-William… ¿qué estás haciendo aquí?- preguntó la chica mientras retrocedía un poco.

-Oh, ¿es que acaso no es obvio?- preguntó él con expresión divertida al tiempo que sacudía la cabeza para apartarse el flequillo de los ojos. Yumi trató de tragar saliva pero tenía la boca seca. Tomó una bocanada de aire para tratar de calmarse…a veces era tan fácil olvidarse que esa persona que tenía delante no era humano. Jeremy había hecho un trabajo increíble, como siempre.

-No, no lo es- dijo sin embargo ella negando con la cabeza- ¿Qué quieres?

-Pensé que con lo listos que sois podrías deducir eso por vosotros mismos- dijo él chascando la lengua en señal de desaprobación antes de dar un tremendo salto desde el piso de arriba y caer delante de ella con un fuerte golpe, algo que hubiera sido imposible para cualquier persona normal, se dijo Yumi con amargura dando un paso atrás.- En fin…por lo que he venido es a por el súper ordenador.

Lo sabía.

-Quieres destruirlo…- susurró ella. No era una pregunta.

-Por supuesto.- fue la desalentadora respuesta.

-Pero… ¿por qué? ¿Por qué quieres ayudar a Xana?

-¿Xana?- repitió el chico cruzando los brazos- A mí me da igual ese tal Xana, no tengo nada que ver con él. Pero el súper ordenador es lo único que puede hacer que me desconectéis algo que vais a hacer en cuanto tengáis oportunidad ¿me equivoco? Por eso he venido a asegurarme que no lo hacéis.

-No te dejaré hacerlo- advirtió la joven frunciendo el ceño y interponiéndose entre él y el ascensor.

-Oh ¿y cómo piensas evitarlo?- se burló el clon de William levantando las cejas con expresión divertida- No puedes hacerme nada.

Como si no lo supiera- pensó ella pero no se movió de posición- Lo único que tengo que hacer es tratar de aguantar hasta que lleguen los demás…si es que llegan a tiempo.

-Mira, te lo voy a decir una sola vez. Si no te quitas ahora mismo, me temo que tendré que pasar por las malas y no te va a gustar verme enfadado.

-No.

-Muy bien. Tú lo has querido.- se encogió él de hombros y levantó la mano para disparar un rayo de energía morado que la alcanzó de lleno y la hizo caer al suelo con un pequeño grito de dolor. ¡Madita sea! ¿Por qué cada vez que Jeremy hace un clon tiene que programarlo para que tire esas especies de rayos? ¿Es que no puede hacer uno que sea un poco normal?- se dijo ella tratando de levantarse aunque antes de que pudiera hacerlo otra descarga pasó a su lado, que consiguió esquivar por poco rodando a la derecha.

-No podrás esquivarlos todos- dijo él frunciedo el ceño al ver que la chica daba un salto para evitar un tercer disparo.- Ya me estoy empezando a cansar de ti.

-Si la tocas lo más mínimo, te arrepentirás- dijo de pronto una tercera voz detrás de él en un tono helado. Ulrich estaba de pie con una mirada decidida y cogiendo a William por sorpresa le golpeó con fuerza por detrás con lo que consiguió tirarle al suelo y apartarlo momentaneamente de Yumi. Entonces apareció Aelita que bajaba en esos momentos por la cuerda con rapidez y aprovechó ese momento para colarse en el ascensor y descender a la sala del súper ordenador.

-¡Bloquea el ascensor!- le gritó Ulrich, a lo que la chica respodió con un asentimiento de cabeza antes de desaparecer.

-Estúpido- habló entonces William levantándose del suelo como un relámpago y embistiendo a Ulrich con tanta fuerza que el chico salió volando literalmente.


-No hay tiempo que perder. Tengo que darme prisa y desactivar al clon de William antes de que les haga a algo a mis amigos-dijo Aelita una vez que hubo llegado a la sala y se sentaba en el asiento para empezar a teclear un código que debería desactvarlo, pero Jeremy lo había echo bastante dificil de desconaectar...le llevaría algo de tiempo.



-¡¡Ulrich!!- gritó ella con el corazón en un puño viendo como el chico impactaba con brusquedad contra la pared con un tremendo golpe que retumbó por toda la fábrica. Sin pensárselo dos veces echó a correr en dirección al muchacho que se había quedado tumbado en el suelo. Aunque no estaba inconsciente, había sufrido una durísima caída y su rostro estaba contraído en una mueca de dolor. Yumi llegó corriendo hasta donde estaba y se arrodilló junto a él para tratar de comprobar su estado, pero antes de que pudiera hacer nada el clon de William volvió a disparar uno de sus rayos en su dirección, que milagrosamente falló por muy poco. Viendo que había errado el ataque, se dirigió hacia ellos, cruzando el espacio que le separaba de los dos jóvenes en menos de dos segundos y levantó de nuevo la palma de su mano apuntándoles a ellos.


