Capítilo 1

El Inicio


-Cariño, si no nos apuramos vas a perder tu avión.- Escuche la voz de mi madre que me hablaba desde donde ella se encontraba en ese momento, al lado del carro.

-¿Eso sería muy malo mamá?.-Le dije desde la puerta de la casa mientras la cerraba. Tengo que admitir, que la idea de no irme era muy tentadora.

-Oh cariño, ¿otra vez con eso?, ¿Por qué te resistes?, te aceptaron en la UCLA. Eso es una oportunidad única ¿Y tú la quieres rechazar?.-Sí, como se imaginaran, me aceptaron en una de las universidades más prestigiosas del país, siendo su facultad de medicina una de las más importantes y resaltantes del mismo, la Universidad de California, Los Angeles (UCLA).

-Pues ya ves.-Suspire de manera audible, mi madre nunca se va a cansar, no me malinterpreten, es genial que me hayan aceptado, el problema es otro.

-Bella, por favor, al menos dales una oportunidad, Quizás te gusten.-Y ahí vamos otra vez, creo que hemos tenido esta discusión al menos diez veces, pero es que tengo que admitir que cuando se me mete una idea en la cabeza nadie me la puede sacar.

-Eso no va a pasar mamá.-Nuestra discusión ha sido tan repetitiva que casi puedo ver la dirección que esta va a tomar.

-Si eso no pasa ya veremos qué hacer. Pero por lo menos dales una oportunidad.- Otra vez con el mismo argumento, tengo que admitir que ya me está cansando.

-Está bien.- Cuando uno se pasa toda la noche despierta haciendo maletas, eso me pasa por dejar las cosas a última hora, realmente no le quedan ganas de discutir, por lo tanto estoy dispuesta a responderle lo que sea con tal de cortarla en este momento.

-No, nada de esta bien, prométemelo.- Dios, ¿Es que nunca se cansa?, en momentos como estos es que entiendo a los muchachos de la secundaria que se la pasaban criticando a sus padres, sonreí mentalmente, yo nunca me vi haciendo esto, quizás fue por el hecho de que yo siempre fui más madura que mi madre y en varias ocasiones era yo la que hacia el papel de madre.

-Ok, lo prometo.-Bueno, a estas alturas, cuando mi ida es inminente, lo único que quiero es que ella tenga una sonrisa en su rostro, eso me haría inmensamente feliz.

-Genial, ahora cariño, tenemos que irnos para que no pierdas el avión.-

-Está bien, vámonos.- Dicho estas palabras, ambas nos subimos al carro para ir al aeropuerto de Jacksonville, Florida, donde mi madre, Renee, su esposo, Phil y yo vivimos. Phil y mi madre se casaron hace algunos años, él es jugador de beisbol y viaja mucho, esa es una de las razones por la cual mande mi solicitud de la universidad a una de las que se encuentra del otro lado del país, cuando pude haber escogido una más cerca, no me mal interpreten, me agrada Phil, solo que cuando tenía que viajar mi madre siempre se quedaba conmigo para no dejarme sola, pero esto siempre le causaba una gran tristeza por no poder acompañarlo, así que cuando me entere que me habían aceptado me alegre mucho, a pesar de que sabía que tendría que estar separada de ellos dos gran parte del año. ¿Y mi papá?, bueno, él es el jefe de policía en Forks, un pequeño pueblo en el estado de Washington, uno de los lugares sobre la faz de la tierra con mayor promedio de días lluviosos y nublados, cuando era pequeña iba a visitarlo durante mis vacaciones de verano pero cuando llegue a la adolescencia impuse mi voluntad y deje de ir, no es que no me guste pasar tiempo con mi padre, pero odio la humedad, y el hecho de que estuviera rodeada de ella durante dos meses completos no ayudaban a nada a mi padre. Mi padre, Charlie, es todo lo contrario a Renee, él era muy reservado, mientras que ella es sumamente extravertida, él no demuestra sus sentimientos y ella había ocasiones incluso en que los demostraba demás y… quizás lo mejor sería dejarlo hasta ahí, si sigo es muy probable que no termine sino hasta varias horas después, en fin, mi punto es que me imagino porque se separaron, ¿Y la verdad?, creo que así están mejor, ahora mi madre esta con Phil y Charlie…bueno él es Charlie, perdón pero no tengo mucho que decir en su defensa.

