Hola...Acá otra vez, viendo como derrar esta historia, que se me escapa y me evita. Pero les prometo, que como sea, la termino.

Recomendaciones varias: la nueva historia de Jos, "Wanted". Tiene de todo...Hasta un par de gemelos incestuosos, que meten miedo! Pasen y vean.

Acabo de encontrar una autora, que quizás alguna la conozca, por que creo que es muy popular. Y por cierto que me parece muy buena. Anatripotter. Si quieren un Harry diferente, esquivo y altanero, lean "Por que me amaste", pero si quieren al Harry mas malo que se imaginen, lean "Amor por contrato" OJO! Que no es malo al estilo Voldy, es malo en el estilo que te afloja los elásticos...El perfecto desgraciado que te las hace, y así y todo volves por más... Jajajaja, el que más nos gusta a todas. ACLARACIÓN: Para que no me odien, las dos están en progreso, eh? Pero ella asegura que aunque se tarde, las termina.

CAPITULO VENTIDOS

LA CARTA

Sirius deja a su madre hablando sola, y sale veloz tropezando con Alexia hacia la sala. Si bien ella no comprende del todo lo que está pasando, necesita desesperadamente que esto le de un poco de paz. Cuando llegan al rincón que ella hizo suyo, y una vez seguro de que ella está bien, con un movimiento elegante de su mano, Black hace que todas las cosas de la morena se trasladen a la otra punta del salón, mientras ella lo observa interesada. En este momento no le importa la suerte que puedan correr sus papeles y demás, solo necesita revelar el misterio. Cuando el padre de su hijo la corre hacia atrás, cubriéndola con su cuerpo, ella cierra los ojos, intuyendo lo que sigue.

Y lo que sigue no se hace esperar. Una explosión hace temblar los vidrios.

- Perdón. Podría haber intentado algo más sutil, pero…-

- Ahora no nos vamos a poner sutiles, Sirius.- exclama la mujer, recobrando su fortaleza habitual; pero al instante, al ver aparecer a los jóvenes en la escalera, con ropas de dormir y varita en mano, cambia de idea. Un coro de voces completamente despabiladas exclama al unísono.

- ¿Qué nos estamos perdiendo? ¿Necesitan ayuda?-

- En cuanto lo sepamos, les decimos.- La voz de Sirius no admite réplicas, y los jóvenes rodean a Alexia, en un gesto protector mientras observan hacer al mayor. En breves instantes y sin tomar su varita ni una sola vez, éste despeja el lugar dejando ver el tapiz que cubría antiguamente las paredes de la casa, en perfecto estado. Pareciera que su magia ha surgido con más fuerza que nunca. El temor de que su mujer o su hijo puedan resultar dañados hace que siglos de poderío mágico (y mejor no conocer de que tipo, en presencia de ese imponente mural) se concentren en sus manos, expandiéndose al resto de su cuerpo. Todos lo miran con la boca abierta. Si bien conocen la fuerza del hombre, nunca lo vieron así de intenso.

Alexia se precipita junto a Sirius para observar mejor el tapiz. Nunca vio nada igual. Centurias de Black allí, ante sus ojos. Y en efecto, aparecen sus nombres, pero separados del resto, como si el tapiz mismo supiera que es una nueva etapa en esta familia.

Unidos por un delgado hilo de plata, sus nombres resaltan y se diferencian del resto, para descender en extrañas curvas hasta un punto más bajo, donde parece perderse. Black mira de cerca el dibujo, y larga una carcajada extraña, mientras señala a todos la pared. El tapiz no solo le da la bienvenida sino que lo distingue. La figura de los hilos plateados no es otra que la de un gran perro peludo, en cuyo hocico puede verse claramente, un diminuto sobre.

- Si esto es obra de tu madre, puedo asegurarte que ya me está cayendo mejor, preciosa. – sonríe de lado, y por la expresión de Al, ve que ella no da crédito a tantas sorpresas.- ¡Accio carta!- El objeto sale disparado de la pared pero hacia las manos de Alix, que mira maravillada al hombre.

