N/A: Buenas, buenas... Después de mucha espera aquí está el onceavo capitulo, no prometo actualizar pronto, pero lo haré, eso si lo prometo, también decidí quitar la larga nota de autor que dejé en lugar de este capitulo por razones obvias (obstruía la línea de la historia) y también les quería confesar uno de mis miedos, pues noté que una novela nacional llamada "La Vida Entera" tuvo un episodio en donde tres amigas muy cercanas, tenían una acalorada discusión sobre chicos tomando algunas copas y luego de varias, estaban como loquitas... ¿a uds. les suena familiar la situación?

N/A.1: Le dedico este cap a la unica que notó (y me lo dijo) que uní a Grey's Anatomy con esta historia nagisaamaryaal, obviamente como ambas se desarrollan en Seattle me resultó tentador :P

N/A.2: Que nota de autor tan larga... pero les extrañé!!!

Disclaimer: Esta historia es mía, los personajes son de mi tía: Stephenie Meyer. XD

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MI HERMANO MAYOR

No sabía que era, pero desde que Emmett había tocado el asiento, estaba más callado que una tumba, era realmente extraño, quizás estaba maldiciéndose mentalmente por tener un yeso en la pierna.

"Em... ¿qué sucede? Estas muy callado" pregunté viendo por los espejos retrovisores hacia todas partes... ese Jeep me intimidaba cada vez menos, pero aún lo hacía.

"No es nada... solo estoy pensando" escuchar eso de boca de Emmett resultaba más extraño aún, porque si algo sabía de mi hermano era que no había cosa que él pensara que luego no diría... o hiciera.

"Y... ¿Compartirías tus pensamientos?" estábamos ya cerca de casa... era muy conveniente que el Hospital Seattle Grace quedara a mas o menos 10 minutos del edificio donde vivía con Rose y Alice.

"Si, pero sólo cuando termine de resolver cierto misterio..." me reí de su respuesta, era muy extraño ver a Emmett en esa actitud.

"De acuerdo Sherlock Holmes..." estacioné y me bajé del auto y ayudé como pude a mi gran hermanote a bajarse del 'vehiculo', si es que a ese monstruo se le podía llamar de esa manera.

Aseguré las puertas del Jeep y le serví a Emmett como muleta mientras entrábamos en el ascensor, de repente sentí una risilla silenciosa por parte de Emmett y movía la cabeza de un lado al otro.

"¿Qué sucede? ¿Resolviste el misterio?" pregunté al ver su repentina alegría.

"No, es sólo que recordé algo..." no necesitaba decir mucho para que yo supiera en que estaba pensando.

"Guárdatelo... no necesito saber que hacen Rose y tu en el ascensor, es demasiada información" alcé la cabeza para poder verlo a los ojos y transmitirle seriamente con la mirada que prefería su silencio poco común.

"Mira nada más como me saliste de rápida" rodé los ojos y me reí... ¿acaso se suponía que siguiera con la mentalidad de una niña de 12?

Revolvió mi cabello y salimos del ascensor, para encontrarnos nada más y nada menos que a Edward en la puerta de mi apartamento. Me helé de inmediato mientras nos deteníamos frente a él ¿qué hacía el aquí? No es que me avergonzara de mi novio, pero no era el momento para una visita, el perro que estaba dentro de la casa era su alergia numero uno, mi hermano, un temor más mío que suyo y aparte de todo... Emmett se estaba comportando tan extraño...

"¡Tú! ¡Yo te conozco!" genial... ya mi hermano estaba atacando.

"Si... por supuesto" era increíble la calma con la que respondía Edward... teniendo en frente a mi hermano. "Tiempo sin ver al legendario Emmett 'Eminencia' Swan" buena defensiva... realzar su ego, la astucia de mi novio no dejaba de sorprenderme y mucho menos el hecho de que fuera mi novio.

"¡Claro! Eres Edward Cullen..." listo, lo había ganado. "El fotógrafo escolar ¿no?" Emmett extendió la mano y Edward lo imitó, esto iba de viento en popa "¿Qué haces por acá? ¿Vives en el edificio?" de acuerdo, no tan bien.

"No... solo vine a traer esto" respondió alzando una plaquita que parecía pertenecer al collar de Jacob, solo tenia un numero telefónico y al parecer era del pueblo de Forks o quizás de Port Ángeles por el código de área.

"Gracias" tomé la plaquita y la puse en el bolsillo de mi pantalón, luego noté el silencio incomodo y las miradas que se intercambiaban Emmett y Edward, esto no iba bien.

"¿Ya tiene nombre?" preguntó Edward, claro, era mejor cambiar el tema.

"Si" respondí sonriente, estaba orgullosa por mi hallazgo casi científico "se llama Jacob o por lo menos responde a ese nombre"

"¿Compraste un perro Bella?" me asombró la voz tan entusiasta de Emmett, es como si casi deseara tener un perro de mascota.

