Serena y Darién a la gamberrie

Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi

Darién (Autores: Lerinne y Cherrie SA)

En una gran mansión en Londres, un niño de cabellos negros y ojos azul zafiro se encontraba en el jardín desayunando, tenía una semana desde que llegaron él y su familia a esa ciudad, ese día en particular iría por primera vez a la escuela "London Center Education", sin embargo apenas había probado su desayuno sólo se dedicaba a jugar con él, en ese momento llegan sus papás…

- Darién, hijo ¿estás listo? – pregunta Mamoru.

- Si, papá – responde el niño.

- Darién, cariño, pero si apenas has probado tu desayuno, hijo, debes alimentarte, no quiero que te enfermes – le dijo Gea con mucho cariño.

- trataré de hacerlo mamá, pero últimamente no he tenido apetito – dijo muy triste el niño.

- bueno campeón, ve a lavarte los dientes para irnos – el chico se va y los padres se quedan preocupados.

- Gea cariño, me preocupa Darién, pensé que con él viaje las cosas iban a mejorar, pero no veo como – dice preocupado.

- Mamoru, dale tiempo al tiempo, apenas nuestro hijo se está adaptando, además ha perdido a su mejor amiga, le costará trabajo superarlo.

- Tienes razón Gea, pero espero que lo pueda hacer, porque lo que sentía nuestro hijo por esa niña era muy grande, espero no haberme equivocado con respecto a ella, aunque tú sabes que todas las pruebas apuntan a Kenji, no puedo juzgar a la niña por lo que haya hecho su padre, pero no puedo exponer a mi hijo, nunca me lo perdonaría.

- Si mi amor, te doy la razón, no podemos exponer a nuestro hijo – dice Gea mientras piensa "sin embargo creo que hay alguien detrás de esto, y cuando lo descubra se lo diré a Mamoru, estoy segura que me escuchará".

En ese momento llega Darién – ya estoy listo Papá.

- Entonces nos vamos – y los tres salieron rumbo a la escuela, al llegar Darién quedó asombrado era un lugar grandísimo, había campos de todos los deportes, las instalaciones eran de las mejores con alta tecnología, al llegar el coordinador de primaria salió a recibirlos.

- Señores Chiba, por aquí, síganme – y los tres lo siguieron, entraron a un despacho, el coordinador les hizo señas para que se sentaran y una vez que lo hicieron – Darién, Señores Chiba, es un honor que para nosotros tener al descendiente de uno de los fundadores, supongo que Darién no se quedará como interno.

- Así es, es nuestro único hijo y a pesar del trabajo, en las tardes o en las noches me gusta pasar el tiempo con mi familia, hacer actividades familiares, para nosotros es importante – dijo Mamoru.

- Muy bien, entonces esperen un momento - llamó por teléfono a su secretaria, la cual enseguida entró con los uniformes – aquí tienen los uniformes que utilizará Darién, el de gala, el de diario, con respecto al de deportes es necesario que escoja uno, así como su actividad extraescolar, les doy los folletos de ambos; Darién tienes una semana para escoger, para que te demos el uniforme y el horario de dichas clases, por lo pronto aquí te entregó el horario de clases escolares, con respecto al material de estudio, les ruego pasar a la biblioteca, ahí le entregaran los útiles y libros, y le informaran cual es su locker, el cual estará en el área A, que es la que le corresponde a los descendientes directos de los fundadores – después se quedaron hablando del reglamento escolar, al terminar se dirigieron por los útiles escolares tal y como les había dicho el coordinador y al llegar, se percataron de la enorme sala que había en aquella biblioteca, ahí había algo que les llamó la atención habían varios cuadros adornando las paredes, todos ellos eran los fundadores de ese colegio, según le comentó la secretaria del coordinador al ver el asombro con el cual los veían, uno de ellos era el de Endymión Chiba el tatarabuelo de Darién , de ahí, los llevaron al área de lockers y hablaron con el tutor de su grupo para ponerse al día con las tareas, después regresaron a su hogar y Darién se dirigió al cuarto de estudios para ponerse al día con sus deberes escolares…

Gea y Mamoru observaron como su hijo se había dirigido al cuarto de estudios y se miraron algo preocupados...

Ha pasado un mes en el que Darién ya se había habituado a su nuevo colegio, mas sin embargo, aun no lograba hacer amigos. En casa no hablaba ni con sus padres, llegaba del colegio, hacía los deberes, casi no comía, a la hora de la comida, se sentaba con su padres, pero después de un corto tiempo, se disculpaba y se retiraba a hacer los deberes o a su habitación…

- Querido Mamoru, nuestro hijo me preocupa, ya no tiene ese ánimo que lo caracterizaba y aun no come bien, temo por su salud, me preocupa…

- Gea, amor, como tú me dijiste al llegar a este lugar, nuestro hijo pasó por una situación muy fuerte, Serena era su mejor amiga, pero nuestro pequeño es fuerte, verás como pronto se olvida de ella.

- Pero Mamoru… tú me comentaste las palabras de la niña… ellos no han tenido la culpa de nada y…

- Pero es una Tsukino y no quiero que nuestro hijo se lleve con esa clase de personas.

Gea iba a decir algo para replicarle a su esposo, pero él se le adelantó tomando la palabra.

- No quiero seguir discutiendo esto, nuestro hijo no volverá a ver jamás a Serena Tsukino y esa es mi última palabra.

