Annie ya estaba curada. Ya se le había ido su obsesión por la extrema delgadez. Llevaba una vida perfectamente normal otra vez. Una vida perfectamente normal que no había tenido desde hacía mucho tiempo. Una vida como la que ella recordaba de niña pequeña, cuando estaba con sus padres, pero que luego llegó la oscuridad, y al ver su tía cómo ella se ocasionaba tanto daño decidió llevarla al hospital. Ella estaba inconsciente en el momento, y despertó una vez allí. Pero aquello ya era historia antigua, ahora su vida había vuelto a ser como ella quería. Todo marchaba bien.

Una mañana, a las ocho, recibió un llamado de Lizzy por celular.

-Hola Lizzy. -Dijo Annie semi dormida.

-¿Te desperté? -Dijo Lizzy.

-Sí... estaba durmiendo.

-Lo siento... sólo te llamaba para decirte que con unos amigos iremos al nuevo shopping que inaugurarán esta tarde... ¿Quieres venir con nosotros?

-¡Sí! ¡Me encantaría! -Su tono de voz había cambiado rotundamente. Estaba cargado de euforia, emoción y alegría. Estaba más que feliz por la invitación. Aunque cualquier otra chica de su edad hubiera reaccionado normalmente, ella no. Hacía mucho tiempo que no le pasaba algo así, realmente era un motivo de emoción y felicidad.

-Mejor te dejo dormir... -Dijo Lizzy.

-Muy bien. -Dijo Annie riendo.

Tras terminar la conversación con Lizzy, Annie inmediatamente saltó casi literalmente de su cama, se quitó su camisón y se dirigió al baño a darse una ducha. Cuando terminó se puso un pantalón joggin color negro y una remera de mangas cortas verde. Se calzó sus converse negras con cordones verdes. Dejó su cabello mojado que se seque solo y se fue a la cocina a prepararse una taza de café con leche y una porción de pie de coco que vendían frente a su casa. Siempre le gustó comer el pie de coco que hacían en aquel lugar.

Luego de desayunar buscó su notebook y se tiró en un sofá a navegar en internet un rato. Actualizó su facebook que llevaba bastante tiempo sin actualizar. Robert, Lizzy y Frank les habían enviado solicitudes de amistad para que los agregue. Luego abrió su MSN y se conectó. Sus nuevos amigos también la habían agregado, aunque ella no sabía cómo porque todavía no les había pasado su email.

"Hola"

"Hola Robert"

"Cómo estás Annie?"

"Yo muy bien... ¿Y tú?"

"Bien, muy bien. Me alegro mucho de que estés bien"

"Yo también me alegro de que estés bien :) :)"

"Te queda muy lindo el color amarillo :)"

"Gracias :D a tí te quedan muy lindos los lentes ray ban"

"Gracias, me los trajo mi primo de Estados Unidos, él vive allá, trabaja allá y cada vez que viene me trae algo. Además todos los meses ayuda a su madre enviándole quinientos dólares."

"¡Qué bueno! Tiene muy buen gusto, son muy lindos lentes, y me parece muy solidario de su parte que le envíe algo de dinero a su madre para ayudarla aunque no viva con ella. ¿Qué más te trajo además de los lentes?"

"Me ha traído ropa, muy buena... me trajo una camiseta blanca de mangas cortas de Levis, hasta me ha traído una cámara fotográfica digital"

"Es genial... ¿Nunca le enviaste nada?"

"Una vez le compré unas converse verdes con estampado de rayos negros y cordones negros, y una campera de jean."

"¿Cómo está él ahora?"

"Bien, muy bien, antes de ayer nació su hijo Nicholas."

"Awww qué lindo *_* felicidades de mi parte para él"

" ;) Y cambiando de tema... ¿Tienes algo que hacer hoy?"

"Sí... ¿Y tú? ¿Por qué?"

