A Twilight fanfiction by a Harry Potter girl through and through… don't judge me.

Summary: "Mamá dice que arruinar bodas es parte de tu personalidad" .Jacob Black va a dar el gran paso: pedirle a su novia que se case con él. [Renéesme Cullen X Jacob Black] several Down spoilers.

The Weeding Ruiner

Jacob's POV

1.-Harbor Island, Glenn Miller y muchas macetas

Mis sudorosas manos se cerraron alrededor del anillo. Estaba sentado sobre el cofre de mi antiguo Golf en el taller. La chatarra de cincuenta viejos años rechinaba soportando mi peso mientras me revolvía nerviosamente el cabello. Vamos Jake, eres una nena, ya estas medio grandecito para esto me dijo una voz ensordecida dentro de mi cabeza.

Abrí mi mano y contemplé de nuevo el anillo de oro envuelto en un delicado pañuelo. Era sumamente hermoso; resplandecía bajo el sol soltando rayos dorados que se esparcían por el aire. Tenía incrustado un pequeño diamante que a su vez lanzaba luces de colores por todos los ángulos cuando los rayos del sol lo tocaban.

Suspiré. Suspiré largamente, dejando que la tensión se fuera y regresara en un santiamén. La voz tenía razón. Soy una nena. Jacob Black, el lobo alfa, descendiente de Ephraim Black era una nena. Pánico y terror eran palabras poco descriptivas para aquella sensación que estaba volviendo arrítmicos los latidos de mi corazón.

Ja! El común de los mortales (y perdónenme mi desdén por que yo no soy ningún mortal) podría imaginarse que estaba a punto de enfrentarme a una nación de vampiros hambrientos y enfurecidos en plena Guerra Mundial… aunque no estaba muy lejos de eso. Tragué saliva ruidosamente.

No, no,no. El problema radicaba en que después de 4 años, había decidido ponerme los pantalones y pedirle a mi novia que se casara conmigo. Éste es el momento donde todos sueltan gritos de júbilo y las mujeres sueltan una "ahhhhh" semejante al de una adolescente que ve por primera vez la cinta "por siempre cenicienta". Sin embargo, me encontraba aterrado y hecho un gallina.

Mi plan, como siempre, era perfecto. Llegaría a Seattle con media hora de anticipación, pasaría por la florería y compraría una docena de rosas. Llegaría a la casa de sus abuelos (donde está la mayor parte del tiempo los sábados por la tarde) y con mucha suerte me abriría Alice o Emmett o incluso ella misma. La llevaría a dar un romántico paseo por Harbor Island, recordando los pasados 4 años mas maravillosos de mi existencia y ahí, en la primera ocasión adecuada le soltaría la sopa. Sorprendentemente, me sentía un poco más seguro en esta parte del plan. Pienso que si cualquier persona estuviera en mi lugar también se sentiría segura de la respuesta, pero si ella se negaba… solo tendría que regresar a casa a suicidarme…hipotéticamente. Aunque definitivamente no estaba preparado para vivir un minuto sin Nessie a mi lado de ahora en adelante.

Más allá de sentirme como un hombre lobo inmortal imprimado, me sentía como un joven humano enamorado. Muy enamorado. Y era fenomenal. Hasta la fecha había compartido 4 años de formal noviazgo con Nessie, pero ahora quería que fuera realmente oficial. Quería tenerla para siempre y por siempre. No me parece arrogante decir que ella lo había disfrutado tanto como yo. Aunque nuestra relación no fuera muy convencional, habíamos sabido superar todos los obstáculos: el hecho de que soy técnicamente casi 17 años mayor que ella, sus 4 años de universidad en New Hampshire, los payasos de sus padres, su incierta salud, vampiros, hombres lobo etc, etc, etc. No había nada que nos hubiera vencido. Por lo menos hasta ahora.

Sentí como el cofre del Golf se hundía levemente. Has esperado 20 años para esto, no lo arruines. No, claro que no.

Así que, con las piernas aún agelatinadas me subí a mi Susuki GSXR y emprendí el viaje a Seattle. La autopista estaba limpia y solitaria, ni un aviso de tormenta en pleno junio. El viento fresco chocaba contra mi pecho y el tenue sol contra mi espalda. Al paso que iba, llegaría a Seattle en menos de una hora.