Mamoru le dió la espalda a su esposa y se dirigió hacia el cuarto de estudios en donde se encontraba Darien, al llegar vió como su hijo cerraba una libreta, para abrir otra y seguir con los deberes, en el tiempo que llevan viviendo en Londres, Darien ya era un excelente estudiante, se había puesto al corriente con todas las materias y llevaba un excelente promedio, cosa que a su padre le llenaba de orgullo, pero él no estaba contento…

- Darién, hijo, ¿podemos hablar?

- Sí, claro, ¿de qué deseas hablar papá?

- hijo, tu madre y yo estamos preocupados, no te alimentas bien y nos preocupa que te puedas enfermar, me gustaría saber qué es lo que sucede, tu madre dice que ya no eres el de antes.

- papá, lamento que se preocupen por mi, pero últimamente no he tenido mucho apetito, pero te prometo que haré todo lo posible para que mamá y tu ya no estén preocupados, ahora si me permites papá, quiero estar solo para poder concentrarme en terminar los deberes.

- Si claro hijo, recuerda que tu madre y yo te amamos y estamos muy orgullosos de ti y que haríamos lo que sea necesario para que estés bien.

Y diciendo esto último salió del cuarto de estudios dejando solo a Darien…

- "lo necesario para estar bien… Serena… ¿cómo estarás princesa?, yo aun no consigo olvidarte… aun no puedo creer que tengamos que ser enemigos…" pensaba el pequeño pelinegro y una lágrima salió de sus ojos.

Darien recordaba aquellos momentos vividos con su princesa, recordó el día de la fiesta de los niños Mali, ahí donde la conoció…

Flash Back

Llegó el día en que los pequeños Malí cumplieron 5 años de edad, los Chiba como los Tsukino fueron invitados a participar en la fiesta de cumpleaños. Conforme llegaban los niños les entregaban su mochila de explorador que contenía un sombrero al estilo de Indiana Jones junto con algunas herramientas de juguete para explorar como por ejemplo: unos binoculares, mapas y otras cosas que necesitan los exploradores y a las niñas se les entregó una bolsa con todo lo necesario para una princesa sobre todo su corona y su cetro. Serena Tsukino era la que más se distinguía de todas las niñas, debido a que era muy bonita con su hermoso cabello rubio y ojos azules además llevaba un vestido blanco con tonalidades rosas que le llegaba hasta los tobillos, unos zapatos plateados con adornos rosas y blancos, su atuendo lo lucía con gran porte.

Fin del Flash Back

Cerró su cuaderno, guardó sus cosas en la mochila y luego se dirigió a su habitación, estando ahí dejó a un lado la mochila y siguió pensando en Serena, recordó aquel día en que la defendió en el club…

Flash back…

Serena fue a comprar un hot dog en la nevería que estaba en el club, en ese momento dos chicos mayores que ella se acercan y uno de ellos le arrebata su comida…

– esto se ve muy rico, gracias rubia, por comprármelo

- por favor, dame mi hot dog – dice la chica – devuelve mi comida

- no seas llorona – dice el otro chico, mientras le jala los cabellos

Ambos la empiezan a fastidiar, alzaban el hot dog para que ella no pudiera alcanzarlo y por supuesto también le seguían jalando sus coletas. Darien estaba llegando al club y ve lo que estaba pasando y corre para auxiliar a su princesa.

- ¿Qué está pasando? – pregunta Darien molesto

- Esos chicos, me quitaron mi hot dog y me jalaban el pelo – dice Serena llorando

- ¡Qué les pasa! ¿Por qué la molestan? – les grita Darien a los chicos, por supuesto los chicos conocían a Darien, pues aunque él no era peleonero, en las ocasiones en las que se había enfrentado a otros niños, había salido victorioso.

- si sólo estábamos jugando con ella – dice uno de ellos y le devuelve su comida a la chica

- No quiero que la molesten, ¿lo entienden? – dice el pelinegro y ambos chicos asienten con la cabeza y se van

- gracias Darien – dice la chica, mientras lo abraza – eres mi caballero de dorada armadura, siempre llegas en el momento justo para salvarme

Fin del Flash Back…

Giró de posición en la cama y recordó ahora aquella vez en el club…

Flash Back…

Darien se encontraba en el club, cerca de la alberca cuando de pronto llegan varias niñas que estudiaban con él

- Hola Darien, que alegría verte en el club – dicen las chicas mientras lo rodean

- Hola – dice el chico muy serio

- sabes Darien te ves muy guapo con tu traje de baño

Dice una niña llamada Nelly que se le acercaba y se ponía su hombro junto a él, lo que lo incomodaba, por supuesto Serena había ido al baño, y al salir lo ve rodeado de chicas y se acerca a ellas.

- Hola – saluda la pequeña rubia

- Hola – dijeron con desdén las demás chicas, Serena se les queda viendo y les dice – Acaso no están un poquito gordas para usar ese traje de baño, pues a pesar de su corta edad (7 años) esas niñas sólo vivían para estar delgadas.

- ¿Qué dices? – gritan las chicas

- es que se les ve un poco de celulitis, además ¿Qué están haciendo junto a mi príncipe? – les dice Serena mientras abrazaba a Darien de la cintura, el chico se puso rojo, pero entendió lo que trataba de hacer la chica.

