CAPITULO 11:

SEÑALES DE AMOR

-¿Termino?- Dije reprimiendo mis ganas de llorar.

-Si. Llega tarde- Dijo él hombre. Derrumbado toda esperanza, lo había perdido, Edward le pertenecía ahora otra mujer. Lo había perdido para siempre. Me derrumbe y sin poder evitarlo mis ojos se llenaron de lagrimas

Lo había perdido y esta vez para siempre, Edward le pertenecía a otra mujer ahora, o tal vez nunca había sido mío, al alejarme de él hace tres años había dejado mi única oportunidad de estar con él mi única oportunidad de ser realmente feliz.

-Pero no s preocupe, seguro le regresan él regalo que envió-

-¿A que se refiere?- Dije intentando que no se me quebrara la voz

-Bueno, usted pregunto si había terminado pero la verdad es que nunca comenzó. El novio cancelo la boda- Mi corazón comenzó a latir con fuerza, no se había casado. ¡No estaba casado! Tenia ganas de gritar y no pude evitar sonreír con ganas. El hombre me miro extrañado seguramente pensaría que estaba loca pero eso no me importaba en estos momentos. Lo único que me importaba ahora, era encontrar a Edward.

Salí del lugar sin decir nada mas, mi corazón seguía latiendo con fuerza, la alegría que sentía en estos momentos solo se superaría en el momento en que lo viera de nuevo. Pero no sabia que hacer ¿seria prudente llamar al doctor Cullen de nuevo? ¿Estaría con él? Y entonces lo recordé, Alice había estado ahí, seguramente había visto y a Edward cuando se cancelo la boda, tenía que hablar con ella.

Alice no había sido fácil de localizar y eso tenía mucho que ver con el hecho de que se había reencontrado con Jasper después de casi dos semanas de no verlo, me contesto el teléfono hasta después de las cinco de la tarde. Por supuesto se sorprendió de que todavía estuviera en Seattle y cuando supo la razón por la que me había quedado estuvo por casi cinco minutos gritando. Cuando por fin se calmo le pedí que nos viéramos para poder contarle todo con mas calma.

-Sabia que había algo con ese hombre- Dijo Alice por decima vez desde que nos encontramos- No podía ser coincidencia que me encontrara con él tantas veces, si hubiera hablado con él…

-Tranquilízate Alice- Dijo Jasper abrazándola, ella respiro profundamente y me miro.

-¿Qué vas hacer ahora?- Yo suspire y mire alrededor, estábamos afuera del hotel, Jasper estaba subiendo sus maletas y las de Alice en un taxi, ellos regresarían a Forks, mi amiga se encargaría de todo los problemas que representaba el cancelar una boda y mas aun a tan pocos días de que se celebrara.

-No lo se- Dije sinceramente, había intentado llamar al padre de Edward pero su celular estaba apagado y nadie de la familia Cullen estaba en el hotel pero al parecer no lo habían dejado todavía. – Vete tranquila Alice y por favor encárgate de que Jacob siga vivo.

-Lo intentare pero tu debes llamar a tu padre para que este seguro que estas bien- Asentí sabiendo que Charlie no estaría tranquilo hasta que hablara conmigo. Alice me abrazo para después subir al taxi Jasper me sonrió y la siguió, mi amiga asomo la cabeza por la ventanilla- Solo quédate aquí Bella lo presiento.

-Y tu jamás te equivocas Dije sonriendo.

-Y por dios ponte un sweater, esta helando aquí afuera- Después de decir eso el taxi comenzó a avanzar. Me quede ahí mirando como se alejaba hasta que lo perdí de vista, justo en ese momento sentí una fría ráfaga de viento haciéndome estremecer, me abrace a mi misma, traía puesta una blusa ligera y en mi bolsillo él guante con el que me había quedado tres años atrás y eso no me protegía del frio. Recordé que había dejado mi chamarra en la banca frente a la pista de patinaje donde había hablado con Jacob, sabia que era más fácil ir a mi habitación por otra pero sentía la necesidad de caminar, además me ayudaría a distraerme un poco.

Edward Pov.

Estaba sentado en la banca de un parque y no tenia ni idea de cuanto tiempo llevaba ahí, las últimas horas habían sido una verdadera pesadilla y aun no salía de ella.

Después de que me separara de Emmett al llegar al hotel entre a mi habitación sintiéndome totalmente perdido, no sabia que es lo que debería hacer. No quería hacerle daño a Tanya pero no sabia que la lastimaría mas, cancelar la boda o casarme con ella aunque sabia que no la amaba y que nunca la amaría como ella merecía. Me deje caer en la cama deseando no pensar en nada, desconectarme de la realidad y olvidar lo que había pasado en Forks. Encendí la televisión deseando que eso pudiera distraerme. Me quede mirando la televisión sin ver nada realmente pero eso cambio cuando en la pantalla apareció la mujer que había estado en mi mente por los últimos tres años: Bella Swan, subí el volumen y escuche atentamente.