Llegue a Seattle cuarenta minutos después, pasé por la florería y me dirigí a la casa que los Cullen tenían en Seattle. Hacía 10 años que habían dejado Forks, pero no querían irse del estado de Washington. El abuelo de mi novia, el Doctor Carlisle Cullen se había llevado a su familia entera a vivir a Seattle cuando consideró que en Forks podían comenzar a levantar sospechas con sus impecables rostros a prueba de arrugas. Actualmente trabajaba en un hospital en el centro y sus hijos trabajaban en distintas actividades que no lograba recordar casi nunca, algunas de ellas eran bastante raras. Otros se habían matriculado en una preparatoria. Como realmente no necesitaban el dinero, trabajaban como menores de edad con sueldo mínimo. Yo visitaba muchísimo la casa para visitar a Nessie, ver los partidos de los Marineros con sus tíos, jugar cartas con Bella y sus cuñadas o para cenar en ocasiones especiales en calidad de "familia". Nessie consideraba que su familia de vampiros era tan suya como mía, y esa era una buena señal. Su madre Bella, era mi mejor amiga incluso antes de que Nessie naciera, y seguíamos siendo grandes amigos; aunque mi relación con su esposo Edward no era muy fácil de sobrellevar (principalmente porque es el vampiro mas pedante y payaso del planeta y se la pasa de metiche leyendo mentes a ver de qué se puede quejar). Sus tíos Emmett y Alice eran personas muy agradables, y los hubiera llamado familia desde hacía mucho tiempo si no tuviera que llevarme en el paquete a sus respectivos conyugues Rosalie y Jasper, con quienes procuraba no cruzar palabra si no era estrictamente necesario. Es más! Si necesitaba la sal durante la comida, prefería pararme a tomar la sal por mi cuenta que pedirle a Rosalie que me la pasara. (Claro, los vampiros no comen, pero bien que se sientan a la mesa a ver a quien cotorrean). Por el contrario el Doctor Carlisle y su adorable esposa Esme eran un par de panes de Dios. Les agradaba mi presencia en la casa todo el tiempo aunque yo no fuera vampiro e incluso invitaban a menudo al señor Charlie Swan y a su esposa Sue a cenar. El señor Charlie era el padre de Bella, y se había convertido ya en un hombre mayor, pero no tan mayor para no casarse por segunda vez con Sue Clearwater, viuda de uno de mejores amigos de mi padre y madre de Leah y Seth, mis compañeros más fieles del pack. (Pienso que la sentimental Esme Cullen no debería tener tantos amigos mortales si no le gustan los funerales.) Así que la parte de adaptarme a su familia ya la tenía casi superada. Eso si los amorosos padres de Nessie no me partían el esqueleto antes.

Me bajé tembloroso de la moto, inspiré hondo tres veces y llamé a la puerta de la casa de los Cullen. Rogué internamente para que algún alma caritativa me abriera la puerta, aunque nunca sucedía. Esta vez, sin embargo, la suerte estaba de mi lado. Genial, comenzamos bien, pensé para mis adentros cuando la delgada y elegante figura de Alice "Adivino el futuro" Cullen abrió la puerta.

"Jakee!" soltó entusiasmada y lanzó sus enérgicos brazos a mi alrededor.

"Alice, contrólate, vas a atraer a todos los perros del condado" dije con fingida desaprobación.

"Wow que lindas" dijo señalando las flores y con una ceja levantada, sospechosa "Eso es nuevo, nunca traes flores"

"Si bueno…." Respondí algo nervioso " Es…algo" intenté guardar mi secreto inútilmente "Es algo privado"

Sus ojos coquetos se ensancharon con interés "Oh, vamos Jake, no nací ayer"

Suspiré resignado. De hecho, si le decía a Alice, podía hacer que me ayudara a hacer esta noche de lo mas especial…escondiendo el teléfono celular de Edward o algo por el estilo.

"De acuerdo, de acuerdo" dije cuando Alice comenzó a dar saltitos "Pero prométeme que no vas a estar pensando en esto toda la noche"

"Hello? Estas hablando conmigo!, nadie sabrá de esto, estoy hecha a prueba de lectura de mentes". Muy bien, era todo lo que necesitaba. ¿Por qué estaba siendo tan rebuscado? Conocía a la traviesa de Alice desde hacía 20 años….

"Esto…voy a…voy a pedirle a Nessie que se case conmigo hoy" No fue tan difícil de decir…

Alice abrió mucho la boca, gimió como adolecente que terminó de ver "Por siempre Cenicienta" y se lanzó a abrazarme de nuevo dando un salto enorme y casi me tira de espaldas. "Alice, por Dios…"

"Lo siento" dijo arreglándome la ropa y dejándome impecable aún emocionada hasta el tejido epitelial "Es que es taaan rooomanticooo! Dime por favor que tienes un plan"

Le platique lo que pensaba hacer rápidamente y dio su aprobación.

"Bien, si necesitas algo no dudes en llamarme" susurró "Nessie está bajando las escaleras, mucha suerte galáaan! Estoy segura que todo saldrá a la perfección" Juntó sus manos y dio un saltito con una amplia sonrisa en los labios. Se despidió de mí con un beso en la mejilla y se giró para irse.

"Alice" la llamé y ella volteó el rostro "Recuerda, boca cerrada, mente cerrada…ponte a ver la televisión o algo"

Alice me puso los ojos en blanco y se perdió en el vestíbulo. Cerré la puerta detrás de mí y miré escaleras arriba. Los pasos de Nessie se escuchaban en el techo hasta que comenzó a bajar las escaleras y la vi por fin.

"Jake, pensé que tardarías más" comentó con una sonrisa que paralizó el tiempo por completo. Absolutamente todas las células de mi cuerpo olvidaron su función y trabajaron por absorber la imagen de aquella mujer al pie de la escalera.

Tenía puesto un vestido cobre sin mangas que cubría sutilmente las curvas de su cuerpo; los largos rizos bronces de su cabello caían por su espalda y sus hombros y enfatizaban la frescura de su piel de porcelana. Sus cálidos ojos chocolate líquido delineados por una espesa capa de pestañas oscuras miraban los míos. No tenía ni una molécula de oxígeno para contestar.

"¿Te he sorprendido?" pregunté con dificultad.

