Importante: 'Dateless for too long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco.

La historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long


Sowelu es mi beta y y esta historia es lo que es gracias a ella. Mil gracias por acompañarme en esto brown eyes, eres lo máximo ¡y lo sabes!


25. Epílogo

Ha pasado un año desde la boda de Ben y Ángela, y desde entonces un montón de cosas han cambiado. Alice y Jasper están comprometidos. Jasper se lo propuso a Alice en diciembre, en el mismo lugar donde le pidió que fuera su novia. Alice ahora llamaba a ese lugar "El lugar de los nuevos comienzos".

Emmett y Rosalie son inseparables. No pueden mantener las manos lejos del otro; ya sea porque están caminando de la mano o pegados por los labios, siempre se están tocando.

Ángela y Ben están dominando los mares. La fusión de las dos compañías de transporte fue un gran éxito y ambos se están beneficiando de ella. Sin embargo, a ellos no les importa el dinero. Todavía adoran navegar –juntos o separados- por todo el océano.

De todas maneras, recientemente han decidido tomarse un descanso del mar, cuando descubrieron que Ángela estaba embarazada de su primer niño. Se espera que Amelia Elizabeth Cheney llegue al mundo el 6 de Septiembre.

Y luego está Edward.

Pasar el último año junto a Edward fue una bendición. Cuando estamos juntos, el resto del mundo parece oscurecerse y desvanecerse. Él tiene una peculiar forma de hacer que todo sea más lindo a su lado. Cuando estoy triste, él me levanta el ánimo; cuando estoy preocupada, él me convence de que todo está bien.

Había renunciado a su trabajo en El Torito después de la fiesta de disfraces de Rosalie. Consiguió un trabajo de medio tiempo como profesor de piano. Trabajaba sobre todo con niños pequeños que estaban aprendiendo a tocar el piano por primera vez.

"Julia me ha dicho que quiere conocerte," me dijo una noche Edward mientras íbamos en su auto a cenar. Julia era su estudiante favorita; era una niña de siete años que, según él, era una pianista por naturaleza.

"¿En serio? ¿Hablas de mí a menudo con tus estudiantes?"

"Sólo con Julia." Me dirigió una gran sonrisa. "Creo que te gustará conocerla. Es muy atenta e inteligente. Me recuerda mucho a ti."

"No puedo esperar para conocerla." Miré por la ventana y noté que acabábamos de pasar los límites de Forks. "Edward, ¿a dónde nos estás llevando a comer?"

"Ya lo verás."

Casi una hora después, Edward aparcó en el estacionamiento de El Torito. "¿Comeremos aquí?" Pregunté, mirándolo a la cara. "Creí que habías dicho que serías feliz de no volver a poner un pie en este lugar el día que renunciaste."

"Sí, lo dije, y lo dije en serio. Pero creo que hay algo por lo que vale la pena venir esta noche." Su mirada se dirigió a la entrada del restaurante y una esquina de su boca se curvó en una sonrisa torcida. Cuando se giró para mirarme a mí otra vez, en sus ojos brillaba el entusiasmo.

"¿Qué es lo que vale la pena ver?"

"Ya lo verás," prometió. "Entremos."

El interior del restaurante se veía exactamente igual a como era casi un año antes.

"Hola, bienvenidos a El Torito," nos saludó la anfitriona. Sus ojos se abrieron como platos cuando vio a Edward. "Edward," sonrió, su expresión cambiando de sorpresa a reconocimiento. "Me alegra verte de nuevo."

"¿Todavía trabajas aquí, Emily?" Preguntó Edward sonriendo.

"Seh, necesito el dinero para pagar mi matrícula. ¿Y quién es ella?" Preguntó, señalándome.

"Ella es mi novia, Bella. Bella, esta es Emily, una de las pocas personas cuerdas con las que trabajé aquí."

"Encantada de conocerte, Emily," saludé, extendiendo mi mano.

"Encantada de conocerte también," replicó ella sacudiendo mi mano. "Síganme, los llevaré hasta la mesa."

Emily nos condujo hacia una mesa en la esquina trasera del restaurante. Edward corrió mi silla antes de sentarse. Antes de que Emily se fuera, él le hizo una pregunta en voz muy baja, de modo que yo no pudiera oír. Pero vi como ella asentía con la cabeza y, aunque intentó ser disimulado, también vi cómo él deslizaba en su mano un billete de veinte dólares.

"¿Qué fue todo eso?" Pregunté cuando la chica se hubo ido.

"¿Lo viste?"

"Sí, lo vi. No eres tan disimulado como crees, Edward."