"Pues ... porque si no tenías nada que hacer hoy tal vez podríamos hacer algo juntos... no lo sé... ir a caminar por ahí... pero puede ser mañana, a menos que también estés ocupada"

"MAÑANA PUEDO, MAÑANA PUEDO!!! :D"

"Muy bien... mañana como a las seis de la tarde te paso a buscar por tu casa ¿Dale?"

"Sí... muy bien, sí :D"

"Ups, mira, llegó él con su esposa y Nicholas, no sabía que vendrían, iré a saludarlo y me conectaré en un momento."

"Muy bien, adiós"

"Adiós... espero llegue pronto mañana"

" :) "

Cuando Robert se desconectó ella se desconectó también de su MSN y volvió a entrar a facebook. Allí se quedó durante horas. Era algo realmente adictivo para ella. Cuando llegaron las doce del mediodía se preparó una hamburguesa, y un vaso de coca cola light y volvió a tirarse en su sofá a comer y beber mientras estaba en facebook con su notebook. El tiempo se pasó volando, y cuando se quiso acordar, faltaba sólo media hora para que Lizzy la pase a buscar a la casa.

Apagó su notebook y se fue a su cuarto a cambiarse. Se puso unos jeans ajustados, una remera sin mangas de color amarillo pastel con un par de volados abajo, y unos zapatitos blancos. Su cabello se lo dejó suelto. Unos minutos después escuchó unos bocinazos de un auto: Era Lizzy que la estaba esperando en su Volkswagen Gol color negro. Dentro del auto estaban sus amigas Mandy, Chelsea y Naomi. Annie salió con una gran sonrisa en su rostro y se subió al auto para ir la inauguración del nuevo shopping que lo habían construído algo lejos.

Cuando llegaron Lizzy estacionó su auto y luego bajaron. Había una gran cantidad de gente. Adelante de todo estaba el dueño del lugar y el gobernador. Luego del aburrido discurso del gobernador en el que nadie prestó atención, el dueño del lugar dijo:

-A partir de hoy, quedará inaugurado el nuevo shopping de Liverpool, y sólo por el día de hoy... disfrutarán de descuentos del setenta y cinco por ciento en todos los negocios, y en todo lo que compren. Sólo por hoy. -Una vez dicho lo que dijo, con una tijera cortó la cinta en señal de inauguración. Todas las personas presentes comenzaron a aplaudir y luego se apresuraron a entrar.

-Vamos rápido... ahora que sólo por hoy todo estará barato hay que apurarse. -Dijo Lizzy.

Las cinco chicas entraron muy rápido al lugar. Por dentro era muy grande y moderno. Parecía como "del futuro". Tenía cinco pisos. Lo primero que hicieron al llegar fue recorrerlo todo, todos y cada uno de los pisos. En la planta baja había algunos bares y cafeterías, salones de belleza, y una tienda de mascotas.

El primer piso estaba lleno de negocios de ropa femenina, de todas las variedades y marcas. Desde ropa informal, ropa formal, lencería, también hasta calzados y accesorios.

En el segundo piso estaban los negocios de ropa de hombre. En el tercer piso había todo un cine. En el cuarto piso había un enorme patio de comidas, lleno de lugares para comer de todas clases. Y con un par de entretenimientos para niños pequeños. El quinto piso finalmente tenía una librería enorme, una tienda de accesorios de bijouterie, una sala de juegos electrónicos, una mueblería, una tienda de artículos tecnológicos y una tienda de CDs.

Luego de recorrer todos y cada uno de los pisos, regresaron a la planta baja para arreglarse las uñas en el salón de belleza. Chelsea se hizo las francesitas, Mandy se hizo una versión especial de las francesitas, en color negro y amarillo. Las uñas de Annie quedaron en color blanco con pequeños lunares negros y las uñas de Lizzy terminaron de color rosa con dos delicadas lineas diagonales blancas.

Una vez que terminaron, subieron al cuarto piso para tomar unos milkshakes con tarta de manzana.

