Hello! =) He aqui de nuevo, espero que les siga gustando el fic xD. Este capitulo lo edite minimo ocho veces, y mande a editar tambien (thank you Jimms!). Use Word (y le hice caso ) y espero que halla hecho un buen trabajo, porque ya para cuando termine los unicos "errores" eran los nombres de los personajes. Manden reviews si les gusta. Y si no les gusta, tambien manden reviews y digan que no les gusta =). They make me happy ;)
Todo lo reconocible le pertenece a los genios de C.S. Lewis o/y J.K Rowling, yo solo los tomo prestados.

The Beginning II

"La noche profunda, brillante y magnifica se podía apreciar entre los largos mantos de tela sobre las ventanas. Risas traviesas y risueñas se escuchan dentro de la enorme habitación rosada, las sombras de dos pequeñas se aprecian debajo de una sabana, escondidas de la maldad que hay fuera de esas paredes.

- Shh...- callo una voz masculina la cual acaba de entrar por la enorme puerta de madera encontrada a la derecha de la habitación.- No quieren despertar al Tío Miraz, ¿no?.- pregunto traviesa mente. El sabia que lo que hacia estaba mal...pero, ¿Acaso es delito soñar?.- ¿En donde nos quedamos?.- pregunto sonriente mientras se sentaba aun lado de la cama. Dos niñas risueñas salieron debajo de las sabanas, una de rizos dorados, ojos olivo y piel blanca y pálida, aveces demasiado pálida que podría parecer enferma, o un tomate en el verano, cosa que despreciaba con toda su la otra casi el total oposito; cabello negro ondulado, ojos negros, piel morena clara, la cual era cada vez mas morena, cosa que ella odiaba..

- Gracias Iris, comencemos...- dijo el joven príncipe mientras comenzaba a narrar aquella leyenda que desde que tiene memoria ha estudiado arduosamente para comprender y aprender del pasado, y en la cual a puesto toda su fe aun los demás estén en desacuerdo. La alegría que sintió fue enorme al descubrir que no era el único creyente, si no que su hermana Alex, y su pequeña amiga Iris soñaban con estos cuentos, al igual que el.

-¡Ya viene!- dijo de pronto una voz emocionada y chillona al escucharse fuertes pasos pasos acercándose a la habitación.

-¡Oh! Cuando las Reinas Susan y Lucy fueron atacadas por el lobo malvado.- dijo la rubia con una sonrisa orgullosa, normalmente ella era la que olvidaba ese tipo de cosas, pero nunca una historia tan mágica como la que el hermano de su mejor amiga les contaba.

-¿Caspian?.- pregunto la pequeña Alex con duda en su mirada.

- ¿Si, Alex?.- le respondió el mirándole con curiosidad en saber que otra locura se le ocurrió.

- Pues...si al soplar el cuerno de la Reina Susan llego ayuda inmediatamente, ¿porque nosotros no lo tenemos para pedir ayuda cuando pasa algo malo?

- ¡Hey!- exclamo de pronto Iris dando un debil salto, cruzandose de brazos haciendo una graciosa mueca con su boca.- ¡Es cierto! ¿Porque ya no tenemos nada de Narnia? ¿Porque ni siquiera vamos a Narnia, si los animales y los arboles son tan buenos?...algunos.- dijo terminando mientras rodeaba los ojos.

La inocencia de la niña hacia que el corazón de Caspian se derritiera, "porque somos unos bárbaros" seria la respuesta correcta. Pero no tuvo tiempo de contestar, ya que un fuerte golpazo en la puerta hizo que los tres brincaran del susto al ver quien era.

- Otra vez con esas leyendas estúpidas y fantasiosas, ¿No, Caspian? Solo llenas sus mentes de basura inútil.- la voz fría, cruel y lúgubre retumbo por todo el cuarto, haciendo que ambas pequeñas temblaran de miedo, mientras que el joven temblara de rabia. Alex, temerosa, alzo la vista para enfrentar a su tío...pero al hacerlo, el miedo y rabia arrasaron por su cuerpo y...."

