Disclaimer: Los personajes de card captor Sakura no me pertenecen. Esta historia la hago sin fines de lucro, solo como diversión.

Chico popular. Común. Chica nerd. Común. Chico se enamora de chica. Común. Chica lo… ¿Rechaza por no estar a su nivel? Esto ya no es común. ¿Qué será capas de hacer un muchacho con el corazón y orgullo roto? Llego la hora de demostrar que al corazón no lo manda la razón…

"Uno más uno no siempre es dos"

Capitulo 7: Mi turno de hablar

Nunca imagine todo lo que podía cambiar mi vida en algo más de un año y es que todo comenzó de una manera tan lenta que ni cuenta me di de los cambios hasta que ya era demasiado tarde como para revertirlos y para entenderlos tendremos que remontarlos a la época en que mi hermano hizo oficial ante mí que estaba de novio con Faren Li, quien resultó ser la hermana del chico más deseado de la preparatoria a la que yo asistía y mi compañero desde la primaria, aunque debo admitir que yo en su momento también me sentí atraída por él, pero eso fue cuando nos encontrábamos en primaria y solo duró hasta la muerte de mis padres poco tiempo después, lo que provocó un duro revés en mi forma de ser con los demás y me obligó enfocarme en mis estudios para la obtención de becas para no ser una carga muy pesada para mi hermano, el que estaba a poco tiempo de entrar a la universidad y se debía hacer cargo de mi.

Bien, pero ya me cambié de tema, desde que Touya comenzó a salir con la señorita Li ella iba muy seguido a casa, pero como se les hacía tarde y ella le tenía terror a la moto de mi hermano, generalmente llamaba a Li para que fuera por ella a casa, en un principio no le tomaba mucha importancia a ese detalle, a que yo solo me resignaba a abrirle la puerta para comprobar que era él y a avisarle a su hermana de su llegada, nunca cruzamos palabra alguna más que lo que nos tomaba avisarle a mi cuñada de su presencia, hasta aquel día que todo cambio…

Yo me encontraba sola en el salón ordenando mis cosas antes de irme a casa, cuando entró Li, se notaba algo nervioso, pero no le di importancia y seguí con mi labor, pero al poco tiempo el me llamó.

-¿Qué deseas Li?- le pregunté amablemente, el pareció dudar un momento y comenzó a balbucear cosas sin sentido, así que lo apremié –Vamos Li, no tengo todo el tiempo- dije tomando mi mochila, dispuesta a salir del lugar.

-Bueno, verás… tú… tú… ¿Me podrías prestar tus apuntes de japonés? Es que debo un examen que de seguro me lo toman mañana y quisiera estar preparado- me dijo, a lo que yo solo le asentí y le entregué el cuaderno, total esta semana pensaba estudiar otras materias, y el japonés se me iba bastante bien, solo le advertí que me lo devolviera intacto sin darle demasiada importancia, antes de salir del salón y sin imaginarme que con eso comenzaría el verdadero cambio en mi vida.

El mes que vino después Li siguió pidiéndome cuaderno tras cuadernos, mientras yo me preguntaba qué es lo que hacía en clases, porque no encontraba razón para que siempre que nos topáramos tuviera que pedirme algún apunte. Además que empezaron a aparecer unas extrañas notas en mi casillero en que me citaban a alguna parte para conversar conmigo, pero obviamente yo nos les hice caso, ya que seguramente eran de alguien con ganas de molestar un poco y estaba demasiado ocupada estudiando como para perder tiempo en eso.

Y entonces, fue que ocurrió: De la nada, mientras estudiaba en la biblioteca de la escuela, apareció repentinamente el cuñado de mi hermano,

-¿Li?- dije extrañada al verle en este lugar –Es raro verte en la biblioteca ¿quieres que te preste otro de mis apuntes?- le pregunté, ya acostumbrada a que fuera esa la única razón por la que se acercaba a mí –Aunque creo que aún no me devuelves los de historia, sería bueno que ya me lo devolvieras, tenemos examen la próxima semana y me gustaría estudiar- Le recordé volviendo a mi lectura.

