Capítulo 2. Parejas

Edward POV

Miré al entrenador con aburrimiento, nosotros éramos los mejores en su clase así que esperaba que me pusiera con Mike, los dos formábamos un gran equipo y casi siempre ganábamos y digo casi porque nunca hemos podido con Jasper y Emmett, ambos son excelentes deportistas, más mi hermano.

- Veamos, Newton con Stanley – llamó el entrenador mirando su lista

- Pero…

- Pero nada Newton

Mike se levantó con un bufido y se paró al frente con Jessica que lo miraba coquetamente, pero mi amigo estaba muy enojado como para notarlo.

- Cullen…con Hale – el entrenador dijo y Emmett y Jasper chocaron las palmas – Emmett Cullen con Rosalie Hale

- ¡¿Qué?! – preguntaron Emmett y Jasper al unísono.

- Lo que oyeron

- Genial, la barbie – bufó mi hermano parándose y Jasper le dio un zape.

- Barbie o no es mi hermana.

Rosalie no estaba ni la mitad de contenta que Emmett, él se acercó a ella y le sonrió y ella rodó los ojos.

- Cullen con Hale - ¡sí! me tocaba con Jasper – Alice Cullen – rectificó el entrenador y yo bufé.

Alice se levantó y se puso junto a Jasper, ambos se dirigieron una sonrisa cordial.

Y así siguió acomodándonos en parejas de hombre y mujer.

- Cullen…con Swan – ahora sí era yo y deseaba no ser yo.

Miré a mi pareja y suspiré, Isabella Swan, la chica más torpe de todo el instituto. No me podía tocar con nadie peor. Me paré a su lado sin decirle nada. Cuando el entrenador terminó de formar a las parejas comenzó a hacer pequeños partidos en las cuatro canchas. Emmett, Jasper, Mike y yo nos fuimos a sentar mientras era nuestro turno.

- Oigan el miércoles es mi…nuestro cumpleaños – comenzó a decirnos Jasper – y Rosalie quiere que vayamos a un karaoke así que van a ir conmigo.

- Claro que sí hermano – le dijo Emmett palmeándole la espalda – no te vamos a dejar sólo con las barbies.

- Gracias chicos – nos quedamos callados unos momentos – el viernes es el baile también – todos lo miramos con una sonrisa burlona - ¿Qué? Rosalie no habla de otra cosa

- Sí, igual Alice, no para, el fin de semana nos llevó por su vestido y nuestros trajes – Emmett contó y los dos nos estremecimos al recordarlo

- Ustedes cuatro, a las canchas ¡ya! – nos gritó el entrenador.

Bella estaba sentada hablando con mi hermana y al verme se levantó y se reunió conmigo en la cancha.

- Edward yo…

- Tú mantente lejos del balón – le dije para que no perdiéramos y para que no le pegaran.

Entonces, frente a nosotros se colocaron Emmett y Rosalie.

- Prepárate para perder hermanito – me dijo Emmett mirando a Bella.

- No te confíes Em – lo previne mirando a Rosalie que se contemplaba las uñas.

Comenzó nuestro partido y Emmett y yo éramos los únicos que jugábamos. Lancé el balón y cayó justo junto a Rosalie.

- Vamos muñeca ¿no le puedes pegar al balón? – le recriminó Emmett a Rosalie.

- No, se me rompen las uñas – le respondió ella

- Estúpida barbie – murmuró mi Hermano.

Me disponía a cobrar el saque cuando el entrenador hizo sonar su silbato y nos ordenó que nos sentáramos en las gradas.

- No es posible – nos dijo. – no puedo creer que no puedan trabajar en equipo, en ningún grupo me había tocado verlos así, y como no es posible, van a convivir más.

El entrenador fue a la bodega y regresó con unos listones que fue repartiendo a los hombres. Cuando terminó todos nos mirábamos interrogantes.

- Desde hoy, hasta el viernes por la noche los quiero amarrados por los tobillos – nos indicó el profesor.

Nadie dijo nada, pero el grito de Rosalie rompió el silencio.

- ¡¡Pero el viernes en la noche es el baile!! ¡¡Y el miércoles es mi cumpleaños!! – protestó casi al borde de las lágrimas.

- Felicidades señorita Hale, ya tiene pareja para los dos eventos – el entrenador le quitó el listón a Emmett y amarró su tobillo al de Rosalie. - ¿alguien más quiere protestar?

Nadie dijo nada. Al entrenador Clapp era mejor no retarlo ni hacerlo enojar.

- Perfecto, ahora los quiero ver amarrados por el tobillo – nos ordenó y comenzó a pasearse por todo el gimnasio.

- ¿Bella puedo? – le pregunté a la chica. Iba a estar amarrado toda la semana a la chica más torpe.

- Cla…claro

Me agaché y amarré el tobillo de Bella con el mío. Miré a mis amigos, Jasper y mi hermana se miraban como disculpándose el uno con el otro. Mike evitaba la mirada de Jessica y Emmett miraba a Rosalie burlonamente y ella a él con ganas de querer matarlo.

- Edward, lo lamento de verdad que…

- No te preocupes Bella, no es tu culpa.

- No lo digo por eso, lo lamento porque no quiero que tengas que caerte conmigo – murmuró apenada y yo reí.

Nadie ignoraba el mal equilibrio de la pobre chica.

- Mejor intentemos no caernos, yo evitaré que tú te caigas – le sonreí un poco y ella respondió con otra sonrisa.

Nadie más dijo nada pero todos nos preguntábamos como íbamos a hacer ciertas cosas si estábamos amarrados.

- Les diré a sus profesores que deben permanecer así por el resto de la semana y no pueden desamarrarse hasta el viernes por la noche ¿me oyeron?

- ¿Y piensa que vamos a dormir juntos o qué? – preguntó Rosalie molesta.

- No, sólo se pueden desamarrar para dormir y para ir al baño – le respondió el entrenador.

La campana sonó y todos nos desamarramos para poder irnos a cambiar.

- ¿Señorita Hale? – llamó el entrenador y todos volteamos

- mande – respondió la chica

- Por quejarse usted se queda amarrada al señor Cullen dos semanas – la castigó el entrenador

Emmett y Rosalie casi se matan con la mirada.

- ¿¡qué?! ¿¡pero por qué?! – se quejó Emmett.

- ¿Quiere que sean tres semanas señor Cullen?

- Bravo Rosalie – se quejó Emmett y entró al vestidor furioso - ¡¡Odio a tu hermana!! – le dijo a Jasper.

- Pues si no quieres la quiere amarrada a ti una semana más, más te vale que la vayas tolerando – le respondió Jasper tranquilamente.

Todos nos cambiamos sin ganas y una vez que estuvimos listos salimos de ahí. El entrenador y todas las chicas estaban ahí por lo que tuvimos que amarrarnos frente al entrenador.

- ¿Disculpe entrenador? – llamó tímidamente Alice.

- ¿Si señorita Cullen?

- Es que Jasper y yo estamos en grados diferentes – dijo Alice

- No importa, ustedes deciden o toma usted clases de sexto año o el señor Hale regresa al quinto – dicho esto el entrenador se fue.

Todos nos quedamos ahí sin decir nada. Esto era simplemente nefasto.


¡¡¡hola a todos!!! uff hasta que pude actualizar, no sé si les pasó pero yo no pude entrar por tres días a la página y por eso no había podido subir. Espero que les haya gustado el capítulo y pues les agradezco muchísimo a los que dejaron review en el primer capítulo, espero que disfruten el fic y ps nos leemos en el próximo capítulo.

Besos

Dayan Hale