Todos los personajes pertenecen a JKR

N/T: AnneM. Oliver es la autora de este fic. Yo, Moon Dahee, soy la traductora.

Capítulo 27: Una red de mentiras:

—Apenas sé por dónde empezar —dijo Remus. Se sentó en una silla y, aunque estaba cansado y hambriento, quería contar su historia o, al menos, las partes que podía.

—Remus, ¿es verdad? —preguntó Harry—. ¿Le borraste la memoria a Hermione?

—Sí —contestó, con los ojos puestos en el hombre que consideraba su hijo.

—¿Por qué? —preguntó Harry. Se sentó cerca de Remus.

Draco prefirió permanecer de pie.

—Aún no puedo revelarlo todo, pero te diré que Marcus Flint le contó a Severus que Hermione estaba en peligro por Blaise Zabini. Dijo que la hermana de su amante, la señorita Ward, la sirviente del piso de abajo, informó a Blaise de que la señorita Granger estaría sola en el bosque con Severus, así que fue allí para secuestrarla.

—¿Por qué Blaise Zabini iba a querer secuestrar a Hermione? —preguntó Draco.

—Blaise Zabini es un hombre que vive por encima de sus posibilidades. Perdió buena parte de su capital durante la guerra y ha apostado el resto. De acuerdo con Marcus Flint, Blaise Zabini ha estado teniendo una aventura con la señorita Clearwater, cuya fortuna no es lo que era. Él quería que la señorita Clearwater se casara con Lord Malfoy, para así poder obtener algo del dinero de Malfoy a través de la señorita Clearwater.

—¿Sabe cuál era su propósito ese día? —preguntó Draco.

—El señor Flint dijo que la hermana de la señora Smith era también una de sus rameras y le contó a su hermana que Blaise quería asegurarse que Hermione estuviera desaparecida lo suficiente para que la señorita Clearwater pudiera encontrar y convencer a Malfoy de que se casara con ella. Snape también intentó convencer a Draco de que cambiara de parecer ese día, aunque él no era parte del plan. Si eso no funcionaba, Zabini la mantendría como rehén. También estuvo involucrado en el accidente del carruaje. Contrató a los tres hombres para que la secuestraran ese día, pero, de nuevo, Marcus Flint desbarató el plan. Creo que Zabini es el que mató a la hermana de la señora Smith porque les contó sus intenciones a su hermana y al señor Flint.

—¿Por qué le borraste la memoria a Hermione? —preguntó Draco, ya que Harry parecía demasiado en shock para hacer preguntas.

—Dos razones. Pensaba que borraría el dolor que pudiera sentir por la maldición cruciatus y quería borrar el miedo del secuestro. Era obvio, cuando la encontré, que le habían lanzado una maldición. Segundo, Snape me dijo que le había contado la verdad de su origen y quería ganar más tiempo para pensar en lo que iba a hacer, así que le borré la memoria a corto plazo. No tenía ni idea de que Snape no le había dicho nada. Solo me lo dijo para herirme. Solo terminó hiriendo a Hermione.

Harry encontró su voz.

—¿Cuál es la verdad de sus orígenes?

Lupin se levantó para ponerse de cara a la ventana. No podía mirar a la cara de Lord Potter porque no quería ver la decepción que sabía que llegaría.

—Hace veintidós años, eran tiempos oscuros para nosotros. El Señor Oscuro estaba en el poder. Creía en la pureza de la sangre, aunque él mismo era mestizo. Nuestro mundo estaba en caos y el lado de la luz parecía estar perdiendo la batalla. Por entonces había una profecía que decía que un niño nacido de una hija de muggles y de un sangre pura aparecería y pondría fin al Señor Oscuro.

—Sí, la profecía sobre mí —dijo Harry.

Lupin se giró.

—No sabíamos entonces sobre quién hablaba la profecía. Un niño nació de una hija de muggles y de un sangre pura y la madre del bebé vino a mí, que ya me había confiado su condición, y me pidió que escondiera al bebé por miedo a que fuera el de la profecía. Lo hice. Ese bebé era Hermione.