-No, yo… Esto… verás Kinomoto, yo quería hablar contigo- me dijo mientras yo no le prestaba mucha atención, no había nada muy importante que él me pudiera decir.

-Entonces habla- le señalé rápido para que dejara de interrumpir mis estudios.

-Es que verás yo… yo… es decir tú…- comenzó a balbucear nuevamente, cosa que estaba haciendo muy seguido, cerró los ojos un momento y lo soltó todo -¡Tú me gustas mucho!- exclamó, si bien ya varias veces algunos chicos se me habían declarado, nunca imagine que alguien como él lo hiciera, y aunque de todos modos no obtendría una repuesta diferente a los demás, ya que mi prioridad son los estudios, no pude evitar que un sonrojo se asomara por mis mejillas, no obstante no despegué mi vista del libro -¿No piensas decir nada?- me preguntó algo desilusionado segundos después.

-¿Y qué debería decir?- le respondí con una pregunta viéndolo a la cara.

-Pues no sé, acabo de declararte mis sentimientos y deberías de sentirte bastante alagada, ya que cualquier chica moriría por estar en tu lugar- me contestó egocéntricamente, cosa que me molestó, no por ser popular significa que estaría a sus pies en un segundo, además el tenía su reputación y no tenía ni las más mínimas ganas de ser otro juguete más para él.

-Oh, entonces déjame pensar- le dije antes de imitar a una de sus tontas admiradoras –haber, que te parece: ¡Oh gran Li Shaoran, me siento orgullosa de generar tales sentimientos en ti! No sé qué decir…-

-pues te salió muy bien- me sonrió, al parecer creyendo mi imitación –ahora me preguntaba… Si quisieras salir conmigo-

-Eh, pues no sé- fingí dudar como si en verdad me planteara salir con él –primero respóndeme tú ¿Cuál es la integral del seno de equis al cuadrado?-

Sonreí al ver su cara de desconcierto –Eh, ¿ocho?- me respondió por si es que le achuntaba, cosa que no fue así.

-Error- contesté simplemente mientras guardaba mi libro, ya no podría seguir estudiando allí, así que decidí volver a mi casa –lo siento, pero si no sabes algo tan simple como eso no puedo salir contigo- dije sabiendo que obviamente no sabría esa respuesta, ya que no estaba en el curso de cálculo avanzado.

-Pero, pero ¿Eso qué es? ¿Calculo avanzado? Por favor, ni siquiera tomo esas clases, ¿cómo quieres que lo sepa? En cambio si me preguntas algo de deporte o alguna otra rama por el estilo de seguro te contesto correctamente- me alegó.

-¿Y de qué me sirve que sepas sobre eso?-

-Bueno…- quiso refutarme, pero al parecer no encontró ni un argumento bueno.

-Ves, es inútil, yo necesito de alguien que sepa más que yo y lo siento, pero tú ni siquiera llegas a mi nivel- le dije, para irme al fin, dejándolo allí con su orgullo herido.

Aunque cuando llegué a mi casa no pude sacarme de la cabeza la declaración de Li, esta de alguna forma había sentido diferente, quizás fue el hecho de que estuve enamorada de él cuando éramos pequeños o que realmente se veía sincero al momento de decirme sus sentimientos, pero fuera cual fuera el motivo decidí dejar de pensar en ello y agradecí con fuerza que Faren no se quedase hasta tan tarde en casa, por lo que no fue necesario que llamara a su hermano para que viniera por ella esa tarde.

Pero lamentablemente no corrí con la misma suerte en la escuela, ya que los rumores corren rápido, y a la hora del primer receso ya todo el alumnado estaba enterado que rechacé al chico más deseado de todos, y como este había decidido faltar tuve que ser yo el centro de atención, siendo interrogada y/o amenaza por el club de fans del chino cada dos por tres, lo que causó que no pudiera estudiar a gusto toda la primera semana. En un principio tuve el apoyo de mi prima, Tomoyo, pero luego de que paradójicamente se pusiera de novia con el mejor amigo de Li y le diera por incitarme a que le diera una oportunidad, la verdad es que no me sentí a gusto con la parejita, tuve que irme todos los días temprano a casa para lograr estudiar algo.