"Si, pero es una agradable sorpresa" su sonrisa se ensanchó. "No has soltado ni una sola pista de el lugar que visitaremos hoy"

Ni pensaba hacerlo. Sería todo al pie de la letra. Llegó con sus andares de bailarina hasta donde yo estaba parado tratando de agarrar las ideas que abandonaban mi cabeza con las manos. "Anda, sólo una pista pequeñita"

"No" me negué rotundamente

"De acuerdo, de acuerdo, solo espero ir a tono con la ocasión por qué no supe que ponerme" dijo mirándose a sí misma hacía abajo con gesto pensativo "Es demasiado?"

"No" le aseguré tomando sus manos entre las mías y acercándome a su oído "Estás perfecta"

Río y se apartó un poco para mirarme "Eres un lambiscón"

"Si, lo sé" jugué, entregándole las flores.

Ella sonrió divertida. "Gracias" dijo en susurro sin separarse un centímetro de donde estaba. Una ligera sombra rosada coloreando sus claras mejillas.

Totalmente hipnotizado, me deshice del espacio que separaba nuestros rostros y mis labios aterrizaron suavemente sobre los suyos. Mis manos viajaron por sus brazos y su cuello para sujetar ambos lados de su rostro contra el mío. Sentí como sus brazos me apretaban contra ella, rodeándome por el torso. Sus labios recibían ávidamente cada caricia y el olor de su piel asaltaba mis sentidos; dulce como el de un vampiro, pero diluido con su misma esencia, vainilla y flores, cálido y embriagante.

Renéesme Cullen era la mujer más hermosa sobre la tierra. Aunque había alcanzado la madurez física a los 7 años, oficialmente estaba a unos meses de cumplir 20 años y su cuerpo inmortal no había cambiado ni un palmo. Tenía la imagen eterna de los locos dieciocho y una mente brillante. Su inteligencia, su talento y su belleza eran, sin mal uso de la palabra, inhumanos; ya que para fines prácticos, era mitad vampiro. Aunque de vampiro para mí no tenía nada más que su gusto por la dieta a base de sangre animal, su poder extraño para mostrar vívidamente sus pensamientos en las mentes ajenas y los destellos de su pálida piel en los calurosos días soleados, procuraba no irritarla o llevarla a lugares muy llenos de gente donde pudiera atraer mucho la atención, principalmente de entes masculinos…

Había pocas cosas que eclipsaban su asombrosa perfección, sin embargo, las había. Después de conocerla desde su estrepitosa llegada al mundo, podía decir que Nessie tenía un gran problema con su frecuente tendencia a ser una completa mártir; aparentemente para ella, el mal karma del mundo era su culpa (cosa que era una idiotéz…) y después estaba su autosuficiencia (cortesía de su señor padre, obvio…).

Mi vida y la suya estaban atadas de tantas tan diversas maneras que era fácil olvidar a veces las pocas y abismales cosas que nos separaban. Nuestro amor era como una gota de aceite y una de agua luchando por formar una mezcla homogénea. A veces pensaba que nuestro cuento de hadas no era más que un montón de problemas e imposibilidades enmascaradas. Mi corazón no podía aceptar el hecho de que tanto ella como su familia eran un puñado de vampiros inmortales disfrazados de humanos felices y que los vampiros eran enemigos naturales de creaturas como yo. Criaturas capaces de cambiar su forma humana a la de lobos para poder pelear y defender sus tierras, y que moriríamos una vez que cediéramos el derecho a ese poder antiquísimo que corría por nuestras venas. Aunque creía más que nunca en la magia de la imprimación, mi amor por ella significaba sacrificar mi linaje, mi deber como lobo alpha (jefe de la tribu) y todo lo que mi gente había luchado durante siglos. No podían esperar descendencia por mi parte, el poder mágico de la tribu se extinguiría en conmigo y en mí, porque definitivamente no pensaba pasar mi vida junto a otra mujer que no fuera Nessie y tampoco quería ceder mi poder y comenzar a envejecer y morir. Ése era el dilema de mi vida.

Me disgustaba encontrarme a mí mismo pensando en este tipo de cosas cuando ya había resuelto mi mente y había decidido tratar de hacer que todas las piezas de mi vida encajaran…aunque pareciera imposible. Así que me dispuse a empezar por asegurar mi vida con Nessie. Ella era lo primordial, lo demás en ése preciso momento parecía secundario.

Me separé de ella unos instantes después, no era muy cómodo estar besándola en el vestíbulo de los Cullen, a merced de cualquiera que pudiera pasar por ahí, aunque todo estaba tan extrañamente silencioso… "¿Dónde están todos?"

Comencé a husmear inconscientemente por encima de su cabeza buscando indicio de movimiento. Alzó su mano, como queriendo tocar mi mejilla, pero se desvió y la posó sobre mi hombro. Casi siempre prefería mostrarme sus pensamientos y ahorrarse el típico "Ah…es una larga historia". Pero decidió contarme la larga historia por alguna extraña razón.

"Todos salieron a comprar el regalo para mis abuelos" dijo tomando mi mano y tirando de mi para salir de la casa. Dejó las rosas en un florero de cristal.

"Regalo? Cuál regalo?"

"Oh , Jake! Lo olvidaste!" Si era el aniversario mil quinientos no se que de Carlisle, era muy fácil de olvidar…

Mierda, cualquier cosa que fuera, lo había olvidado "Olvidar que?"

