DISCLAIMER: Naruto no me pertenece.


1. Relámpago negro

Desde la huída de Sasuke, ella trató de hacer que su vida fuera normal. Pero no podía. No encontraba quien ocupe el lugar que él dejó roto en su corazón. Y ahora, después de cinco años de la partida del vengador, sin darse cuenta, Sakura se convirtió en todo lo que nunca quiso ser…

Era fría. Si… ella. La bella y peligrosa flor de Konoha, había olvidado por completo el significado de la palabra amor.

Para dolor de todos ella había cambiado…

Cuando se dio cuenta que con amor, no se solucionaba nada.

Cuando se dio cuenta que con amarlo a él, no era suficiente para lograr que se olvidara de su venganza.

Y que con ser así, fría, ya nadie la lastimaba…

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-Ya amaneció…

Con pereza se levantó de la cama. Sin prisa se duchó, cambió y cepilló su largo cabello, para salir de su departamento sin desayunar, porque debía llegar a la oficina de Tsunade e iba como de costumbre tarde.

-¿Qué pasa? -pensó, cuando detuvo sus pasos por un agudo dolor en la zona de su ojo derecho.

-¡Sakura-chan!

-¡Naruto, no grites! -le regañó, olvidando por el momento su dolor- ¿Qué quieres?

-¡Me mandaron a buscarte! ¡Te están esperando en la oficina de la vieja!

Y el rubio sonrió, porque a pesar de que la Haruno no lo hiciera al verlo, ni lo haya saludado como antes lo hacía, él era la única persona a la cual la fría actitud de Sakura no dañaba.

Entonces ella se marchó sin decir una palabra. Naruto alzó la mano para saludarla a lo lejos, despidiéndose en silencio como siempre lo hacía.

Pronto, Sakura llegó a la oficina de su maestra, y sin tocar a la puerta entró en la sala. Sus nudillos blanquearon de enojo, cuando se dio cuenta de quien la estaba abrazando.

-Rock Lee… suéltame…

Pero el muchacho se rehusó a hacerlo, apretando más a la pelirrosa en el abrazo y llorando sobre ella, hasta que Gai notó cierta tensión, y apartó a su alumno de la kunoichi antes de que ésta lo mandara al hospital sin siquiera pensarlo.

-Perdón, Sakura -dijo Gai- ya sabes como es Lee contigo.

Más ella no le respondió y desvió la vista de ambos, posándola sobre su maestra que la miraba asesinamente.

-Una hora tarde -fue lo único que Tsunade dijo.

Kakashi fue el encargado de romper la nueva tensión del ambiente, y mirando a su exalumna decidió ser él quien le dé la noticia.

-Como sabes, Sakura, en una semana serán los exámenes ANBU, donde ellos participarán -y con un gesto de cabeza, el peliplata señaló a Shikamaru, Kiba, Neji y a Lee que aún lloraba en brazos de Gai.

Sakura los miró con indiferencia, y Tsunade negó resignada con la cabeza.

-Entrenarás con ellos hasta la semana entrante, para dar una presentación en el inicio de las pruebas.

Más ésta vez ella los miró con burla, y sonrió.

-Y, Sakura… procura no matar a nadie, sólo son prácticas.

La Haruno ensanchó su sonrisa, al notar como los cuatro jóvenes se sorprendían de las serias palabras del Hatake.

-Comenzamos mañana a las seis. Los quiero a todos listos para esa hora en el estadio olímpico de Konoha.

-De la tarde -aclaró la pelirrosa.

-No -negó la Quinta- de la mañana.

Ambas fruncieron el ceño cuando sus miradas cargadas de enojo se encontraron.

-Entonces comiencen sin mi, a las ocho estaré allí -y tras mirar con un deje de superioridad a los jóvenes presentes, se marchó.

-Que irrespetuosa.

-Déjala… siempre es así -murmuró Tsunade, masajeando sus sienes con frustración.

-¿No será un problema en las pruebas? -preguntó Kakashi, rascándose la nuca a un lado de Gai que afirmaba con la cabeza.