- Debes abrirlo, Al. Es para ti. No permitirá que otra persona lo haga.-

Ella asiente débilmente, pero al comenzar a rasgar el sobre, rompe en llanto. Es la letra de su madre. Todas las emociones contenidas por tanto tiempo, eclosionan en ese momento. Los jóvenes, agrupados, pasan su mirada de Alexia a Sirius y Hermione rompe el silencio, mientras Sirius envuelve a Alix con sus brazos.

- Alix, usa un hechizo parlante. Nosotros nos retiramos.- Comienza a empujar al resto, que no desea irse, pero la mujer los detiene.

- No, corresponde que se queden y sepan. No sé que podrá decir mi madre, pero de seguro nos interesa a todos.- Alexia aplica el hechizo y hunde su rostro en el cuello de Sirius, pero solo por un momento.

Una voz desacorde invade el lugar.

"Alexia, hija: Seguramente va a extrañarte recibir estas palabras, pero es en este momento cuando necesitas conocer toda la verdad. Completa.

Ya sé que el hombre que amas, el padre del hijo que vas a tener, te ayudó a descubrir parte de tu historia, quizás la mas dura, la mas cruel e incomprensible para ti; pero ahora es necesario que sepas el resto, así como también por que no pude revelártelo antes. Antes que nada, para no seguir sembrándote dudas, quiero que sepas como es que conozco todos estos detalles de tu vida actual, habiendo yo desaparecido hace tanto tiempo.

Voy a contarte mi primer secreto. Desde muy pequeña dominé todos los secretos de la aritmancia, y de esa forma pude conocer hechos venideros. Era como un don, nunca tuve necesidad de aprenderlo ni ejercitarlo, nació conmigo; al igual que otro don, del que te hablaré mas adelante.

No se me puede considerar una vidente, por que no auguro hechos a suceder; pero manejando en la forma correcta los números que marcan la vida de una persona, puedo saber cosas de ella que quizás hasta ella misma desconozca.

Mis padres me habían insistido tanto en que no era bueno que hiciera uso o diera a conocer mis habilidades especiales, que siempre lo oculté. De no haberlo hecho, quizás las cosas hubieran sido diferentes, pero eso no es lo importante ahora. En Hogwarts me mezclaba perfectamente con el resto, era una mas. Solo el profesor Dumbledore pudo haber sabido lo que yo ocultaba, pero también me ocupé de que ni él lo supiera.

Hasta que me enamoré locamente de un hombre mayor que yo, las cosas funcionaron. Pero aquí es donde yo fallé, mi interés por él nubló mis habilidades…

Él sabía que yo era especial, y de ahí su interés. Él solo pretendía utilizarme, pero cuando al fin percibió mis destrezas, unió mi destino al suyo. No hace falta que te diga de quien hablo.

Por aquella época todavía era Tom Riddle. Ante mí se presentaba como un hombre brillante y gentil, aunque un poco rudo en sus modales. Por más que indagaba, yo solo podía ver eso; y acabó encantándome como a una serpiente, que era lo que mejor hacía. Para cuando supe que estaba esperándote, se desató el terror. Cuando se lo dije, él finalmente se mostró tal cual era y yo pude verlo perfectamente.

Por si todavía no lo descubriste, mi otra habilidad especial era la legeremancia. Hasta ese día, el se cuidó muy bien de mostrar sus verdaderos pensamientos, así como yo también lo hacía; pero en medio de una acalorada discusión donde pisoteó mi alma junto con mi integridad y mi orgullo; los dos nos descubrimos hurgando en la mente del otro, descubriendo nuestros secretos más ocultos. Creo que fue la sorpresa que esto le causó lo que le impidió matarme… Inmediatamente cambió su estrategia, pero era tarde, yo ya había visto la verdad.