- ¿cómo que tu príncipe? – dicen molestas las chicas

- así es, como princesa debo tener a mi príncipe, y este chico que está aquí aceptó serlo, por lo que ustedes me lo están estropeando, zape, zape – dice Serena empujando a todas, las que molestas se alejaron del lugar

- Ahora te tocó a ti salvarme, gracias Serena – dice Darien y le da un beso en la mejilla

- es que si alguna de esas te agarra ya no voy a tener a mi caballero de dorada armadura – y ambos se ríen.

Fin del Flash Back…

Suspiró y recordó la ultima vez que la vió, fue antes de que él se fuera, su padre y el padre de ella habían discutido por cosas que ellos no entendían, él miró a su amiga por unos instantes antes de que el padre de ella cerrara la puerta, Serena tenía los ojos enrojecidos por tanto llorar, se veía perdida y tan frágil, que a él le hubiera gustado acercarse y abrazar a su princesa para consolarla, pero eso no podía ser, tan solo la veía llorar y mas aun cuando una sirvienta dijo que habían llamado del hospital, luego no la vio más por que habían cerrado la puerta…

Giró de posición nuevamente y suspiro, miraba hacia el techo y recordó las palabras de su madre…

"- Darien, cariño, pero si apenas has probado tu desayuno, hijo, debes alimentarte, no quiero que te enfermes"

Y las de su padre…

-"haríamos lo que sea necesario para que estés bien"

-desafortunadamente, él no me dejaría verla de nuevo… pero algún día nos encontraremos de nuevo princesa, eso te lo prometo, mientras tanto… sigamos con nuestras vidas – dijo para sí mismo el chico…

Y con una sonrisa en los labios, Darien se quedó dormido…

Al día siguiente, Darien se levantó un poco desganado de la cama para irse al colegio, Gea, su madre, le había preparado su desayuno, pero como siempre, el chico no quiso desayunar, solamente se tomó un vaso con leche y se dirigió hacía la puerta para esperar al transporte que lo llevaría al colegio…

Al llevar, vió a su profesor hablar con el coordinador, Darien se fijó que entre ellos dos había un chico de su edad. Al comenzar la clase, el profesor les dijo a los chicos que era un nuevo integrante que se acababa de mudar a esa ciudad, él venía de París y desde ese instante, formaría parte del grupo, su nombre Andrew Furuhata.

Había un asiento vacío al lado del de Darien y el profesor le indicó al chico que se sentara en ese lugar. Pasaron las clases y llegó la hora del receso, ni Andrew, ni Darien, salían.

- Hola, ¿no piensas salir al receso?, por cierto, mi nombre es Andrew Furuhata – dice el niño rubio y le tiende la mano.

- Darien Chiba, mucho gusto, y no, no salgo al receso – y le contesta el saludo.

- oye Darién, ¿podrías prestarme los apuntes de las otras materias para estar al día? – pregunta el chico.

- sí, claro, pero te los daré al final del día – contestó Darien.

Al final del día y tal y como Darien le había dicho, le prestó varias libretas para que su nuevo compañero estuviera al día con sus clases.

Ya estando en casa, Darien se dirigió al cuarto de estudios, sacó una libreta y se dispuso a hacer los deberes, más de pronto, a su mente vino una imagen que hizo que dejara de hacer los deberes, suspiró muy fuerte y de sus labios salió un nombre…

- "Serena…"

Fue a su habitación y de nuevo abrió un cajón en donde guardaba celosamente una fotografía que se habían tomado en la fiesta de los Mali, recordó que eran varias fotografías, había una en donde salía Alan con todos los niños invitados a su fiesta, al igual que una de Ann con todas las niñas, una donde salían tanto niños como niñas y esa… esa que tanto le gustaba, por que salía solamente el con su princesa, recordó como se la habían tomado…

Flash Back

- Ahora vamos a tomar las fotos – dice Melissa Mali – Que los niños se pongan junto a Alan muy bien –

- Ahora niños, sonrían – dice el fotógrafo y toma las fotos

- Ahora le toca el turno a mi dulce Ann, princesas, por favor, póngase junto a la princesa de este hogar Ann Mali – las niñas obedecen, el fotógrafo las acomoda – Muy bien niñas, sonrían

- Ahora todos juntos, - los niños Malí se ponen y los demás niños les rodean, el fotógrafo los acomoda y Darién queda junto a Serena y toman la foto, los niños se empiezan a separar y el fotógrafo se da cuenta de la dulce pareja que forman esos niños…

– ¡Niños! esperen un momento, les quiero tomar una foto – y toma la foto- muy bien, después se las hago llegar.

Fin del Flash Back

Al partir a Londres su padre le había ordenado deshacerse de aquellas fotografías y él había obedecido, tan solo le ocultó a su padre que aquella foto, aun la conservaba, sabía que si su padre la llegara a descubrir, se la quitaría y por eso, siempre procuraba tenerla guardada. Salió de su habitación con la fotografía escondida y se dirigió hacia el cuarto de estudios sacó una libreta y se dispuso a escribir…

Gea, al no escuchar ruido alguno, creyó que su hijo se había quedado dormido haciendo los deberes, se dirigió al cuarto de estudios y al asomarse, vió a su hijo recargado en el escritorio, se había quedado dormido tal y como ella lo supuso. Sigilosamente, se acercó hacia él con la intención de despertarlo y al situarse frente a el, se percató que su hijo no había estado haciendo los deberes, en cambio vió que había estado escribiendo a Serena y también observó que él aun conservaba esa fotografía. Ella aun creía en la inocencia de los Tsukino. Acarició delicadamente la cabeza de su hijo y Darien al sentir esa leve caricia, despertó y miró asustado a su madre, pues sabía que tenía estrictamente prohibido tener aquella fotografía…

- mamá yo… - dijo Darién nervioso

Su madre, le puso un dedo en los labios para callarlo y lo miró de una manera tan dulce como solo las madres saben hacerlo – hijito mío, no te preocupes, yo no le diré nada a papá, sin embargo, debes tener cuidado de que el no te descubra, ustedes los niños, no tienen la culpa de lo que hacen los adultos… Te propongo un trato.