A todas estas, creo que no he dicho mi nombre ¿no?, pues, yo soy Isabella Swan, aunque en realidad odio mi nombre completo, es demasiado estirado, razón por la cual todos los que me conocen me llaman Bella, tengo 18 años de edad, que recién cumple el 13 de septiembre. Y, como ya les dije, voy a estudiar en la UCLA, me aceptaron en la facultad de medicina con una beca, razón por la cual la insistencia de mi madre en mi asistencia a esta. Aunque sabe claramente que mi renuencia a ir al cálido estado de California no es la universidad, sino el lugar donde voy a habitar, mi residencia.

Flash Back

Apenas recibí mi carta de aceptación comenzamos la búsqueda de residencia, que al final terminaría como infructuosa. Empezamos buscando en los dormitorios de la universidad, pero no pase ni diez minutos hablando por teléfono con la encargada de estos cuando descartamos la opción, había una lista de espera, una condenada lista de espera de dos semestres, y lamentándolo mucho yo no tenía tanto tiempo. Después del obvio fracaso que obtuvimos por esa parte empezamos a buscar residencias estudiantiles fuera del campus, pero si pensamos que era larga la lista de espera de dormitorios eso es porque no habíamos visto la de las residencias, habiendo descartado esa opción también, decidimos viajar. Dos días después de la graduación, mi madre y yo tomamos el primer vuelo a la ciudad de los Angeles para buscar una casa, que estuviera cerca del campus y lo más importante, que fuera económica. Este fue el mayor de nuestros fracasos, no sé si lo sabrán pero la UCLA está ubicada en Bel Air, la casa más barata de la zona no bajaba de los 700 mil dólares, aunque claro, nuestra búsqueda no quedo reducida solo a esa zona, sino que también buscamos en las zonas cercanas, se imaginaran nuestro resultado, sí, resulto en un total fracaso, la más cercana, que estaba a un precio accesible a nuestros bolsillos, estaba a 30 minutos en auto, eso sí, si no había tráfico, y para nuestra mala suerte, en esa zona siempre había tráfico.

Ya prácticamente nos habíamos rendido en nuestra búsqueda, cuando nuestra solución cayó del cielo literalmente, mientras mi madre y yo nos encontrábamos almorzando en una de las zonas que rodean el campus, entro al restaurant donde nos encontrábamos una hermosa mujer, baja, más o menos de 1 metro 60, de piel blanca, casi pálida, cabello castaño medio, que le llegaba hasta debajo de los hombros y que se encontraba muy bien vestida, con unos pantalones color crema, una blusa rosa pastel, una chaqueta del mismo color que el pantalón, abierta de tal manera que se viera la blusa, y unos lentes oscuros que no dejaban ver sus ojos, mi madre, se le quedo viendo durante unos instantes pero luego volteo, en ese momento me pareció raro, pero estaba tan frustrada por nuestra búsqueda fallida que no le preste atención, baje nuevamente mi vista para fijarla en la sección de anuncios del periódico local, mientras rezaba para conseguir algo, estaba tan concentrada que no me fije cuando alguien se detuvo detrás de mí.

-Dime que no es cierto, ¿Renee?.-En ese momento fue cuando escuche la voz melodiosa de una mujer detrás de mí, al voltearme me encontré con la misma mujer que había entrado hace unos momentos al restaurant. Al parecer esa mujer conocía a mi madre, aunque yo en mi vida la había visto.

-Sí, soy yo, disculpe ¿La conozco?.-E hizo aparición la distraída de mi madre, por la cara que puso la desconocida cuando de la boca de mi madre salió la afirmación a la pregunta que ella había realizado se notaba que si se conocían.

-Renee, ¿No te acuerdas de mí?, soy Esme.- Dijo acercándose más a mi madre, apenas la desconocida pronuncio su nombre, en los ojos de mi madre apareció una chispa de reconocimiento.