"Las segundas bodas de oro de Carlisle y Esme"

Oh sí, me había olvidado por completo del festejo que harían Carlisle y Esme por sus 100 años de matrimonio. Nessie suspiró decepcionada.

"Supongo que necesitamos un regalo" dije como disculpa.

"No te preocupes, si no te importa, no estás obligado"

"Estas bromeando? 100 años de matrimonio!! Carlisle merece un presente…y grande"

Nessie rió sin ganas de mi mal chiste, pero por lo menos su decepción parecía estarse disipando. "Mamá ya lo tiene todo listo, es muy su estilo ya sabes…pero Papá considera que a Esme le va a encantar, si quieres podemos poner en la dedicatoria tu nombre también"

"No, no quiero parecer un colado"

Nessie puso los ojos en blanco.

"Puedo regalarles algo yo, pero temo que no esté a la altura…"

"¿A qué te refieres?"

"Si alguien les llega a regalar un país entero, ¿cómo puedo competir con eso?"

"Jake, no necesitan un país….además, la intención es lo que cuenta"

"Pero si la intención tiene mucho valor monetario cuenta más…"

"Eres imposible" dijo de mal humor de nuevo.

Una vez afuera, subí a la moto y le entregué el casco para que se lo pusiera. Puso los ojos en blanco pero accedió sin chistar. Por muy resistente que fuera su piel de vampiro, no quería correr ni un solo riesgo. Habíamos tenido muchas peleas sobre mi subestimación por su fuerza, sin embargo, había ganado la batalla. Ella montó también en la moto y se aferro a mi cuerpo con sus brazos, apoyando su barbilla en mi hombro.

Llegamos a Harbor Island a buena hora. La noche era fresca y llena de estrellas, el agua del puerto estaba tranquila y los faroles de la orilla se meneaban de un lado al otro y las luces de los buques a lo lejos centellaban en la oscuridad. Es perfecto…

"Ningún restaurante fancy, ningún viaje en motocicleta…"

"Nop" dije presentando el paisaje con mis brazos como conductor de televisión.

"Harbor Island" dijo sin expresión alguna.

"Harbor Island" repetí, asustado por que pudiera decepcionarle.

Pero entonces sonrió ampliamente y después se llevó una mano a la boca "Es mi lugar favorito en todo Seattle, ¿cómo lo supiste?"

Fingí estar muy asombrado "¿De verdad? No lo sabía, debemos tener muchas cosas en común Señorita Cullen" Claro que sí lo sabía, alguna vez Bella me lo había mencionado.

Sonrió a regañadientes "Claro que si, galán" dijo sarcásticamente y me dio un golpecito en el hombro.

Caminamos por el puerto tomados de la mano tranquilamente, riendo de mis chistes, criticando a las personas que pasaban, recordando alguna que otra anécdota ridícula de mi semana en La Push trabajando en el taller con Sam y los demás… besándonos de vez en cuando… sintiéndonos como adolescentes enamorados…

Ya no quería esperar un minuto más, todo estaba saliendo a la perfección. Tenía que pensar rápido en como inducir la conversación después de que terminara su relato de cómo sorprendió a Leah y su noviecillo Chad (un muchacho bonachón que había llegado a La Push hacía no más de un año) besándose nada inocentemente en el taller un día de la semana que había ido a buscarme.

Divisé a lo lejos un balcón en el malecón donde una banda estilo los años 50 tocaba bajo tenues luces de colores y varias parejas bailando al compás de Glenn Miller.

"¿Me concederías la siguiente pieza?" pregunté galantemente señalando con la cabeza el grupo de bailarines. Le ofrecí mi mano mientras ella se percataba de la música.

Sonrió complacida y tomó mi mano. Llegamos al grupo de unas cuantas parejas y nos sumamos al baile.

"No sabía que supieras bailar al estilo Glen Miller y su banda derrochadora de cursilerías…" me comentó mientras la tomaba por la cintura y entrelazaba nuestras manos. La calidez de su cuerpo hacía que sintiera corrientes eléctricas bajando por mi espina dorsal.

"No, solo sé bailar música country" aclaré sarcásticamente y chocando mis talones con el suelo como si trajera espuelas "Pero pensé que no te gustaría".

"Contigo bailaría lo que fuera… por eso te crees mucho"

"Claro" dije complacido. Es todo lo que quiero en la vida. Decidí comenzar a probar mi suerte. "Hablando de 'contigo, lo que sea…'"

"Yo nunca dije eso" se quejó arqueando una ceja y entrecerrando los ojos.

"No me lo tomes a mal"

"No lo estoy haciendo, tu eres el que pone palabras en mi boca"

"Sería más fácil si sólo me mostraras lo que quieres decir en lugar de decir las cosas a medias y que me lo tome todo a malas interpretaciones"

Por alguna extraña razón sentí que su cuerpo se estremecía levemente. Me tenía muy intrigado que no utilizara su poder últimamente, pero si ella no lo sacaba a colación, prefería no mencionarlo, pero hoy tuve un ligero resbalón gracias a mi creciente curiosidad.

"Mmm…no lo sé, tal vez tenemos que practicar…ehh….la comunicación normal ¿no?"

¿Para qué demonios? Los hombres generalmente tienen problemas porque no entienden los pensamientos de las mujeres. Y estaba orgulloso de poder decir que nuestra relación iba viento en popa gracias a que yo podía entender a mi novia a la perfección. Esa noche me estaba tratando de ocultar algo, no era estúpido. Pero si insistía corría el riesgo de hacer que se enfadara. Bienvenido al mundo de los hombres normales…

"Claro" me limité a decir.

