10. Miami: Unos colmillos para Emmett

Emmett

Ya estábamos aterrizando en otra ciudad de nuestro país, habíamos llegado a la calurosa ciudad de Miami, estaba haciendo un sol que hasta lograba calentar mi piel fría, gracias a la idea de Alice, de colocarnos ese maquillaje en la piel, pudimos salir sin restricciones del aeropuerto a plena luz del día.

-Alice, gracias a ti podemos disfrutar de un día soleado como todos los demás- Comentó mi bella Rosalie cuando salimos por las puertas del aeropuerto donde se encontraba ya un auto esperándonos para ir al hotel.

-Esta ciudad es muy diferente a New York, es mucho más cálida y su belleza es exuberante. – comentó mi pequeña sobrina Renesmee.

-De donde sacas esas palabras, Nessie. –le preguntó su madre cuando la escuchó expresarse así.

-Mi abuelito Carlisle me enseñó cuando me mostró los lugares que íbamos a visitar en nuestro viaje, no te parece exuberante mami?.

-Me parece maravilloso todo, sobre todo que podamos salir a plena luz del sol sin despertar sospechas, gracias Alice, eres un genio.

-Ya lo se, pero de nada. -Decía Alice con algo de suficiencia en su voz, porque sabía que había brindado a su familia una oportunidad única.

Camino al Hotel pudimos deleitarnos con la vista de la ciudad, el delicioso aroma, era la primera vez para muchos que veníamos a esta ciudad y era espectacular. Disfrutaría nuestra estadía aquí y la recordaría para siempre, también iba a poder ir a un juego de futbol con mis hermanos e iríamos a diferentes sitios entre ellos el Museo de los niños a donde yo llevaría a Nessie.

Llegamos al Hotel a descargarlas maletas y conocer el lugar, estábamos sentados en la terraza de nuestra habitación contemplando el paisaje, había varias revistas que las chicas comenzaron a hojear y el periódico el día. Lo tomé para verificar la hora del partido de futbol y en la primera plana se podía leer el gran titular:

"TIBURÓN GIGANTE ATACA LAS COSTAS DE FLORIDA"

Un tiburón blanco de tamaño descomunal merodea por las costas de Miami desde hace una semana, los guarda costas han hecho todo lo posible por alejar a la criatura pero no han tenido éxito, por lo que han cerrado las playas para que nadie resulte herido y haya una tragedia hasta que logren dar caza al gran animal…

Apenas terminé de leer, mis hermanos Edward y Jasper y mi hermana Alice, me miraron con miedo en sus ojos.

-Es muy peligroso Emmett, entra en razón.

-Lo siento hermanos pero este es un trabajo para Super Emmett!!!!

-Siiiii, -se escuchó decir a la pequeña de la familia.

-Mi tío Emmett es el más fuerte de todos, eres mi superhéroe tío, yo quiero ir contigo.

-¿Quéeee? Dijeron todos al unísono.

-Es muy peligroso para ti princesa.-Dijo mi hermano Edward quitándole la gran sonrisa de la cara.

Para diversión de todos Carlisle habló.

-Esto es lo que haremos: mañana haremos nuestros recorridos planeados, luego, por la tarde, alquilaremos un yate para ir a pasear por toda la costa, entonces Emmett tendrá su oportunidad de encontrar a su nueva presa, que les parece.

Silencio total…

-Querido, este…, yo…, nunca pensé que te escucharía decir una cosa como esa jamás.-Dijo Esme totalmente en shock como el resto de mis hermanos.

-Vaya, papá, tu plan es genial. –dije con mi mejor sonrisa que tengo.

-Carlisle, estás seguro que te sientes bien, dijo Edward.

-Estoy percibiendo mucha emoción pero no se de quien viene exactamente, -acotó Jasper.

-Les juro por todos los cielos que esa no la vi venir. –dijo Alice totalmente asombrada no se si por el plan o porque no lo había visto con anterioridad.

Estuvimos toda la noche hablando de nuestro plan de acción, la más emocionada era Nessie que hasta se durmió en mis brazos.

En la mañana, cada uno se dispuso a realizar las actividades que teníamos previstas en nuestro itinerario.

Carlisle y Esme y Jasper fueron al Museo de Arte de Miami, Nessie y yo fuimos al Museo de los Niños, las chicas fueron a devorar las tiendas, si, parece extraño pero Bella no protestó, y no fue porque haya desarrollado un gustó repentino por las compras sino que ya se había resignado a que no podía decir que no, además, ya Nessie necesita ropa nueva de una talla más grande, pues su crecimiento anormal seguía normalmente.

