La autora de este oneshot es la genial Princess Kitty1 y los personajes pertenecen a Tite Kubo.

Decimosexto oneshot: Estremecerse

En Hueco Mundo, sólo podía tocar a alguien para hacerle daño.

Era un mundo donde el poder era lo único que tenía valor; donde, para sobrevivir, era costumbre devorar a quien quiera que se interpusiera en el camino de uno. No hacerlo era casi como rendirse, como mostrar el cuello a los colmillos ajenos.

La amistad no existía. No había lazos familiares reales. Las uniones se formaban hasta que desaparecían o vagaban eternamente hambrientos, engañados por la paciencia y la razón.

El enemigo estaba por todas partes y podía encontrarse en cualquiera.

La fuerza implicaba la seguridad. Aquellos que mostraban sus colmillos a los débiles se mantenían entre los fuertes, mientras que éstos se escondían en las dunas desnudas. Mientras que los poderosos elegían caminar, los demás desaparecían.

La fuerza era la única moneda. Compraba el tiempo. Aunque nadie podía explicar por qué el tiempo era una materia prima tan buena en Hueco Mundo. El tiempo se definía como la prolongación de la existencia. La existencia implicaba soledad, paranoia, miseria; pero el instinto llevaba a uno a buscarla obsesivamente. Y como el tiempo se conseguía con la fuerza, había que tomar una decisión.

Uno podía no ser fuerte y tener compañeros, sin importar cuánto durara con ellos.

La primera vez que ella trató de alcanzarlo, él se apartó.

A un humano no le habría molestado que ella lo llamara, despreocupadamente, utilizando ese sufijo, pero él no era ningún humano. Venía de un mundo mucho más lejano, donde la confianza era el arma de los listos. Y no toleraría que ella pensase que podría acercarse a él.

Ahora, ella era una de ellos. Sus palabras también tenían colmillos y garras.

La segunda vez que ella lo alcanzó, su tiempo se había acabado.

Ya no le haría daño aunque lo tocara. Era imposible que lo destrozara más de lo que ya había hecho.

En el mundo humano, tocar servía para muchas cosas.

Permitía darse cuenta de qué había alrededor, cuando la oscuridad se cernía o cuando costaba observar. Tocar significaba aprender. Uno aprendía que los fogones quemaban al encenderlos y evitaba tocarlos. Si el suelo estaba mojado y deslizante, si el hielo crujía, si el suelo temblaba, era demasiado peligroso intentar caminar.

Tocar también permitía atraer la atención. Una persona que caminase sin dirección fija, podría detenerse al ver el tráfico. Podía darse unos golpecitos en el hombro a alguien que estuviese escuchando música y hacerle una pregunta. Una suave bofetada podía despertar a alguien profundamente dormido, cuando las palabras no fuesen suficientes.

Pero lo más importante era que tocar permitía curar. Los bebés prematuros seguían con vida gracias a la estimulación de padres y médicos. Una mano en el hombro podía reconfortar a alguien a quien le doliese una herida emocional. Los miedos morían al sentir el abrazo de un ser querido.

Y éste era el motivo por el que la mujer tocaba. Eso fue lo que quiso hacer al tratar de agarrarlo, convirtiéndose él en cenizas.

La breve conexión que se produjo entre el mundo de ella y el de él comenzó una guerra de ideas opuestas. Sus manos sólo sabían destruir; las de ella sólo sabían curar. Al final, el poder de ella fue tal que dominó la realidad.

A través del tacto, él se volvió alguien nuevo.

La tercera vez que ella lo alcanzó, él se apartó.

Aunque vivía en su mundo, donde devorar a los demás consistía en ganar más dinero que ellos, no podía olvidar lo aprendido en Hueco Mundo. Y sabía que su tacto podía hacer que lo lograse.

Ella parecía sorprendida; hasta dolida. Sólo había querido saber qué opinaba él sobre algo. Su inocencia le cabreaba. ¿Es que no lo entendía?

Ella era más fuerte que él.

Le hacía ser más precavido.

Ella se entristecía cada vez que él reculaba.