"Vaya… maldición, ahí se van mis sueños de ser espía," dijo él, riéndose. "Lo entenderás en un minuto."

"Hola, mi nombre es Mike y seré su…" Nuestro mesero anunció su presencia, pero se calló cuando nos reconoció. Alcé la mirada y me encontré con Mike Newton de pie junto a nosotros, con un anotador y un lápiz en la mano y un delantal atado a la cintura. Nos miró a Edward y a mí con una expresión que iba entre el enojo y la humillación.

"¿Mike?" Traté de contener la risa, pero no estaba funcionando. "¿Desde cuándo trabajas aquí?"

Mike agachó la cabeza y miró el suelo, sus mejillas de repente estaban teñidas de rojo. "Desde que Tina me pidió que trabajara aquí con ella," susurró, probablemente esperando que no lo oyera.

"¿Tina quería que trabajaras con ella? ¿Por qué?" No entendía por qué Tina querría trabajar con Mike después de que su plan fallara en la mascarada.

"Bueno…" titubeó él, y se agachó para recoger un pedazo de comida imaginario de la alfombra.

"Él no podía decirle que no a su novia," terminó Edward por Mike, luchando contra una sonrisa.

"¿Mike y Tina están saliendo?" Eso sí que me había sorprendido. Mike y Tina no parecían para nada compatibles. Pero entonces recordé, los dos pensaron que sería una buena idea tratar de separarme de Edward. Así que quizá, en realidad eran perfectos el uno para el otro.

"Sí, sí," dijo Mike, irguiéndose. "¿Qué quieren para comer, chicos?"

"Fetuccini de pollo," dijimos Edward y yo al mismo tiempo. Mike hizo una mueca ante nuestra elección y la escribió en el papel. Luego se giró sobre sus talones y se marchó sin decir una palabra más.

"¿Crees que él lo recuerde?" Le pregunté a Edward.

Él me tomó la mano y la sostuvo por encima de la mesa. "Estoy bastante seguro de que sí lo recuerda. No mucha gente ordena comida italiana en un restaurante mexicano."

Mike no apareció de nuevo por nuestra mesa hasta que nos tuvo que traer la comida. Junto con los platos trajo también las bebidas.

"Edward, necesito tu opinión de estos fetuccini," dije antes de que se fuera. Enredé mi tenedor en la pasta y luego se lo tendí a Edward.

Mike gruñó y se fue caminando a zancadas.

Edward cerró los labios alrededor del tenedor con sus ojos clavados en los míos. Alejó su boca del tenedor y masticó lentamente los tallarines.

"¿Está bueno?" Le pregunté riendo.

"Delicioso."

"¿Por qué me trajiste aquí? ¿Para ver a Mike?" Inquirí.

"Pensé que te gustaría saber que Mike ha salido adelante."

No volvimos a ver a Mike por el resto de la noche. Según Emily, salió corriendo del restaurante después de dejarnos nuestros platos.

Edward me llevó a casa y me acompañó hasta la puerta. "Gracias por la cena," susurré, empujándolo más cerca.

"Fue un placer." Apoyando una mano a cada lado de mi cabeza sobre la puerta, se inclinó y me besó suavemente sobre los labios.

"Te amo, Edward," murmuré contra su boca, tomando su rostro entre mis manos.

"También te amo, Bella." Volvió a inclinarse para besarme justo en el momento en que la puerta se abría, haciéndonos caer hacia atrás en la entrada.

"¡Oh Dios mío!" Exclamó Alice. "¡Lo siento mucho!"

"Debería haber sabido que iba a pasar algo como eso," mascullé, apoyando la frente en la de Edward.

"Ahora hemos cerrado el círculo," se rió él, cerrando la puerta con el pie y volviendo a capturar mis labios.

FIN


-No hay secuela-

GRACIAS a todas las que me acompañaron en esta historia. Gracias a las que leyeron, a las que comentaron, a las que me tienen en favoritos y alertas. Gracias también por ser tan pacientes conmigo cuando no tuve tiempo. Y por sus ánimos y toda su buena onda. Les estoy muy agradecida a todas. Y aunque me da un poco de pena terminar esta historia, porque le tengo mucho cariño... es también gracias a ustedes que puedo decir: ¡Misión cumplida!

Y por supuesto, porque no podría olvidarlo jamás, GRACIAS INFINITAS a Sowelu aka Brown Eyes ;) Ella sabe que le estoy agradecida mucho más que por ser mi Betareader.

Espero verlas pronto por aquí de nuevo. ¡Abrazos para todas!