—¿Quién era la madre? —Harry preguntó.

—No puedo decirlo, pues hice el juramento de los magos para nunca revelar el secreto y nunca lo he hecho. Te diré lo que le conté a todos. Andromeda Black, la prima de Sirius Black y la tía Lord Malfoy, estaba secretamente involucrada con un hijo de muggles llamado Theodore Tonks. Andromeda y yo éramos buenos amigos. Vino a mí y me dijo que estaba embarazada y asustada. El Señor Oscuro y sus seguidores acababan de matar a Tonks. Temía por el bebé. Ella también sabía de la profecía y se preguntaba si el bebé podría ser ese. Sabía que su cuñado, Lucius Malfoy, era un seguidor del círculo cercano al Señor Oscuro.

»Yo lo tenía todo organizado con la misma persona que iba a acoger al bebé de aquella mujer para que también acogiera al bebé de Andromeda, pero era demasiado tarde. La reclusión de Andromeda terminó y murió al dar a luz igual que su bebé, a los que solo atendió una matrona. La misma noche mi amiga tuvo al bebé solo con mi ayuda. Fue entonces cuando se me ocurrió mi mentira.

»Le dije a Sirius y a Severus Snape que Andromeda estaba embarazada con mi hijo y que Andromeda había muerto, pero que el bebé había sobrevivido. Cogí al bebé de la otra bruja, que era Hermione, y le pedí a Severus que filtrara la información al Señor Oscuro. Pensaba que eso protegería al bebé, pues parecería que había nacido de dos sangre pura. Sin embargo, Sirius nunca creyó que Andromeda estuviera embarazada de mi bebé. Me preguntó quién era el padre de verdad y esa fue la segunda mentira. Le dije que era de James Potter. Hasta el día de hoy, no estoy seguro de por qué dije eso. Tenía que decir que era de alguien y sabía que Sirius haría lo que fuera para proteger a James y a sus hijos.

—Lupin, ¿por qué todos los engaños? —preguntó Harry, y entonces jadeó—. Hermione no es en realidad mi hermana, ¿verdad? —Se levantó para ponerse de cara al hombre.

—No es la hija de James —respondió Lupin—. Pero le dije eso a Sirius porque la verdad es que era SU hija. Mi juramento con la madre me impedía revelárselo a Sirius o a cualquiera. Además, era una mentira conveniente y eso es lo que les conté a los padres adoptivos de Hermione. Eran los cuñados de la esposa de James, así que adoptaron a la niña felizmente, asumiendo que pertenecía al marido de Lily.

En ese momento, Hermione estaba de pie fuera de la puerta, a punto de tocar, cuando el sonido de las voces la hizo parar para escuchar en su lugar.

—Sirius y yo hicimos un pacto para proteger a Hermione durante toda su vida. Sirius lo hizo pensando que era la hija de su querida prima y su mejor amigo. Yo lo hice porque pensaba que estaría en peligro de la profecía. Snape lo hizo por obligación al lado de la luz, pero aún creía que era mía. Cuando la madre adoptiva de Hermione estaba muriendo, Snape fue a verla. Él había crecido con ella y con Lily y las quería a ambas.

»En su lecho de muerte, ella le dijo a Snape su versión de la verdad, que era la de que la niña era de James Potter. —Remus paró un momento para servirse un vaso de whiskey de fuego.

Hermione había oído suficiente. Corrió de nuevo a su habitación. ¡Ella y Harry eran hermanos! ¡Estaba llena de felicidad, pero también de confusión! Si James Potter era su padre, ¿quién era su madre?

Remus continuó sin darse cuenta de que Hermione había oído solo una parte de la historia y que esa parte era mentira.

—Nunca le habría contado eso a Snape, pues odiaba a James Potter. Tampoco podría haberle dicho nunca la verdad sobre Sirius, pues si había alguien a quien odiara más que a James Potter, ese era Sirius Black. Es por eso que le dije a Snape que era mía. Después de que Snape hablara con la madre adoptiva de Hermione en su lecho de muerte, pensó que le había mentido todos estos años, porque ahora pensaba que el padre era James. Le había mentido, solo que no era la mentira que él pensaba. Snape me dijo que el día del bosque le reveló a Hermione que James era su padre, aunque me enteré después de que no le había contado nada.