-Oh por Dios, Esme, cuánto tiempo sin verte, estas exactamente igual que cuando estábamos en la universidad.- ¿Y si no ha cambiado, cómo es que no la reconoció?, bueno, por esta vez, voy a pasársela. Pues, creo que esas palabras me aclaraban la pregunta que se había formulado en mi cabeza de donde se conocían. Mi madre estudio en la universidad de Seattle, donde conoció a mi padre, aunque nunca la término, ya que se caso con mi padre cuando él se graduó, Renee en ese momento estaba a mitad de su carrera. Después del matrimonio se mudaron a Forks donde vivían los padres de Charlie, varios años después mi madre quedo embarazada y cuando yo tenía 5 años se divorciaron, y lo demás ya es historia. Aunque Renee nunca me conto nada de sus tiempos de universitaria, solo de que ahí había conocido a mi padre, y nada más, por lo tanto, sus amistades, profesores o cualquier otra cosa de esa época eran desconocidas por mí.

-Gracias por la pequeña mentira.- Dijo para después reírse sobre su propio comentario.- Cuéntame, ¿Qué es de tu vida?, ¿Qué haces aquí?, y ¿Charlie?, ¿Sigue siendo tu esposo?.-Ok, está bien, se nota que mi madre no ha hablado con esta señora desde hace tiempo ya.

-Pues bueno, Charlie y yo nos divorciamos hace 13 años…me acabo de sentir vieja.- Ambas se rieron del chiste de mi madre.- Bueno, yo me volví a casar hace unos años atrás y ahora vivo en Jacksonville en Florida, y con respecto a que hago aquí, pues, estoy haciendo unas diligencias con Bella.-

-¿Bella?.-No lo puedo creer, esta señora conoce a mi madre desde hace décadas ¿Y mi mamá no le dijo de mi existencia?, definitivamente se pasaba de descuidada.

-Oh, claro, tu no la conoces, Esme, ella, es mi hija Isabella, pero le molesta que la llamen así, por eso todos le decimos Bella.- Todo esto lo dijo mirando a la señora que respondía al nombre de Esme, ahora dirigiéndose a mí hablo.- Bella, cariño, ella es Esme, fue mi mejor amiga durante mis últimos años en la secundaria y hasta que deje la universidad.- Después de que hiciera las respectivas presentaciones, confirme que Renee era una completa y definitivamente despistada, ¿Cómo es posible que en mis 18 años de vida, nunca mencionara a su mejor amiga de secundaria y de la universidad?.-Ven, Esme, siéntate con nosotras, cuéntame, ¿Qué paso después que dejamos de tener contacto?.-Mi madre, como siempre pidiendo cosas que para las demás personas eran muy amplias, ¿Es que acaso no sabía que más de 20 años, es mucho para contar en una sola tarde?.

-Bueno, te voy a dar un resumen, pues me case.- Esta señora me cae bien, si sabe lo que es un resumen, si a mi madre se le pidiera lo mismo daría una respuesta de al menos 500 palabras.

-En serio, pues felicitaciones y ¿Con quién? Y ¿Cuando?.-

-Pues, no sé si te acuerdas de Carlisle.- Mi madre como única respuesta negó con la cabeza, ella siguió hablando.-El muchacho que estudiaba medicina que estaba bien bueno, que siempre buscaba para salir con nosotras.-Ahora mi madre parece que se acordó de él, ya que se le ilumino el rostro y movió la cabeza de manera afirmativa.- Pues, con él.-

-No lo puedo creer, Esme, él era una de los solteros más codiciados del campus y tu pudiste ponerle el lazo, felicitaciones.-Le dijo mi madre con un exceso de entusiasmo.- ¿Tienen hijos?, ¿Cuándo se casaron?, ¿Viven en Seattle o aquí?.-Se nota que mi madre no puede ocultar su emoción.

-Pues, respondiendo a tus preguntas en orden, sí, tenemos hijos, específicamente 3, dos varones y una hembra, nos casamos apenas yo termine la carrera y vivimos en Seattle.- Respondió a todas sus preguntas calmadamente.