Pero por suerte cuando Li volvió a clases su club de fans se calmó un poco y solo me molestaba alguna que otra chiquilla de vez en cuando, pero nada que no me permitiera volver a mi horario habitual de estudios, o eso creí, hasta recibir, por medio de mi cuaderno de historia, una pequeña nota: "No te preocupes querida, ya verás que lograré obtener tu corazón. Shaoran Li" Decía, y aún me pregunto por qué se dio la molestia de de firmar, si no conozco a nadie más con el ego y el orgullo tan alto como para hacer algo así.

De allí en adelante Li se me acercó varas veces más, aunque ya no con el propósito de pedirme algún apunte, sino que iba directo a su meta de tratar de conquistarme. Aun que con eso vinieron alguno problemas más serios, como Meiling Fa y el grupo más arraigado de seguidores de Shaoran Li.

Debo admitir eso sí, que cada vez que Li se acercaba algo más de lo socialmente permitido para una pareja de desconocidos algo raro comenzaba a formarse en mi interior, pero prefería ignóralo, ya que lo atribuía a mi secreto deseo de que todo lo que decía era verdad y que al fin encontraría a alguien que me quisiese de verdad, cosa que veía realmente imposible, debido a la reputación de nerd y fría que tenía en la escuela.

Y esa misma escusa quise poner ante mi misma la vez que me quebré frente a él luego de un enfrentamiento contra Fa, sin embargo, al tiempo después tuve que reconocer ante mí misma, y ante mi prima, por su maldita insistencia, que la táctica de Li estaba dando resultado y era a eso lo que más temía.

Poco se demoró Li en ser mi "amigo" si podemos llamarle así a alguien que cada tanto te hace saber que está enamorado de ti… pero esos son solo detalles si lo comparamos con todo lo que me hacía reír por sus inevitables muestras de egocentrismo y sus maneras de tratar de llamar mi atención, aunque todo este acercamiento provocó para mi desgracia una obsesión por parte de mi prima para hacerme ver mis supuestos sentimientos hacia Li, cosa que yo no quise aceptar hasta meses después, el día en que Toya hizo oficial su compromiso con Faren

Ese día Tomoyo había insistido en que me pusiera uno de esos conjuntos que me había regalado tiempo atrás, excusándose que no podía vestir pantalones deportivos y una camiseta ancha frente a "mi suegra". Y lamentablemente, a mí se me salió aquel argumento frente a la persona menos propicia: Li Shaoran.

-¿Estuviste a punto de decir "mi suegra" Sakura?- me preguntó al sentarse a mi lado cuando yo corté a la mitad los argumentos que utilizó Tomoyo para convencerme de utilizar esta ropa, por lo que yo solo desvié mi mirada avergonzada por haber soltado aquello que le daba esperanzas de poder tener una relación conmigo algo más allá de amistad. Y en ese momento quise ahorcar nuevamente a mi amada prima.

-N, No. Estás equivocado Li- traté de salvarme, rogando que se tragara ese mal pretexto y que cambiara rápidamente de tema, lamentablemente no fue así.

-No me mientas querida Sakura… Estuviste a punto de decir que mi madre era tu suegra y que yo sepa solo hay una forma de que sea así, ya que no tengo hermanos hombres- razonó al momento que enmarcaba mi rostro con sus manos y se acercaba cada vez más y más a mí.

-No, Li…. ¿Qué piensas hacer?- Le pregunté, mirándolo al fin a la cara, cosa que fue un grave error porque solo me dejó más nerviosa.

-Tú qué crees…- me dijo, sintiendo inmediatamente una agradable corriente eléctrica por todo mi cuerpo al sentir sus labios rosar contra los míos, por lo que no pude evitar cerrar los ojos para detener la constante indagación de sus ojos color chocolate, lo que fue mi tercer error en esa noche, ya que me permitió sentir a cabalidad los estragos que provocaba en mí un simple rose suyo.

-Li por favor…- Le rogué, esperando a que detuviera su tortura. No quería, no quería sentir lo que estaba sintiendo en estos momentos, no quería que fuera real –Shaoran- Lo llamé inconscientemente por su nombre, logrando al fin que se separara al menos lo suficiente para mirarme sorprendido.