—Te ruego que me digas quién es su madre —pidió Harry—. No me importa porque siempre será de la familia para mí, pero me gustaría saberlo.

—No puedo —dijo Lupin—. Te diré, sin embargo, que está emparentada con alguien que está en habitación.

—¡Sí, por supuesto que sí! —gritó Draco—. ¡Si es la hija de Sirius Black, eso significa que es mi prima lejana! —Frustrado, Draco despejó la mesa con las manos, irritado por la red de mentiras y el dolor que estas les habían causado a todos—. ¡Dinos quién es la madre de la señorita Granger! ¡Ya nos has dicho que el padre era Sirius Black! ¡A menos que la madre aún esté viva, el juramento de magos es nulo! —gritó Draco.

Todo en lo que podía pensar era que Sirius, el primo de su madre, era un sangre pura. ¿Y si la madre también lo era? ¿Y si Lupin continuaba con sus mentiras hasta el día de hoy y Hermione nunca estuvo en peligro por la profecía? ¡Si fuera de sangre pura, serían libres de casarse!

—Puede lanzarme cosas, maldecirme, insultarme, pero no lo revelaré. Hice un juramento solemne y tengo la intención de mantenerlo —dijo Remus.

—¿Hermione sabe algo de esto? —preguntó Harry.

—No —respondió Lupin.

—Entonces no se lo contaremos —decidió Harry—. Le diremos que le borraste la memoria para que no recordara que la maldijeron. No diremos nada ahora. Puede que ella nunca vuelva a confiar en ti, Remus, pero no estoy seguro de si eso es algo malo. No estoy seguro de que yo aún confíe en ti. Sigues siendo bienvenido en mi casa, pero la confianza habrá que forjarla otra vez.

—¿Y qué pasa con la señorita Granger? ¿Su única amenaza es el señor Zabini? —preguntó Draco.

—Creo que hay más amenazas ahí fuera de las que estamos al tanto, pero es solo un presentimiento. Puede que esté equivocado. Creo que Snape debe de haberle contado su versión de la historia a la señorita Clearwater. Ella debe de haber asumido que Hermione es una sangre pura y que sus padres eran Andromeda y James Potter. Debe de habérselo contado a Zabini. Eso significa que asumen que Hermione es libre de casarse con Lord Malfoy y que deben intentar detenerlos —respondió Remus. Sin embargo —continuó—, lo que debemos ocultar de los demás, al menos por el momento, es que aunque ella no sea una sangre pura, aún es libre de casarse con Lord Malfoy sin que él pierda sus propiedades.

—¿Qué quiere decir? —preguntó Draco.

—¿No lo ve, Lord Malfoy? Si el testamento de su padre es válido y usted pierde sus propiedades por casarse con alguien que no sea de sangre pura, entonces todas las propiedades serán de su único pariente vivo.

—¡Ya hemos discutido esto! —exclamó Draco—. ¡No lo hay! ¡Todos mis parientes están muertos!

—No, no todos —dijo Harry—. Usted mismo dijo que Hermione sería su prima.

—Sí, por parte de madre —dijo Draco—. El testamento dijo que serán de alguien de la familia Malfoy.

—Lord Malfoy —dijo Remus—. ¿No eran su madre y su padre primos segundos? ¿No eran Sirius Black y su padre primos segundos? Eso haría de Hermione su único pariente vivo, la prima segunda de Lucius, y ella heredaría las propiedades. Ya he comprobado la validez de esto con un abogado y él lo confirmó.

¡Draco estaba sin palabras del asombro! ¡Esta podía ser la respuesta a sus plegarias!

