Importante: 'Dateless For Too Long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco. (Thanks Jessica!)

Nota de la Autora: Tuve esta idea recientemente, y ¡no podía esperar a escribirla! Todos son humanos y Bella tiene 21 años.

Nota de la Traductora: Queda claro que esta historia no es mía, sólo quiero hacer un comentario: no soy una experta en inglés, por lo que esto es un verdadero desafío para mí. Pero quiero aprender y me pareció que esta es una buena manera, dado que no estoy estudiando en ninguna parte. Si alguien ha leído la historia original y encuentra algún error garrafal le agradecería que me corrigiera. De veras quiero aprender, así que confío en su buen corazón, sus críticas y comentarios al respecto. Enjoy!


1. Sábado por la noche

Bella POV

Otra vez, estaba pasando el sábado por la noche sola en casa, mirando fijamente cómo estallaban esporádicamente las palomitas en el microondas. Otro sábado para pasar en pijama frente a la televisión, esperando a que Alice y Rosalie volvieran de sus citas.

Caminé hacia la sala para poner mi película preferida en el DVD. Mouline Rouge era mi favorita para ver en estas ocasiones, me daba esperanza. Si una prostituta como Satine podía encontrar el amor, de seguro yo también podría. Pero, ¿a quién quería engañar? Mouline Rouge es sólo una película, Satine y Christian sólo son personajes ficticios, nada de eso es real. En cambio, mi falta de vida amorosa es real.

Puse el vídeo en el DVD y volví para traer las palomitas del microondas, pero éste indicaba que todavía faltaba un minuto para que estuvieran listas. Atravesé el pasillo hacia mi habitación para ponerme mi pijama mientras dejaba que terminaran de estallar. Me quité rápidamente mis jeans y mi camiseta y crucé el cuarto para sacar mi pijama de franela del closet. Pasé la camiseta por encima de mi cabeza y suspiré, era una de las viejas prendas de Rosalie. Era holgada y olía muy bien.

Cuando traté de ponerme los pantalones de franela también, siendo tan torpe como soy, tropecé y caí en el interior de mi ropero. Todos los maquillajes que Alice solía usar para embellecerme en contra de mi voluntad, salieron disparados por todas partes y cayeron al suelo. Mi pequeño espejo portátil cayó haciéndose trizas. Genial, pensé. Justo lo que necesitaba, siete años de mala suerte. Como si los últimos 21 años de mi vida no hubieran sido lo suficientemente malos.

Pero, siendo honesta, mi vida no era tan mala. Tenía dos mejores amigas, a quienes adoraba, y con las que compartía absolutamente todo. Tenía un excelente trabajo y vivía en un gran apartamento con ellas, Alice y Rosalie. Lo único que no poseo es coordinación, y una vida amorosa.

Alice y Rosalie tienen novios con los que salen todos los sábados, dejándome a mí sola en casa. Ellos me concretaron numerosas citas a mí también, pero todas terminaron en desastres, así que decidieron dejar de intentarlo. Los últimos dos meses pasé los sábados por la noche sola, acurrucada en el sofá viendo mis dos películas preferidas. Mouline Rouge y Romeo y Julieta (la versión de Zeffirelli, no la remake de Baz Lurman). (1)

Romeo y Julieta siempre fue mi preferida. El lenguaje es hermoso, y la obra es brillante. Siempre estuve secretamente celosa de Julieta. Ella era joven y hermosa, y sabía lo que se sentía amar y ser amada, un mensaje que también se transmitía en Mouline Rouge. Una de las razones por las que amaba esa otra película era porque se trataba de una versión moderna de Romeo y Julieta.

Estaba limpiando los vidrios destrozados y los productos de maquillaje dispersos por todas partes cuando olí el humo, en el mismo momento en que el detector comenzó a pitar fuertemente. "¡Mierda!", grité, mientras corría hacia la cocina. El microondas estaba humeando y echando chispas verdes. Cuando me apresuré a abrir la puerta el humo comenzó a manar hacia fuera y me envolvió completamente. Tosí intentando respirar mientras el humo comenzaba a llenar mis pulmones. Alcancé la bolsa de palomitas y la arrojé en una esquina. Estaba caliente.

Salí de la cocina y entré corriendo en la sala para abrir la puerta corrediza de cristal que dirige al balcón. Cuando tenía la puerta abierta volví corriendo a la cocina. El humo estaba comenzando a esparcirse. Miré la bolsa de palomitas y vi que se había carbonizado, estaba completamente negra. No había manera de comer eso. La tomé y rápidamente la arrojé en el fregadero antes de que pudiera quemarme otra vez. Aterrizó boca abajo, revelando una parte de papel aluminio adherida a la base.

"Papel aluminio", medité. "Metal." Miré de nuevo hacia la bolsa de palomitas y me eché a reír. Recordé haberla apoyado en un pedazo de papel metalizado que estaba sobre el mostrador antes de meterla al microondas, seguramente el aluminio quedó pegado a la base de la bolsa sin que yo lo advirtiera. Un error estúpido.