- ¿un trato? ¿Qué tipo de trato? – pregunta extrañado el pequeño

- yo te ayudo a hacerle llegar esa carta a Serena pero a cambio quiero algo de ti – dice la madre con infinita ternura, también reflejada en su rostro.

- ¿Cómo puedo estar seguro de que no le dirás a papá? – cuestiona el pequeño.

- hijo mío, yo te amo y haría hasta lo imposible por verte feliz, me crees, ¿verdad?

- yo también te quiero mamita, pero… si lo que dices es cierto, ¿me dejarás volver a ver a Serena? - dice Darién con una voz tan tierna y una mirada que derriten al ver esto a Gea se le oscureció de pronto la mirada, se le empañaron los ojos y sentía que en cualquier momento las lágrimas harían acto de presencia pero trató de controlarse, por que no quería que su hijo la viese así.

- hijito mío, bien sabes que tu felicidad me importa mucho, sin embargo, no puedo contradecir a tu padre, me encantaría poder decirte que te llevaré hasta donde ella, pero eso es algo imposible hasta para mi, tu padre se dará cuenta por si solo que no estuvo bien que los hayan separado a ustedes dos, pues como te dije, ustedes los niños, no tienen la culpa de los actos buenos o malos de nosotros los adultos – dice Gea, en modo dulce y cariñoso

- y entonces, ¿Qué esperas de mi en caso de acepte tu trato? – dice el niño confundido

Gea sonrió por la pregunta de su hijo.

- por ahora, solo quiero que no le des problemas a papá, el te ama hijo y también, al igual que yo, quiere lo mejor para ti, lo siguiente es…

Pero un ruido la interrumpió, lo que hizo que Darién se sonroje y ella se ría.

- creo que alguien ya tiene hambre – dice Gea divertida.

- sí, pero no tengo ganas de comer nada, ¿Qué era lo siguiente que me ibas a pedir? – dice el chico algo deprimido.

- supongo que tu padre te ha dicho que nos preocupas, a mi me preocupa el que no te alimentes bien, me preocupa tu salud, además, tienes que escoger alguna actividad extraescolar y necesitas estar bien alimentado para cualquiera de ellas, si no lo quieres hacer por mi y por tu padre, hazlo por Serena, yo estoy segura de algún día la volverás a ver – le dice su madre, mientras le acariciaba tiernamente el cabello.

- si yo cumplo con lo que me pides… ¿le harás llegar mis cartas a Serena? – pregunta el niño, con una cara de sorpresa y admiración.

- Por supuesto que si hijo, también te prometo, que tu padre no se enterará de dichas cartas ni de aquella fotografía – dijo Gea señalando la foto, Darién vio hacia donde señalaba su mamá y se apresuró a guardar la foto.

- está bien mamá, acepto el trato, de ahora en adelante, no tendrán que preocuparse mas por mi, pero a cambio, le harás llegar las cartas a Serena – dice el chico alegremente.

-te prometo que se las haré llegar a Luna, por que hacérselas llegar a Serena misma no se podrá, se las enviaremos a Luna para que ella se las dé cuando el padre de Serena no se dé cuenta – dice Gea, Darién emocionado, abrazó a su madre y le dio las gracias.

Mamoru llegaba a su casa, al dirigirse a su habitación, vió que su esposa no se encontraba ahí, entonces, se dirigió al cuarto de estudio para ver si su hijo se encontraba ahí, pero tampoco a el lo había encontrado. Escuchó ruido en la cocina y se dirigió hacia allá, al llegar vió con asombro, que su hijo comía lo que su madre le servía. Veía como su esposa sonreía al contemplar a su hijo comer.

- hijo mío, que alegría me da ver que estas comiendo – dijo el hombre muy feliz

- mjm, es q… le prometí a mamá… que ya no… es decir… que de hora en… en adelante… para que ella… no se preocupe… comeré bien – Apenas y se le podía entender a Darien, pues hablaba con la boca tan llena, que las palabras que decía eran ininteligibles.

- Darién, ¿Qué te he dicho de hablar con la boca llena de comida? – dijo Mamoru fingiendo cara de enfado, pero estaba feliz de ver cómo su hijo se iba recuperando.

- lo siento padre – dice Darién todo apenado.

- Mamoru, no seas tan severo con el niño, además hay que dar gracias que ya está comiendo. – dice Gea, reprimiendo a su esposo.

- tienes razón Gea, hijo, me da mucho gusto verte así – dice Mamoru feliz, mientras despeina a su hijo.

