Hey! Bueno, mi primer Fic. Sean tan criticos como quieran, pero de manera respetuosa que luego lastiman mi pobre corazon u.u jajaja
Espero que les guste, seguro sera confuso al principio pero iran entendiendo mientras continua el Fic...
DISFRUTEN !! =)
DISCLAIMER: Todo lo que se les haga familiar es propiedad de JK Rowling o C.S. Lewis, lo que no es mio xDD
EDITADO ;)

The Call

-¿Segura?- tal vez esa es la cuarta vez que lo pregunta, y como siempre, la respuesta es la misma.

- ¿Acaso ves otra opción?- pregunto tal vez un poco mas frió de lo que quería, suspiro y giro mi vista hacia la fogata, tratando de sacar algún sentido a todos estos pensamientos que corren por mi cabeza.- Lo prometí...- digo en un susurro tan leve que parece parte del aire.

No escuche su respuesta, por lo que alzo la cabeza buscándolo frente de mi, pero no estaba ahí, gire mi cabeza a los lados, hasta que lo encontré justo detrás de mi, mirándome profundamente, aveces me pregunto en que tanto piensa para que su mirada sea tan poderosa que logre que me ponga nerviosa, y con este pensamiento, el sonríe.

- Lo se, pequeña, y confió en ti...solo quiero saber, si tu ya quieres que sea el tiempo, sabes muy bien que es tu decisión.- sonríe ante esto, el no sabe, o tal vez si ya ni se, lo mucho que he estado considerando esperarme un poco mas, pero si eso pasa corro un riesgo bastante grande, habría mas peligro en fallar en mi misión, y prefiero intentarlo ahora con el peligro de la derrota a nunca intentarlo.

- Estoy segura.- O mas bien dicho, decidida. El cierra sus enormes ojos por un momento, para luego acercarse a mi, haciendo que con su aliento de pronto cualquier miedo que tenga desaparezca.- Ella sabrá quien eres, no preguntara nada.- dice el y me entra la curiosidad, por lo que abro los ojos mirándole con duda.- Solo recuerda, seras llamada cuando seas de verdad necesitada...y ellos también vendrán contigo, si tu así lo deseas y crees que es lo apropiado.

- ¿Como lo sabre?- pregunto interrumpiéndolo sin querer, y agacho la vista avergonzada.

- Solo lo sabrás.- dice Aslan con otra sonrisa que me inserta valor, a la cual yo respondo de la misma manera. El me mira de pronto como si esperando a que yo haga algo, lo dudo por un momento, pero poco después me encuentro abrazándome fuertemente del enorme león.

- Te extrañare.- digo en voz baja, quebrada, adolorida, pero con esperanza, fe. No era un adiós, era un hasta luego.

- Me veras pronto.- dice sonriente mientras me separo lentamente, no queriendo dejar a ese enorme ser que ha sido como un padre para mi, mi única fuente de protección, de esperanza.

- ¿Lista?- me pregunta separándose de mi también, y yo ,con un nudo en la garganta, solo asiento con la cabeza. Me doy la vuelta lentamente para quedar parada frente a un arrecife, levanto la mirada lentamente, observando el enorme mar, y mas aya, una sombra morada/azul, la tierra de Narnia.

- Yo, Alexandra Verabelle, prometo,- empiezo a hablar con voz alta después de tragar saliva lentamente.- regresar lo mas pronto que me sea posible, para ayudar a salvar a mi pueblo, liberarlos de la tiranía, de la maldad, y por fin tomar mi lugar junto a los Reyes Edmund, Peter y Caspian, y las Reinas Lucy y Susan como futura Reina de Narnia.- termine casi gritando, voltee ligeramente mi cabeza para solo ver la sombra de Aslan escondido entre los arboles, le sonrió y doy un paso hacia el frente con los ojos cerrados y una gota de agua salada corriendo por mi mejilla...

Gran Comedor, Hogwarts.
1ro de Septiembre

No se como me convenció, pero lo logro. Hermione logro, con alguno de sus raros trucos, que Ron y yo regresáramos a Hogwarts para tomar el año que perdimos , aveces creo que estamos bajo algún hechizo de ella. No le costo mucho con Ron, un par de miradas de esas que ahora me dan nauseas y ya estaba listo rogándome, ahora ambos, a regresar. Planeaba viajar este año, ir a lugares en donde mi nombre no este en la lista de los diez personas mas famosas, buscando cualquier cosas sobre el Elegido, el que derroto a Lord Voldemort hace ya tres meses. Pero me lo prometí, no recordare nada de eso, y también se lo prometieron casi todos mis amigos, no mensionariamos ese evento nunca mas...amenos que sea exageradamente necesario, pero se los aclare muy bien. No quiero mas batallas en donde yo este envuelto, seré Auror pero para proteger, no para salvar al mundo del mal, no seré héroe, solo un Auror mas en un año. Nada de profecías, o toda una nación entera sobre mis hombros.

- Espero que terminen pronto, ¡Muero de hambre!- Algunas cosas nunca cambian, pensé mientras tomaba un poco de mi jugo de calabaza y miraba al rededor. Genial, solo hay diez pares de ojos concentrados en mi, mucho menos de lo que pensé.

- Parece que hay muchos estudiantes este año.- comento Hermione con una leve sonrisa, si era sorprendente, hace dos años que no veía tantos enanitos con miradas asustadas esperando su turno para ser seleccionados en una casa. Ahora las selecciones eran hechas por el Profesor Slughorn, dado a que McGonagall era la Directora del Colegio, una de las mejores decisiones que ha hecho el Ministerio, claro a cargo de Kingsley no debe de ser sorprendente.