-Si, señoritas Jacob Black esta apunto de casarse con su novia de toda la vida, Bella Swan. La pareja se casara en el pueblo donde crecieron la próxima semana pero no se preocupen Jacob no abandonara a su equipo por lo que al parecer la luna de miel se pospone hasta el final de la temporada….

El comentarista siguió hablando pero yo ya no lo escuchaba. Bella no solo estaba con otro hombre si no que también estaba a punto de casarse y no mas no menos que con Jacob Black, era una verdadera suerte que Emmett no lo reconociera, de ser así estaba seguro de que mi hermano hubiera iniciado una pelea.

Pensé que mi tristeza ya era mucho pero al saber que estaba a punto de casarse con aquel hombre mi tristeza se incremento cien veces más. En el fondo sabia que no podía reprocharle nada, después de todo yo también estaba a punto de casarme pero eso no evito que me sintiera terrible. Pero al mismo tiempo todo se aclaro en mi cabeza, ahora sabia exactamente lo que tenia que hacer.

Aunque me dolía el saber que ella se casaba solo podía significar una cosa y eso era que no me amaba como yo a ella, tal vez ni siquiera había pensando en mi durante todo este tiempo. El saber esto me hizo pensar en lo que sentía por Tanya y me di cuenta que realmente nunca la había amado, solo me había aferrado a ella para no esta solo. No era justo que siguiera con aquello a la larga solo nos haría infelices a los dos.

Creo que no dormí más de una hora pero al final había conseguido aclara mis sentimientos y decidir lo que debía hacer ahora, solo necesitaba hablar con Tanya primero. Salí de la habitación son siquiera mirar la hora, entre mas pronto hiciera esto mejor. Era temprano y la casa de Tanya no estaba demasiado lejos asi que decidí caminar. Cuando llegue toque el timbre y a los pocos minutos Rosali me abrió.

-¿Edward, que haces aquí?- Me miraba fijamente y hasta en ese momento me pregunte que aspecto tendría ¿Acaso se veía a simple vista lo devastado que esta?

-Necesito hablar con Tanya.

-Edward se supone que no debes ver a la novia hasta que llegue a la iglesia.

-Rosalie, no estoy de humor para todo esto así que llama a Tanya si no quieres que haga un escándalo- Rose me miro fijamente por un momento.

-De acuerdo, quédate aquí- Salió de la habitación apresuradamente. Cerré los ojos, tratando de ordenar mis pensamientos, pensando en la manera de decir aun sabiendo que sin importar lo que dijera, lastimaría a Tanya, era algo bueno saber que por mas que esto le dolería, ella no sufriría tanto como yo sufría en estos momentos.

-¿Edward?- Dijo Tanya entrando apresuradamente, pero se detuvo cuando sus ojos se clavaron en los míos. En estos momentos se veía tan frágil y pequeña, sin duda ella sabía que era lo que estaba haciendo ahí. Desee que un rayo me partiera en dos.

-Tanya… yo- ella se acerco y puso sus dedos en mis labios.

-No lo digas por favor- Dijo con voz temblorosa- Ya lo se.

-Mi intención nunca fue lastimarte ¡lo juro!- Dije ignorando su petición, necesitaba explicarle las cosas- De verdad creí que tu eras la mujer para mi, pero ahora se que no es así y seguir con esto solo nos hubiera hecho daño a los dos, ninguno hubiera sido feliz-

- Creo que siempre lo supe, tú no eres mío, nunca lo fuiste. Siempre sentí que estabas con alguien más, tu cuerpo estaba conmigo pero tu corazón siempre a estado con alguien mas.

-Lo siento tanto, lo que menos deseo es lastimarte. Y créeme que si no supiera que esto es lo mejor para ti no lo haría- ella sonrió con tristeza- Por favor di algo, dime que soy el peor hombre sobre la tierra, grítame, insúltame, golpéame, merezco eso y cosas aun peores.

-¿Eso hará que te quedes conmigo?- Negué con la cabeza- Eso pensé.

-Yo me encargare de decírselo a los demás, tu no te preocupes por eso- Ella solo asintió- Sera mejor que vaya.

-Espero que seas feliz Edward- Dijo con un hilo de voz para después salir corriendo no quería romperse frente a mi, pero aun así alcance a escuchar un desgarrador sollozo.

Me dolía lastimarla de esa manera pero sabia que lo superaría, el tiempo curaría sus heridas y con el tiempo encontraría a alguien con quien si pudiera ser feliz, o por lo menos eso era lo que deseaba para ella.