Por la tarde, fuimos todos a los Jardines Botánicos y al Planetarium, disfrutamos un montón, conocimos todo y por supuesto las fotos no faltaban en nuestras excursiones.

Por la noche, fuimos al muelle para alquilar un Yate, la guardia costera no nos quería dejar salir a dar nuestro paseo, decía que era muy peligroso, pero mi bella esposa se encargó de todo.

-En serio señor guardia, es la primera vez que vengo a Miami, solo tenemos dos días en esta hermosa ciudad, quien sabe cuanto tiempo pasará para que tenga otra oportunidad como esta, hasta puede ser que ya no la vuelva a tener. –decía Rose mientras contoneaba su cuerpo a la vista del guardia.

-Tendremos cuidado, lo prometemos, que suerte tiene su novia de tener a un hombre tan apegado a las leyes y a la vez tan galante como usted.

El guardia estaba cada vez más tenso, y claramente sonrojado, hasta que por fin cedió a los encantos de Rosalie.

-Está bien, lo dejaré salir pero con la condición de que sean cuidadosos, porque el tiburón que estamos tratando de cazar es muy impredecible.-aclaró el guardia.

-Lo seremos, pierda cuidado señor.-dijo Carlisle.

Salimos del puerto de Miami rumbo a mar abierto para tratar de dar con el gran tiburón, estaba muy emocionado, pude haber buscado yo solo pero no quería privar a Nessie de que lo viera también, dimos varias vueltas, estábamos bastante lejos de la orilla.

Tratamos de agudizar nuestros oídos por su escuchábamos algo, habían pasado alrededor de unas dos horas mientras rodeábamos toda la costa cuando al fin escuchamos algo merodeando cerca de nosotros.

-No toques el agua hasta que no estemos seguros de que sea el tiburón que estamos buscando, -dijo Jasper rápidamente. –de lo contrario escaparía.

-Me parece que si es el que estamos buscando, mira su tamaño. –por primera vez Bella decía algo con respecto a nuestra cacería que le había parecido de locos.

-Tienes razón cariño.-dijo Edward.

-Donde está mami. –decía Nessie asomando su cabecita por la borda.

-Está por allá cariño, a lo mejor no puedas verlo claramente, deja que se acerque más y lo verás.

-Se está acercando, voy a prepararme, solo tengo una sola oportunidad de atraparlo.

-Wow, nos está mostrando sus colmillos, mira papá, tiene todos los dientes como colmillos. –dijo mi linda sobrina claramente emocionada.

-Te gustan sobrinita, te traeré unos cuantos cuando acabe con el, y también guardaré unos para mi, que dices pequeña?

-Tio Emmett, eres el mejor.

Estuvimos rondando la zona cerca de cinco minutos más, cuando se nos acercó lo suficiente que casi pude tocarlo desde la plataforma de buceo, así que aproveché el momento y me zambullí en el agua.

Lo perseguí mientras no se daba cuenta de mi presencia, en cuanto me vio se abalanzó sobre mi como un depredador a su presa, lo que no se imaginaba era que la presa sería el.

Lo alcancé en pocos segundos o él me alcanzó a mi, sería lo más preciso, forcejeamos y luchamos por cerca de diez minutos, era tan entretenido luchar con un tiburón que quería extender el tiempo al máximo; el tiburón en vez de cansarse cada vez parecía más enérgico por lo que me pareció todavía más divertido, sin duda, esto entraría en las grandes aventuras de la familia Cullen, sabía que Jasper estaba cerca filmando todo y Edward tenía una de esas cámaras impermeables tomando cualquier cantidad de fotos.

Me pareció escuchar a lo lejos la vocecita de Nessie, que estaba preocupada por mi, y le decía a Carlisle que fuera a ayudarme, no parecía desde la superficie que yo me estuviera divirtiendo como lo estaba haciendo por lo que tomé un segundo para salir y decirle que todo estaba bien.

-Tranquila Nessie estoy b….

El tiburón aprovechó mi momento de descuido y casi me traga completo pero en el momento en que hundió su mandíbula en mi dura piel y ver que no me lograba partir en dos, trató de escupirme, aproveché ese momento de confusión del gran tiburón para sacar mis uñas y desgarrar al tiburón por dentro, también utilice mis dientes, no sabía muy bien el pedazo que le logré arrancar.

Al minuto siguiente, el tiburón había dejado de moverse, se había rendido y estaba perdiendo mucha sangre, esa si que la aproveche, no sabía como la sangre de un oso, pero era igualmente apetitosa.

Nota mental de Emmett: Debo incluir tiburones en mi dieta.