-Ya casi está…ya casi está- murmuró Aelita mientras se mordía el labio inferior sin dejar de teclear frenéticamente en el súper ordenador rezando para que sus amigos fueran capaces de aguantar unos segundos más antes de que pudiera desactivarlo.



Tanto Yumi como Ulrich miraban desde el suelo la figura que se alzaba ante ellos con la mano en alto. La joven trató de no gritar y a su lado, Ulrich hacía esfuerzos por mantenerse firme. Casi de manera inconsciente alargó la mano para coger la del muchacho y estrecharla fuertemente en el momento en que el clon de William echaba su mano hacia atrás para dar e golpe definitivo. A una distancia tan corta no era posible que fallase.

-Os dije que no os interpusieseis, pero no me quisisteis escuchar- dijo con una voz muy calmada, como si lo que estuviese a punto de hacer fuese lo más habitual. Su mano brilló.

Instintivamente los dos cerraron los ojos en un intento por protegerse del golpe…un golpe que nunca llegó a producirse. Yumi y Ulrich contemplaron como la figura que tenían delante de ellos se paralizaba de pronto y antes de que pudieran comprender que estaba pasando, se despixeló como si nunca hubiera existido.


-¡Sí!- exclamó Aelita levantando el puño en señal de victoria- ¡Desactivado!- Luego cogió aire y se dejó caer en el asiento con un suspiro- Creí que no lo iba a conseguir a tiempo… ¿Cómo es capaz Jeremy de hacer esto todos los días? Un poco más y me da un ataque



-Yumi… ¿estás bien?-preguntó el chico en cuanto pudieron recuperar el aliento, volviéndose hacia ella.

-Creo que sí. ¿Y tú?

-No es nada grave.

-Sí, menos mal que al final no ha…-comenzó a decir ella pero se interrumpió abriendo mucho los ojos al darse cuenta que tenían las manos fuertemente entrelazadas lo que provocó que ambos jóvenes se sonrojaran de inmediato. Algo avergonzada por haber cogido su mano murmuró una disculpa e intentó retirarla pero Ulrich no se lo permitió.

-Escucha, Yumi… -dijo muy serio mirándola a los ojos con intensidad.- Desde que nos hemos conocido, siempre he sentido algo muy fuerte por ti. El problema es que nunca me he atrevido a decírtelo, ya fuera porque alguien nos interrumpía o simplemente porque soy demasiado estúpido y cobarde como para admitirlo delante de ti. Pero ya no puedo seguir retrasándolo por más tiempo y si no te lo digo ahora no podré perdonarme el resto de mi vida. Así que…allá va- tomó aire tratando de calmarse pero ya no había vuelta atrás- Quiero decirte que eres la persona que más me importa y que no me importa arriesgar mi vida por ti porque yo…te quiero. Desde el primer momento.

Yumi trató de decir algo, pero las palabras no le salían ¿Acaso estaba soñando? Antes todo parecía sacado de una pesadilla y ahora se estaba cumpliendo lo que más deseaba en el mundo. Su corazón se había olvidado de latir y tampoco era capaz de recordar como se respiraba pero ninguna de esas cosas parecía importar en ese momento.

-Ulrich…yo también te quiero y…

Pero antes de que pudiera decir algo más y sin saber muy bien como había pasado, el chico se había inclinado sobre ella para besarla en los labios lo que provocó que su corazón se reactivara de pronto y comenzara a latir con tanta rapidez que parecía que se iba a salir de su pecho. Y lo único que pudo hacer fue cerrar los ojos y echarle los brazos al cuello, dejándose llevar por el beso.

***

-¿Sabes?- dijo Odd mirando a través de la ventana con expresión ausente- Por esto es por lo que no me gustan las vueltas al pasado…tienes que revivir las mismas clases una y otra vez ¡Como si una sola no fuera suficiente!

-Aunque no puedes quejarte, Odd- rió Jeremy a su lado- Estaban a punto de expulsarte ¿Tanto te molesta tener que volver a dar una clase de Educación Física?

-¡Es verdad! ¿Os podéis creer que el director dijo que era Jeremy el que tenía razón? Ni que yo fuera un mal estudiante…-sus amigos cruzaron una mirada muy expresiva pero no dijeron nada- Pero no me importa para nada volver a dar esta clase en concreto- añadió más animado y con una extraña sonrisita en el rostro.

