Disclaimer: Nada de lo que reconoscas es mío y tal.


Infalible

¿Sabes cómo conquiste a la chica de mis sueños? De una manera que jamás te imaginarías.

Iba caminado por una calle de Londres y, por andar de distraído, casi tropiezo con una hermosa pelirroja; y gracias a que tengo mala suerte, no choqué con ella. Me le quedé mirando un rato, tenía que hablarle. Aceleré levemente el paso hasta quedar a su lado y pregunté, para entablar conversación:

—¿Qué hora tienes?

—Son cuarto para las dos —al escuchar su voz pude haber asegurado que Dios existe.

—¡Pantorrillas de marfil! —gritó un trabajador en la esquina. Me giré para reclamarle al hombre, pero tuve que aceptar que tenía razón.

Empezaba a desesperarme, la situación no estaba de mi lado: era una chica en la calle, con ropa casual pero elegante, con el cabello recogido en una cola de caballo y cargando varios libros.

—¿Te ayudo con los libros? —dije tanteando terreno. Se giró para observarme, con las cejas levemente arqueadas y con voz fría contestó.

—No.

—¿Puedo acompañarte? —no podía rendirme, si la hubieras visto estarías de acuerdo conmigo. Sin siquiera mirarme y con la misma voz fría repitió.

—No.

Jamás me había puesto nervioso, o algo parecido, por querer hablar con una chica, pero jamás había visto a una así.

—¿Sabes? —dije con la mejor voz amigable que pude— Tú serías perfecta para ser nuera de mi mamá.

Lo sé, el comentario no era el mejor, pero sonreí al ver que se volteaba hacía mí.

—Tú estás loco, lárgate —me desinfle al instante. Aquella chica era dura.

Siguió caminando con la cabeza alta y dejé que me adelantara, pero según siguiéndola. Caminamos siete cuadras y vi cómo se subía al autobús. Pensé que ya no podría alcanzarla, pero el semáforo en la esquina estaba en rojo, fue perfecto.

Subí por la puerta trasera y me senté al lado de donde ella estaba.

—Hola —sonreí—, otra vez.

Me sonrió, la hermosa pelirroja me sonrió. Y sentí un dolor en el pecho, un dolor que al mismo tiempo era satisfactorio.

En ausencia de un buen comentario comenté:

—¿Sabes? Tú serías perfecta para ser cuñada de mi hermana.

Fue como un dèjavú, pero mejor.

—Tú estás loco —dijo mirándome con sus perfectos ojos verdes—… quédate.

Volvió a sonreír y sentí que había ganado lo mejor de mi vida. Y así fue.

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No hay más vuelta de hoja aquí empieza una historia te guste o no. Tierna mariposa, soy el mismo que hizo Dios para hacerte feliz.


Subiendo este oneshoot. Es que un día estaba escuchando a Ricardo Arjona, la canción de Te guste o no, y se me ocurrió que sería perfecto para ellos dos, así que me inspire en esa canción. Acabo de terminarlo y ando con prisa, así que espero que no haya quedado muy mal. Saludos!

Y recuerden, los reviews son amor (;