-OH, wow, eso es fantástico, pero y si viven allá, ¿Qué haces aquí?.-

-Lo que pasa es que mi hijo mayor estudia aquí y por eso siempre vengo a visitarlo, pero como ahora sus dos hermanos también van a estudiar en la misma universidad tuve que empezar a moverme para conseguirles una casa, Emmet, mi hijo mayor, vivía en los dormitorios del campus, y bueno ahora que conseguí la casa, me estoy dedicando a decorarla para que cuando empiece el semestre ya todo esté listo para que ellos puedan venir a instalarse sin ningún problema.-

-No lo puedo creer, que coincidencia, nosotras dos estamos en la ciudad para buscarle a Bella un lugar para vivir mientras ella estudia, ¿En qué universidad van a estudiar tus hijos?.-

-En la UCLA, Emmet va a comenzar el segundo semestre de de Leyes, y Alice y Edward van a estudiar artes y Medicina respectivamente.-

-No te creo, Bella también va a empezar a estudiar medicina.-Ok, está bien, desde hace rato que siento que me sacaron de la conversación y que no tienen intenciones de meterme otra vez, pero bueno, voy a dejar que ellas sigan, con tal, tienen que ponerse al día.

-¿En serio?.-Mi madre asintió.-Que fabuloso, un momento, ¿Me dijiste que le estaban buscando un lugar para vivir?.-Mi madre volvió a asentir.-¿Y ya lo consiguieron?.-Esta vez tuvo que negar.

-¿Y por qué no lo dijiste desde el principio, la casa de los muchachos tiene tres habitaciones de más, puedes ir a vivir con ellos sin ningún problema.-¿Qué?, ¿Acaso escuche bien?, ¿Esta señora me está ofreciendo una residencia así como así?.

-¿De verdad?, ¿Nos estas ofreciendo lo que creo que nos estas ofreciendo?.-Si yo estaba anonadada eso no era nada comparado con cómo se encontraba mi madre.

-Claro que se los estoy ofreciendo, en primer lugar, ustedes necesitan ayuda y yo se las puedo dar, en segundo lugar, tú y yo somos amigas desde hace muchos años, y en tercer lugar, estoy segura que tu hija se llevaría de maravilla con los míos.-¿Es que acaso esta señora no sabe que yo soy la copia de Charlie?, yo en realidad dificulto que lo que ella está diciendo sea posible, y eso es lo que causo que en mi interior se empezara a crear cierto temor, cosa, que con el tiempo fue creciendo y creciendo.

Fin del Flash Back

Y así es como termine montada en un avión rumbo a Los Angeles para ir a vivir en una casa llena de desconocidos durante todo lo que duren mis estudios, a pesar de que una pequeña parte de mi quiere ir, por el hecho de que no voy a tener que retrasar mis estudios, una parte más grande no quiere ir, por miedo a lo que me puedo encontrar ahí, se que lo más probable es que me pase igual que en la secundaria, que no les caiga bien y termine rondando solitariamente por las calles de la ciudad, esa es la razón de mi resistencia a vivir allí, y eso, es algo que mi madre sabe, y que durante todo el verano a intentando cambiar, lamentablemente para ella, soy una cabeza dura.

El vuelo a California se me hizo eterno, y cuando finalmente el avión comenzó a descender en el aeropuerto sentí un gran alivio, en algunas ocasiones llegue a pensar que el piloto iba más lento de lo normal puro para fastidiarme, bueno, dejando atrás el tema del vuelo, tengo que volver al tema que ha estado ocupando todos mis pensamientos durante las últimas semanas, mi estadía en una casa llena de desconocidos, en una casa donde habitaban los hijos del matrimonio Cullen, está bien, tengo que admitir que Esme, como insistió que la llamara, es una persona muy agradable, y según me conto mi madre, su esposo Carlisle también lo es. Pero eso no hace que piense que estaría mejor si me fuera a otra parte, definitivamente, soy una cobarde.

Todos los pasajeros descendimos del avión, apenas cruce las puertas e ingrese a la sala de desembarque empecé a buscar con la mirada a Esme que le prometió a Renee que iría a recogerme. No paso mucho antes de que la viera, estaba al lado de una muchacha que le calculaba más o menos mi misma edad, que supuse debía ser su hija, al ellas visualizarme comenzaron a llamarme sobre la multitud de gente que se encontraba a nuestros alrededores, esquivando a varias personas pude al final llegar hasta donde ambas s encontraban. Esme que estaba visiblemente emocionada no espero mucho tiempo para ir y abrazarme, yo le respondí el saludo tímidamente.