"No... de hecho lo encontramos en el parque" me preguntaba que coartada pondría Edward en esta explicación. "Bella me acompañó a tomarle algunas fotos al parque y él salió de la nada, ladrando y moviendo su cola"

"Si y lo más curioso del asunto es que Edward es alérgico a él" sostuve una mueca tonta de alivio y alegría mientras abría la puerta y entraba para ver a Jacob acostado en mi puff, como si le perteneciera... ya vería ese perro. "¡Jake! Baja de ahí" el can solo subió la cabeza y sacó su lengua jadeante, casi burlándose de mi.

Sentí la risa de mi hermano detrás de mi y luego volteé a ayudarlo a entrar al departamento, si el perro no se movía al ver la gran masa muscular que era mi hermano, no se que lo haría moverse.

"Es idéntico a Billy ¿recuerdas?" dijo mientras se sentaba en el sofá grande de en medio de la sala.

"¿Billy?" pregunté metiendo las manos en los bolsillos de atrás de mi pantalón, me sonaba ese nombre.

"Si, Billy... un perro viejo de pelo gris que tenía papá, aunque quizás no lo recuerdes, estabas muy pequeña, aún hacías pasteles de lodo en frente de la casa" levanté una ceja ante su comentario, estaba demás.

Volteé a la puerta, como me lo imaginaba Edward seguía allí, quizás no pasaba por mi hermano, o por el perro, aunque lo más correcto en el momento era preguntar si se quedaría, me acerqué a la puerta y lo vi riéndose.

"¿Te quedas a tomar algo?" pregunté extrañada por su repentino ataque de risa.

"Sólo si te quedan pasteles de lodo" respondió con esa sonrisa ganadora que sólo él tenía.

"Creo que sólo me queda café señor... quizás quiera pasar otro día" si quería jugar, pues bien, le llevaría la corriente.

"Bueno, me quedo, porque recién descubrí una adicción terrible" pasó y se fue quitando la chaqueta.

"¿Al café?" pregunté tendiendo mi jersey y luego pidiendo su chaqueta para tenderla de igual forma.

"No, a ti" en ese momento me tuvo contra la pared del pasillo que llevaba al living, era imposible que Emmett nos viera, sonreí al sentir sus labios subiendo por mi cuello hasta el lóbulo de mi oreja donde susurró "diría que eres mi propia marca de heroína"

Metí mis manos en sus bolsillos delanteros y lo atraje mas a mi "las adicciones no son buenas" sonreí contra sus labios e inmediatamente me besó, fue un beso bastante bueno, considerando que luego nos interrumpió mi celular.

"Aló, Tink ¿Está Emmett ahí?" era Rosalie, se oía bastante preocupada, no sabía que se había enterado del seudo-accidente de Emmett, claro, sería 100% accidente si él no se lo hubiera buscado, pero eso era otro tema.

"Si, está bien, no te preocupes sólo fue una lesión menor, en dos semanas estará como nuevo" oí un suspiro de alivio del otro lado del auricular y luego oí algo como una risa de celebración "¿Qué sucede Rose?"

"Nada, es sólo que el Súper Bowl tendrá que ser en TV... llego al rato, el tránsito hoy no es mi mejor amigo" era fácil adivinarlo, dada la cantidad de bocinas que se escuchaban del otro lado.

"Ok, bye" presioné END y guardé mi teléfono "¿En que nos habíamos quedado?" pregunté mordiendo mi labio, pero sólo vi a Edward sonriendo y apuntando la cámara de su celular en dirección a Emmett y Jacob.

Y lo que vi era digno de fotografía, Emmett jugando en el sofá con Jacob como si fuese un niño pequeño de cinco años jugueteando con su cachorro.

"¿Crees que sirva para la presentación de fotografías de la reunión de ex-alumnos?" preguntó guardando su celular.

"Eres malvado" reí por su idea "guárdala, quizás sirva algún día" caminé casualmente al living con Edward siguiéndome y reformulé la pregunta. "¿Quieres quedarte a comer?"

"Si viejo, no estaría mal... así nos pondríamos al día, hace mucho que no nos vemos ¿no?" casi podía sentir un toque de 'hermano mayor' en cada cosa que Emmett le decía a Edward, pero quizás eran ideas mías.

"Por supuesto, no estaría mal" asintió mirándome sonriente "¿me prestas el baño?"

"Si, claro... esta en el pasillo, es la primera puerta a izquierda" siguió mis instrucciones y luego vi como Emmett me estaba dando una mirada muy extraña, era como si me estuviese examinando, eso sin duda me puso incómoda "Voy a... voy a empezar a hacer el almuerzo, Rose y Alice no tardan en llegar".

Entré en la cocina y mientras decidía que haría de comer, recibí una llamada, la cual atendí sonriente.

"¿Para eso pediste el baño? ¿Para hacer una llamada?" lo oí reírse del otro lado de la línea.

"De hecho, si... pero la verdad es que necesitaba preguntarte algo privado y decírtelo al oído sería maleducado de mi parte".

"Pues técnicamente, me lo estás diciendo al oído" sostuve el teléfono con el hombro mientras buscaba las ollas que usaría.

"Ok, sin tecnicismos por favor" rió de nuevo y yo junto a él "Es sólo que quería saber, si se lo diremos hoy"

"¿A quién?" pregunté sin necesidad, era obvio que sabía de qué hablaba.