- ¿Señorita Pevensie?.- salte levemente al escuchar mi "nombre" , tenia la barbilla recargada en la palma de mi mano, y estaba apunto de caer dormida, casi estoy segura de que me hubiera salido baba de la boca si no me hubiera asustado.

- ¿Si?.- pregunte nerviosa mirando a la Profesora Vector delante de mi.

- Le pregunte que si que es este articulo que tengo en mi mano.- dijo al momento que alzaba una especie de papel viejo y arrugado. No importaba que tanto me guste la Aritmancia, la Profesora Vector podría congelar todo el gran océano con su mirada.

- Hum...¿El calendario Maya?.- respondí dudosa, pero trate de no mostrarlo, ¡Oh! Por favor que por una vez responda bien..., pensé mordiéndome el labio levemente.

- Bien, 5 puntos para Griffyndor. - dijo sonriendo, ¡Genial! Eso si lo había adivinado, pensé divertida.

En eso sonó la campana, y suspire profundamente al saber lo que me esperaba. Recogí mis cosas con toda la lentitud posible, tomando en cuenta que tampoco quería llegar tarde a mi segunda clase del día, Pociones, pero tampoco quería encontrármelo de nuevo. Y no solo era a Seamus Finnigan, el chico que no le para la boca, el único que no quería ver...si no también a aquel, a Harry Potter.

Colgué mi mochila en los hombros y salí despacio, asomando primero la cabeza. Bien, no rastros de ninguno de los dos. Seguí caminando con cuidado, pegada a la pared, no podía creer que estuviera escondiéndome de dos chicos. Uno porque me vuelve loca con su bla, bla, bla y el otro porque...me intimida, o al menos eso creo que es lo que hace.

Tome aire lentamente mientras cerraba los ojos y volvía a asomar la cabeza por la esquina siguiente, no había rastro de Seamus, ni de Harry. Sonreí levemente, sintiéndome salvada, cuando en eso escuche pasos cerca de mi. Voltee discretamente sobre mi hombro y alcance a ver a Seamus hablando emocionadamente con su amigo...en realidad no recordaba su nombre, pero estoy segura que era algo como Logan, o algo así , caminando justo hacia a mi, pero al parecer no me había reconocido aun. Y no quería que me reconociera. Me puse el gorro de mi capa mientras caminaba agachada tratando de esconder mi cabello ondulado, lo cual era bastante difícil ya que estaba un poco rebelde últimamente, seguro el cambio de temperatura. Estaba apunto de llegar, solo faltaba doblar por la siguiente y ultima esquina para que por fin al final del pasillo estuviera el aula de Pociones. Pero justo al doblar, sentí como golpeaba contra alguien que estaba delante de mi, a quien no pude ver dado a que tenia la mirada puesta en el suelo; "que no sea Harry, que no sea Harry, ¡Oh! ¡Por Aslan, que no esa Harry!" pensé asustada, pero al notar lo pequeño y delgado de los pies, y las mallas blancas que llegaban hasta las rodillas, supe que definitivamente no podría ser Harry.

- ¡Oh! ¿Estas bien?.- pregunto una voz amable, pero familiar. Alce la vista y me encontré con los ojos marrones de Ginevra 'Ginny' Weasley, una chica pelirroja de mi grado.

- Uh...si, no te preocupes, lo siento.- dije algo avergonzada mientras tomaba un paso hacia atrás para darle la vuelta y continuar con mi camino, pero ella siguió a mi lado.

- No creo que nos hemos presentado, soy Ginny Weasley.- dijo sonriente al momento que alzaba la mano para que yo la estrechara. La mire de nuevo, y como no encontré el porque no podría ser amable con ella, estreche su mano.