-Eh, vale…De todas maneras ¿Cómo conseguisteis desactivar al clon?- preguntó Jeremy volviéndose con curiosidad hacia ellos e ignorando la risa maniaca de Odd.

-Eso fue cosa mía- sonrió Aelita un poco con timidez.

-¿En serio? ¡Eres la mejor, Aelita!- la felicitó él con una nota de orgullo en su voz.

-¡Eh, vosotros!- gritó Jim desde el otro extremo del gimnasio- ¡Dejad de parlotear y poneos a estirar!

-Ulrich, llevas toda la tarde sin decir nada ¿Ha pasado algo?

El aludido levantó la cabeza volviendo a la realidad con una sonrisa deslumbrante.

-Sí, pero ahora prefiero no hablar de eso.

-¡Escuchad todo el mundo!- exclamó de pronto Jim haciendo un gesto con las manos para llamar su atención- Ahora practicaremos un deporte nuevo: Taekwondo. Por eso…

Las puertas del gimnasio se abrieron para dar paso a una joven de cabellos oscuros que se dirigió directa a hablar con el profesor y antes de que este pudiera decir nada se apresuró a aclarar mientras cruzaba los brazos:

-Jim, estoy aquí porque estoy castigada. Si te estás preguntando donde está William, que también está castigado se encuentra indispuesto y no podrá asistir a las clases durante un tiempo. Y NO pienso hacer de voluntaria en una demostración de taekwondo para toda la clase ¿vale?

Jim se había quedado con la boca abierta de par un par y la abría y cerraba como un pez pero sin llegar a decir nada.

-Eeeeeeh, si…es decir…caray… ¿Cómo sabias que iba a….?-tartamudeó muy sorprendido con los ojos muy abiertos sin darse cuentas de las risitas por parte de Odd, quien se apresuró a decir con entusiasmo.

-Jim ¿Por qué no practicamos con las anillas?

-Eeeeeh, sí, claro… ¡Buena idea, Della Robbia! ¡Empieza tú!

-Pero Jim ¿no podrías hacernos tú primero una demostración de cómo se hace?

-¡Si, buena idea!- dijo el profesor dirigiéndose hacia las anillas con paso torpe- Atended todos: lo primero es el salto, preciso y elegante y luego….¡Uaaaaaaaaa!

Esta vez fue toda la clase la que se rió al ver a su profesor caer al suelo de forma estúpida al romperse una de las cuerdas que sujetaban el aro.

-¡Odd!- exclamó Yumi acercándose hasta donde estaba sus amigos-¿Por qué has hecho eso?

-Ni que hubiera sido yo- dijo él poniendo una cara de inocencia que nadie se tragaba- Bueno, vale… ¡es mi venganza por no dejarme ver el último capítulo de "Hospital de Zombies"!

-¡Pero si hemos lanzado la vuelta al pasado!- exclamó Aelita atónita- En este momento, Jim todavía no ha hecho nada.

-Oh, pero lo hará.-afirmó con la cabeza- Además…ha sido una broma brillante.

-¡¡¡DELLA ROBBIAAAAA!!!

-¡Ejem! Creo que es mejor que desaparezca por un tiempo…-dijo Odd retrocediendo unos pasos al ver como Jim se levantaba del suelo.- ¡Durante uno o dos años!- gritó antes de sair corriendo por la puerta y con un Jim persiguiéndole con un anilla todavía en la mano maldiciendo detrás de él.

-Parece que después de todo no vamos a tener clase.- se encogió Jeremy de hombros mirando el sitio donde momentos antes estaba Odd.

-¿Quieres salir a dar un paseo?- propuso Ulrich a Yumi volviéndose en su dirección.

-Claro- aceptó ella mientras le cogía de la mano y salían entre los cuchicheos de los demás estudiantes.

-Al final siempre acaba pasando algo en estas clases-suspiró Aelita poniendo los brazos en jarras.

-Y que lo digas, princesa.- respondió Jeremy sonriendo.

FIN

Bueno, pues ya está terminada la historia. Sé que no tengo perdón por no haber actualizado antes, pero entre los exámenes y el lío que se ha montado en mi curso estos días no he tenido demasiado tiempo de escribir.

Sólo quería agradecer a todas aquellas personas que me han dejado reviews a lo largo de esta historia, ¡me animais un montón! y también a quienes agregaron mi historia a favoritos, que aunque algunos no comentaron, se lo agradezco igual. Espero que este último capítulo haya gustado y que no defraude a nadie. Yo, por mi parte tengo escritos algunos historias más de Code Lyoko ¿Debería colgarlas?

En fin, ahora salgo de viaje, asi que me tengo que despedir ¡hasta luego!