—De nuevo, digo que esta información no puede salir de esta habitación, pues Hermione podría estar en peligro. Creo que aún debería ser protegida. Mi mayor miedo es que alguien, algún día, la pueda conectar a la profecía original y que algún granuja seguidor del Señor Oscuro, aunque se haya ido, todavía pueda intentar herirla. También está la posibilidad de que alguien pueda querer hacerle daño si piensan que podría heredar tan grandes propiedades. No actuemos demasiado rápido. Dejemos que todo siga y vigilémosla como siempre.

—Entonces la protegeremos —dijo Harry, y se giró hacia Malfoy—: Remus y yo volveremos a la Mansión Potter. Enviaré a Daphne Greengrass para que se quede mañana como acompañante, si le parece aceptable. Según tengo entendido, se ha distanciado de la señorita Clearwater porque aceptó una proposición de matrimonio con Charlie Weasley. Ahora no tiene en donde quedarse y la he invitado a quedarse en mi casa. Estoy seguro de que estará dispuesta a venir aquí en su lugar.

Draco simplemente asintió y miró a Remus.

—Algún día, señor, tendrá que contarnos toda la verdad, con promesas o sin ellas, ¿entendido?

—Me han amenazado durante toda mi vida y lo han hecho hombres más intimidantes que usted, Lord Malfoy, no se ofenda. Consideraré la amenaza como una mera consecuencia de su mente cansada. Buenas noches. —Salió al porche y desapareció.

Harry se acercó a Malfoy.

—Me encargaré de él. Descubriremos la verdad sobre su madre. Sé que usted espera que sea una sangre pura, ¿no? ¿Para poder casarse con ella?

—Eso espero —dijo Draco—, pero tengo que admitir que el otro resultado es igual de favorable. Si hereda mis propiedades, entonces aún puedo casarme con ella.

—No se haga tantas ilusiones con lo primero. Yo no creo que Remus se hubiera pasado toda su vida protegiendo a una sangre pura, pues un bebé de sangre pura, legítimo o no, no habría estado nunca en peligro de Voldemort. Debemos vigilar a aquellos que quieren hacerle daño, como Blaise Zabini.

—Si encuentro a Blaise Zabini, está muerto —le dijo Draco a Harry.

—Theo Nott dijo que Zabini está desaparecido, así que puede que ya esté muerto. No busque venganza, Lord Malfoy. Lo destruirá. Debería visitar a su viejo amigo Flint y ver qué más sabe. Lo demás no importa; aún la quiero como a una hermana. Espero que su amor por ella sea igual de sincero. Le repito que no se haga ilusiones por cosas que podrían no ser verdad. —Harry se fue al porche y desapareció.

Draco sabía que había verdad en sus palabras, pero, maldito sea, aún podía tener esperanza.

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En alguna otra parte, en el pueblo, Ginny Weasley caminaba por la oscura calle empedrada. Había un hombre al lado de una farola y ella se acercó a él y se paró.

—Hizo un buen trabajo estropeándolo todo, chica —dijo el hombre.

—Lo intenté, ¡y me costó mi compromiso! ¡Ahora Lord Potter me odia!

—Usted no lo intentó en realidad, ¿verdad? Sé lo que le dijo a la chica. Se suponía que usted tenía que persuadirla para que buscara el consuelo de Lord Malfoy. ¡Se suponía que tenía que asegurar su unión! ¡Todo lo que hizo fue asegurar la de usted!—la reprendió—. Intentó convencerla de que se marchara cuando su trabajo era conducirla a los brazos de Lord Malfoy.

—Lo siento, señor, pero si lo que el señor Zabini le dijo es la verdad, que ella en realidad es la hija de James Potter y Andromeda Black, entonces eso significaría que ella es la primogénita de James Potter. ¡Heredará la Mansión Potter antes que mi Harry! ¡Usted sabe cómo va lo de las herencias mágicas! El primogénito hereda las propiedades, hombre o mujer, ¡y tenía que pensar en el futuro de Harry por encima del de usted!

—Ese es su problema, no el mío. Aunque, tengo que decirte que estoy seguro de que la madre de ella no era Andromeda Black. La historia de que James Potter es su padre puede ser verdad. Dudo que Severus Snape le haya dicho eso a su pupila si no lo creyera. Sin embargo, nadie necesitaba saber eso. ¡Usted aún tiene que fomentar la unión de ella y Malfoy!

