorosamente lento cuando entró en mí y luego salió de repente. Gruñí en la frustración mientras apoyaba mi cabeza atrás. Se sintió tan bien. Cerré mis ojos, tratando de disfrutar del éxtasis; Edward movió sus labios en mi oído. —Mírame Bella.

Yo nunca conseguiría esa obsesión de mirarme mientras lo hacíamos. Abrí mis ojos y él gimió fuerte, su boca estaba abierta y me miraba fijamente. Tuve que admitirlo, era algo sexy. Su empuje fue más rápido y ligeramente más fuerte. Mi cuerpo apretado alrededor de él, dejó caer su cabeza y cerró sus ojos. Un gruñido bajo salió de su pecho. Yo comenzaba a jadear cuando sentí que el relleno tan familiar iba aumentando. Edward creció en mi interior y mis ojos ensancharon como mi respiración, convertida en desesperados jadeos.

—Edward —gemí. Él me sonrió—. Edward —gemí más fuerte.

Mi espalda estaba arqueada y cerré mis ojos con fuerza. Me agarré a su espalda y clavé mis uñas en él. Soltó un jadeo mientras abría sus ojos y salía de mí. Caí de espalda y comencé a jadear cuando se liberó y se puso a mi lado. Mi cuerpo sudaba y mi corazón palpitaba rápidamente. Estaba en la más completa dicha.

Edward me sonrío cuando se puso a mi lado. Besó mi mejilla y me abrigó en sus fríos brazos. Eran momentos como estos en que todas mis quejas mentales de que a Edward le gustaba demasiado el sexo eran totalmente estúpidas e insustanciales. No era el gran sentimiento que vino de ello, era la cercanía. El sexo con Edward no se pareció al porno donde todo lo que queremos hacer es sentirlo bien. Era el significado verdadero de la palabra. Éramos nosotros haciéndonos totalmente íntimos y vulnerables el uno con el otro. Y se sintió malditamente bien.

—¿Qué voy a hacer contigo? —le pregunté burlonamente cuando me incliné en su pecho.

Él besó mi frente. —Ámame —susurró.

Asentí y sonreí. —Siempre te amaré Edward.


—Entonces tengo una apuesta para ti, Bella —Emmett me sonrió. Estábamos solos en su cocina, la que ellos nunca usan.

—¿Qué tipo de apuesta? —pregunté, no me gustaba la forma en que Emmett sonreía.

—Para celebrar que tú y Edward encontraron… —buscó la palabra—. La intimidad, apuesto que no irás más lejos que sólo el sexo misionero.

Mis ojos se ensancharon. Abrí mi boca para decir algo pero nada salió. —¿Qué? —exhalé finalmente.

Emmett se rió. —Aquí está el trato, te doy una nueva posición y tú la tienes que intentar con Edward.

Deje caer mi boca aún más. —¿Y qué gano de esto si lo hago? —yo sabía que iba a lamentar esto más tarde, pero sinceramente sentía curiosidad sobre lo que él iba a hacerme realizar.

Emmett sonrió. —Además del estudio de la diversión y nuevos modos de tener sexo, no me reiré o burlaré de ti hasta el final del día de tu boda.

Pensé en ello. —Bien —estuve de acuerdo.

Emmett sonrió. —Esa es mi chica.

—¡No disfrutaré eso! —añadí cuando se fue.

Giró y sonrió con satisfacción. —Yo creo que sí.

Hice una mueca cuando me volví al mostrador. ¿En qué me había metido?


Fin del capítulo.

Continuará.


Pose.

El Misionero: Es el simple acto de tener sexo, sin una posición específica.

&.

Definitivamente uno de mis fics favoritos.

Bueno, no sé qué decir realmente, es mi primera traducción; creo que pudo ser peor. No soy de esas personas que traducen al pie de la letra, sólo la idea principal de cada frase. :3

No puedo decir que actualizaré seguido, me tardo aproximadamente dos días en traducir cada capitulo, y eso que no son muy largos. Ojalá me tengan paciencia.

Niiaa, espero que les haya gustado. ¡Espero sus comentarios!

Janelle.