-Bella, ella es mi hija Alice.-Sí, no me equivoque cuando pensé que era ella, tiene cierto parecido con ella, pero quizás se parezca más a su padre.

-Mucho gusto.- Su voz tenía cierto timbre agudo, pero no por esa razón dejaba de ser una voz melodiosa, sus rasgos eran finos y delicados, tenía el cabello castaños corto, con las puntas peinadas hacia arriba, no sé porque razón, pero ella se me parecía a un duendecillo, pero esperen, aclaro, eso no la hace fea.

-No, el gusto es mío.-Le respondí amablemente, quizás todo esto no sea tan malo.

-Vamos a ser muy buenas amigas.-Su afirmación estaba tan cargada de seguridad que por un escaso segundo por mi mente paso la ridícula posibilidad de que ella pudiera ver el futuro, y digo esto, porque a pesar de que al estar al lado de ella me sentía algo fuera de lugar debido a su forma de vestir, tan a la moda, tan bien vestida, sentía que podíamos llegar a ser no solo amigas, que ya de por sí sería algo muy distinto para mí, sino que seriamos buenas amigas, cosa que me alegraba y me hacía que esperara ansiosamente a que pasara el tiempo para ver como resultaba todo entre nosotras.

-Ven, Bella, vamos para que conozcas la casa, estoy segura que te va a gustar.- Me dijo Alice mientras me jalaba hacia el área de reclamo de equipaje, cuando mis maletas pasaron frente a nosotras por la cinta transportadora las recogimos y comenzamos a caminar fuera del aeropuerto, en dirección al estacionamiento, al llegar a este nos detuvimos en frente a un carro, que por lo poco que sabía de carros supe que era un Mercedes, de color negro y vidrios ahumados, nos montamos, Esme en el asiento del conductor, Alice, en el asiento de al lado y yo en la parte de atrás, durante todo el recorrido hasta la casa donde vivían Alice y sus dos hermanos en California estuvimos hablando sobre distintas cosas, como por ejemplo el porqué de nuestras decisiones para escoger nuestras carreras, nuestros amigos, cosa que en mi caso eran pocos, y cosas por el estilo, Esme participo en la conversación lo menos posible ya que según supuse quería que Alice y yo nos conociéramos para afirmar nuestra amistad más rápidamente.

Estaba tan entretenida en mis pensamientos y en la conversación que sostenía con Alice que no me di cuenta cuando el auto se detuvo, hasta que Esme apago el motor sacándome bruscamente de mis pensamientos, aunque luego me di cuenta que Alice, al igual que yo se sorprendió por el rápido viaje. Cuando me baje del carro decir que me quede con la boca abierta por la sorpresa es decir poco, la "casa" como humildemente la llamaban Esme y Alice, lo menos que parecía era eso, en mi opinión sincera más bien parecía un palacio. En ese momento inevitablemente recordé las palabras de mi madre "Esme viene de una familia adinerada y Carlisle no se le quedaba atrás, en la universidad los llamaban la pareja de oro, no solo porque eran perfectos juntos, sino también porque para nadie era un secreto la cantidad de dinero descomunal que ambos valían", esas fueron sus palabras textuales, aunque yo tuve mis dudas cuando las escuche, no sé si se los conté antes pero mi madre tiene cierto complejo a exagerar un poco los hechos, aunque creo que a veces se me pega lo despistado de ella, era obvio que la casa iba a ser algo así si tomamos en cuenta que está ubicada en una de las zonas más caras de Los Angeles, a solo unas cuadras de la universidad.

Volviendo al presente, el inmueble que se alzaba imponente frente a mis ojos fue construido con un estilo español dominante en la casa, dándole un aspecto de villa, por lo que se veía desde fuera tenía dos pisos, poseía un garaje con capacidad para 3 autos, el hermoso jardín lleno de altos arbustos dejaba poco más del primer piso de la casa a la vista, aunque pude notar que había un gran arco de piso y medio de altura que hacia resaltar la puerta principal de la casa. De la parte superior destacaban dos pasillos, uno en cada lado de la casa, donde había 3 arcos de un lado y 4 del otro, entre arco y arco había un barandal con una jardinera en la parte baja de cada uno, concordando con los arcos y los barandales había una puerta de cristal que daba al interior de la casa, todos los elementos mencionados al unirse daban la apariencia de diferentes balcones, todos, unidos completamente. La casa estaba pintada de un color difícil de definir, pero yo supuse que era una mezcla de blanco con color crema, el toque final de la casa era el techo color anaranjado.