-Me has llamado Shaoran- me dijo sonriendo a más no poder.

-Eso parece- susurré yo analizando recién lo ocurrido, al momento en que me daba cuenta que era inútil seguir luchando contra aquello que inevitablemente se había empezado a formar en mí, tiempo atrás, ahora quería creer, creer en los latidos desenfrenamos de mi corazón, creer en sus palabras, en sus ojos que parecían tan sinceros… –Sabes… creo que quiero arriesgarme- le dije y antes de darme tiempo para arrepentirme terminé con la distancia que había entre los dos, para obtener mi primer beso de verdad.

-Te quiero- me susurró al momento en que nos detuvimos a respirar por unos segundos.

-Yo… También- le contesté, sorprendiéndome a mi misma al darme cuenta fehacientemente de mis sentimientos, para luego pasando mis manos por su sedoso cabello acercarlo más a mí. Y hubiésemos seguido largo rato más con nuestro juego de besos y caricias de no ser por los gritos de Faren que nos alertaron que nuestros hermanos venían en camino.

Y todo el fin de semana siguiente a eso mi mente solo pensaba en una sola persona: Shaoran Li. No asimilaba aún mi comportamiento, además del miedo que tenía a enfrentarme nuevamente a él el día lunes, cuando nos encontráramos en clases, los nervios por su reacción, si todo esto era real o una simple jugarreta del "gran Shaoran Li" siendo yo una más de su lista y si a todo esto le agregamos a Tomoyo queriendo saber todo con lujos y detalles y dándome concejos de cómo enfrentarme a él al volver a verlo. Es comprensible que luego de años de una puntualidad intachable, llegara tarde ese lunes, ¿No?

Por lo menos ese día todo salió bien y Shaoran me pidió que fuéramos oficialmente novios, cosa que yo obviamente acepté. Y luego de poner en su lugar a Meiling y hacerle saber a mi hermano de una forma poco convencional nuestra relación, tuvimos unas hermosas primeras dos semanas juntos, pero como era lógico, lo bueno nunca dura para siempre, y una tarde, cuando iba a tener mi primera "cita" oficial, ya que las anteriores no podían llamarse así, ya que eran demasiado breves, porque no quería dejar de lado mis estudios.

Bueno, lo ocurrido fue que me devolví al salón en busca de un libro que se me había quedado debajo de mi pupitre, en compañía de Tomoyo, pero tuve un extraño presentimiento antes de entrar, por lo que me detuve justo en la puerta, indicándole a mi prima que no hiciera ruido mientras me asomaba levemente para ver quienes estaban a dentro.

Para mi sorpresa quienes estaban a dentro no eran nada más que mis dos "queridos" compañeros que con más ganas intentaron separarme de Shaoran. Al parecer estaban discutiendo.

-Sakura…- me apremió Tomoyo sin entender nada, pero yo solo le hice un gesto para que guardara silencio y me dejara oír lo que hablaban.

-No entiendo Fujiwara, me dijiste que esto sería corto, pera ya se alargó demasiado- Alegaba Fa, parecía realmente molesta.

-No te alarmes Mei, no es mi culpa que tu querido Li sea tan torpe y orgulloso. Simplemente debió aceptar que había perdido la apuesta ante el primer rechazó…- dijo el rubio dejándome totalmente confundida ¿Apuesta? Acaso Shaoran habrá sido capaz de…

-Claro, pero tú tenías claro lo orgulloso que puede llegar a ser Shao, debiste haberlo pensado antes. Y ahora por tu culpa llevo meses sin poder tener un buen encuentro con él, ya que no quiere que su "querida Sakura" valla a sospechar algo- Escuché decir a la de cabello negro, mientras mi prima intentaba hacerme salir de allí, pero tenía que escuchar el resto de la conversación.

-Vamos Mei, no es para tanto, solo tienes que esperar dos semanas más y él será todo tuyo, bien sabes que él no fingirá ser el novio ideal más de lo necesario- Le dijo Fujiwara bastante confiado –Y lamentablemente yo deberé pagarle a Li. Jamás pensé que Kinomoto pudiera creer que el la ama, la veía más inteligente- comentó. Y yo ya no aguanté más y salí corriendo del lugar, siendo seguida por Tomoyo.