Cuando se los conté a mis padres, inmediatamente quisieron ponerme a salvo, pero esconderme no era una tarea fácil. Ellos pretendían que te entregue, para cortar todo vínculo con ese hombre, pero yo no lo acepté y a partir de ese momento no tuve paz. Él me buscó hasta encontrarme, una y otra vez; no tuvo ninguna dificultad; e intentó convencerme por todos los medios de quedarme con él. Como no pudo por las buenas, recurrió a las amenazas; principalmente en contra tuyo.

Con el embarazo se había constituido un vínculo extraño entre nosotros, y ya casi nunca podíamos ocultar nuestros pensamientos. La oclumancia sencillamente no resultaba entre nosotros. Ni siquiera necesitábamos del contacto visual, al parecer, los pensamientos viajaban libremente, nada los detenía. Una vez que naciste pude convencerlo de que no habías heredado ninguna de estas habilidades, y creo que por eso dejaste de interesarle. Seguramente otra hubiera sido la historia de haber resultado que fueras un niño, ya que al menos hubieras perpetuado la dinastía, el apellido; pero siendo niña carecías de interés para él. Yo no tuve la misma suerte, cada día lo intrigaba más. Volví a verlo un par de veces; siempre intentando ganar tiempo para ti. Él no llegaba a comprender el funcionamiento de mi mente ni lo que sucedía entre ambos, y eso, sumado a algunas cosas extra que yo había descubierto mediante la aritmancia, hizo que me ganara su respeto y cierta especie de temor. Él estaba obsesionado con su futuro y su gloria, y yo le revelaba verdades a medias, lo que él quería escuchar; aún sabiendo que era mucho lo que arriesgaba. Finalmente, conseguí arrancarle un juramento. Nunca iba a separarte de mí ni tampoco a dañarte, ni a tu descendencia tampoco. A cambio, yo callaría todo lo que viera en su mente.

Accedí a ponerte ese raro apellido no por que yo reclamara su paternidad, si no por que era algo que él también despreciaba; para alejarte más de él. Nada mejor que la doble mención de los apellidos que él ya negaba, el recordatorio de sus orígenes muggle, para evitar que remotamente se te ligara a él.

Tom supo por mí que algún día vivirías en esta casa, así como también, que quizás siguieras sus pasos… Sí, yo le mentí y él no pudo descubrirlo.

Yo le contaba las cosas que sabía que él quería oír, nunca le dije que su enemigo, el que acabaría venciéndolo, estaría a tu lado algún día. ¿Es así, no? No creo que me haya equivocado en eso.

No debes temer, él no puede dañarte ni a ti ni a los que viven contigo. Yo sé que algún día caerá a manos de éste casi niño, esto es inevitable y su desaparición será definitiva. Lo que lamento es que la fecha de su caída no pueda adelantarse, por que estoy segura de que hará mucho daño antes de morir.

Éste es uno de los motivos de mi alejamiento y aparente frialdad para contigo. Siempre temí que la legeremancia también se hiciera presente en ti, y que tuvieras acceso a nuestras mentes, y que él acabara descubriéndolo. Eso hubiera sido fatal, por que él te hubiera dominado a su voluntad…

La causa de mis constantes jaquecas era el esfuerzo que yo hacía permanentemente de cerrar mi mente a él, para que no pudiera saber nada de ti. Todo lo hice pensando en ti. Hasta Zahid sirvió a ese propósito. Cuando lo conocí me resultó agradable, aunque yo no confiaba ya en nadie. Él de a poco se fue ganando mi amistad y más tarde mi afecto. Por supuesto que también influyó la relación que crecía entre ustedes; yo podía sentir tu amor a través de él, y me llenaba de gozo; ya que era la única manara de acceder a ti…."

Todos parecen hipnotizados por lo que escuchan, y finalmente Alexia comprende muchas cosas y más que nada, por primera vez en su vida siente el amor de su madre y todo lo que ésta hizo para protegerla.


Compleja la doña, no? Miren que no solo se enamoró de quién ya saben, sino que encima, le terminó metiendo gato por liebre...

Por estas fecha me ataca el viejazo...jajajaaa. Hoy cumple años mi hija mayor, y resulta que la veo tan crecida, que me parece imposible!

Tildibesos.

31.05