-Me arrepiento de haberme arreglado las uñas así ahora que veo cómo le quedaron a Mandy. -Dijo Lizzy.

-Pero si te quedaron bien... me gusta cómo las tienes. -Dijo Mandy.

-Pero es cierto Mandy, el diseño que elegiste es muy original. -Dijo Annie.

-Gracias chicas. -Rió Mandy.

-Y cuenta Annie, ví a mi hermano Robert muy emocionado con mañana... ¿A qué se debe? -Dijo Lizzy.

-Mañana saldremos él y yo.

-Lo sabía... le gustas, y él a tí te gusta...

-¡No es cierto!

-Pero si se verían muy tiernos juntos. -Dijo Naomi. -Parecerían pareja de película.

-Vamos, no exageres. -Dijo Annie.

-Él todavía no me ha dicho nada... pero sé que le gustas... lo sé, es mi hermano y lo conozco muy bien. Cuando le gusta alguien puedo notarlo.

-¿Eres una adivina?

-Sí... soy una adivina... y déjame ver tu futuro. -Dijo agarrando una mano de Annie y examinando la palma como las verdaderas adivinas que leen las manos. -Los veo juntos, los veo juntos en el futuro. -Annie y las chicas no pararon de reir.

-Es cierto lo que dice Lizzy... tal vez no hoy ni mañana... pero en un futuro cercano los veo juntos. -Dijo Mandy.

-Imagínense... más tiernos imposibles... -Dijo Chelsea.

-Pues yo no lo veo así... yo lo veo a él con una de esas típicas rubias huecas que no les importa nada y que su única obsesión es verse bien. -Dijo Annie.

-Tú eras rubia antes de teñirte de negro. -Dijo Lizzy. -Además no le gustan las huecas, las detesta. -Annie sonrió al escuchar eso.

-Sonreíste... te gusta Robert... admítelo. -Dijo Naomi.

-No! -Dijo Annie.

-¿No te gusta o no admites que te gusta?

-He dicho que no. Ahora... Cambiando de tema... miren qué horribles pantalones tiene esa mujer. -Dijo observando a una mujer que tenía unos pantalones anchos de bambula multicolor, con lunares de colores también.

-Parece un payaso. -Dijo Lizzy. -Ni loca salgo así a la calle.

-Es tan horrible... sería capaz de darle dinero para que se compre un pantalón como Dios manda. -Dijo Naomi.

-¿Qué se puso? Estoy comenzando a pensar de que se lo hizo ella misma juntanto todos los retazos de tela que tenía por ahí. -Dijo Chelsea.

-Es muy de los '60, y encima de eso es espantoso... seguro que si se llega a ver en un espejo el pobre se rompe. -Dijo Mandy.

-Y tendrá siete años de mala suerte. -Dijo Annie sin parar de reir.

Luego de tomar sus milkshakes con la tarta de manzana, subieron al primer piso para ver la ropa. Como durante ese día y sólo por ese día todo tendrían un setenta y cinco por ciento de descuento, aprovecharon para hacer algunas compras. Annie se compró una remera rayada blanca y negra, una remera verde con inscripciones en violeta, verde y amarillo; un bolso blanco, una camisa con jabot azul marino, una camisa de raso de mangas cortas en color lila, unas medias pantys escocesas, unos zapatitos con flecos en la puntera en color amarillo, y un vestido celeste con un moño a la cintura.

Mandy se compró un pantalón ajustado color gris, unas botas de gamuza en color negro, una remera blanca con estampados en negro y rojo, un sombrero rojo, un pantalón ajustado a cuadritos en rojo, negro y blanco; unos tacones negros con un moño en la puntera con strass, unos zapatitos de raso con flor en la puntera en color violeta, un chaleco de piel y un jean oxford.