-No lo creo. Lo hará bien… por algo la elegí -lo último, Tsunade lo dijo lamentablemente no muy convencida.

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-Voy a matarla -gruñó la rubia, cuando el gran reloj frente a ella marcó las nueve de la mañana.

-¿A quién?

-A ti -escupió la Quinta, viendo a la pelirrosa bajar con elegancia por las escaleras y situarse a su lado.

La Haruno la miró con gracia, y saltó a la arena antes de que Tsunade le quemara la cabeza con sus mieles ojos asesinos.

-Por fin la princesa nos dio el honor de tenerla entre nosotros -comentó Neji irónicamente.

Sakura al escuchar el comentario lo miró altiva, y sonriendo le cruzó por un lado sin prestarle más atención, haciendo que la sangre de Neji hirviera.

-Que problemáticos.

-Nara, tú empiezas -ordenó la Quinta.

Shikamaru captó la orden y caminó con su paso despreocupado hasta el centro, mientras que los otros tres jóvenes se bajan de la arena.

-Sakura, gracias por ofrecerte.

-¿Qué?

-Nara, Haruno, ¡Comiencen!

Shikamaru no perdió el tiempo, y comenzó su ataque con una técnica de línea sucesoria. Ella intentó moverse, pero su cuerpo no le respondió, y furiosa consigo misma entendió que Shikamaru la había atrapado en su sombra.

-No soy una marioneta -pensó, y cerró sus ojos buscando la manera de escapar.

Más el moreno no le dio tiempo, y lanzó contra ella un ejército de filosas armas. Pero en el último segundo, la Haruno escapó de la técnica sorprendiendo a todos, y aunque creyó que desvió todas las kunais, sus ojos se volvieron rojos cuando la suave piel de su mejilla fue recorrida por una lágrima escarlata.

Fúrica al sentir el tibio líquido recorrer su rostro, comenzó a concentrar chakra en su mano derecha para atacarlo sin piedad, hasta que el dolor en su ojo derecho reapareció.

-No… ¿Por qué ahora?

-¡Flor! ¿Qué te sucede? -gritó Lee, cuando la observó caer de rodillas al suelo.

Neji activó rápidamente su Byakugan, al mismo tiempo que Kakashi hacia lo mismo con su Sharingan. Y entonces, ambos lograron ver miles de pequeñas descargas eléctricas recorrer el cuerpo de la Haruno.

-¡Shikamaru, corre! -gritó el ANBU peliplata.

-¿Qué?

Nadie fue consiente de que el cielo se nubló de golpe, hasta que un rayo cayó en dirección de la inconsciente pelirrosa.

Lee fue el primero en intentar rescatarla, pero Gai se lo impidió apretando su muñeca fuertemente.

-¡Sakura, muévete! -gritó Kiba.

Más ella no se movió de su lugar, y el rayo impactó frente a los ojos de todos.

-¡Sakura! -gritaron de la impresión, cuando sólo polvo quedaba en el lugar donde la kunoichi debería estar.

-¿Flor? ¿Dónde estás? -preguntó Lee, llorando.

-Aquí -respondió el Hyuuga, mostrándoles a la joven desmayada en sus brazos.

La Hokage se acercó a ellos corriendo.

-Déjame verla -ordenó Tsunade, completamente asustada.

Pero antes de que pudiera hacer algo, la pelirrosa abrió los ojos y se encontró con los aperlados del Hyuuga mirándola. Y de tal forma que un espejo, los ojos de Neji le mostraron claramente una extraña marca en su mejilla derecha, semejante a un relámpago negro. Neji también logró verlo, y no pudo negar su sorpresa.

Cuando la rubia ya estaba a un lado de ellos, la pelirrosa escondió instintivamente la marca en su mejilla, apoyando su cara en el pecho del joven para no dejar que nadie la vea.

-Estoy bien -dijo la Haruno, para luego volver a desvanecerse.

Neji entonces la estrechó más contra él, de tal forma que la marca no sea descubierta.

-Hyuuga, llévala al hospital.