"¿Qué era lo que me querías decir antes?" Interesante. Estaba tratando de cambiar el tema. Obviamente sabía que yo sabía que no quería decirme algo …

"Era algo sobre Glenn Miller?" dije procurando que olvidara toda nuestra discusión y que prestara atención a Everything I love que la banda estaba comenzando a tocar. Casualmente, era la única canción de Glenn Miller que me sabía de memoria. Mi padre solía tararearla en el taller…

"If I were Lord Byron,I'd write you, sweet siren,a poem inspirin'," commence a cantar suavemente cerca de su oido.

Soltó una risita. "Ahora vas a cantarme y desviar el tema…"

Si, de hecho eso pretendía…y me la estaba poniendo en chino.

"Too bad, I'm no poet…" canturrié hacienda gestos de tristeza que concordaran con lo que estaba diciendo la canción "I happen to know it"

Tomé su mano y la hice girar sobre sí misma. Noté que se estaba divirtiendo. Si conseguía que olvidara todo por un momento y se concentrara sólo en mí, aunque fuera por puras tonterías… podría hacerlo en cualquier momento. Así que puse mi astuto plan en marcha.

"But anyway, Here's a roundelay that I wrote last night ….about you" la señalé y me separe de ella para acercarme a los músicos de la tarima.

"Jake?" dijo contrariada "Jake!"

Le susurré al músico regordete que parecía pingüino que si podía prestarme el micrófono por un momento.

"Sólo hago segundas voces" respondío

Bien, me valían un pepino las segundas voces.

"Claro que sí, soy muy bueno en segundas voces" Era tan bueno en segundas voces como de piloto de avión "Mi novia está ahí, sí sí, es esa mujer de risos rojizos, ¿la ve? Everything I love es su canción favorita"

El músico pareció en tender a que me refería y me cedió el micrófono, así que comencé a cantar y oír mi voz tan estruendosa como la de los otros cantantes, que volteaban a echarme un ojo y recortarme extrañados sin perder pista de la canción.

"You are to me ev'rything, my life to be, ev'rything" busqué a Nessie con la mirada, y la encontré entre las parejas con una mano en la frente sorprendida.

"Each time our lips touch again, I yearn for you, oh, so much again"

Para lo que no estaba preparado era para recibir la atención de todas las parejas que empezaron a notar que uno de los músicos no cantaba del todo bien… noté que me empezaron a sudar las manos y confundí el verso que seguía con el último de la canción.

"Jake, baja de ahí…" la oí gritar.

"You are my fav'rite star, you are ev'rything I love" la señalé con actitud de divo. Pasándome la mano por el cabello con una pose que consideré algo…¿sensual?

La gente comenzó a reírse y a aplaudir mi actuación de Americal Idol y me sentí un poco más seguro. Estaba un poco más dispuesto a seguir con toda esta tontería.

Las personas se susurraban unas a otras divertidas y me miraban y miraban a Nessie, quien primero parecía humillada, pero la evidente aceptación de la audiencia de mi numerito la hizo reír… era tan bonita cuando reía…

Las parejas comenzaron a aplaudir rítmicamente y los cantantes y yo bailábamos al compas del último verso.

"Yoooouuu're everything I looooooooooooooove"

Oía la batería y su pum pum pas, la gente gritando divertida y aplaudiendo a la banda, a mí y a Nessie, que parecía muchísimo más cómoda con toda la diversión de la gente. Sonreía y aplaudía con fuerza y me mandó un beso por el aire, a lo que todo el mundo exclamo y vitoreó.

Ahora, aquí.

"Muchas gracias, amable público" dije por el micrófono. Todos rieron, incluso los músicos. "Quiero darle las gracias a la banda y sus excelentes músicos y a los productores, quienes dudaban de la existencia de fans de Glenn Miller en Harbor Island"

Mas aplausos irrumpieron entre los presentes por mi broma "Y sobre todo a la mujer que hizo posible éste show, Renéesme Cullen señoras y señores…" dije apuntando a Nessie y la gente comenzó a agruparse a su alrededor. Pude jurar que soltó un "mierda, Jake". Pero no había vuelta atrás. Era en ése momento o nunca.

Nessie comenzó a reír nerviosamente cuando los músicos apuntaron con la luz hacia ella. Se paso el pelo por detrás de la oreja.

"Si alguno de ustedes camaradas está realmente enamorado de su compañera, comprenderán lo que siento por ella…" Dios, nunca en mi vida había sido más cursi…Los hombres chiflaron y gritaron.

"Y las señoritas se imaginarán que ella esta muuuuy avergonzada en éste momento…"

Todos rieron mientras Nessie ocultaba su cara entre sus manos.

"Pero vale la pena" Esta vez lo dije mirándola directamente a los ojos "Porque quiero que recuerde muy bien éste momento toda su vida…"

Todos hicieron silencio y nos miraron con ternura… éste era el momento que había soñado desde que vi por primera vez sus preciosos ojos chocolate, en los brazos de Rosalie Cullen hacía casi 20 años atrás. Cuándo había perdido esperanzas de recuperar el amor que creí perdido para siempre con la muerte de mi querida Bella, sin saber que no había conocido el verdadero amor, solo un ideal pasajero y obsesivo con la chica que sería la madre de la criatura mas asombrosa sobre la tierra. Sabía que iba a tener que superar muchos obstáculos en el camino. Pero ella, toda su belleza y su cariño, merecía cualquier pena.