—Respóndame, ¿por qué es tan importante para usted? ¿Por qué quiere que Hermione Granger y Draco Malfoy se casen? ¡Usted sabe que él perderá sus propiedades! Se las quitarán hasta que encuentren a un heredero —dijo Ginny.

—Como dije, sé que Hermione Granger no es la hija de Andromeda Black, porque yo soy el bebé que nació esa noche.

Ginny jadeó.

—No. Eso no puede ser. ¡Eso significaría que usted heredaría las propiedades de los Malfoy!

—Por supuesto, por eso es por lo que quería fomentar su unión, pero usted fracasó. Por ello, me veo obligado a continuar con los cargos contra su hermano George. ¡Será arrestado mañana y enviado a prisión!

—¡NO, por favor, deme otra oportunidad! ¡Ella está en la casa de Malfoy! ¡Volverán a enamorarse, estoy segura!

—No lo creo. Ahora creo que él no renunciará a todo por ella —dijo él.

—Si no me da más tiempo, ¡contaré sus secretos! ¡Lo haré!

El hombre se rió.

—¿La brujita me está amenazando? Usted no se lo dirá ni a un alma, pero quizás podría servirme para otra cosa. Su hermano seguirá en libertad por ahora, pero si usted continúa actuando por razones egoístas, me veré obligado a continuar con la acusación. Encuentre el modo de volver a estar a buenas con la señorita Granger. Descubra qué es ella para Lord Malfoy.

—¿Y qué pasa con Harry? —preguntó Ginny.

—Harry Potter es un hombre honorable y me temo que lo ha perdido y es culpa de usted. Podía haber persuadido a la señorita Granger para que se echara a los brazos de Malfoy y usted misma sería ahora la próxima señora de la Mansión Potter, si solo hubiera seguido mis órdenes. Echó a perder sus oportunidades, así que su único recurso ahora es actuar para salvar a su hermano. ¡Hágalo o toda su familia se enfrentará a la ruina!

El hombre se desapareció y ella se sentó en el bordillo y lloró.

Draco estaba sentado solo en la biblioteca, pensando en el día. Se preguntó si debería revelarle todo lo que había descubierto a Hermione. Quería contárselo, mucho. Qué giro en los acontecimientos. Incluso si ella no era una sangre pura, sería su única pariente viva y heredaría la Mansión Malfoy si se casaba con ella. Se rió al pensarlo. Su padre nunca había pensado en eso, ¿no? ¿Qué le importaba a Draco si sus propiedades estaban a nombre de ella? Las herencias mágicas eran diferentes de las herencias muggles. No solo las mujeres podían heredar, sino que también una vez que una de las partes se casaba, compartían todo el dinero, los títulos y las propiedades. Conservaría su casa, su fortuna y sus títulos y tendría a la mujer que quería.

Sí, quería contarle todas aquellas cosas, pero tenía un sentido del deber hacia Potter y Lupin. Esperaría. La protegería hasta que las amenazas pasaran. Mantendría la distancia y no sería más que cordial hacia ella.

Bueno, lo intentaría.

Uno de los sirvientes tocó en la puerta de la biblioteca.

—¡Adelante! —gritó Malfoy.

—Disculpe, Lord Malfoy, pero le dijo a los sirvientes que le echaran un ojo a la señorita Granger —empezó el hombre. Draco se levantó y urgió al hombre para que continuara—. Bueno, señor, ha salido a caminar en el jardín de la estatua, en la fuente grande. He enviado a uno de mis hombres para que la vigile.

—Gracias, Miller.

Draco se levantó y se enderezó el pañuelo. Se puso la chaqueta de nuevo y miró el reloj. Era casi medianoche. ¿Qué podía estar haciendo fuera a estas horas de la noche? Iba a acabar con él.