No porque sintiera que estaba rechazándola –no, no era tan ingenua. Lloraba por él porque sabía, sin que él dijese nada, que le habían hecho daño antes. Se estremecía de manera inconsciente. Habían tenido que pasar muchos años hasta que ella permitiese que la tocaran, sin hacerlo.

Él, en cambio, se sorprendió al saber que el mundo humano y Hueco Mundo tuvieran algo tan siniestro en común.

Cuando él trató de alcanzarla, ella se acercó a él. Siempre se acercaba. Al margen del daño que hubiese sufrido en el pasado, ella jamás permitiría que el conocimiento, la calma, el poder de curación que tenía el tacto, desapareciesen por su culpa.

Y esa vez, él siguió su ejemplo. No se apartó cuando la mano de ella entró en contacto con su piel. Fue un proceso lento, lleno de reveses, pero ella fue paciente con él. Sabía perfectamente que ese miedo era algo muy difícil de olvidar.

Él descubrió que amar a alguien justificaba tocarlo.

Tal vez, subconscientemente, ése fue el motivo de que tratase de alcanzarla. Tenía sentido desde un punto de vista vagamente filosófico, que perdía todo el sentido cuando él deslizaba la mano por su muslo.

Tocar era una manera de expresar el afecto. Entrelazar los dedos, rozar las narices, buscar los labios; un brazo alrededor de la cintura, sujetar ligeramente la nuca, un mordisco en el lóbulo de la oreja. Que alguien permitiera tocarlo era estar seguro de que esa persona no tenía miedo.

Porque, en el mundo humano, uno no tenía que estar preocupado por los colmillos que pudieran clavarse en el cuello. La vida se reducía a escucharla hablar de sueños sin sentido, juguetear con su pelo mientras veía la televisión y mirarla, adormeciéndose al hacerlo.

Y, en el mundo humano, la única fuerza que necesitaba era la necesaria para cogerla en brazos.

Fin

Hola a todos! Cuánto tiempo! Esta vez os he traído un drabble de Princess Kitty1 que espero os haya gustado mucho. La historia se hace algo corta, pero era bonita así que decidí traducirla en cuanto la vi! Creo que ella ha hecho un par de oneshots más que tienen muy buena pinta, así que espero traducirlos cuanto antes.

EldaCifer27: hola! Muchas gracias por el review, me alegro de que te gustara el oneshot y espero que éste también. Ais, ojalá Tite te oiga :'( Un beso!

Orihime Chuuu: hola! Jaja, me alegro de que te guste la colección. Aquí va otro para aumentarla! Gracias a ti por leer las historias que traduzco. Un beso!

Kumikoson4: hola! Gracias por comentar en tantos oneshots, menuda molestia! Espero que éste también te guste. La verdad es que son muy distintas unas historias de otras, pero me alegro de que te estén gustando todas. Un beso!

-chan: hola! Gracias por el cumplido! La verdad es que me gustan los oneshots intensos y creo que casi todos lo son bastante. Esta relación da para mucho! Ya me dirás qué te ha parecido éste. Un beso!

angel: hola! De nada y gracias a ti por leerlo. Un beso!

Guest1: hola! De nada, para mí es un placer traducir estas historias. Y me alegro mucho de que gusten! Espero que este nuevo oneshot te haya gustado y nos vemos en el próximo. Un beso!

JenSchiffer: hola! Gracias por los ánimos! Ya, la verdad es que hay muchos que dan para una historia entera, pero qué se le va a hacer… Al menos tenemos el oneshot! Espero que éste te haya gustado mucho y nos vemos en el siguiente. Un beso!

Guest2: hola! Gracias por el review y un beso!

Gabriela: hola! Jaja, a mí los lemon también me gustan mucho. Les pega muchísimo a esta pareja. Pues romanticona no sé si encontraré, porque casi todas las que he encontrado son demasiado ooc y Ulquiorra no parece ni él. Pero bueno, seguiré buscando! Un beso!

: hola! Muchas gracias, me alegro de que te estén gustando mucho. Éste es de la autora de "Musa", así que espero que haya dejado el listón alto (aunque sea breve). Un beso!