Chelsea se compró un chaleco animal print rojo y negro, una camisa en diseño zebra, una mini de jean con tachas, unas zapatillas con hebillas rojas, un pantalón ajustado rojo, una camisa a cuadros de colores, un vestido balloon con moño blanco, una campera a cuadros en distintos tonos de gris y violeta, una torerita de mangas cortas con encaje en color marfil, unos jeans ajustados y unas converse de color rosa.

Naomi se compró una remera sin mangas blanca, una campera de cuero, unos jeans oscuros, una pollera balloon tiro alto de color negro, unas botinetas con taco color negro, un top de lentejuelas plateado, una remera sin mangas blanca con estampados de flores en violeta, verde y amarillo, un bolso a cuadros blanco y negro, y unas leggings de color rojo.

Lizzy se compró una remera color vino de mangas cortas, un cinturón blanco, una campera negra, una remera sin mangas rosa con lunarcitos negros, unas zapatillas deportivas blancas y rosa, una remera con volados de gasa de varios colores, unas sandalias con piedras color fucsia, un vestido blanco hasta la rodilla, unos tacones blancos con moño y una camisa a cuadros en blanco, rojo y gris.

Para finalizar fueron al cine a ver una película que acababa de estrenarse hace muy pocos días. Se les hizo muy difícil y pesado caminar con todas las bolsas de las cosas que compraron. Era el ejercicio perfecto ya que habrán levantado como diez kilogramos con sus brazos. Era como levantar pesas y caminar a la vez.

-Ya no doy más de tanto llevar estas bolsas a todos lados. -Dijo Chelsea una vez que se sentaron en las butacas del cine a esperar a que empiece la película.

Cuando terminó la película, regresaron a sus casas.

Al otro día Annie saldría con Robert estaba feliz pero algo nerviosa. Él la pasaría a buscar a las seis de la tarde y no faltaba mucho. Para el momento se vistió con una pollera de jean y estrenó su remera a rayas blanca y negra que se había comprado el día anterior. Justo a las seis, ni un minuto antes ni después, Robert se apareció en su casa y tocó el timbre.

-Hola Rob. -Dijo Annie saliendo de su casa.

-Hola Annie. ¿Cómo estás? -Dijo Robert mientras se fueron caminando, sin rumbo y sin prisa.

-Muy bien... ¿Y tú? ¿Qué tal la visita de tu primo?

-Muy bien... estuvo bien... se quedará una semana.

-No me has dicho como se llama.

-Se llama Matthew, su esposa se llama Ashley... trabaja como arquitecto en Connecticut desde el año 1993. Gana mucho dinero. Tuvo mucha suerte.

-La verdad que sí... es la vida que creo que todo el mundo quisiera tener.

Ambos continuaron con su camino hasta encontrarse con un grupo de amigos de Robert. Estaban sentados en el umbral de la casa de uno de ellos bebiendo coca cola.

-¡Robert! -Dijo Mike.

-Hola Mike, ella es Annie. -Dijo Robert.

-Hola chicos. -Dijo Annie nerviosa.

-Ellos son Mike, Henry, Mark, Stephanie, Juliette, Alice y Justin. -Dijo Robert.

-¿Quieren quedarse aquí con nosotros? -Preguntó Justin.

-Claro que sí. -Dijo Robert, quien junto con Annie, se sentaron junto a los chicos.

Todos la pasaron muy bien. Se divirtieron mucho y con Annie se hicieron muy buenos amigos todos. Ese día no fue el único. Durante mucho tiempo Annie salía mucho a divertirse con sus amigos. A veces con Annie y sus amigas, otras con Robert y sus amigos. Pasaban momentos increíbles. Ella estaba comenzando a vivir la vida de nuevo.

Le respondió Annie. Su nick era "That's just me" y su imagen para mostrar era una foto de ella con un vestido amarillo y su pelo de su color natural antes de teñirselo de negro.
Le escribió Robert. Su nick simplemente era "Robert" y su imagen para mostrar era una foto de él con unos lentes ray ban que le quedaban muy bien.