- Mariah Fay.- sonó la voz del profesor a todo volumen, había puesto un sonorus en su voz.

No lo culpaba, todos estaban muy emocionados de regresar a un año a Hogwarts en donde no tendrán que sufrir los castigos de los Carrow. Incluso varios de mis ex compañeros regresaron, Neville, Seamus y las hermanas Patil como ejemplo, ya que querían terminar sus estudios como se debe. Y creo que he hablado demasiado pronto, pensé al notar como McGonagall se levantaba de pronto, como si hubiera recordado algo, con aun la mitad de chicos por ser seleccionados, y salia por la parte trasera del Gran Comedor. Voltee a ver a los Ron, Hermione y Ginny, la cual estaba al lado de Hermione, con duda en mi mirada. Ellos tenían la misma expresión. Suspire negando con la cabeza, que estará pasando ahora? Mi respuesta llego casi inmediata. Slughorn había terminado con la selección y estaba apunto de retirar el sombrero (el cual por azares del destino y la gran ayuda del Profesor Flitwick) las puertas del Gran Comedor se abrieron, - casi esperaba a Quirrell corriendo gritando "¡Trol!"-, pero definitivamente no era lo que pensaba.

McGonagall caminaba con la frente en alto, mientras detrás le seguía una figura alta, casi del tamaño de McGonagall, definitivamente una mujer pues aunque de la capa tan azul como la noche,- de hecho parecía la noche misma pues brillaba cuando hacia ciertos movimientos-, su figura femenina resaltaba entre tanta ropa puesta. La seguí con la vista desde que entro, hasta que paso por mi lado, ya que en ese momento tuve que bajar la mirada y girarme hacia enfrente, pues sentí una extraña sensación, escalofríos pero mucho mas fuertes. Y casi podría jurar que ella se paro por una milésima de segundo cuando estaba detrás de mi, pero continuo inmediatamente.

- Harry...Harry, ¿Estas bien?- pregunto Hermione, tal vez mi desconcierto fue notado por varios, pues Ginny, Neville, el cual acaba de llegar y Ron también me miraban.- Estas pálido y helado.-

¿En serio? Ni siquiera yo había notado mi propia reacción, estaba demasiado ocupado analizando el porque reaccione así. Estuve apunto de abrir la boca, pero sus miradas dejaron de verme ami, en vez estaban viendo detrás de mi, y yo hice lo mismo. McGonagall se había parado detrás de la chica, la cual estaba parada justo al lado del sombrero.

- Alumnos.- dijo ella mirando a todos, y pronto el Gran Comedor estuvo en total silencio, nadie se atrevería a hablar cuando la Profesora McGonagall estaba apunto de anunciar algo, apreciaban demasiado sus vidas para atreverse.- Les presento a Alexandra Verabelle Pevensie, ella ha sido transferida de la Academia de Salem, en Estados Unidos, asistirá al 7mo año, les pido la hagan sentir bienvenida, por favor.- Y con esto se retiro a sentarse a la mitad de la mesa de profesores. Regrese mi mirada a la chica, la cual al parecer no estaba muy segura de que hacer.

- Siéntate linda, es hora de tu selección.- dijo el Profesor Slughorn con esa voz tan molesta particularmente suya. La chica se sentó, sin quitarse su capa, por lo que aun no podía ver su cara, ni siquiera sus ojos pues estaban ocultos entre las sombras. Slughorn puso el sombrero en su cabeza, y de repente la tensión se sintió en todo el salón, algo extraño en la selección..o a lo mejor solo yo lo sentía, puede que estaba alucinando.

- Gryffindor.- dijo el sombrero, alto, claro, y seguro, después de unos tres minutos de reflexionar. En ese momento la chica alzo la vista, se quito la capa claramente insegura, y por si este día no pudiera ser mas raro, juro que mi corazón se paro por lo que me pareció un segundo entero. Era una chica alta, un metro y sesenta centímetros diría yo, cabello largo hasta mitad de la espalda ondulado, negro o café muy oscuro, piel morena clara y ojos color negros, casi carbón. Era delgada, pero no extremadamente, una figura curvilínea. Sentí de pronto como si miles de rayos llenos de electricidad pasaban entre su cuerpo y el mio, sin saber exactamente el porque. Me asustaba, nunca me había sentido tan..intrigado.

Justo en ese momento, mi mirada se encontró con la suya, y el aire ya no alcanzo mis pulmones. Se levanto y comenzó a caminar hacia la mesa, hacia nosotros...hacia mi, sin separar sus ojos de los míos ni un solo seguro, de repente me comencé a preocupar si mi cabello estaba bien acomodado (probablemente no), si tenia alguna mancha en la ropa, que le diría cuando llegara aquí. Pero a solo metro y medio de que ella llegara a mi lado, alguien se levanto.

- ¡Hey! Soy Seamus Finnigan, ¡Mucho gusto!.- La conexión se corto dado a que ella voltio a verlo casi inmediatamente y estrecho su mano- Si quieres puedes sentarte con nosotros.- Me pregunto cual sera el castigo por hechizar a Seamus con un Traga babosas, probablemente algo no muy inteligente de hacer, pero aun así podría intentarlo...no, mejor me calmo y no hago nada. Se sentó con ellos, y suspire sintiéndome desilusionado de repente, ¡por favor! ¡Esto es estúpido!, me grite a mi mismo.

- Parece amable.- escuche a Hermione comentar, pero no volví a alzar la vista, no quería volver a verla, no sin resolver este revuelto de sentimientos. Pero puedo jurar que sentí su mirada fija por unos minutos.