- gracias papá, mamá ya terminé, me retiro a hacer mis deberes - Darien se dirigió hacia el cuarto de estudio a terminar los deberes, mientras sus padres se quedaban en la cocina platicando. Darién al llegar al cuarto de estudios saca la carta que le estaba escribiendo a Serena, la quería terminar para dársela a su madre…

Serena, mi princesa

Espero que esta carta llegue a tus manos, pues no pude despedirme de ti, además, quiero pedirte perdón, no fue verdad que no quiera ser tu amigo, como podría no querer si eres mi mejor amiga… no sé qué sucedió en nuestras familias que tuvimos que separarnos, pero te aseguro, que cuando crezca, te voy a buscar, pues tu eres mi princesa y una princesa debe tener a su príncipe o a su caballero de dorada armadura, además recuerda que yo acepte serlo, pero..¿Tú querrás ser mi princesa? Si dices que sí, te aseguro que seré el niño más feliz del mundo.

Te quiero princesa. Espérame siempre.

Tu caballero de dorada armadura…

Darien.

Para su corta edad, tenía una impecable ortografía y puesto que se suponía que le escribía a una princesa escribía la carta con propiedad, tal y como lo haría un verdadero príncipe a su princesa…

Después de hacer la carta la dobló y guardó en un sobre, solo esperaba que algún día esa carta llegara a su destino. Después de eso se puso a hacer su tarea, pues no quería atrasarse, después se puso a leer los folletos de las diferentes actividades extraescolares que tenía el colegio, pues debía escoger un deporte y una actividad extraescolar, de pronto algo le llamó la atención: Esgrima "La esgrima moderna es un deporte de entretenimiento y competición, pero sigue las reglas y técnicas que se desarrollaron en su origen, para un manejo eficiente de la espada en los duelos".

– "Perfecto, este deporte me gusta, es justo lo que quiero pues es un deporte de caballeros, si de caballeros de dorada armadura como desea mi princesa"– pensaba Darién y bajo a comunicárselo a sus padres.

- Papá, Mamá, ya sé que tengo que escoger un deporte y ya lo hice: Esgrima.

- ¿Estás seguro Darién? – pregunta Mamoru, el chico asiente.

- Pues entonces mañana le comunicaremos al coordinador tu decisión para que te den tu uniforme y horario de clases – le dice Gea.

Al día siguiente Gea acompaña a su hijo a la escuela para informarle al coordinador la decisión de Darién sobre practicar Esgrima, mientras Gea se quedaba con el coordinador, antes de irse a su clase Darién le entregó la carta para Serena a su mamá y después se dirigió a su salón al entrar se encontró con Andrew…

- Gracias Darién, aquí tienes tus libretas, por suerte pude ponerme al día.

- No hay de que Andrew, ¿Por qué viniste a estudiar aquí? – pregunta el pelinegro.

- Es que es la mejor escuela para niños que hay en Europa, así que mis papás decidieron que vinera aquí, pero no me voy a quedar de interno, voy a vivir con mis tíos.

- ¿y tus papás? – pregunta sorprendido.

- Con mi hermana en París, es que los negocios se encuentran ahí, pero sabía que algún día me mandarían a este colegio, pero mis tíos estaban de viaje, y ahora que regresaron ya estoy aquí con ellos, y dime Darien, ¿ya escogiste el deporte que vas a tomar?

- Si, esgrima – dice el chico.

- Que bien, yo decidí desde que entre, voy a tomar equitación, lo practicaba desde que estaba en París y apenas entré no lo pensé más de decidí por él

- Pues me alegro por ti – respondió Darien.

En ese momento empezaron a entrar sus demás compañeros, los que estaban de internos, y los niños dejaron de platicar. El maestro entró y empezó con la clase de matemáticas y los niños pusieron atención, a la hora del recreo ambos niños salieron y al platicar, se dieron cuenta de que tenían gustos en común. Conforme pasaron los días la amistad de Darién y Andrew se afianzó, pero un día que estaban en el recreo Darién ve a una persona que nunca espero encontrar: Alan Mali…

- Pero a quien tenemos aquí – dijo Mali.

- Eso mismo pregunto – dijo Darien.

- pues mi padre, me mandó a esta escuela, porque según es la mejor, pero no creo, si admiten a cualquiera – dice Alan.

- Claro, por eso te admitieron – le responde Darien.

- Sabes, Chiba, algún día te arrepentirás, te aseguró que algún día tendré algo que desees con toda el alma – dijo Steve sonriendo maliciosamente.

- no lo creo, porque a mí me han enseñado a no envidiar ni desear las cosas de los demás, Vamonos Andrew – y ambos niños se fueron.

- ¿conoces a ese antipático niño?– dice Andrew.

- Es Alan Mali y desafortunadamente si, pero trataré de evitarlo. Afortunadamente la escuela es muy grande.

Conforme pasaban los días los Chiba se adaptaban cada vez mejor a su nueva vida. En una ocasión, Mamoru estaba revisando la correspondencia que le llegaba de Verona y vio una carta muy singular dirigida a su hijo. Mamoru era muy respetuoso con las cosas de los demás, pero esa carta le inquietaba y al abrirla se dió cuenta de que es de Serena Tsukino. Era una carta muy tierna, pero si no quería inquietar a su hijo, ahora que estaba tranquilo, no debía entregársela, pero tampoco tenía el corazón para romperla, al fin y al cabo, como pensaba su esposa, los niños no tenían la culpa de nada y decidió guardarla, tal vez, algún día se la entregaría a Darién. Al igual que Serena le mandaba cartas a Darién a través del correo en Verona, Darién le enviaba cartas a la niña, claro, pero estas eran por medio de Luna.