Cuando salí de nuevo a la superficie con mi sonrisa triunfal observé a Renesmee sonreír de una manera esperanzadora, ella de verdad pensaba que el tiburón me estaba ganando y cuando me vio vi una pequeña lágrima salir de sus lindos ojos marrón chocolate como los de Bella cuando era humana.

Esa niña realmente me quería, me sentía el vampiro más feliz de la tierra y no pude más que entender a Edward y su adoración por la pequeña niña que ahora estaba en brazos de su madre.

-Tío Emmett, estas bien. –No fue una pregunta. –Le ganaste al tiburón malo, ahora si eres mi héroe.

-Si pequeña, estoy bien, soy el mas fuerte de todos.

Me extrañó no escuchar un reproche por parte de Edward por lo de ser el nuevo héroe de su hija, pero entendí por su mirada que también se sentía complacido por mi lucha con el tiburón.

-Vamos cariño, sube a bordo para que te cambies de ropa. –dijo mi querida Rose. Por todos los cielos, tenía una sonrisa de satisfacción, esta noche tendría más acción sin duda.

-Emmett, eres lo máximo.

-Mejor que cualquier película de acción.

-Tomé las mejores fotos, espero que se vean bien considerando que es de noche.

-Tranquilos, verán todos los detalles en el video.

-Hijo, dime que no te pasó nada.

-Emmett hijo, eso estuvo genial.

De todas las palabras que escuché, solo una fueron extra especiales.

-Tío Emmett, eres mejor que Superman.

Regresamos al muelle y nos encontramos de nuevo con el guardia de hace unas horas.

-Disfrutaron del paseo familia?

-Como no tienes idea, gracias por todo. –le contestó mi bella esposa.

-Y se encontraron con ese tiburón que acecha por estas costas? Preguntó el guardia.

-Para nada.

-No vimos ni un delfín.

-Gracias señor, disfrute mucho del paseo con mi familia. –Le dijo mi sobrina.

-Gracias. Le dijimos todos y nos encaminamos de nuevo al Hotel.

Al siguiente día disfrutamos de los demás paseos que teníamos planeados, pero mi aventura con el tiburón fue la comidilla de todo ese día y sabía que seguirían hablando de eso por un tiempo. Me sentía poderoso, el centro de atracción.

Al día siguiente, partimos al aeropuerto rumbo a Orlando, otra gran aventura nos esperaba sin duda.

Cuando estábamos esperando para abordar, Carlisle llamó nuestra atención para que viéramos lo traía en las manos, era el periódico local del día.

-Miren esto chicos, Emmett te haz convertido en una leyenda en esta ciudad, sin duda pasaras a la historia.

En la primera plana del periódico se podía leer:

"GRAN TIBURÓN BLANCO QUE ACECHABA LAS COSTAS DE MIAMI, FUE ENCONTRADO SIN VIDA EN UNA PLAYA CERCANA"

"Los biólogos y demás autoridades no se pueden explicar que fue lo que le pasó al gran animal, lo llevaran al laboratorio para hacerle más prueban, presenta signos de una lucha, y varios desgarrones en su piel, por lo que perdió toda su sangre, otros animales carnívoros aprovecharon para terminar de desmembrar al enorme mamífero, sin duda alguna, le estaremos agradecidos al que logró acabar con esta enorme amenaza a los habitantes y demás fauna de la localidad."

-Este periódico formará parte del diario de este viaje. –Dijo Esme guardándolo en su bolso.

-He salvado vidas humanas. –Dije con un ánimo de suficiencia en mi voz.

-Esta vez te lo reconozco hermanito, te luciste. –Dijo Edward mientras yo me llenaba de orgullo.

-Sin duda alguna, te luciste. –Me dijo Bella acompañado de un gran abrazo. Era la primera vez que ella me abrazaba a mi y no yo a ella.

-Tío Emmett. Es una lástima que no salga tu foto en el periódico, pero yo me encargaré de ponerlo en el álbum con mi abuelita Esme.

-Gracias cariño, todo lo hice por ti y mira lo que tengo en este bolsillo que no te entregué anoche.

-Que es tío lindo?

-Aquí está lo que me pediste. –dije sacando un colmillo del bolsillo de mi camisa.

-Ohhhh, tio, gracias. –me dijo Nessie estampando un beso húmedo en mi mejilla.

Nuestro vuelo estaba embarcando y nos apresuramos a abordar el avión, seguro que nos divertiremos en Orlando, eso podría asegurarlo desde ahora.


Chicos, disculpen la tardanza, he tenido mucho trabajo. Aunque me tarde un poco, prometo terminar estas aventuras, muchas gracias por sus comentarios, de veras me animan cada día a escribir para ustedes. Espero que disfruten este capítulo tanto como yo y háganmelo saber pronto, saludos.