Sin pensármelo otra vez, clave una rodilla en el piso sin dejar de mirarla.

La audiencia entera gimió emocionada. Los ojos de Nessie se abrieron como platos y dejó de moverse impresionada.

Saqué el anillo del bolsillo y divertidamente lo enseñé a todo el público.

"Renéesme Cullen, eres la mujer de mi vida… ¿quieres casarte conmigo?"

Reconocí los gritos de la gente y los tambores y los chiflidos y los aplausos… pero no tenía cabeza para otra cosa que no fuera Nessie sus ojos como platos y sus manos cubriendo su boca abierta.

Toda la gente la miraba, esperando su respuesta. La rodilla comenzaba a dolerme.

Comenzó a tratar de hablar, pero la gente le interrumpió gritando "no se oyeee!"

Así que el cantante principal bajó corriendo y le entregó el micrófono.

"Jake" su hermosa voz resonó fuerte…me apreció que hasta los buques se pararon a ver el espectáculo "¿Estás loco?"

La audiencia esperó.

"Por ti, si…y mucho"

Muchos rieron y gritaron "Vamos amiga, dile que si" "dile siiii!!" "Sii sii"

Mi rodilla se estaba haciendo polvo y mi corazón latía a velocidades exorbitantes.

Los músicos de los tambores comenzaron a tocar como cuando están a punto de nombrar el ganador de la lotería nacional.

Los nudillos de Nessie apretaron el micrófono y sonrió divertida "La audiencia lo pidió" dijo mirando a la gente y después me miro a mi directo a los ojos "Claro que quiero, Jake" le soltó apresuradamente el micrófono al cantante y corrió al pie de las escaleras de la tarima. Me levante como pude y baje corriendo las escaleras.

Oí mucho ruido, gritos y tambores, pero solo fui consciente del momento en que me arrojó los brazos al cuello y mis brazos la apretaron por la cintura fuertemente. La tensión se había convertido en pura energía, energía que emanaba de mi cuerpo y tenía ganas de brincar y reír y saltar al agua y uuuuy… Di vueltas sobre mi mismo con ella entre mis brazos, levantándola levemente del suelo. Sentía su cabello en mi cara liberando su perfume sobre mi nariz, su respiración irregular y su risa de alegría sobre mi oído. Ni Glenn Miller ni nadie…no había mejor sonido en el mundo que su risa.

Nos separamos para vernos a la cara. Sus ojos chocolate estaban mojados con lágrimas de emoción y se pasó una mano para secárselos. Respiraba con grandes bocanadas de aire y se puso una mano en el pecho como para apaciguar su corazón alebrestado.

Sonreí sin poder contenerlo, mi respiración también estaba siendo algo difícil.

Tomé su mano y deslicé el anillo por su dedo corazón.

"Oh, Dios…estoy comprometida" soltó de repente

Reí fácilmente, la tensión se alejaba de mi cuerpo y la sustituía una felicidad sin precedentes. "Así es…menudo lío"

Contempló el anillo en su mano, brillaba sobre su suave y blanca piel, después levantó sus ojos para mirarme.

"Eres un tonto"

Iba a contestar algo muy inteligente y cursi pero sus labios callaron mi boca y las neuronas en mi cabeza perdieron la capacidad de hacer sinapsis. Le respondí el beso y mis manos se aferraron a su figura mientras sentía las suyas en mi nuca, hundiéndonos más y más en el beso. Nuestros labios se amoldaban perfectamente, como piezas de rompecabezas; el sabor de su boca tan dulce, sus caricias tan placenteras que me pareció que Harbor Island estaba desierta y en una dimensión desconocida.

"Ja..Jake" trató de decir de repente, empujándome con sus manos, pero la atraje fuertemente y volví a besarla.

"Jake?" utilizó su fuerza para separar nuestros rostros un palmo. Dios, me encantaba el sonido de sus besos…

"Mmm" dije perdido en el aroma de su cuello…

"Jake!!"

"¿Qué?" me separé por fin, pero sin dejar de sujetarla cerca de mí.

"Estamos estorbando un poco" dijo sonrojada, señalando a los músicos que se estaban tomando un descanso y que brincaban de la tarima porque estábamos al pie de la escalera y no los dejábamos pasar.

Los músicos nos sonrieron y les devolvimos la sonrisa, apenados.

"Sigamos bailando, he decidido que me encanta Glenn Miller" dijo tirando de mi mano.

"Por favor una de pasitos raros no…" me queje mientras veía otras parejas bailar algo así como Charleston. "No quiero separarme de ti…menos para bailar charleston"

"Así que te gustan las pegaditas…"

"Me encantan las pegaditas…"

Rió con ganas "Si, dicen por ahí que son las mejores"

"Sólo contigo"

Y nos valió un pepino que la música de fondo que habían dejado los músicos fuera Charleston, sus brazos se aferraron a mi cuello y yo la rodeé con los míos atrayéndola hacia mi cuerpo como si nunca la fuera a soltar. Mi frente descansaba sobre la suya. Bailábamos nuestra propia música.