No lo podía creer, mis peores miedos se habían cumplido, me había permitido enamorarme de Shaoran cuando yo para él no era más que un juego.

-Sakura…- me llamó mi prima al darme alcance en el baño, donde yo ya había comenzado a llorar –Cálmate, por favor… esto debe tener una explicación- trató de hacerme ver, pero ya no había forma de que cambiara de opinión, Shaoran me había engañado y yo torpemente había caído en su trampa.

-Claro que tiene una explicación Tomoyo- dije yo de manera cortante, mientras me limpiaba la cara – ellos no tenían como saber que yo los escucharía… por eso Shaoran me defendía tanto de ellos… no quería que fueran a soltar algo de la… la apuesta- dije intentando contener el llanto –No hay más explicación que eso… Fui una idiota al confiar en él-

Tomoyo suspiró –Creo que tienes razón Sakura… Al parecer las dos fuimos engañadas por Li- me dijo mientras me abrazaba, para luego ayudarme a estar algo más presentable y poder salir de manera algo más digna de la escuela, obviamente ignorando a quien se había hecho pasar por mi novio las últimas dos semanas que al vernos salir intentó llamar mi atención para ver qué era lo que me ocurría, aunque al parecer Tomoyo no se pudo resistir y luego de avanzar un poco pude escuchar como le daba un golpe seco en la mejilla a Li.

Esa tarde me la pasé llorando en casa de Tomoyo, intentando expulsar todo el dolor que sentía por el vil engaño de Shaoran, pero lo peor de todo esto es que no podría simplemente dejar de verlo, ya que es el cuñado de Touya y yo no podía fallarle faltando a su cena de compromiso ni mucho menos al matrimonio por el simple hecho no poder ver a su cuñado sin echarme a llorar.

Cuando llegué a casa intenté disimular mi estado de ánimo, pero creo que no lo logre, ya que al rato después escuché como mi hermano llamaba preocupado a Faren para obtener alguna idea de que era lo que me sucedía. En cuanto cortó estuve tentada a preguntarle si por casualidad le habían dicho como se encontraba Shaoran frente a mi silencio, pero al momento me arrepentí, no quería comprobar que el no sufría como yo lo estaba haciendo.

El día siguiente lo pasé tranquila en casa, siendo atendida por mi hermano que me comentó que le había dicho a Faren que saldríamos para evitar así que viniera Shaoran a molestar. Porque por mucho que intentara ocultarlo mi hermano se había dado cuenta de que yo me encontraba mal con él y gracias a los cielos no intentó sonsacarme la razón de nuestro alejamiento, ya que, por el bien de la cena de mañana, lo mejor sería que Touya no supiera la verdad. Así que nos pasamos todo el día cocinando y con estúpidos juegos, como cuando éramos niños y no teníamos otra preocupación que no fuese divertirnos.

Pero lamentablemente esa tranquilidad no duró mucho. Y el domingo en la mañana ya me encontraba dando vueltas desesperada por mi habitación, preguntándome a mi misma cómo reaccionaría al ver de nuevo al que fuera mi novio por dos semanas y no pude evitar volver a botar unas cuantas lágrimas, maldición ya estaba harta de sufrir por él...

A eso de las cuatro de la tarde apareció Tomoyo en mi habitación para ayudarme a estar lista para la cena en casa de los Li.

Allí fue que me comentó que había discutido con Hiragizawa producto de la maldita apuesta, a pesar de que yo le había pedido que no mesclara las cosas. Que Shaoran fuera un cretino no significaba que su amigo también tuviera que serlo.

Cuando ya eran las siete Tomoyo se fue satisfecha, segura que Li se arrepentiría de todo el dolor que me había causado. Al poco rato después, Touya me indico que ya era hora de irnos y me preguntó nuevamente si no prefería quedarme en casa, pero yo me rehusé nuevamente. Sabía que mi hermano me daba esa opción, a pesar de ser una cena importante para él, solo porque quería protegerme, pero yo también tenía mi orgullo y no dejaría que lo ocurrido cambiara mis planes de un día para otro.

