¡Hola a todos!, bueno aquí les dejo con otra de mis locas ideas jaja… ¡Feliz Lectura!

Disclaimer: ¡Edward es mió!...perdón digo, Edward (por desgracia ¬¬) y todos los personajes no me pertenecen, le pertenecen a la grandiosa Sthephenie Meyer, yo solo me adjudico la historía.


Han escuchado esas pequeñas frases que dicen "Las cosas llegan cuando menos te lo esperas" talvez, "Un segundo de tu vida puede cambiar el rumbo de ella para siempre" o quizás "Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde" y creo la mas importante, "Quien no hace locuras por amor", ¿si?...me lo imagine.

Son estas pequeñas palabras que utilizamos para referirnos a situaciones de la vida, son estas las que yo utilicé durante mi tragedia familiar hace ya años y fueron estas mismas que use cuando y después de que lo conocí, recuerdo todo eso como algo mágico, maravilloso pero también doloroso.

Aun no puedo creer algunas de las cosas que eh hecho, pero aun así no me arrepiento, no me arrepiento el haber llegado a ese café a temprana hora de la mañana, de haber puesto en peligro mi estilo de vida tal y como lo conocía, de haberme enfrentado a toda mi familia por el, ni siquiera en este momento me arrepiento de estar poniendo mi propia vida en peligro, sin el no me importa nada, que mas daba terminarla aquí.

Me contemple por ultima vez en el espejo, mientras de un cajón sacaba una pequeña navaja, -tan pequeña y a la vez tan mortal- me dije a mi misma, dejándola de lado por unos segundo fije mi atención a dos pequeños sobres que tenia frente a mi, tome mi pluma y escribí el destinatario de cada una, una de ellas era para mi padre y la ultima para mi amado. Al primero le decía que entendiera mi acto, que era mi forma de ser libre, de que así mi corazón ya no estaría en soledad, que siendo esta la que me orillo hacerlo, al segundo le decia que lo amaba, le pedía perdón, perdón por cometer esta estupidez, pero si no lo podía tener, si tantos se oponían a lo nuestro. Si nunca íbamos hacer felices no valía la pena vivir, terminando esta con un beso.

Al finalizar mi escrito las deje en el lugar más fácil de localizar…junto a mí.

Fije mi vista en la pequeña navaja de nuevo, tomándola entre mi mano y lentamente la guié hasta mi muñeca izquierda, enterrando su cuchilla en mis venas ignorando el dolor y la sangre que comenzaba a fluir fuera de ellas, una vez terminado proseguí con mi siguiente muñeca, un poco mas débil pero provocando el mismo corte.

No se si fue el hecho de que me mareaba ver sangre o que esta se escapaba con gran rapidez por mis venas, pero lo que yo percibí como escasos segundos, me desmaye, alcance a escuchar a mi hermano llamarme al otro lado de la puerta intentándola abrir, pero sabía que sería inútil me vida se apagaba, y con lo ultimo de fuerza que me quedaba suspire mis ultimas palabras…Te amo Edward.

Mis ojos se cerraban imaginando su perfecto rostro, contemplando la luz...que segundos después fue oscuridad.


Hola otra vez, bueno esto es solo el prefacio de otra de mis locas ideas, esta me llego de golpe hace 1 semana mientras intentaba dormir, me puse a escribir como a las 2:30 de la mañana conciliando el sueño y sin querer me escribí este pequeño prefacio, me gusto mucho como me quedo, es corto espero y les guste, si puedo actualizare mañana y pasado mañana "Mi cuento de hadas" OK, cuídense, éxito en todo bye bye.

Jazz Cullen**//