Hermione estaba sentada en el borde de la fuente, pensando. ¿Podían ser las noticias que había oído la verdad? ¿Era su padre James Potter en realidad? ¿Era ella una sangre pura? ¿Quién era su madre? Debería haberse quedado y escuchar más y quizás Remus se lo habría revelado. Sentía un rayo de felicidad al pensar que ella y Harry eran hermanos, pero también una punzada de culpa. Sentía como si estuviera traicionando a sus padres al estar contenta por las noticias. Su padre no era su padre y su madre probablemente no era su madre. Sin embargo, si resultaba que era una sangre pura, ¡podía casarse con Lord Malfoy!

Se giró un poco en la fuente para poner las puntas de los dedos en el agua. Tocó la superficie de un lado a otro con delicadeza. Era una noche fría, así que se tensó el chal por los hombros. Escuchó unos pasos y levantó la vista. Era Lord Malfoy.

Draco extendió la mano hacia ella.

—Si va a vagabundear fuera por la noche, puede que necesite esto.

Hermione cogió la varita, la puso en el bolsillo oculto del vestido y se levantó para marcharse.

—Espere, no se vaya todavía. ¿Podemos hablar? —le preguntó él.

—Es muy tarde. —Se sentó de nuevo en la fuente.

—¿Y?

—Seguramente usted está cansado.

—¿Así que solo busca mi comodidad? Debo de estar cansado, ¿así que usted debe marcharse? —le preguntó.

—Por supuesto —contestó Hermione.

—Es usted demasiado generosa. Yo no busco su comodidad, así que usted no debe buscar la mía. —Le sonrió para que supiera que se estaba burlando, pero ella no le devolvió la sonrisa—. Estoy cansado de su ceño fruncido. —Se acercó y tiró de ella para que se pusiera de pie ante él. La miró de cerca a la cara. La luz de la luna era apenas visible y la noche era casi negra como la pez debido a las nubes. Draco puso la mano en la mejilla de Hermione y dijo—: Sonría para mí, Hermione.

—Sería falso —dijo ella.

—Ría para mí —le sonrió.

—Más falso.

—Cante.

—Está loco —dijo Hermione con una sonrisa.

La mano de Draco se deslizó desde la cara de Hermione hasta el brazo, y la sostuvo por la cintura.

—Puede que esté loco, pero la he hecho sonreír. Ese era mi objetivo.

—¿Siempre consigue lo que quiere? —preguntó ella.

—Normalmente —respondió con sinceridad.

—¿Cómo debemos proceder?

—¿En qué sentido? —preguntó Draco a su vez.

Hermione no podía revelar que había oído que James Potter era su padre, así que dijo:

—Debemos actuar como si solo fuéramos amigos, ¿no es así? ¿Cómo puedo pedirle a mi corazón que sienta algo que no siente?

—¿Asumo que usted no es una experta en mentiras? —preguntó Draco—. Por otra parte, es una habilidad que yo he practicado durante muchas largas horas para dominarla. Soy un mentiroso consumado. Algunos dirían que soy un mentiroso de primer grado —sonrió de nuevo.

Ella le devolvió la sonrisa.

—Enséñeme cómo mentir.

El suave viento hizo volar los rizos de su cara. Draco se acercó y le hizo el pelo para atrás con cuidado.

—Para mentir con eficiencia, no debe dejar que nada en sus palabras o acciones traicione la mentira. De hecho, puedo tocar su pelo, así. —Su mano fue al pelo de Hermione otra vez, pero esta vez permaneció allí—. Y puedo decir que su pelo no es suave ni tampoco bonito. —Esperó un momento—. ¿Qué dijeron mis ojos? ¿Traicionaron la mentira?

Hermione alargó la mano y cogió la de Draco de su pelo.

—Sus ojos contenían la verdad, pero su mano, que permaneció en mi pelo, lo traicionó.

Él puso una cara amarga.

—Ese ha sido un mal ejemplo. Deje que lo intente otra vez. —Puso las manos bajo la barbilla de Hermione—. Su boca apenas es adecuada y no está lista para besar. ¿Me cree?

Una sonrisa apareció en dicha boca. Sabía que mentía. ¿Qué tipo de locura era esta?