La cena en si transcurrió con bastante normalidad. Las hermanas de Faren eran muy simpáticas y la conversación transcurrió siempre por el tema del compromiso de nuestros hermanos o el trabajo de Touya, nada fuera de lo común. Exceptuando las constantes miradas que me lanzaba Shaoran, que yo intentaba evitar constantemente.

Al momento el postre Shaoran se paró para llevar a una habitación a sus sobrinos por petición de Fuutie. Se veía tan calmo e inocente cuando tomo en brazos a la pequeña y guió al resto por los pasillos que no pude evitar quedarme viéndolo llena de ternura. Sus ojos se veían llenos de una gran tristeza… ¿Será acaso que a él en verdad le dolía mi silencio? Quizás había estado equivocada y todo fue un mal entendido. Quise por un momento correr detrás de él para que me explicase lo que había oído, pero apenas Shaoran se perdió de vista volví a mis cinco sentidos, enojada conmigo misma por haber tenido ese momento de debilidad y al volver mi atención al resto, pude notar como Faren me miraba dolida, seguramente había notado como me había quedado viendo a su hermano e hizo una mala deducción o algo así…

No aguanté más sentada allí y dando las debidas excusas me marché con intención de ir al baño a lavarme la cara, pero al encontrarme en un largo pasillo me di cuenta que no tenía idea a donde se encontraba, por lo que camine un largo rato, hasta toparme con una puerta de cristal que daba al patio trasero de la casa, así que sin dudarlo ni un segundo la atravesé para poder respirar algo de aire puro y calmar mis pensamientos.

Camine lentamente por la oscuridad que invadía el jardín, sin notar como transcurría el tiempo, perdida en mis pensamientos. Por eso creo que fue que no escuché cuando alguien se acercó sigilosamente a mis espaldas hasta que me llamó por mi nombre.

-¡Sakura!- escuché la ya tan conocida voz de Shaoran, me volteé rápidamente al darme cuenta de su presencia e inmediatamente quise huir de allí, aun no estaba lista para enfrentarlo –No te vayas- me pidió con voz suplicante mientras me tomaba la mano cuando yo intenté pasar por su lado al interior de la casa.

-Por favor Li- Le dije aguantando el dolor que me provocaba el tacto de su mano en mi piel, intentado parecer lo más fría posible sin dirigirle la mirada -¿No crees que ya es suficiente? No quiero seguir escuchando tus mentiras…-

-Yo nunca te he mentido Sakura- me afirmó él, mientras se acercaba a mí y me abrazaba por detrás, a pesar de mi notable incomodidad –No sé qué habrá pasado aquel día cuando volviste al salón con Tomoyo, pero solo te puedo asegurar que nunca he hecho nada que pueda dañarte-

-No me mientas… no más- le pedí, rindiéndome ante su abrazó, mientras dejaba que mis traicioneras lágrimas bañaran mi rostro –ya descubrí tus planes y si quieres puedo seguir fingiendo que soy tu novia, pero por favor, deja de simular sentimientos que no son reales, ya me has hecho suficiente daño Li, no quiero más- le rogué, pero el solo me abrazó más fuerte.

-Eso no es cierto Sakura, todas las veces que yo te dije que te amaba es porque en verdad lo sentía y aun lo siento. Yo no quiero que finjas que eres mi novia, quiero que lo seas de verdad- me dijo al momento en que con un rápido movimiento me daba vuelta entre sus brazos y me obligaba a mirarle a los ojos.

-Ya basta con tus juegos… entiende que ya todo está descubierto, esto termino...- necesitaba que él confesara de una maldita vez su apuesta para terminar con este sufrimiento.

-pero, ¡Maldita sea!- exclamó verdaderamente desesperado, taladrándome con su mirada en busca de alguna respuesta –Yo no tengo ningún juego contigo-

-¡Ya basta!- grité yo ante su cinismo, logrando al fin reunir las fuerzas necesarias para separarme de él lo suficiente para no tener que mirarlo a la cara –No te hagas el tonto, ¡ya me enteré de la maldita apuesta que hiciste con Fujiwara!- le solté al fin, volviendo levantar la vista, para encontrarme con su mirada sorprendida, que luego de un rato cambió a una de tristeza, que no logré comprender del todo–El… el otro día escuché como él se lo comentaba a Fa en el salón, seguramente creyó que estaban solos…- susurré, mientras comenzaba a dudar de mis propias palabras, al ver el dolor reflejado en los ojos color chocolate del hombre que estaba frente a mí, por lo que volví a bajar mi mirada, antes de que el notara mi confusión.