- Mucho gusto, Alexandra Pevensie, pero me puedes decir Alex, es mas corto.- dije encogiéndome de hombros, en realidad no era solo porque era mas corto, si no porque así me llamaban las personas que mas quería, y al escuchar mi apodo me hacia recordarlos.- Siento lo de hace un momento, lo que pasa es que tenia prisa....- pero no pude terminar la oración ya que ella me interrumpió.

- Deja adivino, huyendo de Seamus Finnigan, ¿no?.- le mire con sorpresa ante su tono de diversión.- No eres la única que lo hace, a Seamus deberían de ponerle un silencius eterno, o diario si alguien se atreve.- no pude evitar reír entre dientes por su comentario, era justo lo que estaba pensando.- ¿Cual es tu siguiente clase?.

- Pociones, con Slughorn.- dije al segundo, pues me había memorizado mi horario antes de que empezara mi primer día de clases.

- Genial, tengo la misma clase, al igual que Ron, Harry y Hermione.- un escalofrió corrió por todo mi cuerpo al escuchar el nombre de Harry, el cual al parecer no paso desapercibido por Ginny, la cual me miraba con curiosidad, pero trate de esquivar su mirada a cualquier costo.

- Oh, fantástico.- dije tratando de sonar lo mas sincera que pude, pero a ella le causo gracia, pues comenzó a reír levemente. Le mire curiosa y ella solo negó con la cabeza, quitandole importancia.

El salón de pociones es casi exactamente como me lo imagine. Enorme calderos negros, aparentemente ya con muchos años encima, puestos sobre mesas de maderas con varios agujeros seguramente causados por pociones fallidas, o estallidos. Ahora mi mesa tendrá un agujero mas, pensé con sarcasmo, pero era la verdad. Pociones nunca, nunca, ha sido mi fuerte.

- ¡Mira!, ¡Ahí están!.- No alces la vista, por lo que mas quieras no alces la vista, rogué a mi cuerpo, pues últimamente parecía que no estaba a mi mando . Y para prueba de esto, alce la vista contra mi propia voluntad, buscando aquellos ojos verdes que me tienen tan intrigada. Pero solo me encontré con una espalda blanca y un cabello azabache despeinado como recibida, mientras Hermione me sonría débilmente y Ron al parecer aun no había llegado.

- Alex, ella es Hermione Granger, Mione, te presento a nuestra nueva compañera, Alexandra Pevensie.- estire mi mano para estrecharla con la de ella sonriente, sin poder evitar mirar por un segundo la espalda de Harry, el cual parecía muy ocupado mirando los ingredientes sobre la mesa detrás. Al soltar la mano de Hermione, note como Ginny arrugaba la nariz y se movía detrás de mi mientras se acercaba a Harry, pero antes de que llegara, Ron entro corriendo al aula seguido por la campana.

- Siéntense todos, en parejas.- dijo Slughorn el cual entraba al salón con una bolsa de color marrón en manos.

Mire a Ginny por un segundo, sonriendole debilmente ante su clara mirada confunsa, seguramente deicidiendose si seria correcto dejar sola. Seguro ella quiere estar con Hermione, y como no quería causar molestias me fui a sentar junto a una chica que estaba sola en una de las mesas, viendo con interés al profesor. Era una Ravenclaw de seguro, uniforme con corbata azul, y rubia con cabello lacio, medio largo. Llegue a su lado, tratando de sacar mi lado amistoso mientras le sonreía un tanto tímida.

- ¡Hola! ¿Me puedo sentar aquí? Es que no hay campo.- me explique mirando al rededor mientras me encogía de hombros.

- Hum..si, normalmente Kaley Scott se sienta aquí, pero creo que no esta en esta clase, así que no hay problema.- dijo sonriendo ligeramente mientras quitaba su bolso de la silla para que yo pudiera ocuparla. - ¿Como te llamas? - pregunto una vez que me senté, ahora con una sonrisa amistosa y curiosa.- Lo siento, es que olvido con facilidad los nombres.- dijo soltando una débil risa infantil

- Alexandra..., Alex Pevensie.- dije aun tímida, jugando con mis dedos esperando que no hagamos nada el día de hoy, de verdad seria vergonzoso para mi.- ¿Como te llamas tu?.- pregunte en voz baja observando como el Profesor Slughorn al parecer estaba ordenando sus apuntes pues murmuraba en voz baja así mismo.