—Definitivamente está mintiendo, caballero, pues sus ojos no han dejado mi boca desde que esa afirmación salió de SU boca.

Draco hizo una mueca. Solo se estaba divirtiendo, pero ahora sentía que tenía algo que demostrar. Se alejó un poco de ella, pero cuando se dio la vuelta, Hermione aún tenía una sonrisa en la cara.

—Al menos ahora está sonriendo, aunque está empezando a irritarme. Venga, póngase delante de mí, señorita. —Ella caminó hacia él y lo miró. Estaba tan oscuro que apenas podía diferenciar su expresión—. Toque mi mejilla.

—¿Va a demostrar que mi toque es una mentira? —preguntó, divertida.

—¡Venga, mujer, solo toque mi mejilla! —Draco le cogió la mano y la puso en su mejilla. Al contrario que la de ella, la de Draco estaba áspera con la barba de un día. Hermione movió ligeramente el pulgar por la mejilla—. Y ahora digo que su mano en mi cara me deja frío. No siento nada. Su toque carece del deseo que busco.

Hermione siguió sonriendo.

—Está en lo cierto. Sus ojos no muestran que miente, pero me pregunto… —Con la otra mano, sostuvo ambas mejillas. Con las puntas de los dedos, movió la mano de la cara hasta el cuello. Sintió el pulso—. Pero su cuerpo aún lo traiciona. Hasta que usted pueda enseñar a su cuerpo a mentir, no engañará a nadie.

Ella lo soltó.

—¿Cómo ha mentido mi cuerpo? —le preguntó él.

—Su pulso, señor, estaba latiendo rápidamente. Solo puedo asumir que es porque usted ha mentido.

Él la divertía, pero también la confundía. ¿Qué tenía que ver esto con nada? No era fructífero. Draco probablemente solo quería una excusa para tocarla. Se giró y empezó a caminar hacia una estatua griega de un hombre desnudo que sostenía un arco y una flecha.

Hermione puso las manos en la lisa superficie de mármol de la estatua. Draco la miró maravillado mientras Hermione pasaba la mano por la estatua hasta su fuerte y bien formada espalda, hasta su pecho igualmente definido. Se imaginó que lo tocaba a él. Hermione dejó que su mano vagara por el largo brazo hasta el arco. El brazo era tan alto como ella. Hermione miró a Draco desde detrás de la cintura de la estatua.

—Si pudiera enseñarle a su cuerpo a ser tan frío e insensible como esta estatua, entonces puede que consiguiera que me creyera sus mentiras. Sin embargo, no es a mí a quien debe convencer, sino a la gente del pueblo. Si puede convencer a los otros, le seguiré el juego.

Draco se acercó al otro lado de la estatua.

—Quédese tranquila, querida dama, soy un mentiroso con experiencia. Es usted la que debe actuar con indiferencia hacia mí. Es usted la que debe convencer a las masas, no yo. —Hermione se escondió, juguetona, detrás de la estatua otra vez. Él alargó el brazo para cogerla y le tocó la manga. Ella se rió y huyó de él—. Yo no persigo a nadie, querida dama.

—Bien, pues de todas formas no me atraparía. —Se sentó en la fuente una vez más—. Nunca me atrapará —dijo en voz baja y con arrepentimiento.

Él escuchó sus suaves palabras y, mientras se acercaba, dijo:

—Yo no contaría con ello. —Se rió ruidosamente—. La lección de mañana será, ciertamente, una lección sobre cómo mentir mejor.

—Mañana hay una feria del condado y mi primo prometió llevarme hace mucho. Puede venir también, si quiere, pues usted es libre de decidir. Practicaré mi nueva indiferencia allí con usted —dijo con coqueta timidez.

—Me encantaría ir con usted y que me ignore y me muestre desprecio. Nada me haría más feliz —se rió.

—Ahora creo que puede estar mintiendo, señor. —Se levantó y caminó a la entrada del camino, donde esperó por él para poder dejar el jardín—. Es tarde, ¿me acompañará de vuelta o sería demasiada molestia debido a lo mucho que me desprecia?