-¿Y tú le creíste?- me preguntó entonces.

-¿Y qué querías que hiciera?- contesté, dejando que me viera el rostro empapado por las lágrimas que ya no luchaba por reprimir –tú mismo te encargaste de crearte una fama de Casanova insensible, capaz de hacer cualquier cosa con tal de pasarla bien y aumentar su ego- le dije, más que nada intentando convencerme a mi misma de que mis suposiciones eran las correctas, a pesar de que una parte de mí solo quería creer que él jamás había querido lastimarme.

-Pero Sakura, yo cambie- me dijo acercándose despacio a mí –Quizás antes fui así, pero en el mismo instante en que me di cuenta de cuánto te amo cambie, te lo juro, yo sería incapaz de hacer una apuesta tan asquerosa, mucho menos con Fujiwara, tú bien sabes que él y Fa todo este tiempo han estado intentando separarnos. Por favor confía en mí- me pidió mientras me volvía a estrechar contra su pecho.

-Es que es tan difícil Shaoran- le dije abrazándolo ahora yo también, sin dejar de sollozar –Te juro que quiero, quiero creer en ti, pero me cuesta, no quiero sufrir, no quiero despertar de repente dándome cuenta de que tú no me amas como lo hago yo…- le confesé mis miedos, sintiendo como un poco de mi inseguridad se iba con ello.

-Eso no pasará- me prometió acercándome aún más a él de ser posible –no dejaré que nada nos separe… pero por favor, vuelve a confiar en mí- me pidió al momento que mi corazón comenzaba a latir desenfrenadamente, rogándome porque le diera una nueva oportunidad, para que solucionásemos aquel problema en que estábamos metidos. En ese momento mi corazón le gano a todo rastro de cordura y lógica que me pudiese quedar, obligándome a separarme lo suficiente para poder mirarlo la cara –Te amo Sakura- me dijo al momento en que limpiaba de mi rostro todo rastro de lágrima, para luego comenzar a acercarse lentamente, seguramente temiendo a que lo rechazara, pero ya no quería hacerlo, así que tan solo espere el rose de nuestros labios que selló nuestra muda promesa de confianza.

¡Y mírenos aquí ahora! Siete meses después, aún juntos, disfrutando de unas merecidas vacaciones junto a Tomoyo y Eriol en la casa de la playa de mi prima.

Al final, la semana siguiente a nuestra reconciliación, Shaoran logro hacer que Fujiwara confesara que había planeado junto a Fa tener esa conversación frente a mí al momento en que me vieron devolverme al salón aquel fatídico día, para que yo sacara las obvias conclusiones y me alejara de mi novio, pero lamentablemente fueron descubiertos y Shaoran le dio su merecido al rubiecito gay, mientras que yo con la infaltable ayuda de mi queridísima prima Tomoyo mandé a un par de mastodontes a amenazar a Meiling para que nos dejara en paz. Y no vallan a creer que soy una mujer violenta, todo lo contrario, generalmente soy muy pasiva y no le hago daño a nadie, pero tienen que entender que cuando alguien se mete con algo que me pertenece no puedo evitar reaccionar…

Ahora me encontraba disfrutando tranquilamente del sol tirada en la playa, ya que en un par de días tendíamos que volver a Tomoeda, para quedarnos allí una semana antes de partir a Tokio, ya que como ahora Touya y Faren estaban casados no pensaba incomodarlos con mi presencia en casa, además que mis largas jornadas de estudio habían tenido sus frutos y había logrado una beca en la facultad de ciencias económicas de la universidad de Tokio, al igual que Shaoran, por lo que ambos nos mudaríamos a un departamento cerca del campus, que por exigencia de Touya debía tener habitaciones separadas y la mía con cerrojo.