-Si -respondió, y desapareció de allí.

-Kakashi -lo llamó Tsunade.

-No tengo idea de que sucedió aquí -respondió el Hatake de antemano.

-Sólo contéstame… ¿Viste algo distinto en ella? -aunque sus palabras lo demostraban claramente, los ojos de Tsunade también delataban cuan aterrada estaba de sus propias conclusiones.

-Vi descargas eléctricas recorrer su cuerpo.

-No eran descargas… -susurró Tsunade, acercándose a una pared para recargar su inestable cuerpo en ella- era su chakra…

-Creí que su chakra era…

-¿Curativo? -preguntó la rubia irónica- Sakura tiene… un chakra más poderoso de lo que ustedes se podrían imaginar…

-Kakashi, tienes suerte, ahora tendrás a una alumna confiable a quien enseñarle tu Chidori -dijo Gai.

-Oh si, muchas gracias.

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-Detente -con sus manos temblorosas intentó separarse del joven, pero cuando una de ellas rozó la piel del torso del Hyuuga, una pequeña descarga la recorrió y se desvaneció nuevamente.

-Molesta… -murmuró él, cuando la vio nuevamente caer inconsciente en sus brazos.

Cuando llegaron al hospital, Neji solamente se fue tras que Shizune chequeara a la pelirrosa y la encontrara estable.

Pero la extraña marca desapareció de camino, así que no supo que hacer ante ello.

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-Sakura-chan -la llamó Naruto, luego de ver a su amiga abrir los ojos de repente, mientras Kakashi alarmado se separaba de la ventana y se acercaba a ellos.

-Neji… -murmuró la Haruno, tocándose la cabeza- ¿Dónde está… Neji?

-Te dejó aquí hace rato, pero ya se fue -contestó su sensei.

Sakura recién entonces reparó en que se encontraba en una habitación de hospital.

-Fue un sueño… -susurró, haciendo que el Uzumaki la mirara aún más preocupado.

-Sakura-chan.

-Tengo que verlo -dijo, mientras se levantaba de la cama.

-¿A dónde crees que vas? -preguntó Kakashi, pero la joven no le respondió, ya que había saltado por la ventana sin darle tiempo a ellos de reaccionar.

-Escapó -dijo el rubio, no creyendo que Sakura en su estado buscara a… ¿Neji?- ¡Tsunade! -gritó Naruto, e intentó salir corriendo de la habitación, más Kakashi lo tomó por la remera.

-Ven acá, déjala que se vaya.

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-¿Qué haces aquí? -preguntó seriamente Neji, cuando sintió su chakra detrás de él- ¿Cómo encontraste éste lugar?

-Tengo que… hablar contigo…

-Hazlo.

-Discúlpame, Neji…

El Hyuuga se dio la vuelta sorprendido.

-¿Por qué tengo que disculparte?

La pelirrosa suspiró, y se dio cuenta que hacía tiempo no daba explicaciones de sus acciones. Pero existía algo en su interior que la incitaba por una vez a dejar su frialdad de lado, y pedir perdón con el corazón en la mano.

-Porque… robé tus recuerdos…

-¿Qué?

-En mis sueños vi… a un niño llorando, y ese pequeño… y ese niño eras tú, y estabas… tú estabas aquí -susurró, y apoyó una mano en el árbol más cercano a ella recargando en él su peso. Se notaba que estaba agotada, pues apenas se podía mantener en pie.

-Perdóname…

Sus ojos esmeralda de cerraron.

-Perdóname… porque no sólo robé tus recuerdos -sus piernas comenzaron a flaquear cayendo al suelo. El Hyuuga corrió hasta ella, y en un segundo la tomó entre sus brazos- también, robé… tu Byakugan…

-¿Qué? -preguntó, pero antes de que pueda contestarle, todo para ella todo se volvió negro.

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-¿Cómo que Sakura escapó? ¡Esta demasiado débil! -gritó la Hokage.

-¡Vieja, estamos en un hospital! ¡No grite!