Pasó el tiempo y la amistad de Darién y Andrew, era cada vez más fuerte. Ambos chicos se llevaban muy bien y como siempre Alan no perdía ocasión para molestar a Darién, sin embargo, Darien contaba con el apoyo de su nuevo amigo y no hacía caso de burlas o comentarios de aquel fastidioso niño…

Las cartas de Serena llegaban por lo menos una vez al mes y Mamoru las seguía guardando. Llegaron las vacaciones y Mamoru salió de viaje con su familia, estaba feliz, pues su hijo y su esposa se divertían…

Llegó el momento de regresar a clases. Darien cada día superaba el dolor de la pérdida de su amiga, pero le inquietaba no recibir noticias de ella… ¿Qué pasaba? ¿Acaso no recibía las cartas? O… ¿Acaso lo había olvidado? … Sin embargo no perdía las esperanzas de volver a verla algún día. Afortunadamente contaba con Andrew, su amigo.

- Hola Darién, ¿Cómo te fue?

- Hola Andrew, pues muy bien, fuimos a los Alpes y pudimos escalar, y aunque era Verano en las montañas más altas se puede esquiar, claro bajo supervisión, estuvo genial y tú ¿Qué tal pasaste tus vacaciones?

- Pues, bien también, estuve con mi familia, ¿sabes? Alan es un odioso, tuve la desgracia de topármelo, ahí conocí a su hermana Ann, que también es odiosa, sin embargo, la niña que iba con ellos es un amor, lástima que su padre no la deje hablar con nadie, apenas supo que eras mi amigo, se la llevó.

- Andrew ¿cómo se llamaba? ¿Cómo era?

- ¿Quién Darién?

- La niña que estaba con ellos.

- No sé, creo que se llamaba Serena, era una niña rubia de ojos azules, pero su forma de mirar era muy triste, a pesar de que ella se mostraba contenta – en ese momento llega Alan.

- Hola Darién, ¿ya te contó Andrew que nos vimos en Paris?... Sí, Darién, fuí a París a visitar a mi amiga Serena, lástima que ella ya no quiera saber nada mas de ti, después de lo que tu padre le hizo a esa familia, yo igual pensaría como ella – dice Alan en tono sarcástico.

Darien estaba furioso, pero conservó la calma, no iba a dejar que ese chico se saliera con la suya…

- ¿Ah sí? que bien, pero tú vida privada no me importa, tengo mejores cosas que escuchar – y lo deja para irse con Andrew.

- Darién ¿por qué Alan dice esas cosas?, ¿Qué sucedió?

- Andrew, antes de venir aquí Serena era mi mejor amiga, pero aun no se qué problema tuvieron nuestros padres que se pelearon y a partir de ello nos separaron – decía Darien con semblante melancólico.

Darien le contó su historia con Serena y Andrew lo escuchaba. En verdad su amigo necesitaba desahogarse…

- Darién, si quieres un consejo, no le hagas caso a Alan, estoy seguro que lo dijo para molestarte, ya sabes cómo es él.

- Tienes razón Andrew, pero no me constate lo que hiciste en tus vacaciones.

- Pues verás Darién, todos los días salía a pasear con mi hermana Unazuki y mi prima Molly, nos divertíamos en grande… –

Andrew le contaba todo lo que hizo a su amigo, pero este, a pesar de que ponía atención, no dejaba de pensar en lo dicho por Alan y a pesar de lo que había platicado con Andrew le quedaba la espinita de lo que Alan le había dicho, por lo que decidió escribirle a su princesa, esperando que al fin pudiera contestar su carta…

Serena:

Espero princesa que puedas leer esta carta, aun no sé si te llegan puesto que no he recibido contestación de las otras.

Hoy he tenido noticias tuyas, mi amigo Andrew (ya te había platicado de él), me dijo que te vio con Alan y con Ann… Alan me lo confirmó y sentí mucho coraje, sentí mucha envidia contra Alan, por que él podía hablarte y yo no, él, que jamás te trato bien…

¿Recuerdas aquella vez en que dejó que la pelota que tiré cuando jugábamos, te golpeara?, jamás se lo perdonaré.

Dime princesa… ¿Acaso ya no quieres mi amistad?... ¿Prefieres a Alan?

Por favor princesa, respóndeme, necesito saberlo, pero quiero que tú me lo digas, te juro que a pesar de que lo prefieras, nunca dejaré de considerarte mi amiga.

Te quiere…

Darien.

- Mamá – dijo Darién

- Si hijo, ¿que deseas? – dice Gea, mientras ve a su hijo.

- Una carta para Serena, Mami… - dijo algo titubeante- ¿Serena recibe mis cartas?, ¿Por qué no me contesta?

- Hijo, recuerda que las cartas se las mando a Luna, pero no puedo decirte si ella se las da… la verdad, es que ya tiene tiempo que no platico con ella, pero sé que Serena está en un internado y no dejan que ella la vea, pero además hijo, puede ser que a Serena le vigilen la correspondencia y por eso no te escribe.

- Gracias mamá, gracias por todo – y la abrazó con mucho cariño.

Gea había tratado de comunicarse con Luna, pero era muy difícil, sobre todo por que Kenji había puesto grandes medidas de seguridad, sin embargo esperaban el día en que se descubriera quien había estado detrás de todas las cosas que ocurrieron. Gea estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando llegó su esposo…

- Gea, cariño, ¿En qué piensas?