Me reí al recordar la vergonzosa charla sobre sexualidad que tuve con mi hermano (en la obviamente trato de dejar a mi novio como un monstruo) el día que le comuniqué que compartiría departamento con él, aunque mi hermano no sabía que el día de su matrimonio no me había perdido precisamente con Shaoran en el enorme jardín de la mansión en la que se celebró la ceremonia, pero era mejor dejarlo en la ignorancia si no me quería ir sola a Tokio, o en el peor de los casos, quedarme enclaustrada el resto de mis días en mi habitación, en Tomoeda.

Me estiré perezosamente sobre mi toalla, mientras me ponía de pie, cansada ya de llevar tanto tiempo en la misma posición. Pero mi tranquilidad se esfumó en el mismo instante en que vi, a orillas del mar, como un par de voluptuosas chicas intentaban coquetearle a Shaoran. No obstante, en cuanto Shaoran cayó en cuenta de mi mirada, se despidió inmediatamente de las zorras… digo chicas, y corrió a mi alcance.

-¿Celosa cariño?- me preguntó con su sonrisa de galán, que para su mala suerte no tenía gran efecto en mi.

-No, para nada- le mentí descaradamente esquivándolo para quedar dándole la espalda mientras observaba el mar.

-Pero yo sí- me susurró él al momento en que me abrazaba, para luego apuntar con su cabeza a unos chicos que se encontraban sobre unas rocas en el mar –Llevan mirándote arto tiempo, no sé como lo he hecho para no ir hasta allá y mostrarles cuál es su lugar-

-Porque eres el "gran Shaoran Li" – le respondí yo, girándome para verlo a la cara –Y sabes que nadie se te resiste y que yo soy solo tuya-

-Si tienes razón- me sonrió con su habitual arrogancia –Aún no entiendo como dios no siente celos ante mi divina perfección- se auto-alabó, a lo que yo solo reí. Hay cosas que definitivamente nunca cambiarían…

Fin

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¿Qué tal chicos/as? No puedo creer que ya estoy en el fin! Y que demoré menos de un mes desde mi última actualización xD Pero debo admitir que mis intenciones eran actualizar la semana pasada, cuando salí de vacaciones de invierno, pero no pude evitar ser otra más en ser absorbida a un mundo de vampiros y licántropos (exacto, crepúsculo) y no pude escapar hasta el día viernes, cuando me terminé la saga completa y luego de unos extenuantes días amando a Edward Cullen (L), ya me tienen aquí de vuelta xB

Y bien, si siguen leyendo aquí ya se dieron cuenta que el "epilogo" que les prometí era la versión de Sakura de toda la historia, cosa que no pude evitar poner, ya que creo que con eso se aclararon varias reacciones que tuvo ella a lo largo de la historia y yo quedo contenta porque puse todo lo que había planeado poner en el momento en que se me ocurrió esta historia y sobre todo por la aceptación que tuvo, a pesar de que en los últimos capítulos estuvo decayendo un "poquito" la calidad de la narración, en primera por mis constantes retrasos y en segunda porque me costaba lograr poner al mismo Shaoran arrogante del principio si este estaba sufriendo… espero no haberos decepcionado con eso U.u

Ahora los agradecimientos! xD primero a aquellas hermosas personas que me dejaron un lindísimo reviews en el capitulo anterior: , sakushao4ever, Salome Taisho, lfanycka, rukia Alejandra, PRISGPE, Lyons, Sasha Kinoli, Emiko hime-sama, isabel20, ziitah-TxE- Ashaki, zamiprincess, Fer the best-ia!

Obviamente también los agradecimientos se extienden a los que dejaron reviews a lo largo de la historia y a aquellos que la pusieron en alerta y/o favoritos ^^ gracias ustedes me di el ánimo y el espacio para continuar

Bueno, nos estaremos leyendo, aunque no creo que vuelva a publicar pronto, porque esta vez sí prometo tener al menos la mitad del fic escrito antes de subirlo a la web, para así no volver a tener tantos atrasos xB

Se les quiere mucho, cuídense y no se olviden de dejar aunque sea un pequeño Reviews ;)

Bye!