Cuando estuve capacitada para dejar de reírme fui hasta el horno microondas para medir el daño. El interior estaba negro, y el vidrio de la puerta estaba resquebrajado, sin duda por la presión acumulada dentro. Genial, pensé, ahora tengo que reemplazar el microondas. Cerré la puerta, estaba completamente inutilizable y no había nada que yo pudiera hacer al respecto.

Volví al fregadero y apoyé una mano sobre la bolsa de palomitas quemada, que ya estaba fría. La arrojé al cubo de basura y volví hacia la sala de estar, donde una correntada del aire helado de enero se había colado por la puerta abierta, enfriando toda la habitación. Ya se había disipado todo el humo, así que cerré la puerta y me lancé al sofá, casi cayéndome. Atrapé el control remoto de la mesa de café y le di play. La película comenzó y me di cuenta de que me había olvidado la manta. Corrí a mi habitación y traje hacia el sofá mi manta de snoopy, un regalo de Alice por navidad. Me envolví en ella y me acurruqué cómodamente en el sofá para mirar la película.

En medio de la película me di cuenta de que la habitación estaba parcialmente a oscuras. Miré hacia fuera por la ventana y noté que la luna, siempre visible desde el balcón, se había ido. Una enorme nube de tormenta la había cubierto. Dejé el sofá y me acerqué a la ventana para mirar el cielo. Se veía la proximidad de una tormenta. Negras nubes cubrían el cielo, presionando la tierra, haciéndome sentir un poco claustrofóbica.

Abrí la puerta del balcón y salí, todavía enrollada apretadamente en la manta. La temperatura había disminuido y hacía más viento, que desordenaba mi largo cabello marrón. Estaba mirando fijamente el cielo cuando hubo un repentino flash que lo iluminó por un momento, seguido de un estrepitoso trueno. Mis pensamientos vagaron hacia Alice y Rosalie, en sus citas; si ellas no estaban de camino a casa ahora mismo, quedarían atrapadas en la tormenta. Eso haría enfadar a Rosalie. Ella odiaba las tormentas, porque generalmente acarreaban lluvia, y ella detestaba que la lluvia mojara su hermoso cabello rubio.

Permanecí en el balcón hasta que la primera gota de lluvia golpeó mi rostro. Estaba fría y me hizo tiritar. Envolviéndome aún más en la manta, me di la vuelta y caminé otra vez hacia adentro, cerrando la puerta vidriada tras de mí. Volví al sillón y continué viendo la película mientras la lluvia se desataba afuera, cada vez más fuerte a cada minuto que pasaba.

El viento ululaba bamboleando violentamente los árboles, el cielo permanecía constantemente iluminado por los relámpagos, la tormenta se hacía cada vez más ruidosa, y Rosalie y Alice todavía no estaban en casa. No pude volver a concentrarme en la película, mis pensamientos estaban en la tormenta y en el hecho de que mis amigas estaban en medio de ella.

Había vuelto a fijar los ojos nuevamente en la puerta de vidrio, y el cielo estaba completamente oscuro, parecía casi negro. Hubo un relámpago cegador y otro sonido de trueno, y luego todo se volvió a oscurecer. Las luces que me permitían ver la calle se apagaron y todo a mi alrededor quedó completamente a oscuras. "¡Perfecto!", exclamé, mi voz cargada de sarcasmo. "¿Qué más podría ir mal esta noche?", le pregunté a la oscuridad en la que estaba hundida.

Di unos traspiés lejos de la ventana y extendí las manos frente a mí para sentir lo que me rodeaba. Cuando llegué a la cocina busqué a tientas la linterna, rezando para que las baterías no estuvieran descargadas. La encendí y dejé escapar un suspiro de alivio cuando proyectó un resplandor de luz.

Caminé alrededor del apartamento encendiendo velas para iluminar un poco el lugar. Cuando se me agotaron las velas fui hasta mi cuarto para encontrar un libro que leer ahora que ya no podía ver la película. Caminé cautelosamente hacia mi estantería, mi matutino desorden seguía estando allí, parcialmente acomodado. Pasé la luz de la linterna por encima de los libros hasta que di con lo que buscaba. Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë, era uno de mis libros preferidos. Después de Romeo y Julieta, Catherine y Heathcliff eran mi pareja favorita.

Nuevamente me senté en el sofá, ahora rodeada de velas, con el libro en el regazo y la linterna en la mano. Recuerdo vagamente por dónde iba cuando finalmente me quedé dormida.

"¡Estoy empapada!" desperté asustada cuando el gemido de Rosalie llenó la habitación. "¡La estúpida tormenta arruinó mi cita!". Genial, ahora Rosalie no estaba para nada feliz. La vida puede ser un infierno cuando Rosalie no está feliz. Me levanté y caminé hacia ella para abrazarla.

"¡Cierto, Rose, estás empapada!" me reí de su expresión. "Te ves como un gato ahogado". Rosalie frunció el ceño antes de responderme.

"Bueno, al menos soy una gata ahogada ardiente". En ese momento, estallé en carcajadas. Ella miró alrededor del cuarto y anduvo a tientas hasta el interruptor de la luz. "¡Genial, se ha cortado la luz! Esta noche no podría ser peor", se quejó mientras arrojaba su bolso sobre una silla cercana. "Bienvenida a mi mundo", mascullé. "¿Qué dijiste?", preguntó.

