Hola! Después de haber estado desaparecida algún tiempo de fanfiction, acá les traigo algunas historias cortitas entre James y Lily. Últimamente tengo una clase de obseción con esta pareja, jaja, ya se me va a pasar. ¡Disfruten y dejen reviews!

Celos

Lily Evans no era una chica como las demás. Es decir, ¿que tenían sus amigas en la cabeza?

Solo podían pensar en chicos, chicos y chicos. Este no me habla, el otro no me quiere, este me persigue...

Cada vez que empezaban a hablar del temita, la pelirroja se enfrascaba en la lectura de alguno de sus libros. O simplemente pensaba en otra cosa.

Pero desde que Dumbledore tuvo la maldita idea de organizar un estúpido baile de navidad, el tiempo que las chicas pasaban hablando del tema se había por lo menos triplicado.

Lily no tenía pensado ir con nadie. Ni siquiera con ÉL.

Dejemos esto claro : ella realmente NO quería estar involucrada en ese estúpido baile. Le alcanzaba quedarse sentada mirando.

Pero ÉL lograba de alguna forma meterse en su mente. En sus pensamientos. Lograba que ella lo recordara en cada canción que escuchaba. En cada cosa que leía.

Y para peor, ÉL ya la había invitado. Y ella, obviamente, le dijo que no. Y lo insultó, como de costumbre.

-Antes de bailar contigo, bailo con un elfo doméstico, Potter.

Segundos después de haber dicho eso se arrepintió drásticamente. ¿Acaso no era el sueño de su vida estar bailando con James Potter, en medio de todo el colegio? ¿Que esas estúpidas perras murmuraran celosas,porque ÉL, James Potter, el chico más lindo de Hogwarts solo quería a Lily Evans? ¿Que en medio de la noche se dieran un beso interminable que acabara con sonrisas de parte de los dos?

Lily Evans pensaba que el mundo estaba en su contra. James solía invitarla a salir aunque sea tres veces por semana. Le mandaba regalos, la corría por los pasillos...Todo eso hasta el año pasado, claro. Pero este año él había cambiado. La saludaba sonriente todos los días (ella solo lo esquivaba), bromeaba con ella...Pero Lily solo podía enrojecer y asintir con la cabeza procurando que él no la mire y note el color de sus mejillas.

Obviamente, los sentimientos hacia James habían cambiado. Y mucho. Pero...¿Cómo decírselo? ¿Cómo demostrárselo?

o-o-o-o-o

De repente Dumbledore, vestido con su traje de gala verde y rojo, a compás con los colores navideños, se levantó aplaudió dos veces, y las luces se apagaron. Empezó a sonar una música suave y los más valientes empezaron a acercarse a la pista de baile.

Vio a su amiga Mary con ese chico Frank Longbottom, a Sirius que estaba rodeado por cinco chicas, Remus que seguía sentado hablando con su 'futura novia' (o al menos así la llamaba Lily, era cuestión de tiempo para que acaben juntos).

Pero la persona que buscaba no apareció. No estaba bailando. ¿Dónde estaba?

-¡MALDITA PERRA! - pensó Lily al ver a la chica rubia que estaba sentada sobre James sonriendo y con cara de idiota. James también le sonreía, exageradamente para el gusto de Lily.

De repente la chica se levantó, y Lily se puso feliz pensando que su tortura acababa. Pero la tortura ni siquiera había empezado.

La rubia le tendió una mano a James y el aceptó. ACEPTÓ. - Lily sintió ganas de acuchillarla.

Y ahí estaban. Bailando. ¿BAILANDO?. Ella se estaba FROTANDO en él.

El no parecía rechazarla mucho. Y Lily súbitamente quiso salir corriendo a su habitación.

-¡Contrólate- Se dijo a ella misma – Es solo una rubia…¡PROSTITUTA! ¿QUÉ HACE TAN CERCA DE ÉL? ¿Y POR QUÉ SE ACERCA ASÍ…? oh.

James y la chica se estaban besando. Y Lily sintió que el corazón se le partía en dos. Y sin poder controlarlo, un sentimiento raro que nunca había sentido antes la invadió completamente. Furia, miedo, ganas de matarla y morirse al mismo tiempo. Celos.

NUNCA había sentido tantos celos antes. Ni cuando a Petunia le compraron una bicicleta nueva. Ni cuando en quinto año todas sus amigas tenían novio menos ella.

Esto no podía compararse a nada.

-Lily! Te ves hermosa – Su amigo Remus había aparecido de la nada, o tal vez ya estaba junto a ella hace bastante. Quien sabe.

-Gracias – dijo ella fingiendo una sonrisa.

-¿Bailas?

Y Lily aceptó, tal vez intentando olvidar sus ganas de llorar o de morir, aunque sabía que en el fondo, era imposible.