- Charlotte Thompson, pero me dicen Shar.- dijo ella en el mismo tono abriendo su libro de pociones en la primera lección, leyéndola entretenida.- Un placer.- dijo alzando la vista por un segundo con una leve sonrisa, para luego continuar su lectura.

- Ohm...antes de comenzar la lectura...debo advertirte algo.- continué susurrando, mirando como ella alzaba la vista.

-¿Si?- pregunto extrañada.

- Yo...ohm...yo no soy muy buena en pociones.- sentía la necesidad de advertirle, tal vez así solo me dará pequeños deberes, como observar hasta que la poción hierba o cambie de color.

- ¡Oh! No te preocupes, no es tan difícil.- dijo con tranquilidad.- Te ayudare, lo prometo.- dijo riendo entre dientes, mientras yo apretaba los dientes y bajaba la vista, esto no sera bonito.


Suspire lentamente mientras me revolvía el cabello con la mano izquierda y salia de pociones a Defensa Contra las Artes Oscuras. En realidad había sido una clase aburrida, pero era de esperarse, Slughorn no tenia mucho que decir al principio de la clase mas de como conocía a tal, que hacia tal cosa, y que por tal era famoso. Quería salir de ahí antes de que viniera hacia ami, o comentara algo sobre mi, pero como casi siempre, me alcanzo.

- ¡Harry! ¿Vaya año que tenemos, no?.- escuche la voz del Profesor justo detrás de mi, demasiado cerca para actuar como para ignorarlo y aparentar que no le escuche.

-Si, ¿Que desea profesor?- pregunte educadamente después de apretar fuertemente los labios y darme la vuelta sobre mis talones.

- Solo quería avisarte que sigues como miembro del Club Slug, y la próxima reunión sera el siguiente viernes.- dijo guiñando el ojo con una enorme sonrisa.

- Ohm, si claro.- dije quitándole importancia encogiéndome de hombros para dar la vuelta y salir, pero me volvió a detener.

- Me harías un gran favor si le comentas a tus amigas, la Señoritas Hermione Granger y Ginny Weasley.- asentí con la cabeza por fin saliendo de la clase. Supongo que si Hermione, y por ende Ron, van, también iré, seria una buena manera de sacarme de mis pensamientos.

Seguí caminando, dejando de atrás a Hermione y Ron, los cuales estaban demasiado melosos para que mi pobre estomago pueda soportarlo. Estaba apunto de doblar la primera de las decenas de esquinas que debia doblar para llegar al aula de Defensa.

- ¡Hey!- dijo de repente una voz femenina detrás de mi.

Mire por encima de mi hombro para ver que era Ginny, la cual caminaba a unos dos metros detrás de mi. Nos habíamos hecho aun mas amigos después de la guerra. Aun seguía siendo la hermanita de mi mejor amigo, pero sinceramente nunca me atreveré a molestarla después de ver lo que hizo durante la ultima batalla. Y creo que Ron tampoco lo hará.

-¡Hola, Ginny¡, ¿Vas a Defensa también?.- pregunte con curiosidad mientras me paraba para que me alcanzara.

- Si, pero quería hablar contigo sobre una cosa.- comento mordiéndose el labio inferior mientras que parecía analizar como decirlo.

- Dime.- dije con extrañes sin dejar de caminar.

- ¿Porque no le hablas?.- pregunto con inocencia y toda la tranquilidad del mundo.

- ¿A que te refieres?.- pregunte mirándola con los ojos entrecerrados sin comprender su pregunta.

- Si, ¿Porque no le hablas a la chica nueva? Parece como si nada mas entra y te metes en tu propio mundo.- continuo con esa tranquilidad que aunque antes apreciaba, ahora me molestaba.