-¡No me interesa! ¡Y NO ME DIGAS VIEJA! -enfureció la rubia.

-Pe… perdón…

-Búscala -ordenó, paseándose de un lado a otro de la sala- ¿Qué no entiendes? ¡Búscala! Que yo misma iré por los ANBUS…

-¿ANBUS? -preguntó confundido el rubio- ¿La manda a buscar con ANBUS? ¿Qué le pasa a esta vieja?

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-¡Sakura-chan! -gritó Naruto, corriendo hasta ella y Neji quien la sostenía entre brazos- ¿Dobe, qué le hiciste?

-Se desmayó, idiota, ¿Qué no la ves? -contestó el moreno enfadado.

-Recuéstala aquí -pidió inmediatamente una enfermera, y se la llevó sólo a ella aún y contra queja de Naruto que quería ir con la Haruno a donde la llevaran.

Neji se fue de allí sin perder el tiempo. Tenía que hablar con la Hokage de todo lo que había pasado en estas últimas horas. Llegó a la torre de la Quinta, y tocó educadamente a la puerta de la rubia.

-Pase -dijo la mujer- Neji, ¿Qué te trae por aquí?

El ojiblanco miró la sala, y encontró a Kakashi parado frente al escritorio de la Hokage.

-Tenía que hablar con usted, pero…

-Por mi no te preocupes -dijo el Jounin- estoy seguramente por la misma razón que tú.

Tsunade suspiró, y comenzó luego a hablar.

-Sé que ustedes dos, fueron los únicos que vieron algo anormal en Sakura durante el entrenamiento de esta mañana, así que… ¿Es de ella de quién quieren hablarme?

-Si -respondió Kakashi- tengo el derecho de saber, es mi alumna.

Neji miró al Hatake sin comprender.

¿Qué acaso el Equipo 7 no estaba disuelto ya? ¿Habían formado otro?

Tsunade tomó de una pila vieja de papeles la primera carpeta, y miró al Hatake preocupado, decidiendo entregarle a él la información para que la leyera.

-Es la partida de nacimiento de Sakura.

Nombre completo: Haruno Sakura.

Lugar de nacimiento: Konohagakure no Sato.

Fecha de nacimiento: 28 de Marzo.

Nombre completo del padre: Ren Haruno.

-¿El Raikage?

Hyuuga Neji se le quedó mirando nuevamente sin comprender.

¿Qué tenía que ver un Raikage con Sakura Haruno?

-Sakura es la hija menor del Raikage, Kakashi, aunque su madre como tú sabes es de Konoha…

-¿Perdón? -preguntó el Hyuuga- ¿Cómo que es la hija del Raikage?

-Es así de simple.

-Tsunade-sama… ¿Sakura, también porta el kekengenkai de los Haruno del Rayo?

La rubia afirmó con la cabeza.

-Si, y si no fuera por el sello del relámpago, Sakura podría copiar y transformar a propios las técnicas y habilidades de línea sucesoria ajenas como lo hacen ellos.

-Ella dijo que había robado mi Byakugan…

-¿Qué? ¡No puede ser!

-Hokage-sama, ese sello puede estar simplemente debilitándose… no debe preocuparse.

-Hoy vi una especie de relámpago en su mejilla.

Los ojos de Tsunade comenzaron a humedecerse.

-El sello se rompió…

Kakashi sintió la necesidad de consolar a la Hokage, porque claramente pudo ver el dolor brillar en sus ojos miel. Pero en vez de dejar escapar una lágrima, ella golpeó llena de furia a su pobre escritorio, desordenando aún más la cantidad de papeles que había en él.

-Todo ha escapado de nuestras manos… debería hablar esto con su padre, antes de que algo malo ocurriera… por su bien.

~ Así soy ahora, así me hicieron. Me lastimaron, me hirieron.
¿Y sabes qué? Me siento mal, pero amar no puedo - FM


¡Hola, hermosas!

Muchísimas gracias por leer el nuevo primer cap.

SAKURASS, como siempre, gracias :)

Un beso muy grande a todas, fer.