Camine sin rumbo por no se cuanto tiempo, pensando en lo que iba hacer con mi vida, en los últimos tres años todo había girado alrededor de Bella, aun sin que yo me diera cuenta, siempre pensaba en ella. Hasta ella era la razón por la que ahora tenia mi disco y todas esas presentaciones era por que mi agente por casualidad me había escuchado tocar la canción que escribí para ella. Necesitaba darle una nueva dirección a mi vida. Pero en estos momentos con el corazón roto no veía ningún futuro para mí.

Camine apresurado hacia el hotel cuando me di cuenta de que se había hecho tarde, mi familia estaría preocupado por mi al no encontrarme y no tenían manera de comunicarse conmigo ya que había dejado mi celular en mi habitación.

-¿Dónde diablos te metiste? – Dijo Emmett en cuanto me vi, el me estaba esperando en el lobby- Nos preocupaste a todos. Tanya no a llegado y no he podido comunicarme con Rose pero no han de tardar.

No dije nada, solo seguí caminando y al parecer mi hermano no se dio cuenta de mi estado de ánimo por que siguió hablando entusiasmado.

-Tengo buenas noticias- Dijo- Anoche hable con Rose, fue difícil y doloroso pero funciono, vamos a darnos una oportunidad.

-Me alego por ti hermano- Y lo decía de verdad era bueno saber que él si tendría su final feliz. Entramos en el salón y mi madre quiso acercarse pero la ignore no quería hablar con ella ahora. Mi padre estaba en el fondo hablando por teléfono. Camine hasta donde estaba el juez lo mire por un momento y después me gire hacia la gente que estaba en el lugar.

-Gracias a todos por estar aquí- Dije y todos me miraron fijamente, no sabia exactamente que decir así que fui al grano- La boda se cancela.

La gente a mi alrededor comenzó a murmurar, no le preste atención a nadie y camina hacia la salida, mi madre se paro frente a mi cuando estaba a punto de llegar a la puerta, solo me miro a los ojos y supe que me entendía por que si hizo a un lado para dejarme pasar pero antes de que pudiera dar un paso mas Emmett me tomo del brazo.

-Ahora no- Le dije mirándolo a los ojos. Mi hermano me soltó sin decir nada y yo me fui sin mirar a nadie más.

Había caminado hasta este parque y aquí había estado desde entonces, ya no pensaba en nada solo me limitaba a respirar. Ni siquiera miraba a la gente que estaba a mi alrededor, seguramente pensaría que estaba loco por que nadie se acerco a mi por eso me sorprendí cuando alguien se sentó a mi lado.

-Sabia que estarías aquí- Dijo Emmett en un susurro.

-¿Cómo esta todo por allá?- Dije sin mirarlo.

-Mamá y Papá están preocupados por eso viene a buscarte.

-¿Cómo sabia que estaba aquí?- No habíamos pasado mucho tiempo en Seattle así que podía estar en cualquier lugar pero al parecer Emmett no pensaba lo mismo.

-Hace tres años, un día antes de mi boda estaba muriendo de nervios ¿Recuerdas? Y tu me dijiste que caminar despejaría mi mente, te pedí que me acompañaras y llegamos hasta aquí, me dijiste que en este lugar sentías que podías pensar tranquilamente.

-Me sorprendes, creí que tu no ponías atención en cosas como esta.

-Puedo ser observador cuando me lo propongo, además te conozco- Nos quedamos en silencio no había nada mas que decir.

-¿Cómo estas?- Pregunto de repente

- ¿Te contesto en un año?- Dije sonriendo, aunque no era una sonrisa de verdad. Los dos nos pusimos de pie y comenzamos a caminar.

-Vas a estar bien ya lo veras.

-Eso espero- Lo mire- ¿Por qué estas tan arreglado?

-Tengo una cita con Rosalie ¿Puede creerlo? ¡Tengo una cita con mi esposa!

-¿Sabes como esta Tanya?

-Mal supongo, pero lo superara- Lo dijo con tanta convicción que me hizo sentir un poco mejor- Sabia que harías lo correcto. Emmett se detuvo para comprar unas flores y se giro hacia mí.

-¿Cómo me veo?

-Como un estúpido.

-Gracias hermano- Dijo y tomándome completamente por sorpresa me abrazo, mientras se alejaba sentí como deslizo algo en mi mano. Lo mire sin entender pero el me dijo adiós con la mano.

Lleno de curiosidad vi lo que tenia en mi mano para descubrir que era un trozo de papel, lo abrí, era una carta escrita por Emmett.