Cerré los ojos y miles de imágenes vívidas pasaron por mi mente; imágenes viejas y no tan viejas de Nessie y yo, como una línea del tiempo de nuestra propia historia… su curiosa infancia de película estilo Benjamin Button o gente que no crece como debería, madurando sin parar a cada minuto, jugando conmigo, cazando… sus años lejos en New Hampsire, sus peleas con sus padres y mi imagen siempre en su memoria, nuestros días juntos en Seattle…

Abrí los ojos y me percaté de sus manos sobre mis mejillas; sus pensamientos estaban flotando en mi mente como siempre lo habían hecho…

"No es por invocar tu furia, amor…" dije semblanteando el campo "Pero no entiendo porque me has ocultado tus pensamientos éstos últimos días…"

"Oh" dijo y rodeó mi cuello con sus brazos de nuevo "Vaya…pensé que no lo habías notado…"

Puse los ojos en blanco. Ella era lo más importante de mi vida, ¿acaso no me iba a fijar?

"Pensé que no era buena idea…presionarte" torció el gesto buscando las palabras adecuadas "…tu sabes"

"¿Presionarme?"

"Sí, bueno…últimamente había estado pensando en si algún día me lo pedirías, (todo el mundo me insinuaba que si aún no teníamos planes) y temía que si te mostraba mis pensamientos llegaras a ver eso y te presionarías y pensarías que yo te lo estaba exigiendo y huyeras y… no sé…"

La bese suavemente en los labios "Es bueno saber que realmente quieres casarte conmigo y no aceptaste solamente por complacer a tu público"

"Por cierto, me debes una disculpa por eso"

"No, para nada, fue mucho mejor de lo que esperaba"

Ahogó una risita "Cantas pésimo" y negó con la cabeza.

"Te encantó, admítelo"

La banda subió de nuevo y comenzaron la última tanda de canciones melosas. La verdad no era fan de ese tipo de canciones, y tal vez nunca lo sería…no había una sola que describiera a la perfección todo lo que sentía por mi prometida.

La hora terminó más rápido de lo que esperaba, (que?? Eso no fue una hora, mendigos quince minutos…) los músicos se despidieron, el público aplaudió y el regordete de las segundas voces dijo por el micrófono "Muchas felicidades a la señorita Cullen por su compromiso"

Nessie le sonrió encantadoramente a todos cuantos se volvieron para saludarla y nos gritaban felicitaciones. El silencio comenzaba a hacerse en Harbor Island y decidimos que era mejor regresar a casa. Caminamos hacia donde habíamos estacionado la moto con ciertas dificultades; como no me gustaba nada la idea de llevarla de regreso a su casa aún, no me iba a conformar con solo dos o tres besos…

"Umm Jake?"

Estábamos junto a la moto entonces, pero ninguno de los dos parecía querer subir.

"mmm?" dije totalmente perdido besando su mandíbula delicadamente. Ese olor…

"¿Me estas escuchando?"

Ok, ok, sólo porque quería portarme bien esa noche "Si, amor"

"¿Alguien más sabe de esto?"

"Naturalmente, no…" entonces recordé que pude haberle mencionado el plan a dos o tres personas… "Bueno, Seth me ayudó con lo del anillo…y Alice supuestamente guarda mi secreto bajo llave…pero no pensé que te molestara"

"No me molesta" dijo negando con la mano, como espantando mis pensamientos "Me…inquietan, valla, los que no lo saben"

Oh, si. "Simple, les dices y ya"

"¿Se lo contaste a mamá?" soltó sorprendida con los ojos muy abiertos.

¿Contarle a Bella que…? No, no quería morir tan joven. "No!, por supuesto que no!"

"Entonces no lo sabe"

"Nop" Y si no pensaba decirle nunca me parecía bastante bien, solo que era demasiado improbable.

Su mirada se ensombreció un poco "Tal vez se enfade porque no se lo dijiste antes"

"Se hubiera enfadado de todos modos…"

"Hubiera sido útil, tu sabes…se lo habría insinuado a papá"

"Eso no hubiera sido nada útil, Nessie" Y un escalofrió recorrió mi cuerpo imaginando las posibilidades de morir a manos de un par de vampiros furiosos. Dos contra uno no es algo muy justo.

"De todas maneras vas a tener que decírselos, es protocolo"

"¿Protocolo? ¿Qué protocolo? ¿Te refieres a que tengo que pedir tu mano?"

Puso los ojos en blanco "Obvio"

"No! Claro que no, solo tú puedes decidir eso, no tienes cinco años"

"¿Y piensas que me voy a fugar de mi casa o algo?" Bueno, sí. Esa era mi idea general. Ella negó con la cabeza.

"Vamos Jake…" dijo abrazándose a mi cuerpo "Eres un fatalista, no puede ser tan malo"

"No, claro que no" hice un gesto para restarle importancia al asunto irónicamente "Tu padre va a ser muy amable conmigo, y a lo mejor solo me arranca la cabeza de un tirón…"

"Jake…"

"Mira, Nessie, tal vez es mejor si no les decimos nada hasta dentro de un tiempo…" tal vez cuando nos hayamos casado en secreto en La Push…

"No, eso solo aplazaría la boda"

O sea, ir a pedir su mano era un requisito. Fabuloso…

"Pasado mañana" dijo y se puso de puntitas con entusiasmo para apretar sus labios contra los míos "La boda de mis abuelos" otro beso "la mejor oportunidad"

No contesté nada. Mejor decidí cambiar la situación y me incline para capturar sus labios. Sus manos acariciaban mi rostro, el aliento de su boca inundaba mi cerebro, su hábil lengua recorría cada rincón… de repente dejo de besarme la boca para hundirse en mi cuello, sus manos subían y bajaban por mi pecho. Esperaba que esa no fuera su idea de soborno, porque me parecía que cualquier otra cosa de ésa índole que intentara, yo iba a perder la partida.