-¿Qué te parece Bella?.-Alice me pregunto con cierto tono de expectación en la voz, yo le respondí con exclusivamente la verdad.

-Es bellísima.- Fueron las únicas palabras que pude formular, y en ese momento me sentí una tonta al ponerme de tal manera por una casa.

Ambas mujeres Cullen comenzaron a caminar hacia la puerta, cuando salí de mi ensoñación las seguí ya que no quería quedarme sola. Al entrar en la casa, me asombre más de lo que ya estaba, al ser la casa de un grupo de universitarios me imagine el piso lleno de basura como si se acabara de realizar una fiesta, muebles cómodos alrededor de un enorme televisor de plasma donde se podría encontrar cerca de este video juegos y muchos DVDS, definitivamente había visto muchos programas de fraternidades, eso, o había entrado en una dimensión paralela.

Al entrar me encontré con una habitación amplia donde había tres arcos como los que se encontraban en la parte de afuera de la casa, dos de ellos estaban a mi lado izquierdo y el otro estaba justo en frente de la puerta principal dejándome ver claramente la habitación que había detrás de este. A mi lado derecho había unas escaleras que daban al segundo piso, estas no eran rectas como en muchas casas sino más bien eran un poco curvas, desde donde yo me encontraba, se veía claramente parte del piso superior, que al igual que la fachada de la casa tenía un parecido a una villa española, había un pequeño balcón enfrente de donde yo me encontraba, y al lado derecho de las escaleras, en la parte superior se utilizo el mismo efecto que en la parte de afuera con los balcones. La habitación donde nos encontrábamos, que supuse era el recibidor, tenía una decoración sencilla pero muy acorde con el diseño de la casa, en las paredes habían varios cuadros que iban desde paisajes hasta retratos de distintos artistas.

-¿Edward?, ¿Emmet?.- Pregunto Esme en voz alta llamando a sus hijos, pero no recibió ninguna respuesta.

-Mamá, creo que en la tarde oí a Emmet diciéndole a Ed, que lo acompañara a comprarle un regalo a la chica que le gusta.-

-Estos niños, les dije claramente que estuvieran aquí para que conocieran a Bella.- Dijo hablando más para ella misma que para nosotras, luego dirigiéndose a mí.- Perdón Bella, yo quería que los conocieras temprano, cuando yo estuviera.-

-¿Por qué dices eso Esme?.-Decir esa frase de esa manera me costó como no tienen idea, toda mi vida acostumbre a llamar a las personas mayores y a los desconocidos por "usted" y de repente ella me pide que le hable de "tú".

-Porque yo tengo que agarrar un avión a Seattle a las 6, lo siento cariño pero no hay más vuelos para esa zona sino hasta dentro de dos semanas y como tengo un trabajo tengo que irme, no te importa ¿Verdad?.-

-No, para nada, se que lo tiene que hacer, no se preocupe.-

-Gracias, cariño.-

-Bella vamos para que veas tu habitación.-

-Ok.-Les dije y las tres llevábamos mi equipaje al segundo piso.

Seguí a las mujeres que iban delante de mí al piso superior mientras me iban explicando algunas cosas de la casa. Apenas subimos nos encontramos con lo que parecía una biblioteca abierta, de un lado tenia los "balcones" que se veían en el recibidor, pegado a esta pared estaba un escritorio con únicamente una lámpara sobre este, las otras dos paredes del lugar, estaban cubiertas desde el piso hasta el techo por unos estantes llenos casi en su totalidad por libros de distintos índoles, en medio de la sala había dos sofás grandes y una mesa pequeña. En la pared que estaba en frente a las escaleras había una puerta, que según me explico Alice, era un baño. De cada lado se extendía un pasillo distinto, en cada uno había 4 puertas dos de cada lado. Para dar luminosidad a estos pasillos había en cada uno un gran ventanal de cristal que ocupaba la extensión completa del pasillo. Esme me explico mientras íbamos caminando por el pasillo del lado izquierdo que en el otro pasillo, estaban las dos habitaciones que pertenecían a sus hijos, más un cuarto de huéspedes y un pequeño gimnasio. También me explico que en el pasillo de la izquierda, estaban los cuartos de Alice, el que a partir de ahora iba a ser mío, otro cuarto de huéspedes y una habitación donde había televisión, juegos, películas, en pocas palabras, un cuarto de juegos. Nos detuvimos en la primera puerta del lado derecho del pasillo y Esme la abrió diciéndome que esa, sería mi habitación.