Edward:

Sabes que nunca he sido bueno para todo esto de hablar de sentimiento, tu siempre as sido el mas sensible de los dos y siempre as sabido expresarte de la manera correcta. Se que aunque lo intentara no podría decirte lo correcto o tal vez es que hasta yo puedo ver que no existen palabras suficientes para hacerte sentir mejor en esto momentos, pero tenia que intentarlo y por eso te escribí estas palabras.

Tal vez ahora no puedas verlo pero la decisión que tomas es la mejor y la mas valiente que pudiste tomar. Cualquier otro hubiera tomado el camino fácil, el egoísta. Hubieras podido casarte con una maravillosa y hermosa mujer pero tu sabias que eso no estaba bien y seguiste tu corazón y por eso te admiro.

Se con el tiempo tus heridas se curaran y encontraras a alguien que de verdad te ame y tu la amara por que nadie se merece mas la felicidad que tu.

Mientras eso pasa, sabes que puedes contar conmigo, soy tu hermano y siempre estaré contigo pase lo que pase por que te amo, aunque no dudare en golpearte si le dices a alguien sobre esta carta.

Con cariño.

Emmett.

Sonreí ante las palabras de mi hermano, sabia lo mucho que debió costale escribir esto y lo apreciaba más por eso. En ese momento una fuerte ráfaga de viento me arrebato la carta, corrí tras ella hasta alcanzarla, cuando levante los ojos para ver donde me encontraba me quede congelado. Estaba en aquella pista de patinaje donde había estado con Bella. Sin siquiera pensarlo camine hacia la banca donde nos sentamos después de que ella se callera.

Me senté, solo mirando a la gente que patinaba, la mayoría eran parejas, sentí un dolor en mi pecho al descubrir lo solo que estaba. Mire que en la banca había una chamarra, sin saber por que lo hacia la tome y camine hacia el centro de la pista, debido al fría no había mucha gente así que esperaba no molestar a nadie con lo que pretendía hacer. Me acosté en el suelo, usando la chamarra como almohada y me quede ahí, mirando las estrellas, recordado aquellos hermosos ojos color chocolate. Tal vez era por que estaba pensando en ella o por que estaba en lugar donde habíamos estado juntos pero juraría que podía oler su esencia, ese dulce aroma a fresias mezclado con fresar. Saque del bolsillo de mi pantalón aquel guante que me había dejado de recuerdo, lo acaricie deseando que fuera su mano. En ese momento empezó a nevar pero a mi no me importo, el frio de mi alma era mil veces peor que el frio que mi cuerpo pudiera llegar a sentir. Entonces lo vi.

Algo negro que definitivamente no era un como de nieve estaba cayendo del cielo. Aterrizo directamente en mi cara, lo tome y me di cuenta de que era un guante, un guante exactamente igual al que tenia en mi otra mano.

Me puse de pie de un salto mirando a todos lados y entonces la vi. Estaba a unos cuantos metros de mi con sus manos apretadas en su pecho y sus hermosos ojos chocolate mirándome intensamente. Me quede sin respiración, no podía creer lo que veía, era simplemente imposible pero era verdad. Ella dio el un paso hacia mi y yo hice lo mismo, hubiera deseado correr pero no pude hacerlo, mi cuerpo no respondía.

Cuando estuvimos a solo unos centímetros el uno del otro nos detuvimos sin dejar de mirarnos, en sus ojos pude ver cientos de emociones al mismo tiempo: incredulidad, alegría, amor, si en su mirada había amor y sabia que mis ojos reflejaban exactamente lo mismo.

-Soy Edward Cullen- Dije extendiendo mi mano hacia ella. Sonrió y todo a mi alrededor se ilumino.

-Isabella Swan- Dijo mientras estrechaba mi mano. Sentí como una corriente eléctrica recorría mi cuerpo. Sin poder esperar un momento más me incline hacia ella y la bese. Bella me rodeo el cuello con sus brazos y yo la tome por la cintura diciéndonos con ese beso todo lo que las palabras no podían expresar. No importaba como es que habíamos llegado aquí lo único que importaba es que estábamos juntos. Después habría tiempo para explicaciones.

……………………

DESPUES DE MUCHO ESPERAR AQUI ESTA POR FIN EL CAPITULO, MIS DISCULPAS POR LA TARDANZA PERO ME COSTO MUCHO TABAJO ESCRIBIRLO, ESPERO QUE LES GUSTE, POR FIN EL REENCUENTRO.

BUENO SOLO FALTAN DOS CAPITULOS MAS Y EL EPILOGO TRATARE DE NO TARDAR MUCHO CON EL SIGUIENTE.

GRACIAS A TODO LO QUE ME COMENTAN NO SABEN LO MUCHO QUE ME AYUDAN PARA CONTINUAR.. MIL GRACIAS