- En realidad estaba recordando lo que pasó en Verona, antes de que nos viniéramos aquí…

- Gea, ya debes olvidar eso – reprendió Mamoru.

- Mamoru, sé que hay algo turbio en todo eso – dice Gea.

- No lo sé Gea, pero ya no tiene caso averiguar lo que pasó, ha pasado casi un año y nuestro hijo está feliz.

- No Mamoru, nuestro hijo no será feliz, si no sabe de su amiga.

- Te refieres a Serena, ¿verdad?

- Así es.

- Gea, quiero decirte un secreto, pero prométeme que no se lo dirás a Darien…

- que pasa Mamoru? ¿Por qué me pides eso?

- ¡Prométemelo!

- De acuerdo… te lo prometo

- Serena ha estado escribiendo a Darién, le manda una carta por mes…

- Pero Mamoru, ¿Por qué lo ocultaste?- dijo Gea sorprendida de aquella confesión por parte de su esposo.

- Por el bien de nuestro hijo, aun cuando nosotros le permitamos tenerla como amiga, Kenji no lo hará, y eso dañará más a los chicos… el silencio les ayudará a olvidarse uno al otro y con el tiempo sólo serán un lindo recuerdo.

- No lo sé querido… espero que tengas razón- suspiro Gea y abrazó a su esposo.

Pasó el tiempo… los días se formaron en semanas, las semanas en meses y los meses en años… Las cartas de Darién para Serena fueron cada vez menos, hasta que dejó de escribir por completo.

Ann frecuentaba a su hermano en vacaciones, a veces el viajaba a París para estar con su familia y ver a Serena o su hermana viajaba para verle a él y a Darien, esto para nada le hacía gracia a Darién, puesto que cada vez que se encontraban, según Ann "por obra del destino" esta se le lanzaba a los brazos y la rechazaba. Andrew se burlaba de él, porque veía que a su amigo, no le caía nada bien esa chica y a el le hacía gracia ver como Ann se le pegaba a su amigo. En una ocasión Darién estaba platicando con Reika una chica que le gustaba a Andrew, mientras este estaba en el baño, al verlos Ann, llegó y lo abrazó dándole un beso en la mejilla. Darién, cariño ¿Cómo has estado? - Darién se molestó tanto que se paró haciendo que Ann, cayera al suelo y le dijo a Reika – Vamos a buscar a Andrew porque aquí ya se torno pesado el ambiente, empieza a haber moscas, ¿no crees Reika? - la chica solo se rió y asintió la cara porque tanto Andrew como Darién le habían contado lo que pasaba con Ann, una vez alejado de la chica Mali Darién le dijo a Reika – te juro que no la soporto.

Andrew y Darién se hicieron más amigos. Llegó el día en que Darién cumplió 18 años y sus padres le hicieron una fiesta…

- Darién amigo, ¡¡tu fiesta está padrísima!!

- Gracias por venir Andrew.

- No podía perderme de la fiesta de mi mejor amigo – y ambos chicos reían.

En eso entra una linda chica de cabellos castaños, Darién estaba impresionado con ella…

- si quieres te la presento, se llama Saori – dice Andrew

- Por supuesto Amigo – ambos se acercan a ella

– Saori este es mi amigo Darién, Darién ella es Saori.

Después de las debidas presentaciones hechas por Andrew, Darien y Saori bailaron toda la noche y a partir de ahí empezaron a salir junto con Andrew y su novia Reika.

Los cuatro se divertían mucho y pronto se hicieron inseparables. Con el tiempo, Darien y Saori se hicieron novios, ella era una chica muy dulce, mas sin embargo, ella no llenaba el corazón del chico.

Han pasado aproximadamente dos años y un día Andrew, llegó con una invitación para Darien.

- Darien, adivina, mi prima Molly se casa

- En serio, no puedo creerlo- decía Darien sorprendido

- Así es y nos invita a su fiesta de compromiso, pero es en Ruan

- Quizás pueda ir, pediré permiso a mis padres y veré si puede acompañarnos Saori.

- Darién, ¿te puedo hacer una pregunta?...

- Por supuesto Andrew.

- ¿Amas a Saori?

- Andrew… no puedo mentirte… yo la quiero, pero no la amo – decía Darien un poco apesadumbrado

- Entonces, ¿Por qué sigues con ella?

- Por costumbre… ella ya sabe, que la quiero, pero que no la amo…

- y aun así ¿sigue contigo?

- Sí…- se hizo un pequeño pero incomodo silencio entre ambos amigos, mismo que fue roto por Darién -… pero vayamos a pedir permiso a mis padres –

Darien junto con Andrew, comentó a sus padres de la boda de Molly, pidió permiso para ir y ellos aceptaron.

- Entonces Andrew, nos vamos a Ruan…

Ellos siempre quedaban con las chicas para salir a comer juntos, pero ese día, Saori tenía un compromiso y Reika, se había enfermado, así que los chicos optaron por salir solos y planear su viaje a Ruan, cuando de pronto, escucharon una voz muy bien conocida por ambos, seguida de las voces de dos chicos más. Era Alan, quien les presumía unas fotografías a sus amigos…

- ¿has visto la chica tan preciosa que sale en esta foto? – decía Alan casi gritando para que lo escucharan.

- que linda es – decía otro…

- acaso ¿es tu novia?- preguntó el ultimo.

- pues aun no- dijo Alan- pero lo será pronto, está locamente enamorada de mí…- dijo con tono de autosuficiencia.