-Espero que sea de tu agrado.-Me dijo Alice antes de que yo entrara y pudiera observarla.

Lo primero que note al entrar en ella, fue la pared del fondo donde gran parte de la pared estaba cubierta por ventanas y en medio de ella unas puertas dobles de cristal, que daban a un balcón, con vista al jardín de atrás. Había una pared al lado derecho donde estaba la cama, que dividía la habitación, gran parte esta, la que no estaba detrás de la cama era de cristal y poseía una puerta del mismo material. El piso de la habitación estaba cubierto con una alfombra de color blanco, la cama era baja, y hecha en madera pintada de negro, la cabecera era más ancha de lo normal lo que permitía que se uniera a las mesitas de noche que estaban realizadas con el mismo material de la cama. En medio de la habitación había un juego de muebles que a simple vista se notaba que eran cómodos, en frente de estos había un televisor pantalla plana. Las ventanas estaban cubiertas por unas finas cortinas que al igual las sabanas de la cama y la alfombra eran de color blanco. La puerta de la habitación estaba rodeada por unas estanterías de color negro, en donde había algunos libros, en uno de los estantes había un reproductor de CD. A través de la pared de cristal se podía ver un closet y una peinadora del mismo color que la cama, y enfrente del closet, había una puerta que daba al baño.

-¿Te gusta?.-Me pregunto Esme toda emocionada.

-Me encanta, es fabulosa…es…perfecta.- Se me hacía muy difícil encontrar las palabras perfectas para describir la habitación, pero al final quede contenta con las que utilice.

-Me alegro que te guste Bella, ¿Sabes?, mi mamá le puso especial empeño en decorar esta habitación.- Las palabras de Alice me sorprendieron, se me había olvidado por completo que Esme era diseñadora de interiores, me imagino que no solo decoro mi habitación, también debió hacerlo con el resto de la casa.

-¿Enserio?, pues entonces muchas gracias Esme.-

-Por nada cariño.-

-¿Y sabes que es lo mejor de todo Bella?.-

-No, no lo sé Alice.-

-Lo mejor es que mi habitación es la de enfrente, ¿No es genial?.- Iba a responderle pero no me dio oportunidad de eso ya que de repente escuchamos la puerta principal de la casa abriéndose y luego de esto se escucho una voz masculina resonar por toda la casa.

-¿Mamá?, ¿Alice?, ¿Dónde están?.-

-Por Dios, Emmet si es escandaloso, bueno por lo menos llegaron, ven, Bella, vamos para que conozcas a mis hermanos.-Es cierto lo que dicen que uno no debe dejarse engañar por las apariencias, ya que estas engañan, ¿Quien se podría imaginar que alguien tan pequeña como Alice tendría tanta fuerza?, bueno, como me di cuenta que resistirme era inútil deje que me llevara a través del pasillo y por las escaleras hasta la parte de abajo donde había dos hombres hablando.

-Hermanos, por fin llegan, quiero presentarles a Bella Swan.- Las palabras de Alice hicieron que ambos hombres se voltearan a verme y ahí fue cuando lo vi.


N/A: Hola!!!!!

Aquí les traigo otro fic, que espero les guste.

Este fic va a ser en su mayoría desde el punto de vista de Bella, igual que como pasaba en el libro, aunque también va a haber puntos de vistas de otras personas.

Wow, tengo que admitir que me canse realizando este capítulo pero cuando lo termine me dije a mi misma que valió la pena, me encanta tal cual como esta.

¿A quién que habrá visto?, creo que la respuesta a esa pregunta todo el mundo lo sabe pero bueno..

POR FAVOR DEJEN REVIEWS!!!!, díganme sus opiniones, puntos de vistas, observaciones, cosas que quieran que agregue etc. Pero please díganme algo!!!