"Sólo espero que me quieras lo suficiente para pedir mi mano" susurró contra la piel de mi cuello. Estaba comenzando a perder el norte… "Yo pediría la tuya"

"No es lo mismo"

"Claro que si" y se apretó mas contra mí. Tragué saliva fuertemente "Si me amas tanto como yo a ti, claro…"

Manipulación y seducción… diablos. Respiré hondo. "De acuerdo"

Se separo de mi con una sonrisa triunfante "Sabía que cederías"

No sabía en qué momento me había vuelto tan vulnerable. Era muy indignante pensar que estaba literalmente a sus pies, pero no todo era malo…

"Sólo si vas a seguir seduciéndome…"

"Ya lo veremos" dijo besándome por última vez "Y vámonos ya, mañana tengo los preparativos para la boda…"

"Deberías estar preparando nuestra boda"

"Si, supongo que habrá muchas bodas éste año…." Tomó el casco y se lo puso.

"Mas??"

"Mis abuelos cumplen cien años, y mis padres veinte…y naturalmente la nuestra"

"Al menos Alice va a ser feliz…"

"Si, sus bodas de oro son en cinco años, la pobre no puede esperar…"

Puse mis ojos en blanco, sólo Alice podría estar comiendo ansias por casarse de nuevo….engorroso.

Subimos a la moto y llegamos rápido a su casa. Las calles ya estaban relativamente vacías, obvio sólo quedaba la gente muy Friday night out. Me estacioné en la entrada con pesadumbre…no quería que la noche terminara nunca.

Nessie bajó con gracia y se quitó el casco sacudiendo su cabeza y su cabello se meneaba de un lado para otro. Era preciosa.

"Supongo que mañana no te veré…" dije

"No, estaré ocupada, te marcaré en la noche" dijo pensativa "Por favor dile a Sam y a los demás que están cordialmente invitados el domingo a medio día"

"Claro"

"Y bueno, pienso dar la noticia en la comida…vamos a dar la noticia en la comida"

Tragué saliva "Bien, trataré de estar relajado…"

"Jake, no es un juicio por un delito"

"Preferiría un juicio…"

Puso los ojos en blanco.

"Aquí estaré" dije antes de que pudiera decir otra cosa.

Sonrió y acarició mi mejilla con su mano. Nos miramos a los ojos sin decir nada por un rato. Tranquilos…"Te amo".

Sonreí y apreté su mano contra mi rostro.

Miles de imágenes de esa noche pasaron por mi mente, dándome la sensación de emoción, y las mariposas en el estómago y el asombro que Nessie había sentido esa noche. Me gustaba que su viejo hábito hubiera vuelto.

Nuestros rostros se acercaban lentamente, como inmortalizando cada segundo que pasaba antes de que nuestros labios pudieran tocarse. Casi sentía su aliento en mi boca cuando la puerta de la casa se abrió de golpe.

Nos separamos rápidamente sobresaltados.

"Oh, papá…ejem….llegaste temprano"

Alto, pálido, delgado y enfadado. Edward Cullen, mi pesadilla personal, estaba parado bajo el marco de la puerta. Sus ojos sombríos nos miraban detenidamente.

Demonios, aquí era cuando debía pensar cosas adecuadas… eh …eh ..eh… macetas!, si macetas, muchas macetas, geranios de muchos colores, macetas, macetas….

"No, Nessie. Tu llegas tarde" siseó Edward, mirándonos detenidamente con el seño fruncido

Nessie no respondió nada. Macetas, macetas, macetas. Edward parecía confundido. Giró su rostro levemente, dirigiéndose a Nessie.

"¿Macetas?"

Nessie y yo nos volteamos a ver. No me había percatado de que su mano seguía sobre mi rostro y que las coloridas macetas que inundaban mi pensamiento se estaban generando en su mente. Macetas, macetas, macetas. Wow, habíamos pensado en la misma ridiculez… Macetas macetas macetas!!

"Umm, muchas gracias Jake" me dijo nerviosamente "te veo el domingo" y me beso la mejilla susurrándome al oído "¿Macetas?"

¿Qué? ¿Acaso cebollas era más agradable? Tendría una lista a la mano…

Subió las escalinatas hasta la puerta donde su padre la esperaba, se despidió con la mano.

"Buenas noches, Jacob" soltó semi amablemente Edward

"Igualmente" respondí lo más educado que pude. Nessie entró a la casa y Edward entró tras ella cerrando la puerta después. Macetas, macetas, macetas

Tenía que alejarme pronto. Macetas, macetas, macetas. Emprendí el viaje de regreso a La Push rápidamente. Cuando estuve los que consideré suficientemente lejos dejé de reprimir mis pensamientos y las macetas escaparon tan pronto como habían llegado, sustituyéndolos encantadores recuerdos de esa maravillosa noche en Harbor Island.

Capítulo 2 coming up: "Tirarme a los tiburones por ti". Read & Review.