Darien y Andrew lo escuchaban alardear, no sabían quien era la chica de la foto, bien podría ser cualquiera de las chicas del colegio a donde, para desgracia de ambos, asistían junto con él…

- es amiga de mi hermana- continuó Alan- estudia en un colegio de París y la veo cada vez que viajo a ver a mi familia.

-Pues es una chica muy hermosa- dijo uno de sus amigos – ¿en donde la conociste?

- como te dije, es amiga de mi hermana- respondió Alan- pero en realidad, la conocí desde pequeña, mira esta otra foto.

Alan les mostraba la foto en la cual ellos tenían 5 años y Serena más que princesa, parecía un hermoso angel…

- pues si que te has ganado a la mejor de las chicas- continuó su otro amigo- que envidia me das Alan, es una rubia muy linda, a pesar de los años no perdió su belleza.

Este comentario, puso los sentidos de Darien en alerta, pues sabía que Alan no conocía otra chica rubia que viva en París y la haya conocido cuando niños que no sea Serena. Andrew se dio cuenta de que el semblante de Darién se había tornado serio, pero no hizo comentario alguno…

Alan prestó la fotografía de Serena a uno de sus amigos y este, torpemente la dejó caer y la fotografía fue a dar a los pies de Darien, quien al percatarse de que la chica de la foto era Serena, la tomó entre sus manos para mirarla mejor. Alan se molestó mucho por esta acción tan torpe de su amigo y se dirigió a donde Darien y Andrew platicaban…

- hey tu Chiba, ¡devuélveme la foto de mi novia!- exclamó un furioso Alan.

- ¿quieres esta fotografía? - le respondió Darien mostrándole la foto, pero sin voltear a verlo.

- si, esa es mi foto, no tienes derecho a agarrarla con tus sucias manos- replicó Alan

Ante estas palabras, Darién volteó para encararlo y los amigos de Alan, se sorprendieron al ver que él era uno de los descendientes de los fundadores del colegio al que asistían.

- si tanto la quieres… por qué no me la vienes a quitar- le dijo Darien a Alan

Alan estaba dispuesto a quitarle a golpes la fotografía a Darien, pero sus amigos lo detuvieron…

- ¿qué hacen?, ¡suéltenme! ¿Que no ven que voy a quitarle esa sonrisa tonta a este tipo?

- Alan- dijo uno de sus amigos – ¿que no sabes quién es él?

- por supuesto que lo sé, es alguien a quien le borraré la sonrisita a golpes – respondió Alan muy enojado.

-solo te meterás en problemas- dijo el otro amigo- ¿que acaso no sabes que él podría hacer que te expulsen del colegio solo porque así se le antoja?

-¡no seas ridículo!- exclamo Alan- el no puede hacer eso.

- claro que puede- replicó su amigo- ¡¡es descendiente de uno de los fundadores del colegio!!

- y ¿por ser el uno de los descendientes me pueden echar del colegio? QUE tontería, mi padre no los dejaría- replicó Alan- sin embargo… por esta vez tu ganas Chiba, si quieres quédate con esa fotografía, al fin y al cabo que esa no es la mejor de todas, vamonos chicos…

Alan y sus amigos se fueron del lugar, dejando a Darien y a Andrew…

- que harás con esa foto Darien?, según me has dicho, tu padre no te deja conservar nada relacionado con los Tsukino.

- es cierto – suspiro Darien – pero mi padre no tendrá que enterarse que tengo esta fotografía.

- También está Alan, que te la quiere quitar. Por cierto, ¿cómo está eso de que eres descendiente de los fundadores del colegio?- preguntó Andrew

- es una larga historia que ni yo mismo me la sé bien- respondió Darien- mejor sigamos con los preparativos para el viaje.

Andrew seguía hablando del viaje y de cómo pedirían permiso a los padres de sus novias, pero Darien si bien estaba presente, su mente se hallaba ausente en la imagen de aquella fotografía que le había logrado quitar a Alan…

Después de unos momentos ambos chicos fueron a ver a los padres de Reika, los cuales aceptaron con la condición de que ellos también irían, pues tenían unos negocios ahí, sin embargo con los padres de Saori fue diferente, pues ellos tenían compromisos familiares imposible de evitar y Saori debía ir con ellos, aunque Darién al oír la noticia se entristeció, no sabía porque, pero sentía que eso era lo mejor, cómo si algo muy importante para él pasaría en ese baile.

Continuara

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Gracis a Cherrie por dejarme participar en este proyecto y espero que les agrade a los lectores este nuevo capitulo, gracias por su apoyo. Lerrine

Queridas Amigas, gracias, por su cariño y su apoyo, espero que este capitulo les agrade a todas, y les pido paciencia para los otros, pero fue un verdadero placer haber hecho este de Darien con Lerrine, gracias por todo . Cherrie SA

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gracias por los reviews a

Anyreth, liebende lesung, patty ramirez de chiba, pichicoy, Princes Moon Ligth, Sailor Lady, Sandy 31, Winnita Moon

como les mencione Las contestaciones y agradecimientos, seran a traves de un Reviews que haga con la escritora con el que hice el capitulo , así que les pido paciencia mientras llega ese review

en tanto a traves de los reviews que me envian les aviso de las actualizaciones para que esten enteradas

a las que me enviaron reviews del capitulo 4 ya subi los agradecimientos personales junto con sailor lady besos a todas