"Nada, Rose. Sé que estás muriéndote por quitarte esas ropas mojadas, así que ve y hazlo". Me abrazó apretadamente a propósito, tratando de mojarme, y luego se pavoneó por el corredor hacia su cuarto.

Volví al sofá, me cubrí nuevamente con la manta, y en seguida caí dormida otra vez, con la cabeza reposada en el brazo del sillón.

"¡Estoy en casa!" esta vez fue la alegre voz de Alice la que me despertó. Estaba sorprendida de que Rosalie me dejara dormir y no me despertase para que escuchara sus quejas. "¿Por qué estás sentada y a oscuras, Bella?" preguntó Alice, corriendo el interruptor de la luz hacia el encendido. Para mi sorpresa, la electricidad había vuelto.

"Se había cortado la energía eléctrica" eché una mirada a la televisión y vi que la película se estaba reproduciendo nuevamente. "Supongo que ya se arregló". Alice me sonrió mientras se sacaba su impermeable y arrojaba su paraguas sobre el bolso de Rosalie. "No sabía que llevabas el impermeable y el paraguas", comenté al pasar.

"El pronóstico predijo una tormenta, así que lo llevé sólo por si acaso. Yo siempre estoy preparada, Bella, tú sabes eso". Cierto. En verdad, decir 'preparada' era subestimarla. Alice siempre estaba súper preparada, lo que es aún mejor que estar simplemente preparada, creo.

"¡Bien, volvió la electricidad!" exclamó Rosalie mientras entraba al cuarto vistiendo una camiseta de su novio y unos pantalones de franela. Rosalie era despampanante, sin importar lo que llevara puesto. Podría vestirse con una bolsa de papel que le sentaría igualmente bien. Tenía un cuerpo que podía ser la envidia de las modelos. Era delgada, esbelta, tenía curvas en todos los lugares correctos, su cabello rubio era bellísimo y caía libremente sobre sus hombros. "Hey, Alice", saludó a la duendecillo parada en la puerta. Caminó hasta ella y la abrazó. "¡Estás seca!", acusó, estrechando sus ojos mientras la miraba. Alice se rió de Rosalie tal y como yo lo había hecho antes.

"Claro que estoy seca, tonta. ¡Estaba preparada para la tormenta!", con eso, Alice bailó fuera de la sala, dejando a Rosalie echando humo. "Sí, como sea", murmuró ella en voz baja. "Voy a hacer algo de chocolate caliente", agregó, y salió hacia la cocina.

"No, no lo harás" la llamé. Ella se detuvo a medio camino y se giró para mirarme con los ojos entornados. "¿Qué quieres decir con 'no lo harás'? ¡Si quiero chocolate caliente, tendré chocolate caliente!" se dio la vuelta y comenzó a andar otra vez hacia la cocina.

"No si el microondas no funciona" le grité.

Rosalie volvió de la cocina con aire acusador: "¡El microondas está completamente quemado! ¿Qué hiciste con él, Bella?" me gritó en la cara. Rosalie no estaba feliz.

"¿Qué hizo Bella esta vez?" preguntó Alice, entrando a la sala de estar en su pijama de franela con estampado de patitos de hule. Se había cepillado el cabello, corto, puntiagudo y negro; y también parecía una modelo.

"Bella no hizo nada", repliqué amargamente. "No fue mi culpa. ¿Quién deja una hoja de aluminio en la mesada de la cocina?" pregunté, paseando la mirada de Alice a Rosalie.

"Yo" respondió Rosalie.

"Entonces tu puedes pagar para reemplazarlo, porque cuando puse la bolsa de palomitas en la mesada antes de meterla al microondas, el aluminio se adhirió sin que yo me diera cuenta. Si no hubieras dejado ahí la hoja de aluminio, no tendríamos esta discusión", Alice y Rosalie comenzaron a reírse de mí.

"¿Una noche dura, Bella?" preguntó Alice mientras se acercaba para hundirme en un abrazo.

"Sí, una verdadera mierda", contesté. Rosalie se acercó también para unirse al abrazo. "Está bien, Bella, no tendrás que estar sola los sábados por la noche por mucho más tiempo. Encontrarás a alguien pronto". Por mucho que quisiera creerlo, dudaba de lo que Rosalie acababa de decir. Es hermosa y tiene chicos babeando por ella adonde quiera que vaya, pero yo era plana e invisible. Tendría que afrontar la realidad: pasaría sola muchos más sábados por la noche en las próximas semanas.


N/A: El próximo capítulo es un Edward POV!!!

N/T: Esto es un gran desafío para mí, así que espero de todo corazón que sean duros conmigo si hace falta, y me dejen algún que otro review comentando qué les pareció la traducción. Aquí debajo van a encontrar algunas notas que me pareció necesario agregar en la medida en que iba traduciendo. Las puse al final para que no interrumpieran la lectura.

(1) En Argentina no utilizamos traducción para remake, pero sería algo así como la 'versión nueva' de una película ya hecha.

Historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long