"A tu hermano, Emmett... el grandote que está allá afuera"

"¿Sobre qué?"

"Pues, sobre lo nuestro... tu y yo siendo novio y novia" mordí mi labio sonriente, aún seguía idiotizada por el hecho de que Edward fuese mi novio y la verdad no sabía cuanto iba a durar ese efecto "Vaya, que dulce, no sabía que te bañabas con un patito de hule"

"Yo no tengo un pa-" yo misma me detuve de terminar la frase, quizás era un 'juguetito' de Rose o de Alice "Edward, eso no es un pato"

"¿Cómo que no es un pato?" debió presionarlo de alguna forma porque lo siguiente que escuché fue un zumbido agudo y una risa baja del otro lado de la línea "tenias razón... no era un pato" reí tan fuerte que cuando lo noté tuve que taparme la boca con la mano para que Emmett no pensara que me estaba volviendo loca.

"Después de que coma... créeme, toma las cosas mucho mejor con el estómago lleno" y usualmente era así, pero no todos los días uno le llegaba diciendo que su 'hermanita pequeña' tenía un novio. "Ahora si me disculpas, voy a preparar su favorito"

"¿Adivino? ¿Piezas enormes de pollo asado?" me extrañó que supiera, creo que los hermanos Swan son bastante transparentes "Bueno, te dejo en lo tuyo preciosa" sonreí mientras cortaba la llamada, aún si me hablaba por teléfono me hacía sonrojar peor que un tomate.

Saqué el pollo y lo puse a descongelar, mi celular sonó de nuevo, pero no era Edward, era del celular de Alice, contesté como era usual.

"Aló, Alice ¿vienes a comer temprano?"

"De hecho, no... yo la llevaré a comer hoy"

"¿Jazz?"

"Si, soy yo Bells... le robé las llaves del auto a Alice para hacerle una pequeña sorpresa" su voz sonaba como si estuviese buscando algo en el maletero del Porsche o quizás cruzando algunos cables del motor.

"Sabes que Alice se molestará ¿cierto?" era de suponerlo, ya que ese Porsche, después de Jasper, era el amor de su vida y solía ser bastante territorial con sus cosas.

"Si, lo se pero no podría molestarse con su futuro esposo ¿no?" reí ante su conclusión a decir verdad, ya que Jasper era la única persona que podía hacer y deshacer a su antojo y prácticamente a Alice le daría igual.

"Creo que tienes algo de razón" me apoyé del mesón con la mirada perdida y aún sonriente, era tan mágico el amor que ellos dos tenían.

"¿Está Edward por ahí?" su pregunta me sacó de mi ensimismamiento.

"Si ¿por qué?"

"Es que estás de un muy buen humor, se puede sentir a través del teléfono" justo en ese instante Edward se asomó por el umbral de la cocina iluminándola toda con su presencia.

"¿Te ayudo?" preguntó acercándose con sigilo, como su estuviera planeando su siguiente movimiento.

"Si, supongo que si" respondí, no solo a Edward sino también a Jasper, que estaba al otro lado de la línea.

Repentinamente Edward metió su mano solo un poco por debajo de mi camisa azul, arrastrándola por mi cintura a la par que se colocaba detrás de mi y pasaba su nariz por la curvatura de mi cuello para luego depositar un pequeño beso allí, donde nacía la línea de la mandíbula.

"¿Sabes? Emmett también está aquí" le mencioné a Jasper, pero en un desesperado intento de zafarme de los besos de Edward, porque había algo en él que me transformaba en esta desconocida y lasciva chica y no quería que eso ocurriera cerca de mi hermano mayor.

Sentí a Edward reírse por lo bajo al lado de mi oído y a Jasper al otro lado de la línea, quizás había notado el nerviosismo en mi voz.

"Bueno Bella, mándale saludos a todos ¿ok?" asentí estúpidamente como si pudiese verme y luego corté la llamada, volteándome a ver a Edward a los ojos.

"Te encanta verme así ¿no? Toda enredada y confundida y torpe y sin saber exactamente que decir cada vez que te me acercas" refunfuñé inútilmente cruzándome de brazos, pero él me enjauló contra el mesón, como un león acechando a su presa.

"Si tan sólo supieras lo que tu causas en mi, Bella" sonrió contra mis labios y yo contra los suyos.

Hubo una chispa en medio de nuestras miradas, no, no era una chispa, era la intensidad de mil soles ardiendo juntos. Era el momento previo perfecto, ese momento previo al beso de una película entre dos protagonistas que creaba el clímax ideal. Por supuesto que ninguno de esos momentos de película era interrumpido por el hermano mayor celoso.

"¡Emmett!" brinqué librándome de Edward al ver a Emmett recostado en el umbral de la cocina y a Jake a su lado, ambos mirándonos con cara de juicio final.

Esto si que iba a ser difícil de explicar...

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Notas finales:Bastante difícil ¿no? ¿Alguna sugerencia de cómo debe librarse de esta? Jejeje bueno, por ahora les dejo el grandísimo reto de adivinar que está planeando Jasper para Alice, su única pista: está imitando algo que vio en una péli llamada "The Wedding Date"

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