Él caminó hasta llegar a su lado.

—Solo me disgusta en presencia de otros y solo durante un corto periodo de tiempo. Sé un secreto y, una vez que sea revelado, verá que la esperanza no está perdida. Le pedí antes que me diera tiempo y le pido lo mismo de nuevo, ¿hará eso por mí? —Tiró de uno de sus rizos y observó cómo rebotaba en la penumbra del cielo nocturno.

—¿Un secreto? —preguntó ella—. Uno que no es libre de contar, supongo.

Hermione se preguntó si el secreto era el que ella había escuchado, que ella era la hija de James Potter.

—Aún no, pero estaremos juntos, no todo estará perdido, pero hasta que pueda revelar mi secreto, usted debe mentir y fingir que yo no le importo —le dijo, directo. Entre antes pudiera contarle que era la hija de Sirius Black, mejor sería para todos ellos.

Había un hombre en las sombras, detrás de una gran estatua de una mujer griega con una gran vasija a los pies. El hombre se acababa de aparecer en el jardín porque había oído de uno de los sirvientes que ella estaba fuera. No tenía ni idea de que Lord Malfoy también estaba allí. ¿Cuál era el secreto al que él se refería? ¿Cómo iba a enderezar las cosas? Debía averiguar el secreto, y pronto. Se desapareció.

Draco oyó el sonido de alguien que se desaparecía. Instintivamente puso los brazos alrededor de los hombros de Hermione.

—Es muy tarde y debe descasar si quiere ir a la feria mañana.

Draco sentía los pelos de su cuello erizados, en alerta. Alguien los había estado observando. Tendría que organizar hombres para vigilar los terrenos a partir de mañana.

—¿Pasa algo, Draco? —preguntó.

Él sonrió ligeramente. Lo había llamado Draco. Parecía de mejor humor, estaba mostrando signos de disfrute de nuevo, estaba coqueteando y, lo más importante de todo, lo había llamado Draco.

—Nada importante, Hermione. Volvamos dentro, pues una vez más su cuerpo la traiciona. —Su mano fue del hombro al cuello de Hermione, para lo que se giró un poco—. Sí, su pulso late más fuerte de lo que dijo usted que latía el mío. Su cuerpo me dice que le importo mucho.

Hermione quitó la mano de Draco de su cuello y empezó a caminar por el sendero. Giró ligeramente la cabeza.

—No tengo ni idea de a lo que se refiere. Usted me importa un comino.

Hermione chasqueó los dedos dos veces*, sonrió y se volvió.

Él la siguió, le cogió la mano y besó la parte de arriba.

—Mentirosa.

N/A: En el siguiente capítulo, alguien muestra interés en Hermione y Draco demuestra que es un mentiroso malísimo después de todo.

N/T: ¡Bien, otro capítulo! Quien haya leído mi perfil o esté leyendo mi otra traducción, sabe que quiero terminar Losherederos de los fundadores antes de irme a Corea (porque me queda menos que esta), por lo que las actualizaciones de Arrogancia e Ignorancia irán un pelín más lentas que las de mi otra traducción. Pero no os preocupéis, que terminaré esta también.

Vic lemoine: ¡Hola! Supongo que si has llegado hasta el capítulo 26, lo de «qué rollo» lo dices por la situación de la historia y no por la historia en sí, no? O igual no te gusta xD De todas formas, gracias por pensar que la traducción es buena :) y gracias también por lo del viaje.

Elegv: como siempre, me encantan muchos tus reviews largos. Me gusta verte entusiasmada con la historia. Gracias a ti por leerla. Creo que este capítulo ha resuelto muchas dudas, pero aún queda un gran enigma. ¿Quién crees tú que será la madre de Hermione?

*En inglés, Hermione usa una expresión que significa, literalmente, «no podría dar dos chasquidos por usted». Por eso a continuación da dos chasquea los dedos dos veces. Si a alguien se le ocurre una buena traducción para este juego de palabras, que me lo diga.