- Ohm...no se, no tengo nada de que hablar.- dije encogiéndome de hombros quitandole importancia mientras doblábamos en una esquina para luego subir las escaleras.
Sin embargo, Ginny siguió hablando, pero esta vez mirando hacia enfrente y no a mi.

- Es agradable, aunque algo seria diría yo. Pero si te soy sincera Harry, te mostraste un poco irrespetuoso con ella, te aseguro que tu intento por aparentar que revisabas los ingredientes pudo haber sido convencible, pero no para mi o Hermione, que sabemos muy bien que casi nunca haces eso. No se como sea Alex, pero se que tu no eres así, ¿que te pasa?- pregunto con cierta preocupación en su mirada, arrugando la frente, a lo cual yo suspire levemente.

- Nada...- dije pero inmediatamente me miro de manera significativa, a lo que yo rodee los ojos levemente.- De acuerdo, no se. Solo...no se, no estoy seguro si me agradara hablar con ella o no.- O al menos eso era lo que yo creía, en realidad no sabia si las vibras que recibía de ella, si es que eso era lo que recibía, eran positivas o negativas.

- Bueno, solo quería saciar mi duda, y saber que no estas enfermo o algo.- comento ahora sonriendo levemente, a lo cual yo le respondí sonriendo mientras negaba con la cabeza ligeramente.- Oh! Si, otra cosa, ¿Cuando comenzaran los entrenamientos de Quidditch?.- pregunto con cierta emoción en su voz mientras volteaba a verme.

- ¿Porque me preguntas a mi?.- dije mientras la miraba extrañado.

- Bueno, ¿Que no es obvio? Eres el capitán, sabes que es eso, ¿No?.- pregunto ahora con sarcasmo y una sonrisa divertida y burlesca.

En realidad lo ultimo que había recordado era el Qudditch después de la guerra. Claro, si volaba por unas cuantas horas, pero hace tanto que no jugaba un partido oficial de Quidditch que las nostalgia me envolvió todo mi cuerpo. Seria divertido volver a ser el capitán, me gusto aparte de que tendré a Ron y Ginny en el equipo, ademas de que la mayoría de los miembros del equipo antepasado aun siguen en Hogwarts.

- No se, supongo que el domingo que viene, para tener tiempo de poner el anuncio en el tablero y que estén preparados.- dije mirándola con una ligera sonrisa, cuando recordé algo.- Por cierto, ¿Recuerdas si mencionaron quien sera el nuevo profesor de Defensa?.- pregunte mirándole con duda, creo que se me había pasado ese detalle durante la fiesta de bienvenida. Pero por la expresión de Ginny, creo que a ella también se le paso.

- No...de hecho, creo que nunca lo dijeron.- comento ladeando ligeramente la cabeza.

Me encogí de hombros mientras alzaba las cejas, queriendo decir "sabremos muy pronto" al momento que ambos entrabamos al aula de Defensa. Ya casi todos los alumnos estaban aquí, al parecer compartiríamos esta clase con muchos Hufflepuffs y Ravenclaws, la mayoría era de esas casas aparte de la de Gryffindor. Y para mi sorpresa, había unos siete alumnos de Slytherin. Reconocía a varios, pero no conocía mucho la clase de Ginny exceptuando a los Gryffindor, la mayoría del resto de las casas eran caras nuevas para mi. Camine entre la gente, ya acostumbrado a ignorar las caras curiosas que se voleaban ante mi paso, mientras buscaba un lugar donde pudiera sentarme, y de preferencia con personas conocidas. Pase entre los asientos buscando algún lugar, cuando en eso escuche una voz singularmente risueña detrás de mi.

- ¡Harry! ¡Ginny!.- mire sobre mi hombro, justo para ver a Luna Lovegood saludándome desde el ultimo asiento.

