Aquí traigo otro fic más. No es gran cosa, pero espero que les guste y den su opinión.

No love

Capítulo 1 - En el hospital.

Él jamás pensó en conocer a la chica que conoció, pero que por desgracia la perdió para siempre. A veces se preguntó si ella habrá sido un ángel, no perteneciente a este mundo y que tuvo que irse con los suyos, que era demasiado para este mundo, pero que el amor por ella lo hizo dar hasta su vida, sí... hasta su propia vida.

Todo comenzó en una tarde lluviosa. Él estaba con su hermana en el hospital, habían ido a visitar a un amigo en común que tenían: Frank. Hace unos días él había tenido un terrible accidente cuando iba manejando por la ruta para ir de Londres a Liverpool cuando el conductor de un camión que transportaba ladrillos se desvaneció en el vehículo y este quedó descontrolado. El camión chocó contra su auto, cayendo varios ladrillos en él y rompiendo los vidrios del auto, uno de los ladrillos cayó en su cabeza y cayó desmayado sobre el volante. Otro ladrillo cayó en el acelerador, por lo tanto su auto iba descontrolado por la ruta causando un gran accidente, también involucrando a otro transportes.

-Hola Frank. -Dijo Robert.

-¡Hey, chicos! ¡Buenas noticias, tendré el alta en tres días! -Dijo él.

-Eso es genial.

-Lo sé, aunque me dijeron que la próxima puedo tener otros problemas peores como no poder hablar, ver o caminar, eso me dio miedo de manejar.

-Sólo hay que tener cuidado, en cuanto menos pienses será mejor.

-Bueno chicos, será mejor que vuelvan mañana. -Dijo el médico mientras entraba.

Robert y su hermana se fueron y al día siguiente volvieron a la misma hora, pero más temprano. Esta vez ya habían llegado demasiado temprano, así que para esperar, Robert decidió dar una vuelta por ahí.

-Avísame cuando sea el momento. -Le dijo a su hermana. Ella le guiñó un ojo y él comenzó a recorrer el lugar. Continuó caminando y caminando, subiendo algunas escaleras y recorriendo todo el edificio hasta que se detuvo en una puerta entreabierta para espiar sin que se den cuenta.

Dentro de la habitación había unas cuantas mesas y sillas con algunas personas sentadas conversando. Luego salió de una puerta una chica de cabello negro y la piel tan blanca que parecía muerta y casi no podía diferenciarse de su ropa, que era una especie de camisón blanco, sus ojos verdes la delataban: estaban llenos de tristeza y angustia. Una enfermera la estaba ayudando a llegar hacia su silla, parecía estar como mareada y no poder caminar bien.

-¿Para qué me trae aquí? Es inútil. -Le dijo ella a la enfermera.

-Para que te distraigas un poco.

-¡¿Que me distraiga?! ¡Esto me angustia aun más! -Gritó. La enfermera volvió a entrar por aquella puerta y la chica bajó su vista y se quedó mirando fijamente la mesa. Un par de lágrimas rodaron por sus mejillas hasta caer sobre la mesa.

Él continuó observando por la puerta. Tenía cierto interés en saber qué pasaba. Cuando vió que la puerta estaba por abrirse, se alejó rápidamente y fue a ver si ya podía ver a Frank. Esta vez llegó un poco tarde, pero no mucho, estaba viendo entrar a su hermana y salir al médico.

-¿Llego tarde? -Preguntó.

-Acaba de entrar tu hermana. -Dijo Frank.

Se quedaron esta vez por más tiempo conversando, y luego al volver al día siguiente y llegar temprano también, esta vez no perdió tiempo recorriendo todo, se dirigió directo a donde la había visto. Igual que al día anterior... la chica sentada sola, mirando hacia la mesa y llorando. Esta vez se atrevió a entrar y sin importarle nada más, tomó una silla y se sentó en la misma mesa junto a ella.

-¿Cómo te llamas? -Preguntó él.

-Annie ¿Y tú? -Dijo ella.

-Me llamo Robert, y... ¿Qué hace una chica como tú llorando?

-Es... una larga historia, preferiría no hablar de eso por ahora, además ni te conozco casi.

-Entiendo, pero ¿Más adelante me dirás?

-Depende...

-Está bien, respetaré tu decisión... pero... no puedo verte llorar, ¿Cómo puedo sacarte una sonrisa?

-Bien... por empezar ya me haz sacado una, eres la primera persona que me viene a ver. -Dijo sonriendo.

Él miró la hora y al ver que se le estaba haciendo tarde y no quería preocupar a su hermana, se levantó diciendo:

-Ahora debo irme, pero regresaré mañana.

-¿En serio?

-Por supuesto que sí, a pesar de que prácticamente no te conozco, me caiste bien.

Pronto subiré el próximo capítulo, por ahora les pido lo que siempre pido en todos los fics... PACIENCIA!