Me di la vuelta mientras le dedicaba una leve sonrisa, esquivando un par de personas. Luna también se había convertido de mis mas cercanas amigas, y aunque aveces me confunda demasiado con lo que dice, he aprendido a quererla como una hermana mas. Ginny llego primero a ella, dado a que Gin se había quedado detrás cuando entre al aula. Estaba por llegar a donde ellas estaban, cuando de pronto mi paso se vio obstruido por alguien mas, haciendo que me para justo frente a ella dado a que no los escritorios estaban demasiado juntos y no había espacio para que ambos pasáramos.

Paso uno de esos incidentes, en donde baje la mirada inmediatamente al contacto con sus ojos, ya que simplemente no quería verlos de nuevo. Me moví a la izquierda para esquivarla, pero ella hizo lo mismo. Me resistí de mirarle, moviéndome de nuevo a la derecha, extrañamente al mismo tiempo que ella lo hacia. Estaba apunto de volverme a mover hacia la izquierda, cuando sentí sus manos en mis brazos, moviéndome al punto medio para darnos la vuelta y que ella quedara en el lado donde yo estaba antes, haciéndome sentir escalofríos correr por mi nuca. El contacto de su piel con la mía, aun con los uniformes puestos, me quemaba, y al parecer a ella también pues quito sus manos inmediatamente. Alce la vista en ese momento, pero ella ya me daba la espalda. La seguí con la mirada unos segundos, mirando como estaba siguiendo a una chica rubia que no recordaba, creo que se apellida Thompson, hacia un lugar en donde estaban una chica que no recordaba, una pelinegra con piel muy pálida, una Hufflepuff.

Sacudí levemente la cabeza para sacar estas reacciones de mi mente, seguramente me estoy volviendo loco. Llegue a un lado de Luna y Ginny, justo cuando Hermione y Ron entraron por la puerta, sentándose Hermione con ellas, mientras Ron se sentó a mi lado. Recargue mi cabeza en el mesa banco mientras me tapaba con los brazos, aparentando cansancio, pero en realidad estaba tan confundido, que incluso resultaba molesto, agobiante, me estaba dando una terrible migraña por esa chiquilla que ni siquiera conozco.

- ¿Harry?- Escuche a Ron preguntar, a lo cual solo hice un débil ruido con mi garganta indicándole que continuara.-¿ Estas enfermo? .- Alce la ceja ante su pregunta, pero sin levantar la cara, le conteste.

- No...- dije simplemente.

No era completamente cierto, si me sentía un poco enfermo, pero obviamente no lo aceptaría con tanta facilidad.

- ¿Por que lo dices?.- le pregunte tratando de sonar con normalidad.

- Pues...no se, estas callado, y casi nunca tomas siestas en las clases, solo en Historia de la Magia.- Se callo de pronto, y sentí que había algo mas que no me quería decir.- Hermione dice que te nota mas pálido de lo normal, aunque yo te veo igual .- dijo tranquilamente.

Sonreí ante su reacción, era obvio que Ron no lo notaba, el no se fijaba en cosas así, era raro que se fijara en algo, pero por eso era mi mejor amigo, porque no creo posible sobrevivir solo con la lógica de Hermione. En eso escuche como la puerta del aula se cerraba, y todos los murmullos se convirtieron en silencio de inmediato. Por la puerta había entrado un joven, no mas de unos 25 años de edad, con el cabello castaño claro, alto y con una cara con una expresión demasiado seria para su apariencia.

- Buenos días, soy Peter Westbroke y seré su nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.- dijo con voz clara y segura, dándose la vuelta mientras se recargaba en el escritorio.

En eso, solo hubo dos reacciones las que me sorprendieron. La de Ginny, de repente con la mirada perdida en el universo, como si estuviera soñando dormida . Y la de Pevensie, con la mirada fija en el nuevo profesor, parecía haber notado algo en el, mientras el esquivaba ambas miradas toda costa. Fue eso, particularmente, lo que hizo que mis entrañas rugieran, y un extraño sentimiento de mala espina creciera en mi sobre este nuevo profesor.